miércoles, 10 de enero de 2018

PRINCIPIOS ABSOLUTOS PARA LA OBRA DE DIOS



I. ¿Por qué necesitamos esta enseñanza?

 Muchos hermanos creen que hay varias maneras de hacer la obra de Dios. Unos hacen
“discipulado”, otros hacen grandes reuniones; unos hacen evangelización personal, otros
evangelización en masa. Unos hacen guerra espiritual, otros estudios bíblicos. Y algunos
otros más creen que la obra de Dios se debe hacer con una combinación de todos estos
métodos.

 Aquellos que hacen estas afirmaciones, sólo están pensando en métodos. Este es un
problema con el “discipulado”. Para muchas personas no pasa de ser un método más. El
método del discipulado, generalmente consiste en reunir a los discípulos y pasarles la
enseñanza de un apunte. Pero Jesús no nos mandó a hacer “discipulado”, nos mandó a
hacer discípulos; y esto no es un método descartable, es un principio incuestionable para
la obra de Dios.

 Algunos nos preguntan si creemos tener el “método” correcto, si pensamos que todos
deben copiar nuestra manera de hacer la obra. Otros llegan a acusarnos de que esto es lo
que en realidad pensamos. Pero además hay otros, que sinceramente quieren hacer
discípulos, y nos preguntan hasta qué punto necesitan hacer como nosotros hacemos.
Quieren saber qué cosas son indispensables, y cuáles las que pueden cambiar de acuerdo
a circunstancias locales en donde se trabaja. El objetivo de este estudio es traer claridad
sobre estas cuestiones.

II. ¿Métodos o Principios?

 Primero debemos entender algo básico: Los métodos son relativos, pero los
principios son absolutos. Esto es, los métodos pueden cambiar de acuerdo al momento,
el lugar y las circunstancias, pero los principios no cambian nunca. Los principios son
incuestionables y permanentes. Por eso, descubrir y practicar principios es fundamental en
la obra de Dios.

 Todas nuestras prácticas y métodos deben originarse en los principios. No importa
cuántas prácticas tengamos, o cuánto estas prácticas cambien, las mismas deben emanar
de principios inmutables.
 Principios------------------------------------------------- Prácticas
 (Absolutos) (Relativas)
 Respecto a estas cosas, encontramos hoy un engaño muy común: se piensa que solo
la meta es absoluta en la obra de Dios, pero que la estrategia es relativa. Lo que Dios
quiere es absoluto, pero cómo Dios quiere que lo logremos, es relativo. Creen que lo que
importa es el objetivo, pero cada uno procura alcanzarlo de la manera que le parece bien.
Afirmamos que esto es un engaño. No podemos hacer la obra de Dios de la manera que
se nos ocurra. Los objetivos de Dios son sublimes, son divinos. El no nos encarga la obra
diciendo: “hagan como quieran”. Tampoco significa que nos va a dar todos los detalles
sobre las prácticas. Pero nos va a orientar en cuanto a los principios de la obra, respecto
de lo que El quiere, y de cómo lo quiere. 

III. Principios absolutos de la obra en general

1. EL PROPÓSITO ETERNO DE DIOS.
 Ninguno puede cuestionar Ro. 8:28-29. Si queremos cooperar con Dios, tenemos que
trabajar en función de este Propósito. No podemos trabajar para salvar mucha gente, llenar
el salón, mantenerlos en la iglesia, o tener un ministerio grande y reconocido. Si no
trabajamos como Pablo (Col. 1:28; Ef. 4:13), no cooperaremos con Dios de manera
completa.

2. JESÚS ES NUESTRO ÚNICO PUNTO DE REFERENCIA.
 No debemos mirar solo a Jesucristo en la cruz, en la resurrección o en el trono. Debemos
mirar a Jesús como obrero: su manera de operar, su estrategia de acción. Los hombres de
éxito, los ministerios reconocidos mundialmente, no nos sirven como punto de referencia.
Sólo en la medida en que ellos sigan a Jesús (Ver Mt. 17:1-5; He. 1:1-3).

3. LA PALABRA APOSTÓLICA ES NUESTRA ÚNICA FUENTE DE INFORMACIÓN EN
CUANTO AL FUNCIONAMIENTO DE LA IGESIA.
 El Antiguo Testamento es útil (2 Ti. 3:16), pero no nos sirve como base, ya que contiene
las sombras y figuras de lo que había de venir (Col 2:16,17; He 8:5; 9:23; 10:1). Pero el
Nuevo Testamento contiene la realidad de Jesús y de la Iglesia. Si quisiéramos edificar una
nación terrena, deberíamos buscar los principios para esa obra en el A.T., pero la iglesia es
una nación celestial (Ef. 2:6; Hb12:22), y los principios para su edificación están en el Nuevo
Testamento (Gál. 4:8-11).

4. LA ORDEN DE JESÚS ES QUE HAGAMOS DISCÍPULOS. (Mt. 28:18-20)
 Para entender bien qué obra es esta, tenemos que ir al Nuevo Testamento e inquirir con
cuidado:
A) Qué era un discípulo para Jesús (Lc. 14:26-27; 14:33; Jn. 8:31; 13:34,35; 15:8)
B) Cómo Jesús hacía discípulos, qué mensaje predicaba y qué condiciones ponía (Mt
4:18,19; 9:9; 19:16-22; Lc 9:57-62; 14:26-33)
C)Cómo cuidaba de los discípulos (Mc 3:14; Jn 17; Mt 5:1,2).
 NO PODEMOS CONSIDERAR ESTA MANERA DE TRABAJAR DE JESÚS COMO ALGO
RELATIVO. DEBEMOS HACER COMO ÉL HIZO.

5. LA ÚNICA PREDICACIÓN QUE FORMA DISCÍPULOS ES LA PREDICACIÓN DEL
EVANGELIO DEL REINO.
 Tenemos que conocer bien la diferencia entre el Evangelio del Reino y el evangelio de
las ofertas. Si predicamos la salvación sin las condiciones del discipulado, no vamos a
formar discípulos, sino un montón de gente sin compromiso y sumisión a Dios.

6. LA ESTRATEGIA DE DIOS PARA CUMPLIR SU PROPÓSITO ES EL SERVICIO DE
TODOS LOS SANTOS.
 Si no entendemos bien Ef. 4:11-16, podemos reunir mucha gente, pero nunca vamos a
cooperar a fondo con el propósito de Dios revelado en Ro. 8:28,29 y Ef.4:13.

7. TODO RECONOCIMIENTO DEL MINISTERIO DEBE SER POR EL FRUTO DEL
SERVICIO. (Mt 7:16)
 Debe haber fruto de vidas alcanzadas, transformadas y edificadas para que alguien vaya
creciendo en el ministerio. En los sectores más tradicionales de la iglesia, el reconocimiento
viene por un curso teológico. En los sectores llamados “renovados”, el reconocimiento es
por el carisma, o por la elocuencia en la enseñanza. En los tiempos del Nuevo Testamento, 
los presbíteros surgían en el seno de la propia iglesia, y eran reconocidos por su vida recta
y por el servicio (Tito 1:5-9).

8. LOS PASTORES DEBEN SER Y HACER TODO AQUELLO QUE QUIEREN QUE LOS
DISCÍPULOS SEAN Y HAGAN. (Hch. 1:1; He. 5:1-3).
 Deben ser el ejemplo, no sólo en cuanto a su santidad personal, sino también en cuanto
al servicio. Deben relacionarse mediante las coyunturas y ligamentos, predicar el evangelio,
hacer discípulos, edificarlos, formar iglesias en los hogares, etc.

9. TODA ENSEÑANZA DE LA ESCRITURA DEBE MANTENERSE EN LA SENCILLEZ.
(2Co. 11:3)
 No debemos tener un “paquete” muy grande. Pablo dio todo el consejo de Dios a los
efesios en sólo tres años (Hch. 20:27). Jesús mandó guardar todas las cosas que Él había
enseñado, no toda la Biblia. Si la Iglesia está llena de intelectualismo bíblico, o siempre
detrás de las novedades, será muy difícil edificar discípulos. La novedad en la Iglesia es
que el amor y la obediencia aumentan, y muchos incrédulos se convierten al Señor.
10. TODA LA OBRA DEBE REALIZARSE EN LAS CASAS. (Hch. 2:46; 5:42; Ro. 16:10;
1Co. 16:15-19; Col. 4:15)
 El Espíritu Santo llevó a la iglesia a las casas, no para que se hicieran reunioncitas
con oración, canciones y predicación, sino para que sea todo lo que la Iglesia debe ser
(principalmente desarrollar el ministerio de los santos). En grandes reuniones, con mucha
gente, no se puede ordenar a los santos para su ministerio. Por eso debemos reunirnos en
las casas, en grupos pequeños.

IV. Principios absolutos específicos de los grupos caseros.

1. QUE SEAN GRUPOS PEQUEÑOS.
 No siempre es posible mantener los grupos tan pequeños como se desea por causa de
la lentitud en formar nuevos líderes. Pero debemos hacer todo esfuerzo en esta dirección,
porque con mucha gente es muy difícil supervisar concretamente todos los ministerios del
grupo.

2. QUE TODOS LOS MIEMBROS DEL GRUPO ENTIENDAN CUÁL ES LA OBRA DEL
GRUPO.
 Deben tener una mente libre del “reunionismo”. Deben entender que la principal obra no
es la que ocurre en el encuentro del grupo, sino la que se hace durante toda la semana, por
todos los integrantes del grupo: el compañerismo, la evangelización en las calles, las visitas
a los contactos, el cuidado de los discípulos, los encuentros con los discipuladores, los
encuentros con el núcleo del grupo, los encuentros de lideres, los viajes a ciudades
próximas, etc.

3. QUE LOS LÍDERES ESTÉN FORMADOS EN TODO AQUELLO QUE DEBE
PRODUCIR EL GRUPO.
 Si alguien no ha tenido una sólida experiencia de compañerismo, evangelización,
edificación de discípulos, y formación de discipuladores, ¿cómo va a llevar al grupo a tener
estas experiencias?

4. QUE SE TRABAJE POR NIVELES.
 Jesús es el modelo de la obra, y Él trabajaba por niveles: tenía las multitudes, los 500, los
120, los 70, los 12, y entre éstos, a Pedro, Juan y Santiago. Para cada nivel corresponde 
una intensidad de acompañamiento. Podemos tener, en una determinada iglesia local, una
manera especifica de distinguir los niveles en los grupos. La manera en que hacemos esto
es relativa. Cada uno debe procurar la mejor forma de hacerlo. Pero el que no distingue
niveles en el grupo, está dejando de lado un principio absoluto que se observa en el
ministerio de Jesús.

5. QUE EL ENCUENTRO DEL GRUPO ESTÉ LLENO DE PARTICIPACIÓN.
 Los discípulos que son parte del grupo, no solo deben trabajar durante la semana, sino
también durante los encuentros: deben participar con sus oraciones, testimonios de su
trabajo, salmos, profecías, etc. (1 Cor. 14:26)

6. QUE HAYA TRABAJO EN LAS CALLES.
 Jesús pasó la mayor parte de su ministerio en las calles. Mientras edificaba a sus
discípulos, estaba en la calle. Esto creaba amplias posibilidades de evangelización.
Discípulos miedosos, que siempre quieren quedarse dentro de casa, difícilmente van a
tener continuidad en la obra. Debemos salir en grupos, salir con el (la) compañero(a), con
los discípulos, con los más maduros, con todo el grupo, de todas las formas y en todas las
oportunidades posibles.

KIAMTE 2018

viernes, 5 de enero de 2018

LA UNIDAD


Efesios 1:3 al 10 nos revela que Dios tiene un plan eterno para todos los siglos. La historia humana tiene sentido, propósito, esto estaba oculto durante siglos Y EL DUEÑO DEL SECRETO LO REVELÓ. Aleluya!
¿Cuál es su voluntad, propósito, plan? REUNIR TODAS LAS COSAS EN CRISTO, en el cumplimiento de los tiempos. Aquí la palabra original para reunir es "anakefalaiosis" que significa volver a reunir lo dispersado bajo una sola y misma cabeza. "De resumir todas las cosas en Cristo". Dios se ha propuesto reunificar su iglesia en un ciento por ciento bajo Cristo como cabeza.

Las consecuencias del Edén

En el Edén el pecado trajo muerte, separación, destruyó la unidad del universo. El hombre se separa de Dios, de sí mismo, se vuelve enemigo de Dios, de su prójimo, del sexo opuesto, de ahí que viene el machismo, el feminismo. También el pecado trajo diferencias étnicas, todos contra todos, ricos contra pobres, patrón contra empleado, gentiles contra judíos, etc. etc.

Siglos después, en otro huerto, se produjo una explosión nuclear: La resurrección de Cristo. Este hecho trajo como consecuencia una implosión que produjo un daño letal a la maldad, al pecado, a la enfermedad cuando él dijo "Consumado es". Destruyó la muerte y al que tenía el imperio de la muerte, esto es al diablo. Dios se reconcilió con el hombre por medio de la muerte de su Hijo.
¿Qué es vida? Vida es unidad con Dios, con mi hermano, con mi prójimo, con mis enemigos (2° Corintios 5:17)
¿Qué es la iglesia? Es aquella parte de la sociedad que se reconcilió con Dios y entre sí. Donde el amor de Dios debe estar presente. La iglesia es una comunidad que ama a su prójimo como así mismo, donde nadie quiere ser el primero sino servir a los demás, que se niega a sí misma. Es una comunidad de perdón, de amor donde se deja de lado el rencor. Un conjunto de familias que buscan la honradez, la honestidad, la armonía. Es el cumplimiento de los sueños de Dios. Es el cuerpo de Cristo, y en él no fuera de él suceden estas cosas. En efesios se mencionan siete figuras que representan a la iglesia: Un solo pueblo, una nueva humanidad, un cuerpo, una sola familia, una nación, un solo templo, una novia y un Padre de todos, donde no hay primos sino hermanos.

La división de la iglesia

Nuestras divisiones son un atentado contra el proyecto, contra los planes eternos de Dios. Es una violación misma de la naturaleza de la iglesia. Es un contrasentido. Ante la división o amenaza de división el apóstol Pablo pregunta ¿Acaso está dividido Cristo? La división de la iglesia es una contradicción grotesca, a los corintios los trató de carnales. Dios derribó el muro de separación entre gentiles y judíos. Los hermanos de los primeros siglos comprendieron que la unidad de la iglesia era innegociable.
LA IGLESIA ES UNA, SANTA, UNIVERSAL Y APOSTÓLICA.
La primera división formal fue en el año 1054, con el sisma entre oriente y occidente. La reforma fue una herencia preciosa, pero dentro de esa herencia también recibimos la división.

Tres opciones

1Mantener el "status quo", la teoría de la resignación "En el cielo todos vamos a ser uno"
2- Crear más división.
3- Ser parte del proceso de unidad desde donde estamos.

Hay dos tipos de dificultades para la unidad:
Las ilegítimas: rebeldía, orgullo, críticas, niñez e inmadurez espiritual.
Las legítimas: Diferentes doctrinas y liturgias.

Algunas sugerencias finales

1° Reconocer que ya somos uno en Cristo.
2° Crecer, no engordar, hasta la estatura de Cristo.
3° Fomentar la comunión, a nivel personal, consejo de pastores, ayuda mutua dejando de lado las ofensas.
4° Orientarnos juntos hacia la misión mediante proyectos en conjunto.
5° Estemos abiertos a la obra del Espíritu Santo, no le pongamos límites a Dios. ¡El quiere unir a su iglesia! Y lo hará con la pericia de sus manos como buen Pastor. Aleluya!

El mismo Jesús dijo "Yo edificaré mi iglesia y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella"






REDESCUBRIENDO NUESTRO POZO INTERIOR


Muchos de nosotros al venir al Señor fuimos bautizados con el Espíritu Santo y desde ese momento comenzamos a experimentar un fluir interior constante y de esta abundancia vertíamos a los demás.

Es así que con el transcurso del tiempo y las situaciones que nos tocan vivir esa corriente espiritual en algunos o en la mayoría tiende a disminuir al punto que en algunos parece como que no fluye más.

El Señor quiere que en este año 2018 volvamos a redescubrir,  a destapar las fuentes de nuestro interior, que el Espíritu Santo fluya como un verdadero manantial.

En las escrituras pozo es sinónimo de fuente o cisterna. Un pozo es una excavación en el suelo que procura llegar hasta encontrar agua. En la antiguedad el pozo estaba protegido por un brocal cubierto por una piedra o plancha para que ni personas ni animales se puedan caer. En el interior del pozo había una escalera que permitía llegar hasta el agua y si era muy hondo se bajaba un cubo o una vasija.

I- EL POZO ORIGINAL DE ABRAHAM REPRESENTA NUESTRA PRIMERA EXPERIENCIA CON EL SEÑOR.  (Génesis 21: 25/30)

25 “Y Abraham reconvino a Abimelec a causa de un pozo de agua, que los siervos de Abimelec le habían quitado. 26 Y respondió Abimelec: No sé quién haya hecho esto, ni tampoco tú me lo hiciste saber, ni yo lo he oído hasta hoy. 27 Y tomó Abraham ovejas y vacas, y dio a Abimelec; e hicieron ambos pacto. 28 Entonces puso Abraham siete corderas del rebaño aparte. 29 Y dijo Abimelec a Abraham: ¿Qué significan esas siete corderas que has puesto aparte? 30 Y él respondió: Que estas siete corderas tomarás de mi mano, para que me sirvan de testimonio de que yo cavé este pozo“

En ese encuentro inicial con Dios experimentamos: -El perdón de nuestros pecados -libertad espiritual de ataduras, de demonios. -Fuimos llenos del Espíritu Santo  -Comenzamos a comunicar vida a otros y tener carga por los demás. -Las oraciones y las palabras de bendición abundaban, fluían como un río de nuestro interior. Creo que algunos entre nosotros están en esta bendita etapa.

II- EL POZO DE ABRAHAM FUE TAPADO (Génesis 26:15)

15 “Y todos los pozos que habían abierto los criados de Abraham su padre en sus días, los filisteos los habían cegado y llenado de tierra”

*Nuestros enemigos harán todo lo posible para tapar esa fuente fluye de nuestro interior.

*”Los filisteos lo habían segado”  Los filisteos representan los enemigos de Dios y de su pueblo. Son los demonios, los incrédulos, el sistema contrario a Dios, los deseos de nuestra carne, todos se complotan para tapar nuestro pozo.

También las preocupaciones, las ocupaciones, los pecados no confesados, la falta de búsqueda de Dios, distanciamientos, problemas en la familia, etc. hacen su aporte para echar tierra a nuestra cisterna e impedir el fluir de la gracia. Una persona compró un lote y el pozo de agua original estaba tapado con partes de viejas maquinarias, escombros y un sinnúmero de desechos, hasta que pudieron.

En 35 años de cristiano muchísimas de estas cosas han procurado tapar mi fuente interior.

Señales más evidentes que el pozo está tapado:

*Nuestra vida de fe se vuelve rutinaria,  *cuando entramos como en una meseta espiritual.  *Nos da lo mismo congregarnos o no hacerlo.   *Se entra en un desgano por los encuentros de discipulado y de grupo casero.   *La predicación a los perdidos ya no es prioridad.

III- EL POZO FUE REDESCUBIERTO. (Génesis 26: 17/19)

17 “E Isaac se fue de allí, y acampó en el valle de Gerar, y habitó allí. 18 Y volvió a abrir Isaac los pozos de agua que habían abierto en los días de Abraham su padre, y que los filisteos habían cegado después de la muerte de Abraham; y los llamó por los nombres que su padre los había llamado”

Isaac destapó los pozos de agua su padre Abraham.

Empeñarnos con la gracia de Dios que nuestras vidas, nuestra frescura en Dios, nuestro compromiso, nuestra vida de comunidad y de oración sean mejor que en el principio.

Tenemos una gran necesidad este año de redescubrir nuestra fuente interior. Dejar que los ríos de agua viva fluyan en abundancia. ¡Dios anhela esto en nosotros! Jesús dijo que el cree en mí como dice la escritura de su interior correrán ríos de agua viva. Esto dijo del Espíritu Santo que iban a recibir los creyesen en él.

“ los llamó por los nombres que su padre los había llamado”  Cuando volvemos destapar nuestro pozo interior comenzamos a llamar las cosas por su nombre. Al pecado no le decimos más equivocación, a la falta de oración no la llamamos falta de tiempo, a la santidad no le decimos rectitud moral solamente, etc, etc.

32 “En aquel día sucedió que vinieron los criados de Isaac, y le dieron nuevas acerca del pozo que habían abierto, y le dijeron: Hemos hallado agua”

Tres cosas finales:

-Volver  Dios fuente de agua viva (Jeremías 2:13)

-Confesar nuestros pecados

-Hacer las primeras obras con un nuevo ímpetu y  nuevas fuerzas.

COMO UNA VIRGEN PURA