EL VERDADERO SEMINARIO Ivan Baker



Marco ideal

Los hogares proveen un ambiente ideal para poner en funcionamiento toda la congregación en la tarea de ganar personas nuevas, a la vez es el encuadre ideal para su formación.
Mi trabajo evangelístico anterior funcionaba en base a reuniones. Teníamos cinco reuniones por semana. Pero, finalmente, me di cuenta que los discípulos no se forman en reuniones. Así que, determiné celebrar una sola reunión de todos en la semana, y el resto del tiempo puse a funcionar los hogares como pequeñas células de multiplicación y formación. Esto abrió un  nuevo y maravilloso día en mi ministerio. Me di cuenta que así funcionaba la iglesia en Jerusalén: "Todos los días en el templo y por las casas" (Hechos 5:42)

Lo que aprendí de los grupos caseros

Aprendí muchas lecciones. Cuando uno toca el "canal de Dios" todo comienza a funcionar. Por ejemplo, puedo mencionar algunas de estas lecciones:

Primero, descubrí que se cerró la puerta de atrás. Es lógico...¿quién quiere irse de un lugar donde lo aman, cuidan y donde puede crecer y desarrollar sus dones? Algunos se van, entiendo que debe ser así. No todos quieren ser discípulos.

Luego aprendí el principio de Dios para la mejor campaña de evangelización. ¡Nada se puede comparar con la movilización de cada miembro de la iglesia en una constante, efectiva y ferviente acción de testimonio! La clave es que cada uno gane a otro y lo cuide. Nadie viene diciendo: "Pastor, ore por este" "Predique bien esta noche...mire que voy a traer algunas almas".

Además, descubrí el verdadero seminario para la formación de obreros, me refiero a buenos obreros, no obreros teóricos sino reales, competentes, experimentados, fogueados. Se trata de obreros con "las manos puestas en el arado".