LOS COMIENZOS DE LA RENOVACIÓN EN ARGENTINA


Testimonio de Juan Carlos Ortíz

Los elementos del movimiento de renovación en Argentina de la década de 1970 eran, entre otros: El bautismo en el Espíritu Santo, la renovación de la iglesia, no solo espiritual sino también estructural, una nueva himnología, es decir una mezcla de música nueva con canciones antiguas, cantar las escrituras, las doxologías centradas en Dios, el señorío de Cristo, el énfasis en la vida bajo el nuevo pacto, la vida en el Espíritu, el fruto del Espíritu, una escatología más simple, el retorno a la escatología de las iglesias clásicas, dar una mayor importancia a la práctica de la Biblia que a la teología filosófica, ser hacedores da palabra, más preocupación social, ayudarse unos a otros y amar a nuestro prójimo, discipular a las personas en grupos pequeños, respetar la autoridad de los líderes, la unidad de la iglesia, la visión de Watchman Nee acerca de la iglesia local influida por nuestro movimiento, si bien comprendíamos que la iglesia local no era nuestra iglesia, sino todas las congregaciones de la zona. No necesitábamos crear una iglesia local, sino aceptar las ya existentes. Encontramos una clara diferencia entre predicar y enseñar haciendo un énfasis mayor en enseñar en grupos pequeños. Estos cambios no fueron meras palabras, sino reales.  

Al inicio de esta renovación, se dirigían los cantos al frente, pero dándole la espalda a la gente y al púlpito, todos mirando al Señor. la unidad de la iglesia se convirtió en una de las grandes iluminaciones. Como había compañerismo con los líderes de todas las denominaciones, descubrimos que había muchas más cosas que nos unían que las que nos separaban. 
El impacto de la renovación se advirtió en toda la iglesia de Argentina y más tarde en el mundo. Luego,pastores de todas partes del mundo vinieron a visitarnos a Argentina con el fin de ver el obrar de Dios. Muchos líderes de este movimiento en Argentina recibieron invitaciones de todo el mundo para hablar sobre los elementos de este mover. Visité más de 65 países con el mensaje de renovación que empezó en la casa de Darling.
Permítanme decir algunas palabras acerca de seis de los líderes que más influyeron en este movimiento.

Alberto Darling fue uno de los mejores oradores que tuvimos. Podía decir con palabras bonitas lo que estaba sucediendo. Tuvo la experiencia de la renovación y entregó todo lo que tenía: su vida, su familia, su automóvil, su casa y su reputación.

Orville Swindoll, maestro de la Biblia y músico, nos condujo a una nueva dimensión de adoración y alabanza desde las escrituras con su acordeón. Era  ser muy espiritual y siempre nos recordaba la preeminencia del Espíritu Santo.

Jorge Himitian era el más joven, una persona enamorada de Jesús y muy leal a la sagradas escrituras. Nos llevó al señorío de Cristo y nos llamó la atención cuando nos dejábamos llevar por cualquier cosa que no era bíblica. Era muy equilibrado. Esto lo aplicó a la profecías, a muchas otras olas e innovaciones.

Edward Miller enfatizó los dones del Espíritu, la intimidad con Cristo. Nos llamó a ayunar y orar, a pasar del Lugar Santo al Lugar Santísimo, lo que significó una experiencia continua de Cristo en una manera íntima. El decía que debíamos vivir en el “lugar más sagrado”.

Keith Bentson trajo misericordia a nuestro grupo. Lo llamábamos nuestro Bernabé. La mayor parte de nosotros éramos inflexibles. El era pacífico y siempre intentaba ver la otra cara de las situaciones.

Ivan Baker fue creía firmemente en la evangelización. Aunque era pastor de una congregación inició una de cero en su propia manzana, visitando a cada vecino y formando verdaderos discípulos entre ellos.

Por supuesto que hubo muchos otros líderes que enfatizaron diferentes aspectos de nuestra renovación, como la vida familiar, la relación padres-hijos y las finanzas familiares. Algunos ponían el acento en la adoración, otros en la teología, otros en la unidad...