domingo, 5 de febrero de 2017

TRES MANERAS DE PENSAR. Los Fariseos, los discípulos y el apóstol Pablo



Veremos su manera de pensar, la estructura mental y forma de pensamiento que embargaba a cada uno de ellos.

I- El pensamiento de los fariseos.

¿Qué residía en la mente de los fariseos? ¿Qué pensaban?

Mateo 23. 1/33 (N.T.V.)
“Entonces Jesús les dijo a las multitudes y a sus discípulos: «Los maestros de la ley religiosa y los fariseos son los intérpretes oficiales de la ley de Moisés.[a] Por lo tanto, practiquen y obedezcan todo lo que les digan, pero no sigan su ejemplo. Pues ellos no hacen lo que enseñan. Aplastan a la gente bajo el peso de exigencias religiosas insoportables y jamás mueven un dedo para aligerar la carga. »Todo lo que hacen es para aparentar. En los brazos se ponen anchas cajas de oración con versículos de la Escritura, y usan túnicas con borlas muy largas.[b] Y les encanta sentarse a la mesa principal en los banquetes y ocupar los asientos de honor en las sinagogas. Les encanta recibir saludos respetuosos cuando caminan por las plazas y que los llamen “Rabí”[c]. »Pero ustedes, no permitan que nadie los llame “Rabí”, porque tienen un solo maestro y todos ustedes son hermanos por igual. Además, aquí en la tierra, no se dirijan a nadie llamándolo “Padre”, porque solo Dios, que está en el cielo, es su Padre espiritual. Y no permitan que nadie los llame “Maestro”, porque ustedes tienen un solo maestro, el Mesías. El más importante entre ustedes debe ser el sirviente de los demás; pero aquellos que se exaltan a sí mismos serán humillados, y los que se humillan a sí mismos serán exaltados. »¡Qué aflicción les espera, maestros de la ley religiosa y fariseos! ¡Hipócritas! Pues le cierran la puerta del reino del cielo en la cara a la gente. Ustedes no entrarán ni tampoco dejan que los demás entren.[d] »¡Qué aflicción les espera, maestros de la ley religiosa y fariseos! ¡Hipócritas! Pues cruzan tierra y mar para ganar un solo seguidor, ¡y luego lo convierten en un hijo del infierno[e] dos veces peor que ustedes mismos! »¡Guías ciegos! ¡Qué aflicción les espera! Pues dicen que no significa nada jurar “por el templo de Dios” pero que el que jura “por el oro del templo” está obligado a cumplir ese juramento. ¡Ciegos tontos! ¿Qué es más importante, el oro o el templo que lo hace sagrado? Y dicen que jurar “por el altar” no impone una obligación, pero jurar “por las ofrendas que están sobre el altar” sí la impone. ¡Qué ciegos son! Pues, ¿qué es más importante, la ofrenda sobre el altar o el altar que hace que la ofrenda sea sagrada? Cuando juran “por el altar”, juran por el altar y por todo lo que hay encima. Cuando juran “por el templo”, no solo juran por el templo sino por Dios, quien vive allí. Y cuando juran “por el cielo”, juran por el trono de Dios y por Dios, quien se sienta en el trono.»¡Qué aflicción les espera, maestros de la ley religiosa y fariseos! ¡Hipócritas! Pues se cuidan de dar el diezmo sobre el más mínimo ingreso de sus jardines de hierbas,[f] pero pasan por alto los aspectos más importantes de la ley: la justicia, la misericordia y la fe. Es cierto que deben diezmar, pero sin descuidar las cosas más importantes. ¡Guías ciegos! ¡Cuelan el agua para no tragarse por accidente un mosquito, pero se tragan un camello![g]»¡Qué aflicción les espera, maestros de la ley religiosa y fariseos! ¡Hipócritas! ¡Pues se cuidan de limpiar la parte exterior de la taza y del plato pero ustedes están sucios por dentro, llenos de avaricia y se permiten todo tipo de excesos! ¡Fariseo ciego! Primero lava el interior de la taza y del plato,[h] y entonces el exterior también quedará limpio.»¡Qué aflicción les espera, maestros de la ley religiosa y fariseos! ¡Hipócritas! Pues son como tumbas blanqueadas: hermosas por fuera, pero llenas de huesos de muertos y de toda clase de impurezas por dentro. Por fuera parecen personas rectas, pero por dentro, el corazón está lleno de hipocresía y desenfreno. »¡Qué aflicción les espera, maestros de la ley religiosa y fariseos! ¡Hipócritas! Edifican tumbas a los profetas que sus antepasados mataron, y adornan los monumentos de la gente justa que sus antepasados destruyeron. Luego dicen: “Si hubiéramos vivido en los días de nuestros antepasados, jamás nos habríamos unido a ellos para matar a los profetas”.»Así que al decir eso, dan testimonio en contra de ustedes mismos, que en verdad son descendientes de aquellos que asesinaron a los profetas. Sigan adelante y terminen lo que sus antepasados comenzaron. ¡Serpientes! ¡Hijos de víboras! ¿Cómo escaparán del juicio del infierno?

1-Su filtro mental estaba contaminado. 

Todo lo filtraban por medio de las tradiciones y las costumbres sin un examen profundo de la ley de Dios.

2-Se trataba de una mentalidad no renovada.

Podemos tener la Palabra, estar en la iglesia con una mente no regenerada, no renovada. Se puede construir una organización “cristiana” con una mente no regenerada, no afectada por la renovación del Espíritu Santo.

3-Buscaban cumplir con las reglas. 

Toda su vida giraba en lo externo, en lo que los demás veían. Para ellos el mostrar era más importante que el ser.

II- El pensamiento de los discípulos.

¿Cuál era su estructura mental, su psicología?

San Juan 20:19
“Ese domingo, al atardecer,* los discípulos estaban reunidos con las puertas bien cerradas porque tenían miedo de los líderes judíos. De pronto, ¡Jesús estaba de pie en medio de ellos! «La paz sea con ustedes» —dijo.”

1-Los invadía el temor.

La obra se detiene cuando gana terreno el miedo.

2-No actuaban por obligación sino por amor.

Los discípulos en el fin de los tiempos dijeron: “¿Cuando te vimos Señor hambriento, enfermo o desnudo?” Ellos obraban desde el corazón, no esperaban esa recompensa al final. No se daban cuenta de la vida sacrificada y el servicio exigente que hacían para Dios.

3-Su mente había entrado en un proceso de renovación, pero todavía no estaba madurada.

Todavía mezclaban el miedo con la fe, la sinceridad con la hipocresía, el conocimiento con la ignorancia. Los problemas de conciencia con la libertad de conciencia.

III- El pensamiento madurado de Pablo apóstol.


¿Qué clase de pensamiento llevó a Pablo a ser un vencedor, un instrumento escogido en las manos de Dios?

Hechos 20:24 (N.T.V.)
“pero mi vida no vale nada para mí a menos que la use para terminar la tarea que me asignó el Señor Jesús, la tarea de contarles a otros la Buena Noticia acerca de la maravillosa gracia de Dios”

1-Su forma de pensar había sido renovada por el Espíritu Santo.

El trato de Dios, la experiencia con la obra y la dependencia del Espíritu Santo había llevado a pleno la mente de Pablo.
La mente renovada anhela cada vez más renovación. Es algo no para, que tiene límites. El fermento renovador continúa. Aquellos que nacieron en el medio de mover del Espíritu en Argentina.

2-Su vida solo servía si cumplía con el propósito de Dios. 

De otra manera no valía nada.

3-Extender el reino de Dios era su meta principal.

*¿Cuál es nuestra forma de pensar? ¿Nuestra mente está renovada, en vías de renovación o todavía no regenerada?

*Avancemos hasta la plenitud de Dios, hasta llegar a pensar como el mismo Dios piensa.


A CONTINUACIÓN (To be continued)

Ahora estamos viviendo 500 años después de la reforma con Martín Lutero. Estamos agradecidos por lo que él hizo, pero no vemos la Iglesia...