martes, 14 de febrero de 2017

EJEMPLOS DE LA GREY Ivan Baker





“y no como teniendo señorío sobre la hermandad, sino siendo ejemplos de la grey”  1º Pedro  5:3

Dios nos insta a que seamos hombres de un solo propósito y si así es, la vida nos será fácil, siempre y cuando el propósito sea obedecer a Cristo y vivir en su poder. Esto debiera ser nuestra pasión, nuestro deleite, nuestra fuerza, nuestra gloria. Para esto yo debo trabajar, debo orar, debo desear, debo procurar, debo activarme, debo pelear. Para este propósito debo santificar mi vida, debo separarme de toda pecaminosa influencia y del mundo; debo definitivamente apartarme, huir de toda mundanalidad, de toda forma de mezcla de lo material y lo mundano con lo espiritual en la Iglesia.

Dignos de ser imitados

Especialmente los Pastores, que debemos ser dechados, ejemplos de la grey. Si no somos dignos de ser imitados, si admitimos el mundo en nuestra casa, si no hacemos un corte definitivo con el mundo, el diablo tiene la puerta abierta para entrar en la Iglesia por donde quiere y hacer lo que quiere.
Cuando la Palabra dice que tenemos que ser dechados, se refiere a que nuestra vida y nuestro hogar debe ser un modelo, un claro patrón  digno de ser imitado.

Un hombre de doble ánimo no sirve para ser pastor. Un hombre que todavía no ha ganado la batalla contra el mundo no sirve para ser pastor.

Un hombre que sucumbe ante tentaciones de tener y poseer lo que no es agradable a Dios (sean canciones, sean elementos, sean imágenes  del mundo en su casa), no es apto para el servicio al Señor.

Debemos apartarnos de toda mundanalidad en cualquiera de sus formas, y los pastores tenemos que ser dechados de la grey. Del mundo debemos separarnos, abandonarlo, huir, aún de sus insinuaciones. Nuestra casa tiene que ser santa, dedicada a Dios, en todas sus horas, porque esto no es aburrido, esto no es religiosidad, esto es pura santidad que Dios demanda. Esto es lo que honra al Señor. Para esto nos santificó, para esto nos libró de toda contaminación de carne y de espíritu, para esto nos estableció en su casa: para ser santos y sin mancha delante de Él. Para ser ejemplo para todos, dechados de la grey.

El que es ejemplo de la grey vive en todo y decide en todo conforme a la voluntad de Dios. 

Cuando los pastores sean así, la Iglesia los seguirá y hará lo mismo. Debemos escoger como amigos a aquellos que piensan, que aman, que oran, que procuran con diligencia hacer lo mismo, por el mismo gozo. Por este hecho yo muero, rechazo, abandono todo obstáculo, todo inconveniente, toda relación, todo hábito, y me concentro sobre todo en uno: en Jesús. Para que todo lo que diga, o haga, o piense, sea para Él. Que cualquier cosa que haga, diga, piense, o me esfuerce por alcanzar, sea para Él. Que cuando me encuentren, me encuentren en Él.
Toda mi humana debilidad es absorbida en  esta supereminente potencia de Dios, por el Espíritu Santo que levantó a Jesús de los muertos, y le sentó a la diestra de la Divinidad en los Cielos para siempre. ¡Ese es el  poder que actúa en mí!

El poder de Dios es suficiente.

Dios no nos ha enviado una mera influencia sino que nos ha dado su poder, su Persona. Todo lo puro, santo, perfecto que hay en Dios, me lo ha dado, me lo ha encomendado, como coraza, como fuente de vida, me como paredes de protección, como inteligencia y sabiduría para vivir, para actuar, para decidir, a tal punto que puedo decir con Pablo: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”.
No tengo excusas: Dios proveyó todo, para toda circunstancia, para siempre y para la eternidad. Ese poder es todo suficiente para guiarme, para sustentarme, para protegerme y presentarme sin mancha delante de su trono en aquel día. Debemos esforzarnos para ser como Pablo, en su determinación de considerar todo lo demás como pérdida, de esforzarse por cumplir una sola cosa: asir aquello por lo cual había sido preso por Cristo Jesús. Dice Pablo: “ya no vivo yo mas vive Cristo en mí”.



A CONTINUACIÓN (To be continued)

Ahora estamos viviendo 500 años después de la reforma con Martín Lutero. Estamos agradecidos por lo que él hizo, pero no vemos la Iglesia...