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Mostrando entradas de abril 19, 2016

Víctor Rodríguez PEDILE A DIOS UNA PERSONA A QUIEN PREDICAR

Cada uno pídale al Señor una persona para predicar,  "Señor este día dame una persona para predicar", y el Señor te la va dar, y entonces estaré atento, puede ser inmediatamente en la mañana o puede ser en la última hora.

Charles Spurgeon, un tremendo hermano de hace dos siglos, tenía esta costumbre, y como había sido un día muy lluvioso y tormentoso, él no salió de su casa, y por allí se acordó de que cada día tenía que predicarle a una persona, y era las once de la noche, y no había nadie en la noche; entonces se asoma por la ventana y llovía, y entonces vio en la parada algo que pasaba por ahí, se trataba de una persona que se estaba mojando, él sacó el paraguas, se arrimó y lo cubrió, y esa fue la persona que él predicó.

Pídale a él cada día uno a quien predicar, porque vamos a crecer, van a crecer hermanos. Nuestros lugares tienen que quedar chicos porque vamos a crecer, cada uno va a crecer, y especialmente los jóvenes, los jóvenes cada uno crecerá y se multiplicará, …

Claudio Pagura YO ME UNO CON QUIEN YO QUIERA

El relato bíblico de la conversión de Cornelio es fascinante. Dios en ocasiones, y solamente en nuestra visión humana, pareciera que simplifica las cosas y en otras que las complica.
Este relato se encuadra en la segunda de estas hipótesis.
Pedro ora en la terraza, tiene una visión de animales que bajan desde el cielo en lienzos, Dios indicando que mate y coma, y confronta sus costumbres judías, y él se niega porque los llama animales inmundos. Dios lo reprende diciéndole que no llame inmundo a lo que El ha santificado.


Si por un instante, nos metiéramos en la piel de Pedro, podríamos divagar acerca del porque de la reacción de Pedro. Yo quiero compartirle mi opción, quizás el pensó que Dios lo estaría probando para ver su fidelidad al pueblo escogido.
Habrá pensado no yo no voy a caer en esta trampa, no voy a ser el que traiga contaminación al pueblo escogido, al pueblo llamado a apartarse, a ser diferente, a expresar las virtudes de Dios en un mundo cruel e insensible, en definitiva…