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Mostrando entradas de febrero 22, 2016

HE AQUÍ UN TEMBLOR Editorial

Ezequiel 37:7 
“Profeticé, pues, como me fue mandado; y hubo un ruido mientras yo profetizaba, y he aquí un temblor”
Todo cristiano debe provocar movimiento espiritual en su medio.
Este ruido que menciona la escritura no era bulla o bochinche, era estridencia que producía vida, que aportaba para la reconstrucción de ese cuerpo de la visión que recibió el profeta Ezequiel.
Nos habla de la dinámica, salir de la quietud, del estancamiento, de la rutina “si siempre hacemos lo mismo no pretendamos resultados distintos”. Hay que movilizar a los hermanos. 
Lo que hace temblar a la iglesia es la oración.  Hechos 4:31: 
“Cuando hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaban con denuedo la palabra de Dios”
Concentrarse en la oración es lo que provocará este movimiento, esta “implosión” que lejos de ser activismo, es poder de Dios.


UNA IGLESIA SALUDABLE Hugo De Francesco

¿Cómo determinar que una congregación anda bien? ¿Cómo es una iglesia fuerte? Como los distintos sistemas del cuerpo humano están bien integrados y en armonía, así Dios procura que funcione su pueblo. En este tiempo debemos chequear que cosas necesitamos enfatizar, por ejemplo podemos ser fuertes en la oración pero débiles en la obediencia. Observar los puntos que tenemos que apuntalar.

Leamos Hechos 2: 41-47
Algunas características de la iglesia en sus comienzos.
1. Una iglesia que aprende.
Recibían la enseñanza de Jesús impartida por los apóstoles. Tengamos disposición de aprender, estemos atentos a la sana doctrina, en otras palabras, a la "doctrina que sana". En Jerusalén la Palabra se aprendía en las casas y estando todos juntos. Ellos perseveraban en la doctrina. Por nuestra parte, es necesario conocer el fundamento y seguir creciendo. No olvidemos que una vez que las personas se convierten hay que enseñarles a vivir.
2. Una comunidad que practica la comunión.
Esta iglesi…