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Mostrando entradas de enero 19, 2016

"EL QUE NO ABORRECE" Víctor Rodríguez

“Si alguno viene a mí y no aborrece a su padre, madre, mujer, hijos, hermanos, hermanas y hasta su propia vida, no puede ser mi discípulo”. Lucas 14:26
¿Qué hacemos con este versículo? ¿Cuál es la palabra que más le impacta de este versículo?
Aborrecer; porque nosotros enseñamos que tenemos que honrar al padre y a la madre, pero aquí ¿qué dice?, que lo aborrezca. ¿Qué hacemos? Pero el Señor no permitía que nadie le siguiera si no tenía estas condiciones, alineado con la palabra, guarda la palabra, ama, y ahora pone otro filtro, el que no aborrece, no solamente a su padre, a su madre, a su mujer, ¡sus hijos! Yo estuve preocupado con este versículo, quisiera preocuparte también, y entonces me fui a los originales, al griego; y entonces en el griego fui a ver que quería decir aborrecer, ¿y saben lo que encontré que era aborrecer?, aborrecer, eso encontré, que aborrecer era aborrecer; me quedé mucho más preocupado. Y fui al que inspiró el evangelio de Lucas, el que inspiró el evangelio de Luca…

EL ADULTERIO ES UN ACTO VIOLENTO Keith Bentson

Si es violenta la fornicación entre dos personas no casadas, mucho más lo es el adulterio. El adulterio atenta, no solamente contra un cuerpo ajeno y contra la misma esencia e integridad de la persona, sino contra un pacto matrimonial. Semejante acto precipita a un mar turbulento de emociones y confusión de pensamientos; choca, atonta. Después, la persona que ha violado la ley de Dios no sabe cómo mirarle la cara de su esposo/a; hasta parece irreal que haya cometido semejante traición. Comienza a minimizar su infidelidad, a justificarla. Su personalidad resulta desequilibrada: ha cometido adulterio. De ahí en adelante tendrá que vivir de mentiras. Se mentirá a sí mismo, a su mujer, a sus hijos, a sus parientes, a sus amigos y colegas. Sus suspiros aun delante de Dios no le darán paz. Ha violentado el pacto concertado con su legítimo cónyuge, y todo su ser queda convulsionado.
El adulterio es una relación sexual ilegítima.
La relación matrimonial sexual es lícita; está acorde con la ley …

¿TENEMOS EN NUESTROS GRUPOS UNA ASISTENCIA REGULAR? Claudio Lancioni

En el nivel más elemental de compromiso los discípulos deberían ser fieles en concurrir a los encuentros semanales, es imposible trabajar con una visión formativa si los hermanos son intermitentes en su asistencia.
La irregularidad denota un nivel muy bajo de compromiso con el Reino y con el grupo, todos tenemos situaciones familiares y personales para faltar a las reuniones, sin embargo los líderes y discípulos fieles, realizan los arreglos necesarios para no faltar. Todos los hermanos deberían acostumbrarse a planificar la semana de tal modo que consigamos una asistencia regular, no solo a los encuentros grupales sino a los encuentros con sus discipuladores y discípulos. Cuando no se concurre es porque asignamos más importancia a otras actividades y en el fondo nos da igual ir o no hacerlo.
Como parte de la fundamentación hablamos del Señorío de Cristo sobre nuestra vida y nuestro tiempo, y la escritura dice instruye a no dejar de congregarnos, como algunos al final se acostumbran a e…

LA RAZÓN CULTURAL DEL REINO DE DIOS Jorge Himitian

¿Cuál es la razón cultural? 
El primer siglo
En aquel siglo estaba el Imperio Romano. Para los judíos, la expresión “Reino de Dios” o “Reino de los Cielos” era una expresión familiar, conocida. Porque en el Antiguo Testamento hay muchas expresiones donde se exalta a Dios como el Rey de todas las naciones. Varios Salmos comienzan proclamando: “Jehová Reina”. Así que era una expresión conocida por ellos. Ellos sabían que el verdadero Rey del Universo era Dios. Pero, en el Imperio Romano, Pablo descubre que era más apropiado usar otra expresión. Porque en el Imperio Romano la autoridad máxima era el César de Roma, el Emperador. El Imperio Romano abarcaba muchas naciones, y en cada nación había un rey. Herodes, por ejemplo, era un rey en Palestina, y así, había reyes en las diferentes naciones. Pero el César tenía un título que superaba al de rey, en la cultura de aquella época. El César ostentaba el título de Kyrios, Señor, que es la traducción al griego del hebreo Adonai, mi Señor. De tal…