LA RESPONSABILIDAD DE LA IGLESIA Ángel Negro


En 1965 el Dr. Billy Graham escribió un libro que tituló: “El Mundo en Llamas”, en el cual describía la aterradora situación que se estaba viviendo en el planeta.
Pasaron exactamente 50 años. Hoy podemos decir que la situación no mejoró, sino que empeoró y que el mundo es un volcán en erupción.
Todos somos conscientes de que vivimos días muy difíciles en las naciones.
-El consumo de drogas superó con creces lo que podíamos imaginar tiempo atrás; no solo los jóvenes la consumen, sino los adultos y los niños en edad escolar.
-El nivel de violencia nos conmueve y nos deja perplejos, sin palabras. Ya sea en la familia, entre marido y mujer y entre padres e hijos, como en la escuela, el trabajo o en la calle.  Violencia verbal o violencia física.
-La inseguridad es pan de cada día. La que se ve en la calle de las grandes ciudades. También se desconfía del que maneja un ómnibus, un tren o un piloto de avión. La mayoría de las personas se sienten inseguras en sus empleos.                                  
El temor pasó a ser una constante con el cual se convive.
-La ansiedad y la depresión llevan a la gente al consumo abusivo de medicamentos.
-El quiebre de la familia por intolerancia es cosa corriente. Hoy se acepta casi como algo normal.
-La promiscuidad sexual, la infidelidad y el embarazo de adolescentes ya no asombra a nadie.
-La ausencia de valores y la corrupción en todos los estamentos de la sociedad son parte de nuestro diario vivir.
-La pobreza extrema y la indigencia no conmueven a nadie.
Se podría continuar esta lista con la educación, la salud y muchas otra áreas más.
Podemos hacer un análisis de cada situación y sacar conclusiones de por qué llegamos a este estado de cosas, pero no arreglaríamos nada.
Frente a este cuadro la pregunta que debemos hacernos es:

¿Cuál es nuestra responsabilidad como iglesia del Señor?

Primero quiero mostrar 7 cosas que NO debemos hacer los cristianos.

NO entrar en el juego de los comunicadores sociales, ni de los comentarios de la gente. La crítica solamente es destructiva. Empeora la situación. Quita el ánimo y las ganas de hacer algo.
NO caer en el pesimismo. “Esto no tiene solución”. “No lo arregla ni Mandrake”.
NO entrar en la indiferencia INCOMPASIVA. “Yo me preocupo por mí y por mi familia y el mundo que se las arregle.”
NO pensar que solo los demás tienen la responsabilidad de arreglar la situación. El gobierno, las empresas, los que tienen el poder económico, el próximo gobierno.
NO hacer lo del avestruz. “Un escapismo y ostracismo malsano”.  Cada uno es responsable de buscar soluciones.
NO pensar que la responsabilidad de la iglesia es solo espiritual. Eso es: “escapismo religioso”.
NO tener una visión apocalíptica del mundo y de la nación. Jesucristo vino a cambiar la historia.

Necesitamos hacer cambios en nuestra manera de pensar y de ver las situaciones que nos rodean.

“Con Jesucristo es posible cambiar toda situación”.

“Con Jesucristo es posible cambiar la historia de la familia”.

“Con Jesucristo es posible cambiar la historia de nuestra Nación”.

Esta afirmación es coherente con las historias de personas conocidas y con la Biblia. 
Juan y Liliana se llevaban muy mal. Él no duraba en los trabajos, tomaba demasiado, le debía plata a medio mundo, estaba enfermo, su casa se destruía. Cuando miraba su futuro se veía solo y juntando cartones por la calle. Hasta que llegó el Señor y todo cambió. Es trabajador, no toma más, se sanó, le pagó a todos los que le debía, se casaron, amplió su casa dos plantas más, tiene un grupo de gente en su casa a las que les enseña la palabra de Dios. Ahora mira su futuro y se ve a la imagen del Señor. ¡Aleluya!

“Con Jesucristo todo es posible”.

Jesús salva, Jesús cambia la vida, transforma la familia, sana todas las dolencias, cambia el curso de la historia.

Entradas populares de este blog

LOS MONTES EN LA BIBLIA- OSCAR GÓMEZ

EL SIGNIFICADO DE LOS BARCOS EN LA BIBLIA Oscar Gómez

9 BENEFICIOS DEL ESPÍRITU SANTO- OSCAR GÓMEZ