jueves, 8 de diciembre de 2016

EL PELIGRO DE LA GRACIA SIN LA VERDAD Ministerio Care



                                                               



GRACIA SIN VERDAD ES MORTAL

El orador Brennan Manning  causó impresión con sus disertaciones en nuestra iglesia. Sus libros tan difundidos hablan justamente sobre la cura por medio de la gracia. Sin embargo, hizo un exagerado énfasis en el amor que encendió luz roja. Estuvo ausente de sus mensajes instar a dejar las cosas de niño y tomar posesión de los aspectos mayores y más verdaderos de nuestra identidad en Cristo. Dios nos abraza en nuestra debilidad. Pero, ¿En nuestra maldad también? Estaba pensando en la manera como Manning abordaba la cuestión de la pureza sexual, especialmente la homosexualidad...

Me reuní con Manning en un almuerzo para abordar estas cuestiones. Él pareció haberse ofendido cuando le expresé mis preocupaciones relacionadas con sus ambiguas referencias al homosexualismo en sus artículos y libros. Durante nuestro incómodo almuerzo, él defendió a las “parejas” gays que viven y mantienen un compromiso. Desafió mi compromiso de defender la ética sexual bíblica — no tener sexo con un hombre o una mujer fuera del ámbito del matrimonio heterosexual — tildándome de desinformado y de tener una mente estrecha. Él rechazó mi testimonio con el argumento de que no tenía suficiente conocimiento de teología moral para ser tomado en cuenta sobre este tema. 
Claramente, Manning y yo abordamos de manera diferente la cuestión de la autoridad moral. Mi enfoque es conservador y basado en la Biblia. El enfoque de él no está claro para mí. Pero lo que surge de esta falta de claridad en él (y, es triste decirlo, de muchos como él) es un sentimentalismo terrible sobre los temas morales. Curiosamente, los que se encuentran atados a las tendencias inmorales se convierten en fans de “terapeutas” como Manning. En lugar de abrazar con la verdad y la gracia a hombres y mujeres que están confundidos, dichos terapeutas bailan alrededor de estos hombres y mujeres en dificultades y luchas, otorgándoles una condición de casi héroes. El resultado es una falsa compasión que puede incentivarlos a identificarse y vivir el homosexualismo, la poligamia y otras desviaciones morales.

Gracia sin la verdad clara y autorizada de las Escrituras es mortal. 

Podemos caer en la demarcación de los límites de acuerdo a nuestra voluntad, perdiendo la revelación de la voluntad de Dios para nuestra vida aquí en la tierra. Nos quedamos, por lo contrario, solos en la construcción de una identidad basada en nuestra experiencia de la realidad. “Me siento bien con mi condición, por lo tanto, no la cambiaré. Dios me bendice como soy”. Este pensamiento vacía la cruz del calvario de su significado. Jesús murió para ofrecernos el regreso a su plan ideal en el Jardín del Edén. Él resucitó para levantarnos según la voluntad del Padre para nuestra vida en esta tierra. Si perdemos esta verdad, entonces la gracia queda sin sentido. Su poder de transformar vidas se dispersa y pierde fuerza. La verdad de las Escrituras direcciona el poder de la gracia. Sin la verdad, la gracia pierde su poder dinámico y esencial de transformar vidas.

LA GRACIA SIN COSTO ALGUNO

Para muchos terapeutas de influencia, la gracia abraza a los individuos que enfrentan infidelidad matrimonial, homosexualidad, pero es incapaz de transformarlos. Algunos terapeutas están fortaleciendo esta idea engañosa — como Mel White, un ex profesor del Seminario Fuller y pastor evangélico, que hoy dirige Soulforce, un grupo que defiende el homosexualismo. En su biografía Stranger at the Gate (Extraño en la Puerta), White se  representa como una figura un tanto trágica cuyos impulsos homosexuales lo obligan a constituir múltiples parejas antes y después de que su matrimonio terminó. Sus amigos, como el fallecido especialista en ética Lewis Smedes, del Seminario Fuller, aceptaron el ingreso de White en el movimiento homosexual como un activista incuestionable. 
Mucho más sutil es la influencia de White en Philip Yancey. Yancey, autor de varios libros, presentó a White en su libro What’s So Amazing About Grace? (¿Qué es lo asombroso de la gracia?), mostrando a White y su amistad con él como un buen ejemplo de la gracia de Dios. Aunque el autor no abrace todas las preferencias de White, Yancey otorga protagonismo al hombre que se volvió el más influyente cristiano gay de nuestro tiempo. Sin darse cuenta, el autor crea un puente maligno entre un falso profeta (White) y miles de lectores que buscan una mayor claridad en el ámbito de la homosexualidad. Tal vez el hecho de que Yancey haya incluido a White en su libro sea un ejemplo de alguien que “ha entrado encubiertamente” en nuestro medio con el fin de “convertir en libertinaje la gracia de nuestro Dios” (Judas 1:4).

La gracia sin verdad es mortal, saca provecho de nuestros sentimientos. 

“Quiero ser un buen tipo. No quiero causar más problemas en la vida de alguien que ya está sufriendo. ¿Jesús no incluyó a los excluidos?” Nuestro deseo de ser misericordioso es comprensible, pero ingenuo. El sentimentalismo distorsiona la esencia del conflicto moral, produciendo una perspectiva dramática de nosotros mismos, que sólo separa al necesitado de la cura. 
E igualmente aleja al necesitado de las verdaderas buenas nuevas del Evangelio. No hay duda alguna de que Jesús primeramente llamó al arrepentimiento a los hipócritas religiosos. No obstante, llamó a sus seguidores a hacer frente de una manera directa a sus pecados (Lucas 7:36-50, Juan 8:1-12). Ignorar la actitud de los seguidores hacia el pecado es pisotear el testimonio de Cristo y aleccionar a la gente a caer en errores y engaños.
Hombres y mujeres que enfrentan profundas vulnerabilidades  necesitan de la plenitud de gracia y de verdad. Sin esta plenitud, se corre el riesgo de conducir fácilmente al pueblo de Dios hacia caminos engañosos. ¿Y si yo hubiera tenido un Manning o un White al comienzo de mi viaje vaya a saber qué hubiera creído hoy? 

Como cristianos somos demasiado ingenuos acerca de qué y de quién damos la bienvenida en nuestras vidas.

Nuestro mundo cristiano nos ofrece influencias muy amplias. Debemos preguntarnos: ¿Cuál es la base de este líder en el área de la autoridad? ¿Es la gracia en armonía con la verdad bíblica? Pídale a Dios el discernimiento. Y a continuación, actúe de acuerdo con este discernimiento a la luz de la verdad bíblica. Esté preparado para hacer las preguntas difíciles. Cada vez más nos enfrentamos a los famosos líderes cristianos que están bajo el engaño y engañando a otros en los aspectos de la sexualidad, el matrimonio y otros aspectos troncales de la fe. Necesitamos decirles a ellos la verdad en amor. Lo hacemos por amor a ellos y a los que, sin nuestra intervención, serían desviados por ellos.

DIOS SANA HOY

En medio de las luchas que nos enfrentamos al abrir la boca para hablar la verdad, vamos con alegría y bondad dando testimonio del poder de Dios para la cura y restauración de vidas empantanadas en la inmoralidad y el pecado en sus diversas expresiones. Si usted está siendo transformado en esta área de su vida, hágaselo saber a los demás. Si usted sabe de otros que están siendo liberados, divúlguelo. ¡Nada expresa con mayor fuerza la plenitud de la gracia y de la verdad que la transformación de alguien que sufrió conflictos con la inmoralidad! Lo que Dios crea en la persona decidida, que se rindió a Él, es nada menos que Su imagen gloriosa, todo por medio del poder liberador de la gracia. ¡La verdadera gracia! ¡Qué mensaje importante para nuestros días! ¡Qué Dios grande y glorioso servimos! ¡Qué privilegio revelarlo a Él a través del testimonio de vidas transformadas!
“Como les he dicho a menudo, y ahora lo repito hasta con lágrimas, muchos se comportan como enemigos de la cruz de Cristo” — Filipenses  3:18 .  
“Pronunciando discursos arrogantes y sin sentido, seducen con los instintos naturales desenfrenados a quienes apenas comienzan a apartarse de los que viven en el error” — 2 Pedro 2:18.
 “¿No saben que los malvados no heredarán el reino de Dios? ¡No se dejen engañar! Ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los sodomitas, ni los pervertidos sexuales... heredarán el reino de Dios. Y eso eran algunos de ustedes. Pero ya han sido lavados, ya han sido santificados, ya han sido justificados en el nombre del Señor Jesucristo y por el Espíritu de nuestro Dios” — 1 Corintios 6: 9-11.

Original en inglés: Pastoral Care Ministries         

A CONTINUACIÓN (To be continued)

Ahora estamos viviendo 500 años después de la reforma con Martín Lutero. Estamos agradecidos por lo que él hizo, pero no vemos la Iglesia...