viernes, 10 de junio de 2016

EL CAMBIO QUE ESPERAMOS Oscar Gómez


El camino adecuado para conducir a la iglesia a un proceso de cambio pasa por cuestionarnos la manera en que estamos viviendo nuestra fe y modificar los hábitos que sean necesario modificar incorporando aquellos que no estemos viviendo. En este aspecto, el conocimiento intelectual y las actividades rituales no ayudan a encontrar ese cambio que esperamos.

Cuando comenzamos a cuestionar más de dos mil años de tradición, recién empezamos la primera instancia del cambio. Se define como tradición adoptar las prácticas y modalidades de nuestros antecesores sin repensar su origen y el resultado de tal práctica. La mayor parte de los cristianos tienen temor de dejar las tradiciones establecidas, piensan que ponen en riesgo lo alcanzado. Seguirlo a Él incluso cuando otros nos juzguen equivocadamente y nos excluyan es la razón por la que tan pocos toman este camino. Los que lo hacen están convencidos de que existe una realidad más allá de su experiencia que continúa invitándolos a lo nuevo, mejor dicho a lo que siempre estuvo y no lo veíamos.


A CONTINUACIÓN (To be continued)

Ahora estamos viviendo 500 años después de la reforma con Martín Lutero. Estamos agradecidos por lo que él hizo, pero no vemos la Iglesia...