ORIENTACIÓN VOCACIONAL Georgina Alba



Retiro Nacional de Jóvenes La Falda 05

Introducción

¿Qué entendemos por vocación?
Encontramos en el diccionario que la palabra vocación es entendida como una inclinación natural hacia alguna rama del conocimiento humano, una disposición interna con la que uno nace y a la cual se le debe prestar atención para descubrirla.

Esta conceptualización es equívoca. La vocación tiene que ver con una decisión, con una elección acerca de la carrera, profesión u ocupación que elige un ser humano. Esta decisión se vera afectada por diversos factores pero no deja de ser eso: una elección.
Debemos resaltar que esta es una de las decisiones mas importantes que debe tomar el adolescente, ya que estará en relación con un proyecto de vida, con metas y con la posibilidad de pensar un futuro.

Esta decisión no debe ser tomada a la ligera, sino que es una decisión personal, comprometida y responsable, que tendrá que ver con el acceso y transición del adolescente al mundo de los adultos. Cada uno debe asumir el protagonismo de su propia elección.

Es una decisión personal porque me compromete solamente a mi. Es una decisión propia, individual en la cual toda la responsabilidad por las consecuencias de la misma deben recaer en quien la toma y no en los demás (padres, amigos, etc).

Es comprometida, requiere de atención y esfuerzo, perseverancia para poder concretar aquello a lo que se apunta y encontrar cual sea el mejor modo de hacerlo.

Es responsable ya que exige la madurez suficiente como para responsabilizarnos por los alcances y consecuencias tanto malos como buenos que seguirán a nuestra elección.


Desarrollo

A pesar de ser una decisión que debe ser tomada a conciencia, existen muchos jóvenes que eligen su profesión sin haber identificado previamente sus capacidades personales y las necesidades sociales de su entorno.

Muchos jóvenes no tienen la oportunidad de reflexionar sobre cuales son sus habilidades y destrezas mas sobresalientes, cuales son las áreas que pueden explotar, etc. Esto se debe muchas veces a ciertas ideas que podemos considerar como mitos a la hora de empezar una carrera.

que los hijos deben escoger la misma profesión que sus padres

que los hijos deben desempeñarse en profesiones que sus padres no tuvieron oportunidad de estudiar y ejercer

que hay actividades que obedecen al sexo y por tanto las opciones se ven reducidas.

La creencia según la cual la ocupación esta predeterminada suele conducir a fracasos, ya que cada actividad exige habilidades especiales que no todos los jóvenes pueden desarrollar. También puede suceder que al no ser una elección propia, falte motivación para alcanzar una meta. Estos factores pueden producir en los jóvenes fracasos, que conllevan un alto grado de frustración; puede haber tensiones en la familia y una temprana deserción. Por este motivo remarcamos la importancia de que la decisión sea personal y responsable.

(Mirando la importancia de conocer los propios intereses y habilidades, aquellas cosas para las que tenemos facilidad, tomaremos entre 5 y 10 minutos para pensar en ellas).

Teniendo mas claro que la vocación es una decisión y mas allá de nuestros gustos e intereses, nos abocaremos a dilucidar cuales son los factores que afectan esta toma de decisión.

Podemos definir estos condicionantes (pero no determinantes) en dos grandes grupos:

1) Factores del entorno: están en relación con el conocimiento objeto que nos ocupa y del contexto que rodea al mismo.
Esto significa identificar la oferta de carreras, reconocer similitudes y deferencias de las distintas instituciones que brindan estudios superiores, determinar las principales características de la vida universitario o terciaria, comprender la complejidad del mundo laboral, evaluar el impacto de las nuevas tecnologías en la vida actual, discutir sobre valores culturales que el mundo adulto propone para que los jóvenes se piensen a si mismos, abordar el problema de la desocupación y de la creciente desigualdad social, distinguir las profesiones que mueren y las que nacen, reconocer el valor de los diferentes títulos, la habilitación social y legal de los profesiones, identificar diferentes formas de organizar el trabajo y la producción: autoempleo, micro-emprendimientos, cooperativas.
El conocimiento de toda esta información influirá en nuestra decisión y nos ayudara a tomarla de una forma mas vinculada a la realidad en que vivimos y que en unos años será el ámbito en el que tendremos que insertarnos para trabajar.
Nuestro entorno también esta conformado por aquellos que nos rodean en la escuela, nuestros amigos; ellos tienen opiniones, gustos y nos influyen en gran manera. Pero tengamos en cuenta que nuestra elección debe ser personal y no para complacer los gustos de los demás.
La familia es un factor externo que influirá sobre nosotros mucho mas que los otros condicionantes de este apartado, porque en ella se definen nuestros intereses, nuestras motivaciones, las cosas que consideramos importantes, las que valoramos, aquellas que consideramos correctas y las que no, etc.

2) Factores personales: aquí podemos distinguir los rasgos de personalidad, nuestras metas y objetivos, nuestras capacidades y limitaciones, etc.
Dentro de los rasgos personales englobamos nuestras habilidades, gustos, preferencias, aspiraciones, intereses, nuestro carácter. Estas características harán variar nuestra inclinación entre las opciones de la oferta educativa. Estos rasgos surgen de nuestra historia personal, con nuestra crianza, con los recursos personales y materiales que hayamos adquirido a lo largo de nuestra vida.
Debemos tener en cuenta hacia donde apuntamos, cuales son los logros y metas que queremos alcanzar a lo largo de nuestra vida. Tengamos presente que la elección de hoy afectará todo nuestro porvenir, por tanto hay que pensar hacia donde apuntamos, ver que queremos lograr como personas.
Tenemos que mirar sinceramente en nuestra vida y pensar en nuestra capacidades y limitaciones nos solo a nivel intelectual, sino por ejemplo económico.

Este último punto es de gran importancia. Es necesario saber que las obligaciones de los padres hacia los hijos tienen un límite. Ellos deben proveer para las necesidades básicas, como son la alimentación, la vestimenta y un lugar donde vivir, mientras los hijos no puedan proveérselo por sus propios medios. Ellos no tienen la obligación de darnos o pagarnos una formación de nivel superior, solo tienen obligación de darnos la educación básica. Por este motivo, aquellos que desean estudiar pero conocen que los ingresos económicos de la familia no son suficientes para que los padres les paguen los estudios, deberán pensar en costearlos por sus propios medios. En estos casos, no sería correcto que los hijos exigieran esto como una obligación.
Todos los padres desean lo mejor para sus hijos, pero en algunas circunstancias no les es posible pagar una educación superior. Aquellos que tienen el privilegio de que sus padres los sostengan durante el tiempo de su preparación profesional, sean agradecidos y aprovechen la oportunidad, y aquellos cuyos padres no pueden hacerlo, tendrán que tener en cuenta también este factor.
Todos estos factores influyen a la hora de tomar una decisión y algunos mas que otros. Pero hay un factor que no es influyente sino determinante, y es que somos hijos de Dios. El es nuestro creador, nuestro dueño y como sus hijos debemos buscar su voluntad.
Dios ha puesto en nosotros distintas capacidades, habilidades según el don de su gracia.

1 Pedro 4: 10-11 “Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios. Si alguno habla, hable conforme a las palabras de Dios; si alguno ministra, ministre conforme al poder que Dios da, para que en todo sea Dios glorificado por Jesucristo, a quien pertenecen la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén.”

1 Corintios 1:26 “Porque ¿quién te distingue? ¿o que tienes que no hayas recibido? Y si lo recibiste, ¿por que te glorías como si no lo hubieras recibido?”

La humildad es la actitud del corazón que nace de saber que nada de lo que tenemos o podamos tener, que somos y podamos ser, es por nuestra virtud, sino que como estos versículos expresan todas nuestras capacidades, habilidades, toda nuestra vida son gracias al favor de Dios. Por lo tanto como dice Pedro, debemos ser buenos administradores de los dones que el Padre nos ha regalado y tomar cada una de nuestras decisiones teniendo como primer objetivo en nuestra vida ser herramientas útiles en las manos del Señor.

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