LA ARMADURA DE DIOS Jorge Himitian

"Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza. 11 Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. 12 Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. 13 Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes. 14 Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia, 15 y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz. 16 Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. 17 Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios"
En el v.11 dice “vestíos de toda la armadura de Dios” ;y en el v.13 repite: “tomad toda la armadura de Dios”. Notemos que es la armadura de Dios, no son armas humanas ni materiales. En 2 Cor. 10.4 dice que son armas “poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas”.
Quizás Pablo estando en la prisión tenía cerca un soldado romano que le servía de modelo alegórico.
1 – El cinto de la verdad.
Más que un cinto era una especie de faja, y era lo primero que se ponía el soldado. Del mismo modo debemos envolvernos con la verdad . “Ceñid los lomos de vuestro entendimiento”  (1 Ped. 1.13 ).
2 – La coraza de justicia.
Coraza viene de la palabra corazón, es lo que protege el  corazón y el pecho del soldado. El enemigo nos ataca allí queriendo acusarnos en nuestra conciencia por nuestras fallas y pecados. Debemos recordar que nuestra justicia es Cristo; que somos salvos por gracia, y no por nuestras obras, que somos justificados por la fe. A la vez es importante para no dar lugar al acusador confesar nuestros pecados cada vez que los cometemos y vivir con limpia conciencia.
 3 – El calzado del evangelio
 El calzado es la prontitud del evangelio de la paz. Donde lleguemos debe llegar el evangelio inmediatamente. No podemos andar descalzos. Predicar en evangelio donde quiera que vayamos es parte de nuestra armadura; esto, además de ser una protección para nosotros, es lo que hace posible que el reino se extienda a otros..
4 – El escudo de la fe
Fe es creerle a Dios. El enemigo dispara dardos de fuego, estos son pensamientos mentirosos, sentimientos engañosos, que,  si hacen blanco en nosotros, comienzan a destruirnos como las flechas incendiarias. Cuando le creemos a Dios en todo tiempo y circunstancia las dudas y mentiras caen ante este escudo.
5 – El yelmo de la salvación
Es el casco que protege la cabeza. El enemigo apunta a la cabeza. Nosotros debemos vivir protegidos por la salvación de Dios; y nunca estar sin cobertura sobre nuestra cabeza. Esta cobertura significa vivir protegidos bajo la autoridad de Cristo y tener la mente de Cristo.
6 – La espada del Espíritu: la palabra de Dios
La espada es el arma de ataque. Es la palabra de Dios creída en el corazón y proclamada con la unción del Espíritu Santo. Ningún enemigo puede resistir ante la palabra de Dios. Cristo usó esta espada en la tentación. Santiago 4.7 dice: “someteos, pues, a Dios; resitid al diablo, y huirá de  vosotros”.
Observemos que todas las armas tiene que ver con la palabra de Dios.


Entradas populares de este blog

LOS MONTES EN LA BIBLIA- OSCAR GÓMEZ

EL SIGNIFICADO DE LOS BARCOS EN LA BIBLIA Oscar Gómez

9 BENEFICIOS DEL ESPÍRITU SANTO- OSCAR GÓMEZ