EL ARREPENTIMIENTO DEL REY DAVID Víctor Rodríguez

                                                



Había un joven, que naturalmente era un líder, al cual Dios lo había tocado y tenía influencia sobre muchos jóvenes, y lo seguían porque lo amaban. Un día este líder joven se fijó en la esposa de uno de sus amigos y cayó en pecado con ella, e hizo matar al esposo de l mujer ¿De quién estoy hablando? De David. Sin embargo, David no quedó destruido por el pecado mucho tiempo, sino que fue restaurado, pero no sin antes pasar por un profundo arrepentimiento.
Reflexionemos sobre el arrepentimiento. No es un tema popular, no obstante es uno de los temas principales de la biblia, Lo peor que nos podría pasar es no saber arrepentirnos. El pecado de David fue muy terrible, y él se recuperó, pero no sin antes pasar por este profundo arrepentimiento.

Cuatro cosas que produjo el pecado en David antes de arrepentirse:

La primera es que perdió la comunión con Dios, sin embargo oraba, asistía a los sacrificios e iba al tabernáculo, y tal vez hasta componía algunos salmos, pero había perdido la comunión con Dios.
La segunda consecuencia que produjo en David es la deslealtad con sus amigos, porque fue desleal a un gran amigo que fue Urías, él sedujo a su mujer, y cayó con ella, pero sin embargo seguía siendo líder del grupo cuando había pecado.
La tercera consecuencia es que fue insensible, le vino una insensibilidad porque dejó de percibir el pecado en su conciencia que ya no le avisaba, y perdió la capacidad de percibir cuando algo estaba bien o cuando algo estaba mal.
Y la cuarta consecuencia que tuvo es confusión, porque seguía estando con el pueblo y con los que alababan a Dios, estas cosas trajeron en David, supongo, una gran sequedad espiritual. Cuando hay arrepentimiento siempre hay cambios, si no hay cambios no hay arrepentimiento.
David relata su arrepentimiento en el salmo 51, y vamos a aprender como arrepentirnos.

Meditemos en el Salmo 51:

El arrepentimiento de David no fue superficial sino profundo, entra en este arrepentimiento confiando en la misericordia de Dios, “ten piedad de mí, Dios, conforme a tu misericordia”. Si entró en esta profundidad de arrepentimiento es porque confió en un Dios misericordioso. En la India por lo menos hay dos religiones que no tienen pecado, el hinduista y el budista no hablan de pecado, entonces no tienen de qué arrepentirse, y de allí vienen las filosofías orientales que son usadas para hacer yoga, meditación trascendental, etc., pero nunca llegan al fondo, porque el problema del hombre es el pecado. Si vamos a arrepentirnos es porque vamos a entrar en la misericordia de Dios. Entonces David cuando entra en el proceso de arrepentimiento, entra en la misericordia de Dios.
David confiesa sus pecados sin justificarse, él es responsable. De igual modo cada vez que pecamos, somos nosotros los responsables, no podemos echarle la culpa a otros de nuestros pecados. David aquí asume su pecado, no lo evade, no lo transfiere y tampoco lo oculta. Hubo un tiempo en que lo ocultó, y un profeta sacó a luz su pecado; mientras David ocultaba el pecado, dice que se sentía seco interiormente, “mientras callé se envejecieron mis huesos”, se envejeció por dentro, y mi verdor se tornó en sequedades, pero él ahora lo está confesando. Y él dice: “borra mis rebeliones”; y ahí habla de las rebeliones, es como si dijera: “cancela mi deuda”. No solamente él pecó en adulterio y asesinato, sino que en él hubo pequeñas rebeliones que lo llevaron a esto. Y también dice “lávame más y más de mi maldad”, lo que está diciendo es “refriega mi alma”; no solamente algo superficial, sino “saca lo que queda en mí”. Esto es parte del proceso de arrepentimiento, tiene que haber un proceso interior, “refriega mi alma”, como se refriega la olla. No trates livianamente tu pecado, tienes que limpiarlo.
Cuando pecamos la personalidad se corrompe, El que peca y no confiesa tiene dos o tres personalidades de acuerdo a la ocasión o situación, deja de tener la propia, Luego expresa “purifícame”; esto tiene que ver con la pureza, no tener mezclas; “purifícame” significa que David quería ser auténtico, definido por Dios, bien definido por Dios; “quiero quitar lo extraño en mí”, “lo que contaminó, lo que me fue contaminando durante algún periodo de tiempo”. A veces vienen a confesar pecados sexuales pero no confiesan los pequeños pecados que lo llevaron a esta situación, y cuando David dice “purifícame”, él está hablando “no quiero tener mezclas, quiero ser auténtico con Dios, quiero ser puro”.
Cuando pecamos no nos damos cuenta de que Dios nos está mirando, que pecamos en su presencia. ¿A dónde huiré de tu presencia? Generalmente los pecados son ocultos, de noche, cuando nadie nos ve o estamos solos, pero quiero que tengamos conciencia que cada vez que nosotros pecamos también lo hacemos delante de Dios. Y David tiene esta conciencia y dice: “Por favor esconde tu rostro de mis pecados”.

El arrepentimiento verdadero es primero hacia Dios. El rey David dice: “porque yo reconozco mis rebeliones….” Yo reconozco mi responsabilidad, porque contra ti, contra ti solo he pecado; el arrepentimiento verdadero es hacia Dios, Uno puede haber pecado contra la familia, en el trabajo, contra la iglesia, etc. pero el arrepentimiento verdadero es hacia Dios. Muchos se han arrepentido de haber pecado contra su familia, empresa, o con los que le tenían confianza, y están dolidos porque ofendieron a otros, pero ese no es un arrepentimiento completo, el verdadero arrepentimiento es hacia Dios, “contra ti, contra ti solo he pecado”. Por supuesto que debe haber reparación hacia las personas ofendidas, pero el pecado siempre es contra la santidad de Dios, y cuando alguien peca tiene que arrepentirse en primer lugar hacia Dios y enseguida la persona tiende a reparar los males que produjo, y arreglar cuentas con la familia, compañeros de trabajo, con las personas que le tenían confianza. Tenemos un Dios amplio en perdonar, por eso podemos abrir nuestro corazón, confesar nuestros pecados y ser limpios de toda nuestra maldad. 

Entradas populares de este blog

LOS MONTES EN LA BIBLIA- OSCAR GÓMEZ

EL SIGNIFICADO DE LOS BARCOS EN LA BIBLIA Oscar Gómez

9 BENEFICIOS DEL ESPÍRITU SANTO- OSCAR GÓMEZ