LA ORACIÓN: UN ESTILO DE VIDA 2° Edición Víctor Rodríguez



La oración no debería ser considerada como una disciplina de la vida cristiana. Para el ser humano respirar es algo que se hace para sobrevivir. Así es la oración: es la vida del cristiano. Será música de fondo del andar del hijo de Dios. Este estilo de vida Pablo lo resume así: "Orad sin cesar".

La oración es hacer intervenir a Dios. Sobre lo orado, Dios obrará, y sobre lo que no se ha orado, Dios no intervendrá. ¡Qué ridículo es que en los negocios del Padre, el Padre no intervenga! Es así que somos libres de todo lo que hemos orado, y de lo que no hemos orado serán nuestras ataduras. Las armas de nuestra milicia no son carnales; por lo tanto, sólo son levantadas por la oración.

La oración será el intercambio de cargas. Entregamos las nuestras a Dios, y recibimos las suyas. Una buena señal de que hemos dejado nuestras preocupaciones, circunstancias difíciles, y nuestros afanes en las manos del Se5or es que salimos de la cámara de oración con las cargas y propósitos de Dios sobre nuestros hombros. ¿Nos movemos guiados por nuestras cargas o por las de Él? Su promesa es que nos dará fortaleza para las suyas, no para las nuestras. Decididamente, no respaldará nada nuestro. No hay otro lugar de intercambio de planes excepto en la presencia del Señor.

La oración será receptividad. Cultivemos más el pedir, el buscar y el llamar, que el recibir, el hallar y el "se os abrirá". ¿Quién podría afirmar que la misma cantidad de oración ofrecida tuvo la misma cantidad de respuesta recibida? Y no porque el Padre no responda, sino por el hábito de no esperar a recibir la respuesta. La oración es como el aspirar y respirar; no podemos vivir solo respirando, tenemos que aspirar. Los latidos del corazón son dos, un solo latido es tremendamente alarmante. Si solo oramos y no vemos respuesta, será frustrante. La oración no es un monólogo, es diálogo. La respuesta de Dios puede venir de varias maneras: contestación inmediata, voz interior, visiones, experiencias tipo tercer cielo de Pablo, desborde de gozo, paz, etc. Pero perderemos la gloria de las respuestas si no tenemos en cuenta dos cosas: que Dios no hace alarde de lo que contesta; Él es humilde y "el Dios que se encubre." Solo la persona que ha desarrollado el hábito de esperar en todo tiempo se dará cuenta de "todas sus maravillas." Como la gallina incuba los huevos por varios días, incubaremos las respuestas con la espera.

 La oración se hará con motivación o sin ella. Orar por necesidades o sin necesidades. Orar por gusto a la comunión con el Padre. Puede ser producida por planes, pero puede ser también por la falta de éstos. Además, toda situación será un recurso para orar. David dijo: "En la angustia tú me abres salida." Un recurso para orar: la angustia; allí encontraría salida. Allí puedes orar: "Desde el polvo te alabo." La humillación más grande será un recurso para orar; el mayor recurso será nuestra propia insuficiencia.

Conclusión:

Si queremos hallar y ver a un hombre tenemos que estar en los sitios en que hemos de encontrarle. Hay un lugar seguro de encuentro con Dios: LA ORACIÓN. Suena la voz de un viejo profeta a todo líder; es una pregunta a modo de reclamo:

¿Quién estuvo en el secreto de Jehová, y vio, y oyó su palabra?

(Jeremías 23:18)

Entradas populares de este blog

LOS MONTES EN LA BIBLIA- OSCAR GÓMEZ

EL SIGNIFICADO DE LOS BARCOS EN LA BIBLIA Oscar Gómez

9 BENEFICIOS DEL ESPÍRITU SANTO- OSCAR GÓMEZ