GERMINADORES DEL REINO



En nuestro país tenemos un precioso semillero, hombres y mujeres con objetivos claros y una carga real por la extensión del reino de Dios. En las distintas comunidades, a lo largo y a lo ancho de Argentina, contamos con estas semillas que necesitan germinadores, aquellos que poseen la visión y la capacidad de hacerlas crecer para que produzcan fruto.

El nuevo liderazgo de la iglesia, más que atender reuniones, deberá dedicarse a detectar las buenas semillas, corazones dispuestos que ofrezcan su tiempo, esfuerzo y recursos para el avance de la obra, como aquellos que buscan futbolistas competentes en las canchas de barrio. Y no siempre estas semillas fructíferas están a la vista.

Como el agricultor cuida la semilla, así tiene que hacerlo el germinador espiritual. Si abundan los germinadores, habrá fruto y por ende la obra se propagará. 

Para convertirnos en germinadores tendremos que renunciar a una actitud paternalista,  a esa impronta de líder tradicional, y ese perfil de animador de encuentros que caracteriza a los dirigentes actuales. Este nuevo tiempo requiere un cambio de enfoque y de acción, a fin de que la obra se acelere y la cosecha sea abundante.

Por lo común, el proceso de crecimiento de la semilla tiene su tiempo. El germinador se revestirá de paciencia, orará con ahínco y  aconsejará de manera personal todas las veces que sea necesario a quienes tiene a su cuidado. Por sobre todo, el discernimiento será elemental para descubrir la “buena semilla”, los obreros con depósito divino que serán los continuadores de tarea, así como Jesús vio en Natanael un verdadero israelita en quien no había engaño.


“Tened, pues, paciencia, hermanos, hasta el advenimiento del Señor. Mirad cómo el labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardando pacientemente, hasta recibir lluvias tempranas y tardías.  Tened paciencia vosotros también, fortaleced vuestro corazón, porque está cerca el advenimiento del Señor”  (Santiago 5:7 y 8)

Por Oscar Gómez

Entradas populares de este blog

LOS MONTES EN LA BIBLIA- OSCAR GÓMEZ

EL SIGNIFICADO DE LOS BARCOS EN LA BIBLIA Oscar Gómez

9 BENEFICIOS DEL ESPÍRITU SANTO- OSCAR GÓMEZ