“CORRETE DEL MEDIO…”

                   

¡El Señor quiere volver a tomar la dirección de su iglesia!

*Delante de los hombres de guerra

“El respondió: No; más como Príncipe del ejército de Jehová he venido ahora. Entonces Josué, postrándose sobre su rostro en tierra, le adoró; y le dijo: ¿Qué dice mi Señor a su siervo?” 
                                                                                                                                    Josué 5:14

Aquí encontramos un gran líder militar –Josué- que había tomado la comandancia del pueblo de Dios en la batalla. Como buen estratega, Josué habría trazado el mejor plan de guerra y capacitado a sus hombres de infantería para emprender las operaciones bélicas. Sin embargo, el Señor no tardó mucho en poner las cosas en su debido orden, en su respectivo lugar. Este varón se presentó ante Josué con una espada desenvainada en su mano, y le dijo: “…Me presento ante ti como comandante del ejército del Señor…”. Josué no habría tenido inconvenientes en dirigir el ejército, al contrario, era un soldado preparado, no obstante el Señor tomó la comandancia. Le dijo: “Yo dirijo, vos seguime”

*Delante de los discípulos

“E id pronto, y decid a sus discípulos que El ha resucitado de entre los muertos; y he aquí, El va delante de vosotros a Galilea; allí le veréis. He aquí, os lo he dicho”   Mateo 28:7

Jesús había resucitado y no veía la hora de volver a tomar la dirección de la obra. Los discípulos habían sido preparados durante tres años para la misión, no obstante, no los dejó solos. Una vez levantado de los muertos, se les apareció en reiteradas oportunidades hasta que volvió a “tomar la delantera” de la misión: “El va delante de vosotros a Galilea..”
No cabe duda que dentro del Pueblo de Dios hay hermanos sumamente entrenados en llevar adelante los planes del Señor, no obstante, esta misma capacidad puede convertirse en un obstáculo cuando no reconocemos el liderazgo activo del Señor en medio de su iglesia. Tengamos cuidado que la excesiva preparación no nos haga prescindir de Dios.

*Una experiencia aleccionadora

En el último retiro de encargados de grupos caseros le tocaba compartir la palabra final a Víctor Rodríguez, sin embargo, el Espíritu Santo dio un giro inesperado a través del testimonio de distintos hermanos que contaron como sus hijos, luego de estar apartados, volvieron al Señor. De allí en adelante, el Señor tomó literalmente el control de la reunión. Vino sobre los presentes un manto de consuelo, esperanza y fe, especialmente en aquellos padres que actualmente sufren la ausencia de sus hijos en la iglesia. Hubo palabras refrescantes nacidas en el Trono de Dios. Fue un encuentro precioso y distinto. Cuando Dios toma la primacía en sus asambleas, hay participación espontánea, abundancia de exhortaciones y verdadera edificación.

De una iglesia “fogoneada” por hombres a un pueblo dirigido por el mismo Señor.

La firme conducción humana expresada en una visible autoconfianza y autonomía en las estrategias de evangelización, en las decisiones cruciales y, fundamentalmente en el culto a Dios, no ha permitido que el Señor tome las riendas en medio de la comunidad cristiana en general. Los grandes directores de alabanza, los músicos eximios, los predicadores fervorosos, los líderes con mentalidad empresarial se tendrían que correr del medio y dejar de una vez por todas que Dios tomé la conducción. Ahora bien, ¿Dios no se vale de las personas para llevar a cabo sus propósitos? Definitivamente sí, pero estos hombres necesitan reconocer su ineficacia, estar quebrantados, entender que no saben nada fuera de la sabiduría que le pueda dispensar el Señor, entregar todas las cosas en oración, consultar a Dios en cada situación y por sobre todas las cosas saber ESPERAR EN DIOS, QUE ÉL OBRE y creo que esta es la lección más difícil y a la vez la más importante de todo obrero cristiano. Necesitamos poner en funcionamiento lo que alguien denominó “el ministerio de desaparecer”, salir de la escena, corrernos a un costado, bajar de la tarima y procurar en todo momento fijar los ojos en Jesús, el gran director y cabeza de la iglesia.

“…y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo”  
                                                                                                                                Efesios 1:22/23







                                                                                                                        


Entradas populares de este blog

LOS MONTES EN LA BIBLIA- OSCAR GÓMEZ

EL SIGNIFICADO DE LOS BARCOS EN LA BIBLIA Oscar Gómez

9 BENEFICIOS DEL ESPÍRITU SANTO- OSCAR GÓMEZ