lunes, 30 de noviembre de 2015

LA ÚNICA SOLUCIÓN ES EL EVANGELIO DEL REINO Daniel Divano



(Palabra compartida en el encuentro de presbíteros el 23 de marzo de 1995)

Con qué facilidad el evangelio del reino se nos fue desdibujando, y a raíz de esto hice un análisis personal, después pensé en algunos con los que tenemos tantos problemas, dificultades, cosas irresueltas y me dí cuenta que los valores del reino de Dios no han llegado a la vida de varias familias de nuestra comunidad. ¿Hay otra solución para la problemática social que nos rodea que el evangelio del reino? ¿Puede haber otra solución fuera de estos valores? Tengo la sensación que el problema no es tanto el anuncio del evangelio o la explicación de los valores, sino cuando una persona entra en nuestra comunidad ¿Se encuentra con una comunidad que vive esos valores? O más bien entra recibiendo ese evangelio y después dice “¡Ah! No era para tanto, no es que hay que vender todo, no es que hay que renunciar a todo”. Estas son preguntas que me vengo haciendo.
Pienso que tenemos que saber que está pasando afuera, en la sociedad que nos rodea, pero sobre todo hacer una autocrítica de los que está pasando adentro, ver si el evangelio del reino está funcionando entre nosotros, en primer lugar en mi vida y en mi familia, y luego si está funcionando en los que están bajo nuestro cuidado o si hemos bajado un poco las demandas para que no sea tan exagerado.
La semana pasada estuve con unos hermanos de Salvador Bahía y me impresionó una frase que dijo uno de ellos: “Cuando no hay ejemplo forzosamente viene la permisividad”. No podemos hablar de hipocresía, pero sí de la permisividad. Al no poder responder a esa demanda comenzamos a permitir que la cosa vaya bajando lentamente. Pregunto: ¿Qué otra solución puede haber para un mundo que se pierde que la que Jesús vino a traer, que es el evangelio del reino? Cuando alguien se entregaba  ese evangelio se encontraba con una comunidad que lo estaba viviendo. Me llamó la atención un  hermano que dio testimonio hace unos días atrás en el grupo de casa. Cuando entró al Señor, lo hizo más bien para complacer a su esposa, para que la esposa no le recriminara tanto sus fechorías y para calmarle los nervios, pero dijo: “Cuando entré y vi como vivían, como se amaban, como vivían el reino, en poco tiempo yo también quise vivir de esa manera y me entregué al Señor”. No solamente es el mensaje, sino la clase de comunidad que encuentran los que entran.Me parece que tenemos que reevangelizar a la iglesia.


sábado, 28 de noviembre de 2015

LA COMUNIDAD: UN LUGAR TERRIBLE Jean Vannier


En estos tiempos en que las ciudades son tan despersonalizadas y despersonalizantes muchos buscan una comunidad cristiana, sobre todo cuando se sienten solos, fatigados, débiles y tristes. Para otros, estar solo es insoportable, es un gusto anticipado de la muerte. La comunidad aparece entonces como maravilloso lugar de acogida y participación.
Pero, bajo otro ángulo, la comunidad es un lugar terrible. Es el lugar donde se revelan nuestras limitaciones y egoísmos. Cuando empiezo a vivir todo el día con otras personas, descubro mi pobreza y debilidad, mi incapacidad para entenderme con algunos, mis bloqueos, mi afectividad o mi sexualidad perturbada, mis deseos que parecen insaciables, mis frustraciones, mis celos, mis odios y mis deseos de destrucción. Mientras estaba solo, podía creer que quería a todo el mundo; ahora con otros, constato lo incapaz que soy de amar y rehuso la vida con otros. Si soy incapaz dé-amar ¿qué queda de bueno en mí? Sólo hay tinieblas, desesperanza y angustia. El amor es una ilusión. Estoy condenado a la soledad y a la muerte.
La vida en común es la revelación penosa de los límites, debilidades y tinieblas de mi ser; es la revelación, a menudo inesperada de los monstruos escondidos en mí. Esta revelación es difícil de asumir. Enseguida se trata de alejar esos monstruos, o volverlos a esconder o negar su existencia, o se huye de la vida comunitaria y de la relacion con otros, o se les acusa a ellos y a los monstruos que hay en ellos.
Pero si se acepta que estos monstruos están ahí, se les puede dejar salir y aprender a domarles. Es el crecimiento hacia la liberación.
Si somos acogidos con nuestras limitaciones y con nuestras capacidades también, la comunidad poco a poco se convertirá en un lugar de liberación; descubriendo que somos aceptados y amados por los demás, nos aceptamos y amamos mejor el lugar donde se puede ser uno mismo sin miedo ni violencia. Así la vida comunitaria profundiza en la confianza mutua entre todos los miembros.

Entonces ese lugar terrible se convertirá en lugar de vida y crecimiento. No hay nada más bello que una comunidad donde se empieza a amar realmente y a tenerse confianza los unos a los otros. «Ved: qué dulzura, qué delicia, convivir los hermanos unidos. Es ungüento precioso en la cabeza... que baja por la barba de Aarón» (Sal. 133).
Nunca he llegado a entender muy bien esta referencia a la barba de Aarón, sin duda porque nunca he tenido barba. Pero si el perfume que se desliza por una barba produce una sensación tan asombrosa como la vida en común, debe ser maravilloso.
La vida comunitaria es el lugar donde se descubre la herida profunda del propio ser y donde se aprende a asumirla. Entonces se puede empezar a renacer. Sí, hemos nacido a partir de esa herida.


viernes, 27 de noviembre de 2015

UNA PALABRA A LA IGLESIA Keith Bentson

                      
                                                                                       

                                                                                            Setiembre de 1986

A los jóvenes

Esta nueva generación es la clave para el futuro. Si los mayores podemos terminar de aportar lo que nos corresponde, y si podemos confiar en el Espíritu Santo, surgirán hombres con ministerio, con visión, que van a hacer una obra mayor que la que nosotros hemos hecho.
Sin embargo, aconsejo a los jóvenes que no se apresuren. Que dejen que Dios los haga avanzar de etapa en etapa, de gracia en gracia. La tendencia general de los jóvenes es querer apresurar el proceso. Pero uno atrasa la obra cuando pretende acelerarla. Dios es fiel. El Espíritu Santo va a ser fiel a las órdenes de Cristo Jesús. Tenemos que ser obedientes con los que tenemos hoy en las manos.

A los pastores

Pienso que es más fácil predicar que pastorear. Muchos están más entrenados para predicar y dar sermones que para pastorear a las personas. Es necesario atender a la gente, enseñarle, resolver sus problemas, ayudarle a cambiar su estilo de vida e integrarla en la iglesia. Involucrar, enseñar y formar vidas nuevas es el gran cometido en la tarea pastoral. Es en esa área donde tiene que haber mayor conciencia y gracia para hacer la obra de Dios y retener el fruto que Él nos está dando. También veo que los pastores suelen llevar una carga demasiado grande, una carga que ni Dios les pide que lleven. En muchas congregaciones hay un solo pastor. Allí el problema es mayor. Pero aun en los casos donde hay dos, pedir que encaren toda la obra por su cuenta –la predicación, la enseñanza, la formación de vidas, la formación de obreros, más el cuidado de sus familias- es una carga que después de quince años, o aún en menos tiempo, deja a uno agotado. Tengo una convicción creciente que el modelo del Nuevo Testamento da lugar a otros ministerios, que podemos llamar translocales aunque, en realidad, son proféticos y apostólicos. Aun cuando no estén metidos en muchas cosas, el hecho de que estén allí, que tengan una palabra, que tengan sabiduría y una visión que va más allá de la que pueden ver los pastores, es en sí un gran aporte. Creo que vamos a salvar la vida de muchos pastores si Dios continua guiándonos por esta visión del ministerio apostólico.

A toda la hermandad

Creo que lo que Dios nos ha dado es para todos: formar comunidades cristianas, con enseñanzas que abarquen todas las diversas áreas de la vida. Nuestra tarea es predicar el evangelio, ganar vidas para Cristo, formar esas vidas, formar familias, formar comunidades cristianas, y bendecir al mundo. La gran cosecha que nos espera requerirá mucho trabajo y dedicación, de parte de toda la hermandad, de todo un ejército. Es la obra que corresponde a todo el cuerpo de Cristo, no meramente a una organización. Es una obra que involucrará a muchos miles. Por otra parte, quisiera que Dios nos enseñe más acerca del amor que lo que hemos aprendido hasta ahora. No podemos pensar que lo que ya hemos logrado sea el fin. Si cantamos que el amor de Dios es como un océano, y que estamos en Dios, y que su plenitud se manifiesta en amor, sería incorrecto pensar que ya lo tenemos todo. Algo tenemos, y sin duda, Dios nos llevará por su Espíritu a vivir y expresar, en otras formas su amor. Porque el amor es el vínculo de la paz. El amor es, a la larga, lo que une al pueblo de Dios. La obra de Cristo tiene que realizarse por medio del amor. ¡Así sea, Señor!

A la Nación Argentina

Creo, al igual que los demás pastores, que Argentina vive una nueva etapa en su desarrollo espiritual. Definitivamente, hay más apertura, la gente escucha como nunca, y también responde. Tengo fe y ánimo porque entiendo que Dios ha determinado visitarnos y darnos tiempos de refrigerio. Anhelo que siga y se acreciente el mover del Espíritu Santo. El es el superintendente de la obra de Dios. Nuestra visión es que no sea un despertar pasajero, evangelístico, sino que esto resulte en multitudes realmente convertidas e integradas a las congregaciones, en comunidades donde hay auténticos pastores con ascendencia espiritual, que enseñan con claridad la Palabra de Dios. Esto significa que hay mucho trabajo por delante. Formar semejantes obreros es un proceso bastante largo y arduo, pero imprescindible.





UNA ÓPTICA DE LA PSICOLOGÍA Keith Bentson


No tengo ningún problema que los hombres procuren entender el comportamiento humano ¡A buena hora! Tampoco soy remiso a aprender de ellos aquellas cosas en que percibo que han descubierto tanto constantes como tendencias degeneradoras en el comportamiento del ser humano. A decir verdad, aprecio y respeto algunas de sus observaciones, las cuales me han hecho más sensible a ciertas áreas débiles y enfermizas en los hombres. Sin embargo, entiendo que la psicología-tal como se enseña en los centros de educación hoy- padece de limitaciones y aun de equivocaciones. Se pretende que sea un estudio “científico”, o sea, no teñido de los prejuicios o costumbres heredados de los padres o de la cultura en medio de la cual uno vive (en nuestro caso una cultura cristiana) Esta ciencia de la psicología debe ser-dicen- objetiva y no subjetiva. Es decir, debe basarse en los hechos y realidades que vive la mayoría de los hombres “normales” y no en las posturas o idealismos que algunos grupos menos preparados imponen cosas como un comportamiento “normal”.
En este punto es donde vemos limitada la psicología pues su “biblia” son sus propias observaciones y criterios, midiendo al hombre por el hombre. Nosotros, en cambio, tomamos en serio el testimonio de las Sagradas Escrituras acerca del hombre, su naturaleza, sus responsabilidades morales y sus desviaciones. La ciencia moderna no puede medir objetivamente tales realidades como la existencia del pecado o la influencia de fuerzas demoníacas sobre la psiquis y el comportamiento humano. Tampoco puede asignar al hombre la nobleza de haber sido creado a la imagen de Dios, lo cual le impone una responsabilidad trascendente e inevitable de vivir conforme a la voluntad de Dios. Si un estudioso del comportamiento humano no cuenta en su haber con estos elementos de juicio, ¿Cómo puede diagnosticar los problemas y determinar certeramente la solución para los mismos?
¿Estamos a favor o en contra de la psicología? Ni uno ni otro. Donde la psicología arroja auténtica luz sobre el por qué de la extraña conducta humana quedamos agradecidos por el fruto de sus estudios y descubrimientos. Pero cuando su entendimiento e interpretación de una conducta dada está reñida con la verdad bíblica y cristiana, simplemente no admitimos sus conclusiones.





viernes, 20 de noviembre de 2015

YO SOY LA LUZ DEL MUNDO Claudio Lancioni

Jn. 8:12 Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.

Como definió John Stott, en su libro Cristianismo básico, o Jesus era quien dijo ser, o su tenía una arrogancia descontrolada, los que somos cristianos nos regocijamos en esta afirmación: Yo Soy la luz del mundo, no nos cabe la menor duda de que así es.

Pero luego al mirar a sus discípulos y afirmar: ustedes son la luz del mundo, nos deja perplejos, y se nos ofrece un saco que nos queda grande por todos lados.

Mt. 5:14 Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.


El apóstol Juan nos dice que el advenimiento de aquella luz verdadera no sólo no fue celebrada sino que fue resistida y rechazada:

Jn. 1: 9 Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venía a este mundo.
10 En el mundo estaba, y el mundo por él fue hecho; pero el mundo no le conoció.

Su palabra, que incomoda el egoísmo de los hombres, siempre será resistida por la naturaleza humana.


Isaías 53:3 Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos.


Lucas 23:31 Porque si en el árbol verde hacen estas cosas, ¿en el seco, qué no se hará?
Permitanme interpretar a la luz del Salmo 2  el momento que nos toca vivir en el mundo, en la marcha de la sociedad humana: 

1 ¿Por qué se amotinan las gentes, Y los pueblos piensan cosas vanas?
2 Se levantarán los reyes de la tierra, Y príncipes consultarán unidos
Contra Jehová y contra su ungido, diciendo:
3 Rompamos sus ligaduras, Y echemos de nosotros sus cuerdas.

El salmo nos  habla de un motín (Revuelta o agitación con la que un grupo más o menos numeroso de personas quiere mostrar su oposición contra una autoridad, utilizando para ello la protesta, la desobediencia o la violencia.)

Reyes y príncipes se ponen de acuerdo contra la autoridad del Dios supremo,

Y DICEN: Rompamos las cadenas, saquémonos de encima las cuerdas…

Liberémonos, ¿para que?, ¡para pecar con toda libertad!, queremos actuar sin sentir ninguna culpa.

SAQUÉMONOS DE ENCIMA EL YUGO DE LA MORAL JUDEO-CRISTIANA.

Esta ruptura con él cristianismo ¿no será el comienzo de persecución?, la historia ha demostrado que perseguir a la iglesia es como soplar sobre el fuego, lo único que consigue es avivarla, los resultados serán los mismos que introducir a los tres amigos en el horno de fuego o meter a Daniel en el foso de los leones.

Otro texto de carácter escatologico:

Mateo 24:12
y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará.

y por haberse multiplicado la ANOMIA...

La palabra anomia en sus dos significados tiene su origen en el griego. En primer lugar, deriva de ἀνομία  (pr.anomia) que significa falta de leyes o desprecio por las leyes.
Este sustantivo está compuesto por el prefijo α-, αν- (pr.a-, an- que equivale a negación), más νομος (pr.nomos) cuyo significado es ley, y el sufijo -ια  (pr.-ia que significa cualidad). El concepto en este caso, está referido a la ausencia de normas sociales.

Existen en las escrituras otras expresiones en griego para expresar esta palabra maldad (ADIKIA: injusticia, PONERIA: depravación, KAKOETHEIA: malignidad, ASEBEIA: impiedad), pero no se utilizan ninguna de esas palabras en este texto.

Anomia, no expresa solo la transgresión de leyes existentes, sino de normas sociales, de códigos de convivencia, cuando se acusa a alguien de no tener código, no se le reclama la transgresión a una ley del código civil y penal, sino una pauta no escrita, pero si establecida y respetada por los hombres, tiene que ver con estado de indiferencia hacia los demás.

Esto además de las leyes que los hombres establecen en contravención de las leyes divinas, la legalización del aborto, el matrimonio igualitario, como dos expresiones de transgresión descarada.

En medio de una sociedad humana donde los hombres viven aglomerados como un enjambre, en un roce social  constante, y sin embargo la relaciones que se tejen solo son de conveniencia, vínculos utilitarios  en su carácter, relaciones formales, de corte político, donde se actúa según en la superficialidad de las convenciones sociales.

Se intercambian sonrisas y gestos de sombrero mientras el corazón estornuda a bajo cero, nos dice genialmente Marcos Vidal en el cantar de Nuba, el corazón humano languidece, se enfría y se enferma.

¿Será por esa razón que en los últimos tiempo el amor de mucho se enfriará? (Mt. 24:12), como resultado de una sociedad que marcha irrefrenablemente hacia un individualismo hedonista, donde la mente se orienta en pos de la realización personal, pareciera que el alma encuentra verdadero confort en saciar sus apetencias.

En el mundo de la farándula los más atractivos y exitosos, ese pequeños círculo de seres humanos que fueron favorecidos con la belleza física (según los estándares de belleza actuales), se buscan entre sí, seleccionándose desde lo pasional, para luego descubrir que para dos egos gigantescos la convivencia es imposible, y la felicidad tan ansiada huye de ellos, mientras se sumergen paulatinamente en un espiral de confusión emocional.

Para sorpresa de mucho, ahora resulta que los iconos de masculinidad son casi todos bisexuales.

En el mundo de la religión, en el frío cumplimiento de protocolos formales, las relaciones gravitan alrededor de reuniones casi despersonalizadas, solo algunos abrazos y saludos momentáneos con algún gesto cordial parece ser la norma, y una vez terminado el programa regresar a nuestro circuito normal, sumergidos en el mundo de los hombres ,donde la competencia y las hostilidades son las reglas del juego.

Jn. 5:25 La hora viene y ahora es… Se que me expongo a ser considerado como muy negativo o determinista, pero creo que esto es lo que se ve en el escenario social actual.

Podrá nuestra moderna cristiandad ofrecer un modelo de vida que contraste:

Mt. 5:14 Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.
15 Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa.
16 Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.

Podrá la iglesia del tercer milenio brillar con el fulgor de aquella comunidad primitiva, donde se respiraba el perfume del amor fraternal, en medio de los relatos que describen la realidad de aquella comunidad naciente, donde los problemas no faltaban, aún el pueblo que por temor no se atrevía a juntarse con ellos, los alababa grandemente.

Hechos 5:13-14
De los demás, ninguno se atrevía a juntarse con ellos; mas el pueblo los alababa grandemente. Y los que creían en el Señor aumentaban más, gran número así de hombres como de mujeres;

1.          Una comunidad que vive en pureza.

3 Baste ya el tiempo pasado para haber hecho lo que agrada a los gentiles, andando en lascivias, concupiscencias, embriagueces, orgías, disipación y abominables idolatrías.
4 A éstos les parece cosa extraña que vosotros no corráis con ellos en el mismo desenfreno de disolución, y os ultrajan;

Ya hablamos la última vez de cómo la mente está atacada, charlando con un discípulo me confesaba como un pecado y un problema, mirar el diario por la web, las imágenes que aparecen, sin ser explícitas, roban la pureza, la expresión fue esta: me mantiene en un estado de impureza.

Cuanto mas la sociedad se degrada moralmente nos vemos obligados a distanciarnos mas de sus modas, valores y costumbres.

Salmos 24:3-4
¿Quién subirá al monte de Jehová?
¿Y quién estará en su lugar santo?
El limpio de manos y puro de corazón;
El que no ha elevado su alma a cosas vanas,
Ni jurado con engaño.


No sera posible ser receptores de la revelación si vivimos en un estado de contaminación, Jesús nos dice que solo los de limpio corazón verán a Dios.

2) Una comunidad que vive en amor.

14 Haced todo sin murmuraciones y contiendas,
15 para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa, en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo;

A modo de instrucción apostólica, Pablo les hace a los hermanos de Filipos  un requerimiento: todo lo que hagan, que este libre de murmuraciones y contiendas, es interesante detenernos en el contenido de estas dos palabras griegas utilizadas por el apóstol:

MURUMURACION: γογγυσμος goggusmos,  murmullo, gruñido , debate secreto, desagrado no declarado abiertamente.
Para decirlo de modo más actual, rezongo entre dientes.

CONTIENDA: διαλογισμος dialogismos , pensamiento de una persona que delibera consigo misma, razonamiento  interior, vacilación, duda, argumentación.

Las dos palabras parecen describir un estado interior de disconformidad y agitación, un corazón así será manifestado por un comportamiento tenso y quejoso, que es normal en el mundo pero no debe serlo en la iglesia.

La conducta de los santos debe contrastar tan fuertemente como para alumbrar a un mundo que vive, actúa y se desenvuelve en medio de disputas y rivalidades, ni siquiera los ambientes familiares están libres de estas cosas.

Filipenses 2:15
para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa, en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo;

Las las tensiones interiores que generan diputas  silenciosas o solapadas, aunque tengan como tema dominante cuestiones de orden eclesiástico, o "espiritual", son patrimonio de la carne (Ga. 5:20 ... enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones) y Pablo es claro para identificar y anticipar estos problemas que le roban a la iglesia su color de familia, y  le pide a los hermanos una actuación responsable, entendiendo y honrando la voluntad de Dios, que quiere una iglesia con calor de hogar.

El pedido esta en medio de una advertencia acerca del cuidado de nuestra salvación:
Fil 2: 12-14 Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor, porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad. Haced todo sin murmuraciones y contiendas...
Mr. 9:50 Buena es la sal; mas si la sal se hace insípida, ¿con qué la sazonaréis? Tened sal en vosotros mismos; y tened paz los unos con los otros.

Cuidado con el chisme y la murmuración...

3) Una comunidad que sale el espíritu individualista y entra en una conciencia colectiva.

Gal. 6:2 Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo.

La oración de todos los días, Jesús la diseñó para orar con una conciencia colectiva:

9 Vosotros, pues, orareis así:Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre.
10 Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.
11 El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy.
12 Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores.
13 Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.
14 Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial;
15 mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.

Que intensamente se vivió este espíritu fraternal en la iglesia de Jerusalem, nadie decía ser suyo propio lo que poseía, sino que tenían todas las cosas en común.


Hch. 4;34 Así que no había entre ellos ningún necesitado; porque todos los que poseían heredades o casas, las vendían, y traían el precio de lo vendido...
4) Un ambiente que sacia profundamente:

Las  4 practicas de Hch. 2:42
Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones.

1.                Verdad que ordena la mente y enseña a vivir, estos cuatro puntos no tienen un orden aleatorio, la verdad siempre va delante, es la que da sentido y dirección a todo lo demás
2.                Comunión profunda, verdadera, conocimiento de las realidades de los hermanos, la práctica de la mutualidad (unos a otros: amarse, servirse, instruirse, honrarse, animarse, edificarse, etc) P.C.M. - La relación fraternal - 1ra. Lección: la naturaleza de nuestra relación.
3.                La intimidad de la cena, la iglesia y los catecúmenos. La comunidad naciente estaba conformada por discípulos que perseveraban bajo persecución, esta situación vivida por la iglesia constituía un  desafío que definía ser o no ser, muchos simpatizaban pero no querían exponerse al sufrimiento así que elegían no bautizarse, ellos solo podían participar de un segmento de la reunión, se los llamaba catecúmenos (por catequesis: repetición de la verdad), luego los verdaderos discípulos partían el pan en un ambiente de intimidad y adoración.
4.                La oración y la espiritualidad profunda donde la voz de Dios se hace presente para edificación, consolación y exhortación. Para que esto ocurra necesitamos el espacio de tiempo necesario para que el corazón se aquiete, la mente salga de toda distracción, la oración pase de aquel plano mas superficial donde interviene mas el intelecto, hacia una expresión de oración mas centrada en Dios, mas receptiva a la voz del Espíritu, una oración que posee un componente profético, donde tanto el que ora como los que escuchan son beneficiados.

Que triste es retirarse de un restaurante luego de pagar, con una comida que no nos sació, y que no nos gusto demasiado...

5) Una comunidad donde sentirse representado:

Hace un tiempo encontré a un muchacho apartado, luego de charlar de muchas cosas fuimos entrando en una conversación más íntima y personal, me contó que estaba de novio pero que no se animaba a llevar a su novia a su casa por temor al ambiente familiar.

Existe una profunda relación entre el sentido de pertenencia y la fuerza de nuestra evangelización.

Nos dice Henri Nouwen en un de sus libros: al dar testimonio del evangelio, también lo hacemos de comunidad de la que somos parte.

1 Juan 2:7-8 El nuevo mandamiento

Hermanos, no os escribo mandamiento nuevo, sino el mandamiento antiguo que habéis tenido desde el principio; este mandamiento antiguo es la palabra que habéis oído desde el principio.

Sin embargo, os escribo un mandamiento nuevo, que es verdadero en él y en vosotros, porque las tinieblas van pasando, y la luz verdadera ya alumbra.


RESISTIENDO AL ENEMIGO A.W.Tozer



Algún día la iglesia podrá bajar la guardia, decirle a los vigías que se bajen de sus puestos y vivir en seguridad y paz; pero no todavía, no todavía.
Todo lo que es bueno en el mundo permanece como un blanco para todo lo que es malo, y supervive solo por una vigilia constante y la protección providencial del Todopoderoso Dios. Así como un hombre y una nación pueden ponerse en grave peligro cuando nadie advierte que hay enemigos cercanos o problemas que se avecinan, así también la iglesia puede ponerse en grave peligro por no reconocer la presencia del mal y la fuente de donde proviene.
La iglesia de Laodicea ha permanecido durante 19 siglos como una advertencia seria a toda la iglesia de Cristo, para que se ponga en guardia cuando al parecer no hay enemigos a la vista, y a permanecer en pobreza de espíritu, pero al parecer nosotros no estamos aprendiendo nada de esa advertencia. Comentamos las siete cartas a las iglesias de Asia y después volvemos a nuestro modo de ser, para vivir como la iglesia de Laodicea. Tenemos una inclinación hacia el retroceso espiritual que es casi imposible de curar.
El hombre más sano tiene suficientes bacterias dentro de él como para matarlo dentro de 24 horas, excepto por una cosa—por el asombroso poder del organismo humano de resistir el ataque de las bacterias. Cada cuerpo humano lucha constantemente, día y noche, contra esos letales enemigos internos. Si se rinde al ataque, sus horas están contadas. Literalmente, debe vencer o morir.
La razón de esto es porque la raza humana habita en un mundo que es hostil a ella en muchas maneras. Tanto la naturaleza, como el hombre, están caídos. Y como el pecado es equivalente a los poderes naturales humanos que se han descarriado, así esos seres microscópicos creados para beneficio del hombre, ahora rebeldes y salidos de su normalidad, producen las enfermedades mortales. Para poder vivir, el cuerpo tiene que combatir esos seres invisibles exitosamente, y considerando cuántos son ellos, y cuan vulnerables nosotros, es una maravilla que alguien logre sobrevivir la infancia."
La iglesia vive en un mundo hostil. Dentro y fuera de ella hay enemigos que podrían destruirla y lo harán, a menos que ella pueda resistirles con un poder mayor. El cristiano podría sucumbir a la presión del mundo, si no tuviera dentro de si una presión mayor que contrarresta la otra. El poder del Espíritu Santo es, por lo tanto, no opcional, sino imprescindible. Sin Él los hijos de Dios, sencillamente, no pueden vivir la vida del cielo sobre la tierra. Los impedimentos son muchos, y muy efectivos.
Una iglesia es un organismo viviente y está sujeta al ataque de aquellos enemigos que atacan seres vivientes. Pero con todo la imagen del cuerpo humano para representar la iglesia no es del todo adecuada, porque la vida del cuerpo no es inteligente, mientras que la iglesia es un cuerpo compuesto de personas que tienen sentido moral, y que pueden discernir a sus enemigos y usar su voluntad para resistirlos. El cuerpo humano puede combatir a sus enemigos aún cuando está durmiendo, pero la iglesia no puede. Ella, debe estar despierta y alerta, de otro modo no podrá vencer.
Uno de los enemigos a los cuales tenemos que resistir es la incredulidad. La tentación de rechazar lo que no podemos explicar es fuerte; y si no rechazamos de plano, por lo menos mantenemos la fe en suspenso, hasta que se nos aclaran las cosas. Esta actitud es propia, y aun recomendable, para el científico, pero enteramente mala para el cristiano. He aquí la razón:
La fe del cristiano descansa enteramente en el Hombre Cristo Jesús, quien declara que El es Dios y Señor. Esta declaración tiene que ser recibida de pura fe, o rechazada de plano. Nunca podrá ser probada por la investigación. Por esto es que Cristo apela a la fe, y solamente a la fe. El creyente piensa, es cierto; pero él piensa porque cree, no para procurar creer. La fe recibe del Espíritu Santo que habita dentro una confirmación exquisitamente perfecta, pero solo después que está allí, sin otro apoyo que Cristo mismo.
Otro enemigo es la complacencia. "Ay de los reposados en Sión". El cristiano descuidado y contento no está en peligro de ataque; ya ha sido atacado. Está enfermo y no lo sabe. Para combatir esta situación debe avivar los dones del Espíritu que están en él. Debe declarar la guerra al contentamiento, y esforzarse por alcanzar aquel premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.
Otro enemigo es la justicia propia. La tentación de sentirnos moralmente agradados va en aumento conforme nuestra vida espiritual se hace mejor. El único remedio seguro contra este mal es cultivar un sereno y continuo estado de penitencia. Un dulce, pero sobrio, recuerdo de nuestro pasado pecaminoso, más un reconocimiento no morboso de nuestras imperfecciones, no son incompatibles con el gozo del Señor. Y son de inestimable ayuda para resistir al enemigo.
El temor del hombre es una trampa, dijo el profeta, y este enemigo también debe ser derrotado. Toda la maquinaria del mundo moderno está montada para quitarle al individuo su independencia, y ponerlo en conformidad gris con todo el resto de la masa. Cualquier desviación del patrón, sea cual fuere ese patrón, no será perdonada por la sociedad, y como el cristiano debe desviarse radicalmente del mundo, incurre naturalmente en su desagrado. Si se rinde al temor, está vencido. Por ninguna razón debe dejar que esto suceda.
otros enemigos pueden ser identificados como amor al lujo, simpatías secretas con el mundo, confianza propia, orgullo y pensamientos no santos. Debemos combatir a todos estos enemigos internos con todos los poderes que tenemos dentro, mirando a Jesús, el autor y consumador de nuestra fe.


RESUMEN DEL ENCUENTRO LATINOAMERICANO EN TANTI (CBA) 2015


Conceptos y principios destacados

Quiero compartirles algunos enunciados del retiro que fueron muy profundos e inspirados, los cuales tenemos la gran responsabilidad de aplicarlos cuanto antes entre nosotros.

Jorge Himitian: Oración inicial: Nos hemos congregado con expectativa y fe. A la vez con temor y temblor, preguntándonos, o preguntando en oración: Señor, ¿cuál es la iglesia que tú quieres? ¿Cómo debe ser? ¿Cuáles son sus principales características? Queremos oírte. Queremos que tú nos hables, que te reveles en nuestro medio en estos días.
El lema: “LA IGLESIA QUE DIOS QUIERE” Una iglesia “extra-muros”; una iglesia que sale, que va, que recorre, que predica, que sana, que sirve, que se mueve en el poder del Espíritu a fin de cumplir su misión en el mundo” “La iglesia potencial  y la iglesia real” La iglesia real es la que ya existe. Es el cuerpo de Cristo, formado por todos aquellos que han nacido de nuevo y se han bautizado. No obstante, la iglesia potencial es la que aún no existe pero que va a llegar a ser, o puede llegar a ser. Abarca a todos aquellos que aún no se han convertido, pero que se han de convertir por medio del testimonio permanente de los discípulos. Debemos trabajar en el presente para la iglesia del futuro, para ello hace falta visión, fe y movilización. En este tiempo Dios quiere catapultarnos hacia afuera. En su segundo mensaje nos dijo que para ser la iglesia que Dios quiere necesitamos mirar atentamente a la iglesia de Jerusalén que está registrada en los Hechos.
*La iglesia que Dios quiere es una iglesia visible, accesible a la gente. No enclaustrada en los “templos”. Los católicos han encerrado a “Cristo” en el sagrario. Lo tienen bien escondido, bien guardado. Los evangélicos han encerrado la presencia de Cristo en sus lugares de culto, en sus reuniones.
*La iglesia que Dios quiere es la que se mueve en los dones del Espíritu pero principalmente en la calle, en medio de la gente. Es allí donde están los endemoniados, los enfermos. Los prodigios y milagros sucedían generalmente en la calle, no en el “templo”.
*La iglesia que Dios quiere es la iglesia que está donde Dios quiere estar, cerca de los pecadores, de los extraviados, de los que sufren; cerca del dolor, de la necesidad, de la enfermedad. Es la iglesia que está cerca de la gente, que se arriesga, que responde a las preguntas difíciles; que no se calla, qué proclama y exalta a Cristo; que predica su crucifixión, que anuncia su resurrección, que presenta a la gente a un Cristo vivo, que proclama su señorío. Es la iglesia que denuncia el pecado; que llama a los pecadores al arrepentimiento, al bautismo para perdón de los pecados.
*La iglesia que Dios quiere es la iglesia que discipula a los bautizados; que persevera en la doctrina, en las oraciones, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan. No lo hace en un contexto religioso sino fraternal, sencillo, por las casas. No lo hace en la solemnidad y seriedad de un acto litúrgico de una religiosidad formal, sino comiendo juntos con alegría y sencillez de corazón. Es una iglesia sin “iglesia”. No se reunían en lugares “sagrados” o “consagrados”, sino por las casas, en la plaza principal. Cuando dice “en el templo” no significa que estaban dentro del templo sino fuera, a la entrada del templo, allí donde se concentraba la gente, al aire libre.
*La iglesia que Dios quiere es la iglesia que no tiene miedo; no está escondida; tiene valor, coraje, denuedo para anunciar el evangelio ante quien sea. No acomoda su mensaje para agradar y no escandalizar al mundo. Sabe bien que predicar en Jerusalén que Jesús de Nazaret es el Mesías significa poner en riesgo la vida, pero nada le importa. Los discípulos están dispuestos a ser encarcelados, azotados y aun a morir, pero decididos a seguir anunciando que Jesús es el Señor. No tiene miedo de los gobernantes, no les importa ser llevada a la cárcel o comparecer ante gobernantes y líderes religiosos.

Creo que todos los que estamos aquí tenemos el vivo deseo de ser LA IGLESIA QUE DIOS QUIERE. Inspirados en el ejemplo de la primera iglesia de Jerusalén, inspirados en el sublime modelo del ministerio terrenal de Cristo, y ante la revelación del misterio de la iglesia como cuerpo de Cristo hoy en la tierra, necesitamos revisar y evaluar nuestra realidad, nuestro funcionamiento, y hacer los cambios que el Espíritu Santo nos indique, a fin de ser la iglesia que Dios quiere. El tiempo urge. Nuestras naciones necesitan imperiosamente la acción de la iglesia. Jesucristo quiere actuar poderosamente por medio del cuerpo que hoy tiene en la tierra. Oremos para estar a la altura de la expectativa del Señor y de su objetivo de llenarlo todo. Facilitemos a Cristo su gran acción salvadora en medio de las naciones hasta que la tierra sea llena del conocimiento de su gloria. Amén. Durante el mensaje relató testimonios personales basados en los primeros años de su conversión. (Ej. pastor Takikian)


Carlos Mraida: Nos llamó a ver a nuestro prójimo con los anteojos de Jesús, así como Dios lo ve, con una mirada de misericordia y profunda compasión. Su estado de perdición tiene que conducirnos a llevarles el mensaje de salvación que transformó nuestras vidas. Nos alertó a tener sumo cuidado con los “nuevos lugares de encierro”, entre ellos los grupos caseros que no evangelizan. Preguntó a los presentes: ¿Nos estamos moviendo o solo reuniendo? Debemos quitar el temor a lo desconocido, el temor a fracasar y el temor de contaminarnos. Nos animó  a orar a fin que el Padre nos llene de compasión, que crucifiquemos juntamente con Cristo nuestro yo siendo sensibles a la guía Espíritu Santo. Podemos enseñar lo que creemos pero solo nos reproducimos en lo que somos.  (Un árbol de peras, tiene que producir peras. Un discípulo a otros discípulos). Se requiere un liderazgo vigilante y un llamado a la metanoia continua, es decir a un cambio de mentalidad continuo para mantenernos en movimiento y no estancarnos.
Filip. 2: 5-7 Cristo se hizo homoioma, semejante a los hombres. Jesús abandonó su círculo de comodidad, su zona de confort, de aceptación para atravesar el tiempo y el espacio para rescatarnos. Estuvo dispuesto a experimentar el rechazo para ofrecernos aceptación, amor y perdón. Nos corresponde hacer sencillos actos de cooperación con el Espíritu de Dios, perder el control para que comience a tomarlo el Espíritu Santo. Necesitamos los indicadores o sensores de dureza espiritual. (Marcos 12: 29-31) (¡Esto es tremendo!) ¿Por qué al enunciar el segundo  mandamiento Jesús dice algo tan fuerte como que el segundo mandamiento es semejante homoios al primero ¿Semejante? Jesús le responde no solo cual es el primero sino también el segundo. Nos advirtió a no olvidarnos de los apartados 2 Pedro 2:20-21


Ángel Negro: Discipulado no es dar temas, es dar tiempo. Si no sufrís no vas a parir (refiriéndose a la reproducción de nuevos discípulos). La tarea del obrero es una obra artesanal, cada persona merece un trato personal, especial, particular. Necesitamos considerarnos obreros de la ciudad, no de la iglesia de calle tal. Esto significa servir a Dios en cualquier momento y circunstancia del día. Necesitamos tener más olor a campo, a la mies, a mi ciudad. Habló de las cuatro revelaciones que Dios trajo al movimiento de renovación del cual somos parte a lo largo de su trayectoria. 1° La persona de Jesús. 2° Mi hermano. 3° El propósito de Dios y en este encuentro, nos mostró la 4° El prójimo.

Jamé Nobré: de Brasil contó el ejemplo de los Mangos híbridos que se exportan. (No tienen semilla por tanto no se pueden plantar en otro lado) Dijo que hemos perdido una generación de militantes. Tenemos buenas familias, con buenos trabajos y buen estandar de vida pero sin fruto.


Cristian Romo: De Chile. A los discípulos hay que arrojarlos a los leones, dando a entender que hay que soltarlos a la obra, sin temor. El Espíritu Santo necesita libertad no limitaciones. Hay que darle arranque al auto. No ser espectadores sino protagonistas. Satanás no conoce los planes del Espíritu Santo, sí los nuestros si los divulgamos. Tenemos que ser más agentes secretos del Espíritu. Jesús no era religioso se movía con mucha libertad en ambientes seculares. La iglesia no puede seguir atrincherada siendo reactiva (actuar después que suceden las cosas), más bien debe ser proactiva (actuar antes que las cosas ocurran)


Gerry Testori: También estuvo presente, es un misionero italiano y director de Misione Possibile. Su obra se basa en cuatro columnas principales: 1. Ayuda sanitaria (mediante hospitales móviles equipados), 2. Educación (Mediante la creación de escuelas primarias y secundarias) 3. El deporte (Con entrenadores del Inter de Milán) y 3. Enseñanza Cristiana.







A CONTINUACIÓN (To be continued)

Ahora estamos viviendo 500 años después de la reforma con Martín Lutero. Estamos agradecidos por lo que él hizo, pero no vemos la Iglesia...