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Mostrando entradas de agosto 29, 2015

HAMBRE DE JUSTICIA Jorge Himitian

En el mundo no existirá la justicia perfecta hasta que Cristo establezca su reino en la tierra, sin embargo, es nuestra ineludible responsabilidad como discípulos de Cristo ser factores de transformación social para que, donde sea posible, vivamos en una sociedad más justa.  El que tiene hambre anhela ansiosamente un trozo de pan. Así también, Jesús llama bienaventurados a aquellos cuyo mayor deseo es ser justos, santos, actuar correctamente, vivir en rectitud.
“Bienaventurados  los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados”(Mateo 5.6)
La justicia tiene diferentes aspectos. Está la justicia legal, la justicia social, la justicia moral, y otros tipos de justicia. Como en las bienaventuranzas Jesús está hablando de las virtudes morales de las personas, sería correcto entender que él se refiere primordialmente a la justicia moral como virtud de carácter. Esto de ningún modo significa que no tenga aplicación a otros aspectos de la justicia. Aún más, la justicia o rect…

EL CICLO NORMAL DE LA REMERA

Hace poco leí algo simple que me llevó a reflexionar, decía más o menos así: Una remera debe cumplir su ciclo para que sea remera. Se trata de una prenda que al principio lucimos con alegría en cada circunstancia. Con el tiempo, cuando pierde su entalle original o sus dibujos ya no lucen, la usamos dentro de casa; al pasar los años se convierte inevitablemente en un trapo para limpiar el auto o el piso.
Pensé que el discípulo de Cristo también debe cumplir su ciclo normal. Pero no de desgaste y cada vez mayor inutilidad, al contrario, primero es discípulo nuevo que fundamenta su vida en las enseñanzas de Jesús y en la comunión con los hermanos; después al ganar a otros se convierte en un padre espiritual responsable. Y con los años, al entender la gran comisión, se dispone a llevar el evangelio del reino de Dios aún fuera de los límites de su nación. (Mateo 28:18-20)

No nos dejemos engañar o invadir por el desánimo. No somos una remera. Nuestra vida en Cristo es como la luz de la autora…