sábado, 28 de febrero de 2015

ENTREGADOS A LA CAUSA Néstor Scansetti


"Ninguno que milita se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar a aquel que lo tomó por soldado"

En la iglesia podemos encontrar dos tipos de personas. Aquellos que militan y aquellos que están enredados; porque no hay quien milite que esté enredado, y si está enredado no puede militar; no hay una tercera opción. O se milita o se está enredado. Ninguno que milita, nadie que esté metido en la causa como debe estarlo, se enreda en los negocios de la vida. El remedio para no perderme en mil cosas es la militancia, y Pablo le dice a su discípulo “cuidado, no sea que te encuentres enredado, tienes que militar”.

Dios nos ha rescatado, el Espíritu Santo nos ha llamado como soldados y yo puedo estar dentro de los que militan o dentro de los que se han enredado; ambos tienen muchas cosas en común. Viven casi la misma realidad: trabajan, estudian, tienen planes, tienen proyectos en la vida, anhelan formar un hogar, tratan de progresar, todos tienen sueños y aspiraciones, todos tienen 24 hs y todos tienen una base de fe en común. Si yo pregunto ¿quién cree que Jesucristo es el Señor? Todos levantan la mano; aquí hay una fe en común. Pero a pesar de tener este ambiente, este estilo de vida similar, algunos han entrado al propósito de Dios y otros están enredados.


¿Cómo descubrir en qué camino estoy en mi vida? Quiero describir lo que es un militante. “Militancia” tiene que ver con el ejército, con los soldados: alguien que está bajo la orden de un superior, totalmente entregados a una causa; él y la causa son una misma cosa. No es alguien que sabe solamente cómo es la causa sino que se ha metido en ella. Es alguien a quien la causa ha condicionado su plan de vida, ha modificado su agenda, ha modificado sus prioridades, y hasta sus gustos y deseos. Militar significa abrazar algo con pasión, con fervor, y resistir firmemente a todo lo que se oponga a eso; cortar con los obstáculos, pues hay un derrotero en su vida que es la causa. 

¡TENEMOS LIBERTAD! Ivan Baker


  Dios ha abierto puerta a través del velo, que es el Cuerpo de Cristo, a través de la sangre derramada, hasta la misma presencia íntima en los lugares más íntimos del Padre; ha abierto la puerta hasta el Lugar Santísimo, donde mora Dios; ya no dentro de un tabernáculo terrenal sino en el tabernáculo celestial. 

Y ahora nosotros tenemos libertad para entrar en el Lugar Santísimo, por el camino nuevo y vivo que Dios nos consagró, por el velo que es la carne de Cristo y por la sangre del Cordero de Dios “Entremos pues con plena certidumbre de fe, lavada la mente de mala conciencia y lavados los cuerpos con agua pura” Entremos hasta lo íntimo y lo profundo donde nadie puede entrar; inclusive los ángeles no pueden llegar hasta donde llega un redimido, porque un redimido es el objeto del amor de Dios; el redimido es quien recibe el valor del tremendo sacrificio de Cristo, el beneficio de la liberación; el redimido, que habiendo estado en la cárcel, ahora prueba el cerrojo corrido y la cárcel abierta, deleitándose en su redención, en el beso y el abrazo del Padre, en el parentesco con el Padre. 

Ya no somos solamente salvados de la perdición, sino somos hijos, verdaderos hijos, joyas celestiales, "he aquí yo y los hijos que Dios me dio"Ya no somos una horda de pecadores perdidos sino un Reino de sacerdotes que odia el pecado y odia el mundo.


viernes, 27 de febrero de 2015

UN CORAZÓN QUEBRANTADO Claudio Lancioni


Is. 57:15 “Porque así dijo el Alto y Sublime, el que habita la eternidad, y cuyo nombre es el Santo: Yo habito en la altura y la santidad, y con el quebrantado y humilde de espíritu, para hacer vivir el espíritu de los humildes, y para Vivificar el corazón de los quebrantados”


¿Qué significa estar quebrantado? ¿Qué es algo quebrantado? La respuesta es simple algo quebrantado es algo roto, sin atractivo, sin utilidad, sin belleza. ¿Quién compra algo roto? Si estamos eligiendo cualquier bien para comprar, lo despreciamos inmediatamente si tiene alguna fractura, o defecto. Sin embargo el más exigente no busca adornar su casa con elementos quebrantados. Qué problema es un hombre no quebrantado, cuando es seguro de sí mismo, tiene iniciativa, fortaleza de carácter, no pide ayuda pues siente que no la necesita, él puede solo. Así es el orgullo del hombre, incorregible, indomable, auto suficiente, incapaz de reconocer sus fracasos y derrotas, incapaz de pedir ayuda. Isa 57:10 “En la multitud de tus caminos te cansaste, pero no dijiste: No hay remedio; hallaste nuevo vigor en tu mano, por tanto, no te desalentaste” Si soy fuerte ¿para qué necesito a Dios? Sin embargo Dios mismo es el que se encarga de debilitarnos. 

¡EL MUNDO NOS ESTÁ ESPERANDO! Jorge Himitian


Romanos 8.19-22 (B.A.):

Porque el anhelo profundo de la creación (humanidad) es aguardar ansiosamente la revelación de los hijos de Dios. Porque la creación (humanidad) fue sometida a vanidad, no de su propia voluntad, sino por causa de aquel que la sometió, en la esperanza de que la creación (humanidad) misma será también liberada de la esclavitud de la corrupción a la libertad de la gloria de los hijos de Dios. Pues sabemos que la creación (humanidad) entera a una gime y sufre dolores de parto hasta ahora…

El mundo está mal. Muy mal. Hay mucho dolor en todas partes. La humanidad gime a una y sufre dolores de parto. Hay sufrimientos inimaginables en el mundo. A pesar de la abundante información internacional que recibimos por los medios masivos de comunicación, para nosotros es imposible conocer todo el dolor y el sufrimiento que existe en el mundo.

Sin embargo, Dios lo ve todo. Él percibe el dolor de cada criatura en cada rincón del planeta, y se conduele con cada uno. Dios llora. Sufre con cada uno de los que sufren… ¡Oh, si supieran cuánto los ama Dios!

La creación -se podría leer la humanidad- vive en esclavitud. Se ha corrompido, y es esclava de su propia corrupción. La corrupción está presente en todos los niveles y esferas de la sociedad, y somete a los pueblos al dolor y al sufrimiento con injusticias de toda índole.

Pero este texto, que tan dramáticamente describe el estado de la sociedad, señala a la vez una esperanza. La esperanza ignota y sub-conciente que, en medio de tanto dolor, subyace aún en el corazón de los hombres: el anhelo profundo de la humanidad es aguardar ansiosamente la revelación de los hijos de Dios.

Nos están esperando a nosotros, están aguardando ansiosamente la manifestación de los hijos de Dios. Alguien debe interpretar sus gemidos indecibles. Alguien debe interpretar sus gemidos. Los gemidos de las niñas violadas por sus padrastros; de las mujeres golpeadas por sus maridos o por su pareja; de los inmigrantes engañados y explotados; de las mujeres que se prostituyen para llevar pan a sus hijos; de las madres que ven a sus hijos morir por el flagelo de las drogas; de los jóvenes sin trabajo ni futuro; de los pueblos bombardeados y masacrados por la locura de las guerras; de los secuestrados, torturados, violados y abusados; de los inocentes condenados por jueces corruptos; de aquellos que están solos en el mundo; de los que se acuestan con hambre cada noche; de los que están tan destruidos que ni tienen fuerzas para llorar; de los que se retuercen de dolor en el lecho de algún hospital; de los oprimidos por el diablo…

La lista de los que gimen es interminable. Todos ellos, como si hablaran en lenguas -que ni ellos entienden- nos están diciendo (y permítanme interpretar sus gemidos indecibles):


¡Hey, ustedes, los hijos de Dios, qué están esperando!  ¿No son ustedes la iglesia? ¿No son la luz del mundo? ¿No ha sido derramado el amor de Dios en sus corazones? ¿No son los poseedores de la verdad que nos puede hacer libres? ¿No son los que tienen la solución para nuestros problemas?  Nosotros, esclavos de la corrupción, estamos anhelando profundamente que nos saquen de la esclavitud de nuestra corrupción y nos conduzcan a la libertad gloriosa de los hijos de Dios ¿Qué están esperando? ¿Por qué no dejan sus pequeñeces y sus entretenimientos religiosos y se lanzan por completo a la misión a la que fueron llamados a favor de esta humanidad sufriente?”
      
El texto sagrado revela que “el anhelo profundo de la creación es aguardar ansiosamente la revelación de los hijos de Dios. Porque la creación fue sometida a vanidad, no de su propia voluntad, sino por causa de aquel que la sometió, en la esperanza de que la creación misma será también liberada de la esclavitud de la corrupción a la libertad de la gloria de los hijos de Dios.

El cuadro actual de la humanidad no es su cuadro final. La creación fue sometida a la vanidad en la esperanza de que será liberada de la esclavitud de corrupción a la libertad de la gloria de los hijos de Dios.

¡Es urgente! El mundo está mal. No tiene la solución; no tiene la medicina para curarse de su propia corrupción, egoísmo, avaricia, injusticia y mentira. La única solución es el reino de Dios.

¿Qué están esperando? Que tú y yo nos manifestemos. Están anhelando profundamente la manifestación de los hijos de Dios. Sin saberlo ellos nos están esperando a nosotros, porque en nosotros está Dios. “Es Cristo en vosotros la esperanza de gloria (Colos. 1.27).

Lo que hará que nos lancemos decididamente a cumplir nuestra misión en el mundo es el fuego de la PASIÓN POR DIOS y LA COMPASIÓN POR LOS PERDIDOS.


jueves, 26 de febrero de 2015

¿QUIÉN SE COMPADECE DEL QUE LE HACE DAÑO? Oscar Gómez


"Entonces le tocó la oreja al hombre, y lo sanó” (Lucas 22:50/51)

Jesús mostró amor y compasión cuando sufrió agresiones e injusticias, nosotros debemos seguir su ejemplo.

La sanidad de Malco revela el carácter y los atributos de amor y compasión divina en su máxima expresión. Este fue el último milagro que hizo Jesús. Cuando hablamos del último milagro antes de ir a la cruz pensamos en la resurrección de Lázaro, pero nuestro Señor en ese momento crítico, acosado por una turba de gente que venía a prenderlo, hizo lo que siempre hacía: mostrar su compasión hacia los hombres, aún en las peores circunstancias.

Dios no es como los hombres, es perfecto, no tiene sentimientos o pensamientos de mal. Dijo A.W.Tozer: “La bondad de Dios es lo que lo predispone a ser generoso, cordial, benevolente y lleno de buenas intenciones para con los hombres. El es tierno de corazón y rápido para identificarse con nosotros, y su actitud constante hacia todos es abierta, franca y amistosa. Está inclinado en conceder bendición, y siente un santo placer en la felicidad de su pueblo. La bondad espontánea y no merecida de Dios se encuentra detrás y debajo de todos sus actos”.

Cristo mostró nada más que amor y compasión a alguien que le estaba haciendo un gran daño. Si Jesús hubiera tenido enemigos humanos Malco era uno de verdad. El tenía todo el derecho de “hacer la vista gorda” a la conducta impetuosa de Pedro pero no lo hizo. Jesús nunca le dio la espalda a una persona con necesidad. Si no abandonó a Malco en esa situación tampoco nos abandonará. Si ayudó al que era su enemigo cuanto más a nosotros.

NUESTRA ACTITUD EN LA EDIFICACIÓN Beto Pagura


I. INTRODUCCION

El domingo pasado, Claudio Lancioni presentó un tema fundamental comentando que no podemos esperar crecimiento de la Iglesia ni la influencia deseada si no contamos con discípulos maduros y profundamente comprometidos con la vida de la Iglesia. Nuestro compromiso debe ser total, y nuestra disposición a ser formados es fundamental para madurar. Cada vez que alguien expone acerca de los grados de avance “hijitos”, “jóvenes”, ¨padres”, es inevitable el tratar de ubicarnos en alguna de esas categorías. Si no estamos en el estado correspondiente a la edad cronológica podemos situarnos en otros dos lugares que mencionó una vez en una exposición de la palabra, Jorge Himitian. Esos lugares son el hospital o el cementerio, pero Dios puede, si nos disponemos, hacernos madurar o también sacarnos de esos sitios anormales para un discípulo.
Lucas 8:4-15 “Juntándose una gran multitud, y los que de cada ciudad venían a él, les dijo por parábola: El sembrador salió a sembrar su semilla; y mientras sembraba, una parte cayó junto al camino, y fue hollada, y las aves del cielo la comieron. Otra parte cayó sobre la piedra; y nacida, se secó, porque no tenía humedad. Otra parte cayó entre espinos, y los espinos que nacieron juntamente con ella, la ahogaron. Y otra parte cayó en buena tierra, y nació y llevó fruto a ciento por uno. Hablando estas cosas, decía a gran voz: El que tiene oídos para oír oiga. Y sus discípulos le preguntaron, diciendo: ¿Qué significa esta parábola? Y él dijo: A vosotros os es dado conocer los misterios del reino de Dios; pero a los otros por parábolas, para que viendo no vean, y oyendo no entiendan. Esta es, pues, la parábola: La semilla es la palabra de Dios. Y los de junto al camino son los que oyen, y luego viene el diablo y quita de su corazón la palabra, para que no crean y se salven. Los de sobre la piedra son los que habiendo oído, reciben la palabra con gozo; pero éstos no tienen raíces; creen por algún tiempo, y en el tiempo de la prueba se apartan. La que cayó entre espinos, éstos son los que oyen, pero yéndose, son ahogados por los afanes y las riquezas y los placeres de la vida, y no llevan fruto. Más la que cayó en buena tierra, éstos son los que con corazón bueno y recto retienen la palabra oída y dan fruto con perseverancia
Jesús presenta en la parábola del sembrador, cuatro situaciones en cuanto al evangelio que es predicado, y la forma en que es recibido. En tres de ellas la palabra llega a producir algo, es decir “pasó algo”, pero solo en una de ellas, la palabra llega a producir el resultado deseado. En un caso, la palabra es recibida con gozo; quien recibe la palabra percibe una obra en su vida, tal vez una sanidad, o algo que ocurre. Hay inicialmente una decisión de seguir a Jesús, pero apenas aparece una prueba, una aflicción y eso provoca el desistimiento. El motivo es que no tiene raíz profunda. En otro caso, la palabra parece producir el resultado deseado pero los afanes de la vida terminan ahogan la planta. Los afanes de la vida y las riquezas de este siglo vuelven infructuosa la planta. Solo un caso es el que produce el resultado deseado. La semilla que cae en buena tierra y es fructífera. Cada clase de persona queda definida por decisión de la persona misma La semilla que cae junto al camino. Es quien oye la palabra, pero luego el diablo quita la palabra de su corazón. Escuchó la palabra, la consideró, pero nada más. Qué buena palabra! Qué buena gente! Pero la palabra no produce nada en quien la escucha.

II. ACTITUDES Y ASPECTOS A DESARROLLAR

¿Qué es necesario para ser tierra buena? para madurar y estar en concordancia con lo que Dios quiere para nosotros?

1) Debemos tener raíces.

El salmo 1:1-3 nos enseña a tener raíces. La comparación que se emplea para mostrar el beneficio de conocer a Dios mediante su palabra, es justamente la de un árbol plantado junto a corrientes de agua. La meditación en la palabra acompañada de no andar en consejo de malos, ni estar en camino de pecadores ni sentarse en silla de escarnecedores conduce a desarrollar nuestras raíces, para estar cerca del agua que nos permite vivir. No se trata solo de leer la Biblia y buenos libros, sino de orar con el objetivo de conocer más a Dios. Para echar raíces debemos procurar recibir revelación de Dios, ya que es la única forma de conocerle.

2) Debemos tener una actitud de mansedumbre frente a la enseñanza basada en la Biblia.

Santiago 1:21 “Por lo cual, desechando toda inmundicia y abundancia de malicia, recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas. Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos”
La palabra debe recibirse con mansedumbre. No puede cuestionarse. En la palabra encontramos mandamientos válidos para todas las épocas y principios aplicables a las situaciones de diferentes épocas. Un ejemplo de esto es el consejo que puede encontrarse para tratar el vicio del tabaco.

3) Debemos tener docilidad al consejo.

Dios ha puesto en la Iglesia Apóstoles, Profetas, Evangelistas, Pastores y Maestros para perfeccionarnos para la obra del ministerio. Efesios 4:11-12 Y el mismo constituyó a unos apóstoles, a otros profetas; a otros evangelistas; a otros pastores y maestros a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo. No son seres infalibles; ya hoy hasta el Papa dice que comete errores (reportaje hecho por Vanguardia, diario español y reproducido en diario La Nación de Argentina), pero podemos ver que a través del tiempo Dios ha ido trayendo revelación a través de estos ministerios que conducen a la Iglesia, la cual ha servido para nuestro crecimiento. Está claro que debemos considerar la enseñanza que recibimos y es una buena cosa, contrastar con buena actitud, de mansedumbre, el respaldo bíblico de la enseñanza.

4) Debemos valorar correctamente nuestra ubicación en el cuerpo de Cristo

Efesios 4:16 Los miembros del cuerpo de Cristo están relacionados y Dios garantiza el crecimiento. Dios garantiza que circule la sangre para vida. Pero debe haber actividad, la propia de cada miembro. Ese compromiso con el cuerpo de Cristo, no es pasivo; es activo. Esa misma actividad es la que va generando el crecimiento hacia la madurez. La actividad propia de cada miembro contribuye al crecimiento de la Iglesia en dirección a llegar a la imagen de Jesús en forma corporativa, y a la vez, esa actividad individual nos sirve de ejemplo. Sepamos aprender de quienes tenemos a nuestro lado. No lo digamos en forma de adulación demagógica al hermano cercano, sino que sea esta nuestra actitud. Tampoco debemos esforzarnos por ver que es lo que nos sirve de ejemplo; si nuestra actitud es de humildad, sentiremos la necesidad de aprender de nuestro hermano cercano. La actividad propia de cada miembro, nos permite ser ejemplo y tomar a otros como ejemplo. Dios ha dado diferentes gracias a cada uno de los miembros del cuerpo, pero debemos aprender de la gracia que tienen otros ya que todos podemos y a veces debemos hacer todo. En Hechos 9:17 encontramos a un desconocido Ananías orando para que Pablo sea sanado y lleno del Espíritu Santo.

5) Debemos tener una actitud dócil frente al trato de Dios.

Otra parte de las semillas, cayó en la piedra pero se secó porque no tenía humedad. El relato de Mateo hace referencia a que, cuando salió el sol, se secó. La explicación de Jesús es que este sitio, es decir estas personas, no tienen raíces y cuando aparecen las pruebas, se apartan. El sol según el relato de Mateo, es figura de las pruebas. La ausencia de sol posiblemente haga que la planta no crezca, no es el sol lo malo, sino el sitio en el que está la planta. El sol ayuda a que la planta tenga vida, pero sobre una planta sin raíz, causa un efecto contario. Las pruebas pueden tener como resultado en nosotros: santidad, edificación, crecimiento, solidez, pero solo si es que tenemos raíces. No son malas las pruebas, sino la forma en la que las recibimos. Situaciones difíciles, padecimientos, etc. pueden producir en nosotros “oro” más puro, pero para que esto suceda, debemos tener raíces.

6) No debemos caer en las tentaciones que la vida moderna nos ofrece mostrando cosas válidas a lograr.

Otra parte nació entre espinos, y crecieron los espinos junto a la planta y la ahogaron. Afanes, riquezas y placeres de la vida ahogan a algunos quitándole la vida de Dios. ¿Qué esta primero en nuestras vidas? ¿Sentirnos bien? ¿Hacer aquello que nos produzca placer a cualquier costo? Jesús dijo también: si alguno quiere venir en pos de mi tome su cruz y sígame, porque todo el que quiera salvar su vida la perderá, pero el que pierda su vida por causa de mí y del evangelio, la salvará. También enseñó acerca de no preocuparnos por las cosas materiales, sino ocuparnos en buscar el Reino de Dios y su justicia. El primer libro que leí luego de conocer al Señor fue La Cruz y el Puñal, y lo que más me impactó fue un relato presentado en las primeras hojas del libro donde el autor dice que decidió cambiar horas de ver de televisión por la oración y la lectura.

III. ACTITUD CORRECTA

Por decantación aparece la actitud correcta. Los de corazón bueno y recto retienen la palabra oída y dan fruto con perseverancia. Esta clase de personas está representada por la buena tierra. Esta clase de planta crece al principio con el mismo aspecto de la que cayó sobre la piedra, y sigue como la que cayó entre espinos, pero el sol la fortaleció y le dio vida, no había espinos que la ahogaran y así siguió creciendo hasta dar fruto.

IV. LA ELECCION


Cada uno de nosotros podemos elegir qué clase de sitio o de persona ser. Seguramente todos queremos ser la cuarta clase de terreno. Si es así, empezamos bien. El corazón bueno y recto se desarrolla y mantiene. Prov 4:23 prescribe: sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón porque de él mana la vida. La rectitud se logra guardando las enseñanzas de Jesús. Las raíces se “echan” y se hacen crecer. El Salmo 1 habla de las características del árbol plantado junto a corrientes de agua, comenzando con una bienaventuranza para el que no anduvo en consejo de malos, ni en camino de pecadores, ni ha ocupado silla de escarnecedores, sino que en cambio, se deleita en la ley de Dios y en ella medita de día y de noche. Desechar el consejo de malos, no andar en determinados caminos, ni ser de aquellos que se burlan de todo el mundo, es una decisión. El terreno se puede limpiar sacando los espinos. Estos espinos nos son la cizaña de la parábola del trigo y la cizaña, donde la cizaña será separada del trigo por el mismo Señor. Estos espinos hacen referencia al materialismo, al estar preocupado por uno mismo y por sus propios intereses, lo que impide llevar fruto. Lucas emplea las expresiones “los afanes y las riquezas y los placeres de la vida” (“el afán de este siglo y el engaño de las riquezas” dice Mateo) para decir que son los espinos que crecen junto a las plantas. Adoptar valores ajenos al Reino de Dios, dejar que infiltren los valores del Reino produciendo una mezcla “tolerable” para los cristianos de la época ahoga la vida que Dios ha puesto en nuestros en corazones. Una vez escuché la expresión “la doctrina cristiana tiene que actualizarse”, cosa que puede ser cierta ya que la Biblia no contempla situaciones que hoy existen, determinadas por la tecnología, por las posibilidades existentes en lo económico, por las necesidades generadas por ser sociedades grandes, ciudades grandes, comunicaciones que nos permiten estar en contacto y conocer noticias de todo el mundo, etc. Pero lo que debemos hacer es ajustar estas cosas a las enseñanzas de Jesús y no al revés. Debe hacer un gran énfasis en “guardar nuestros corazones porque de ellos mana la vida”. Todo lo que recibimos debe ser sometido a lo que Jesús enseña. 

miércoles, 25 de febrero de 2015

VISITA DE CLAUDIO LANCIONI A PERÚ


Claudio fue unos de los oradores del Retiro de jóvenes EJOVA 2015 llevado a cabo en Lima Perú durante la segunda semana del corriente mes.



Le preguntamos por el resultado de su viaje y nos dijo: “Fue un tiempo de comunión fraterna con los hermanos de Perú, quienes me dieron la posibilidad de compartir la Palabra del Señor a los jóvenes. Más allá de los tiempos preciosos de reunión, mi visita a Lima se caracterizó por los vínculos que se forjaron con el presbiterio de la iglesia y otros líderes que también participaron del encuentro, con algunos de ellos seguimos comunicados” 

martes, 24 de febrero de 2015

EL TRABAJO EN EQUIPO Víctor Rodríguez


Cuando se trabaja en equipo es importante que este esté conformada por personas maduras, maduras en el trato de su carácter, y les voy a hablar no del tema del carácter en general, sino algo del carácter que tenemos que tener; porque nosotros venimos de un movimiento de renovación y entre las cosas que se renovaron y vinieron a nosotros es la pluralidad, salimos de un solo pastor a tener una pluralidad de pastores, y esto es novedoso, fue novedoso para la iglesia acostumbrada a un solo pastor, a entrar a tener una pluralidad de pastores.

Y esto es porque está en la Palabra de Dios, en la Palabra de Dios vemos que nunca se elegía a un solo anciano sino que se reconocía a varios, y varios a la vez. No vemos en algún momento que haya alguien que reconozca a uno, sino más de uno, la pluralidad de pastores.

Este tema de la pluralidad no es un capricho, está en la biblia, pero además el Señor quisiera que todos en la iglesia tengan una pluralidad, incluso nuestros líderes de grupos familiares o grupos caseros, no esté solo, que esté con otro.

Porque la pluralidad, la concentración es algo que el Señor mismo quiso, ¿y por qué lo quiso? Porque nuestro Dios, es un Dios plural, desde Génesis vemos el “hagamos”, y bajó su pluralidad a todas las cosas, especialmente a la iglesia.

No sé qué hay en la Trinidad que es considerada tan gloriosa, le añade gloria, pero la pluralidad no es algo simple; se requiere personas maduras para la pluralidad.

El matrimonio mismo, son dos que son uno, es difícil entender esto, pero Satanás quiere quebrar esto, hay varias cosas que son muchas y son una, por lo menos tres cosas, son muchas y son una; la Trinidad son muchas y son una, tres personas y un solo Dios; el matrimonio, dos que son uno; y la iglesia.

Si Satanás puede dividirnos, y es lo que intentó siempre, y con éxito, pero hasta aquí.

Pero para la pluralidad se requiere madurez, por eso la gran mayoría de las iglesias optaron por un pastor único, porque hay menos problemas.

Por ahí algunos dicen que tener tres cabezas es un monstruo; pero no es un monstruo el matrimonio, porque son dos que son uno; no es un monstruo la trinidad, son tres que son uno; este es el objetivo, la pluralidad con el texto de 1ra Corintios 1: 10

“Os ruego, pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y un mismo parecer”.

No es un monstruo, te imaginas en la trinidad cada uno haciendo lo que quiere, eso sí es un monstruo; pero la trinidad nuestra es de un solo Dios, y distintas personas, no son iguales, son distintas personas, y distintos ministerios tiene cada una de las personas de la trinidad, bueno ahí hay secretos de gloria.

Entonces hemos visto esto en un principio, y fue hasta para algunos un escándalo, para otros ha sido un retroceso por los problemas que hay, que no se resuelven, entonces la iglesia e vez de avanzar, retrocedió.

Por eso se requiere que la pluralidad sea integrada por personas maduras.

Uno puede comenzar con un pastor, pero apuntando a que haya otros, que la iglesia no esté sobre uno solo sosteniéndola sino varios, pensando en una pirámide al revés, él único que hizo sosteniendo todo es inútil, sino que tenga a varios que puedan sostener la iglesia también.

Para esto es muy importante aprender a trabajar en equipo, y esto tiene que ver con el carácter de uno, digo algo sobre qué personas componen un buen equipo, qué personas, pero destaco algunas cosas que componen un equipo, si quieres ponerlo en un equipo de futbol, o el de básquet, digo esto:

Primero: ¿Quiénes componen un equipo?

Personas que se desempeñan bien individualmente, esto es muy importante, con capacidades.

    Comprometidos con el objetivo del equipo, si el equipo no tiene objetivos, ¿con qué me comprometo?, aquí entra el tema de la visión.

    Una de las virtudes que tienen que tener los integrantes del equipo es que aprecian las diferencias que cada uno trajo al equipo.

    Suplen y a la vez reciben las habilidades para que no se noten las debilidades que cada uno tiene, no para resaltarlas sino para que no se noten.

    Capacidad de comunicación con el resto del equipo, sin ser cruel ni destructivo, es decir en el equipo tiene que haber capacidad para poder decir: “mira, esto que hiciste o la manera que hablaste”, ¿eso está entre ustedes?, o tengo miedo a no hablar, esto es muy importante, ¿tengo libertad de decir las cosas? ¿o tengo que cuidarme porque si no me crucifican? Por eso hablamos de personas maduras, porque las personas maduras escuchan y reciben; no reciben y dan, es decir no reciben y se defienden, nooo, yo bajo la guardia, incluso tienes libertad de decirme todo.

Lo que nos une, no tiene que ser la obra, nos tiene que venir la comunión con Dios, no la obra, pero la gran mayoría, lo que une es la obra, nosotros no apuntamos a esto, nos tiene que unir el amor entre nosotros, las relaciones y no la obra; pero la gran mayoría por causa de que estamos metidos, en la acción, combinar, planificar, aparentemente es la obra la que nos une, debe ser la comunión, y tiene que haber libertad para poder hablarnos, decirnos las cosas.

Nosotros cuando estamos por levantar a un líder para que esté a cargo de un grupo familiar, por lo menos tiene que tener tres cosas:

 Fiel a Dios
 Leal entre nosotros
 Dócil para aceptar lo que te diga.

Fiel, leal y dócil; si no es dócil para aceptar, puede ser fiel, puede ser leal, pero si no es dócil, no lo pongas a ese, pásalo por alto.

Nos ha ayudado este criterio, aunque no siempre, nos hemos equivocado, aun así, pero esto nos ha ayudado mucho.

Bueno, esto es formar parte del equipo, poder tener este tipo de comunicación, de poder hablarnos, si alguien tiene un carácter que se enoja fácilmente, puedes decirle: “hermano, ¿por qué te enojas?, te noto así”, que el otro no lo tome como que: “este me está atacando”, “se la agarró conmigo”, que no lo tome así, porque si lo toma así, no le hablo más, no le digo más, incluso hasta tengo que darle permiso, “si ves algo en mí, dale, anímate, puede ser que me enoje pero después se me pasa”, que tengamos esta libertad de poder hablar, porque somos equipo, ¿está bien esto?

Entonces esto está en esta frase que dije: “comunicarse con el equipo para hablarlo todo sin ser cruel ni destructivo, porque uno puede decir las cosas para golpear, no quiero golpear, quiero ayudar con esto.

Tiene que aprender a escuchar las críticas, enojarse y desenojarse.

    Perfeccionar lo que Dios nos ha dado, ir mejorando, ir creciendo en la gracia que Dios nos ha dado; porque si nosotros dejamos de crecer, también vamos a afectar a los demás, y se nota cuando en un equipo alguien bajó su nivel, baja el nivel de todos.

     Capacidad para el sufrimiento o disposición para el sufrimiento.

Bueno, ahora en cuanto al equipo una alarma, cuidado con el camino a la derrota, y voy a señalar tres a cuatro cosas:

Camino a la derrota en un equipo

 Empiezo a pensar que ya no necesito del otro; “no, estoy bien, soy maduro, no le digo nada”, dejo de pensar en función de equipo.

      Culpar a otros por las fallas del equipo.

      Dejar de comunicarnos.

Que algunos se cuelguen del resto, alguno que anda flojo está agarrado de otro, y otro lo sostiene; piensen en un equipo, que pasaría si hay alguno que se cuelga del otro, alguien se colgó del equipo, no está funcionado, no está rindiendo, no está creciendo, es decir es una persona que perdió de vista el equipo, el cuerpo de Cristo, lo perdió de vista. Si esto sucede, debería salir para recuperación. No tenemos que ser crueles ni destructivos con él, tenemos que tener gracia, y hablar bien con las personas; a nosotros nos pasa a veces, y a veces vemos a líderes que tuvieron un problema familiar, o un problema laboral, y él tiene que atender al grupo, no está inspirado porque está con su mente en sus problemas, por eso es importante trabajar de a dos, que cada grupo familiar tenga dos encargados. Tenemos que amar siempre, no queremos que se vaya de la iglesia, pero a la vez tratemos que al poner gente, avisarles: “mira esto es así, este trabajo es así”.

LUCAS EL EVANGELISTA Oscar Gómez


Lucas, nombre masculino que significa "El que ilumina”; muy usado en la antigua Roma. La tradición dice que era griego, el único de los evangelistas que no era judío. Fue discípulo del apóstol Pablo. Escritor del Evangelio que lleva su nombre y Hechos de los Apóstoles, en el Nuevo Testamento. El Diccionario Ilustrado de la Biblia registra a Lucas, luego de la muerte de Pablo, trabajando en Acaya y que murió en Bitinia a los 84 años, sin haberse casado. 

 Su profesión como médico, su conocimiento de la cultura griega contribuyó a que escribiera quizás el más completo de los cuatro evangelios. Fue uno de los historiadores más íntegros de la antigüedad que ha ayudado a reafirmar la fe en la validez de la Biblia para muchas personas.
La forma en que una persona interpreta las cosas a su alrededor es en gran medida determinada por su formación, educación, cultura, hasta la época en que vivió. El entrenamiento médico de Lucas se nota al describir o "diagnosticar" la condición de los enfermos que Jesús sanó. Por ejemplo, al referirse a una persona con fiebre los autores de los otros evangelios usaron la forma singular de esta palabra en griego que es puretos. Lucas siempre usó puretoi o puretois, que es la forma plural de fiebre, la cual que era usada por los médicos de su tiempo. También sobresale la diferencias al describir la fiebre de la suegra de Pedro, la mujer sangrante, el leproso y el paralitico del capitulo 5. El lenguaje de Lucas siempre es más analítico y preciso. Por su puesto que esto no le quita validez a los demás evangelios, pero si nos ayuda a entender el siguiente aspecto de Lucas.
A lo mejor Lucas usó su profesión para ayudar a personas enfermas durante sus viajes, si no eran sanados por intervención sobrenatural, allí estaba Lucas, el médico.

Es bien conocida su intención de investigar la vida de Jesús para que otros pudieran conocer la verdad sobre él. En Lucas 1:3 dice que investigó "con diligencia todas las cosas desde su origen" para escribirlas en orden. Juntos, los libros de Lucas y Hechos componen un cuarto del nuevo testamento.

La profesión médica nos hace suponer que se dedicó mucho tiempo al estudio. Su formación cultural se nota también por el estilo de sus libros: su Evangelio está escrito en un griego sencillo, limpio y bello, rico en términos. Es el evangelista de la Navidad. Los Hechos de los Apóstoles y el tercer Evangelio nos hacen ver el temperamento de San Lucas, hombre conciliador, discreto, dueño de sí mismo; suaviza o calla expresiones que hubieran podido herir a algún lector, con tal que esto no vaya en perjuicio de la verdad histórica.
Al revelarnos los íntimos secretos del anuncio del nacimiento del Mesías, de la Visitación, de la Navidad, nos hace entender que conoció personalmente a María. Algún exégeta avanza la hipótesis de que fue María misma quien le transcribió el himno del “Magnificat”, que ella elevó a Dios en un momento de exultación en el encuentro con la prima Isabel. En efecto, Lucas nos advierte que hizo muchas investigaciones y buscó informaciones respecto de la vida de Jesús con los que fueron testigos oculares.

Para mejor explicar la integridad de las escrituras de Lucas, Strobel entrevistó a John McRay, experto sobre la arqueología en el Nuevo Testamento, el cual explica que la arqueología continuamente confirma los detalles en Lucas y Hechos. Lucas dio referencia a 32 países, 54 ciudades y 9 islas sin cometer un error al referirse a la geografía, líderes, culturas, o eventos de estos lugares. Si Lucas se preocupaba por detalles pequeños y secundarios, dice Strobel, pues ciertamente iba a asegurarse de no cometer un error al reportar sobre el evento más significativo del cristianismo, la muerte y resurrección de Cristo. Para lograr esto Lucas realizo entrevistas extensivas con personas que fueron testigos de los milagros y las enseñanzas de Jesús.

Gracias a su íntimo contacto con Pablo y otros dirigentes cristianos, y como consecuencia de sus visitas a Jerusalén y Cesarea (cf. Hch. 21.17ss), Lucas tuvo amplias oportunidades para adquirir un conocimiento directo de la vida de Jesús y la historia de los primeros años de la iglesia cristiana primitiva. Bien podía aseverar en el prólogo a su evangelio que estaba adecuadamente capacitado para su tarea, después de haber investigado de modo cuidadoso y prolijo todos los hechos pertinentes en la forma en que los recibió de testigos responsables en la iglesia (Lc. 1.1–4).

Muchos profesionales como él, a lo largo de la historia dieron su vida por el evangelio.

lunes, 23 de febrero de 2015

NÉSTOR SCANSETTI EN PASO MEDINA




Invitado por la Comunidad Cristiana de Crespo el fin de semana pasado Néstor compartió la palabra del Señor a unos 80 jóvenes de distintas comunidades de la provincia de Entre Ríos. El retiro se realizó en Paso Medina (E.R.) en un lugar propicio para la comunión y  estar atentos a la voz del Señor.


A pedido del presbiterio local, Néstor habló sobre el reino de Dios en sus distintos aspectos, destacando la necesidad del gobierno divino en todas las áreas de la vida. Expresó que el reino de Dios es el tema central en las sagradas escrituras, fundamentalmente en el anuncio de Jesús. En la primera ponencia habló acerca de  “El Pacto” instando a los presentes a un compromiso serio y profundo con Dios. 

¡El Señor se manifestó durante el retiro! Sin duda, a partir del encuentro comenzó una obra de restauración en los jóvenes que participaron.

EL PUNTO DE QUIEBRE Oscar Gómez

                               



De asistente a reproductor

El punto de quiebre es el momento donde se produce un cambio, un giro drástico en algún aspecto de la vida o de las actividades.

El “punto de quiebre” es fundamental y urgente en la vida del cristiano; de asistente se convierta en reproductor. Podemos denominarlo “punto de quebrantamiento”.
La voluntad de Dios expresada en Génesis es que cada especie se reproduzca según su género. Así es también en el ámbito espiritual: Cada discípulo debe reproducirse en otros discípulos. El problema es no tener la visión de multiplicarme, algunos tristemente no tienen ni el deseo de hacerlo
¿Cuál será mi aporte de ahora en más en beneficio del reino de Dios? Más aun, ¿Cuál será mi contribución final? No debemos ser solamente una sombra que pasa por este mundo sin pena ni gloria. Un “fulano” más.

Hermanos queridos: Tengo una gran carga por ustedes, es que este año tengan discípulos que a su vez ganen discípulos, que se reproduzcan, engendren hijos para Dios y se conviertan en padres espirituales. También es mi anhelo ampliar la cantidad de discípulos.

El “punto de quiebre” en los discípulos de Jesús.

Hubo un momento en que los discípulos captaron lo que el Señor pretendía de ellos. Comenzaron a ganar a otros y multiplicarse para no detenerse más. Operó un punto de quiebre. Ahora bien, ¿Qué fue lo que determinó este cambio en sus vidas y ministerios siendo hombres con prejuicios y temores? Entiendo que intervinieron algunos factores fundamentales, entre ellos.

1-EL EJEMPLO DE JESÚS. Lo vieron hacer discípulos, enseñar y comunicar la visión en “vivo y en directo”. Su tarea fue de tipo “demostrativa”.

2-EL CORAZÓN DE ELLOS. Eran “buena madera”. Jesús no veía solamente sus flaquezas, sino su disposición a ser transformados.

3-EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO. En realidad, el punto de quiebre en los discípulos de Jesús ocurrió después de Pentecostés. El Espíritu llenando sus vidas fue lo que desató el cambio. Comenzaron a ver a las personas como necesitadas de Dios. Sus aspiraciones y sentimientos fueron transformados, ahora sentían como Jesús. Para fructificar necesitaremos ser investidos con el Espíritu Santo, de otra manera la permanecerá la esterilidad.

4-PERMANECER UNIDOS A CRISTO. Su dependencia del Señor hizo que lleven mucho fruto y fruto que permanezca.

El punto de quiebre en el apóstol Pablo

Este hombre que respiraba amenazas de muerte, que perseguía a los cristianos, de repente ¡Vio a Jesús resucitado! Este fue el momento en que Pablo fue revolucionado convirtiéndose en un incansable forjador de obreros.
La experiencia con el Cristo resucitado también provocó un punto de quiebre en los discípulos de Jesús, especialmente en Tomás, en las mujeres que fueron a verlo a la tumba, y muchos otros a lo largo de los siglos.

“Y si Cristo no ha resucitado, vana es entonces nuestra predicación, y vana también vuestra fe” 1° Corintios 15:14

“Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que durmieron es hecho” 1° Corintios 15:20

El punto de quiebre en nuestras vidas.

Algunas sugerencias para entrar en una nueva etapa de reproducción.

1. Cuidado con la exagerada comodidad que nos lleva a la infructuosidad. 

2. Tener un corazón que pueda ser transformado de asistente a reproductor.

4. Volver a ser llenos del Espíritu Santo.

5. Que la resurrección del Señor nos impacte de tal manera que llevemos mucho fruto.

6. La experiencia de Ivan Baker. Tuvo un punto de quiebre a los 41 años y se transformó en un ganador de almas y forjador de obreros hasta el fin de sus días.




domingo, 22 de febrero de 2015

LA CONFESIÓN Oscar Gómez

                       


Las personas llevan cargas muy pesadas en su interior, preocupaciones, pecados, cuestiones no resueltas en su corazón, etc. Para estas cosas Dios proveyó un medio efectivo de liberación que es la confesión. (Stgo. 5:16)

I- ¿QUÉ ES LA CONFESIÓN?

Es abrir nuestra vida y corazón, contar lo que sucede en nuestro interior. Puede ser que confiese una lucha, una carga o pecados. (Hechos 19:18)

La confesión es el remedio de Dios para la culpa y la tristeza. A veces la “mochila” es demasiado grande. Es necesario ser libres.

Es el medio para estar a cuenta con Dios y con las personas, produce acercamiento. Como cuando pagábamos la libreta del almacén.
(Isaías 1: 16-18)

La confesión viene junto con el arrepentimiento y el bautismo.
(Mateo 3: 5-6)

II- ¿QUÉ DEBEMOS CONFESAR?

Aquellas cosas que el Señor nos indica.
Nuestros pecados.
Ofensas, críticas, murmuraciones. “Hable mal de vós, perdoname”
Malas palabras, groserías.
Malos tratos (verbales o físicos) hacia nuestra esposa, hijos o semejantes.
Pecados sexuales.
Pecados secretos (fumar, tomar alcohol, concurrir a lugares de dudosa moralidad a espaldas de los hermanos)
Nuestras rebeliones (abiertas y ocultas)
Tengamos en cuenta que miles de personas se llevan sus pecados, sus “secretos” a la tumba. (Romanos 2: 15-16)
También podemos contar nuestras preocupaciones, cargas, luchas, malas decisiones, etc.

III- ¿CÓMO DEBE SER LA CONFESIÓN?

Confesar con claridad nuestros pecados. No la parte que nos conviene o que no nos avergüenza.

Con humildad, dolernos de nuestras malas obras, no orgullosos por lo que hicimos. Algunos se agrandan al contar su historia antes de conocer al Señor. “Yo era el más vivo del barrio” “El que salí con más chicas”.

No “obligar” a nadie a la confesión. “Dale, confesá” no sirve. Tiene que venir por convicción.

Todos deben confesar sus faltas. Líderes, hermanos antiguos y los recién convertidos.

No se recomienda confesar en un grupo de personas. No todos comprenderán la situación. Tampoco abrir el corazón al primero que tenemos por delante.

No hay que demorarse en confesar los pecados. Seamos libres cuanto antes. Una pareja de novios habían mantenido relaciones sexuales durante un año y no lo habían confesado. Su carga de pecado era muy grande.

IV- ¿CÓMO DEBE SER LA PERSONA QUE RECIBE LA CONFESIÓN?

Tiene que saber encaminar aconsejando bíblicamente. No lo que dijo San Martín o Sarmiento.

Debe amar a Dios y a las personas.

El confesor necesita ser un buen oidor, que preste atención a lo que le dicen. Para el otro es muy importante abrir su corazón.

Tiene que ser un cristiano maduro, que no se escandalice, que sepa que el hombre suele caer muy bajo. Sin embargo debe ser firme para no entrar en condescendencia con el pecado.

¡Cuidado con los “amigos” que dicen: “todo está bien” cuando no lo está!

El que recibe una confesión no debe ventilar lo que le contaron. Si lo descubre habrá serios problemas. No obstante, si el pecado afecta a la iglesia debe llevar la situación al liderazgo. (Efesios 5:11)

No condenar a la persona. “Lo que hiciste ni Dios te lo perdona”. La charla tiene que terminar con el perdón de Dios, con libertad y ganas de recomenzar por parte del que confiesa.

 V- COSAS A TENER EN CUENTA

La confesión nos acerca a Dios y a las personas. Es la única solución para el pecado que no se arregla con plata, con asistir a más reuniones, con caminatas, con promesas, etc. ¡Hay que abrir el corazón!

Confesar y apartarse del mal, no seguir haciendo lo mismo. “Vete y no peques más”

Cambiarnos de iglesia o mudarnos de ciudad no soluciona el problema de pecado porque lo llevaremos a cuestas a donde quiera que vayamos. Aquel joven que fue advertido de su conducta y se cambió de congregación.

Si aquella persona que ofendí vive lejos puedo llamarla por teléfono o procurar comunicarme de alguna manera.

Si alguno viene a confesarte una ofensa prestale atención y concedele un perdón genuino. Existe el “perdón barato”. No le digas como el título de la novela mejicana “Que Dios te perdone, yo no” (Colos. 3:13).

A algunos habrá que confrontarlos con su pecado o su mala conducta aunque le duela,  así como hizo el profeta Natán con el rey David.

La confesión nos hace sentir livianos, perdonados y aptos para seguir sirviendo a Dios.

Todos debemos tener un hermano con quien podamos abrir nuestro corazón, confesar nuestras faltas, que nos ayude a perseverar en el camino de Cristo.

Seamos sensibles, sencillos y abiertos. Que el pecado no nos endurezca. Ser como la cera no como el cemento.

Salmo 103: 1-5
































A CONTINUACIÓN (To be continued)

Ahora estamos viviendo 500 años después de la reforma con Martín Lutero. Estamos agradecidos por lo que él hizo, pero no vemos la Iglesia...