sábado, 31 de enero de 2015

EL INDIVIDUALISMO Oscar Gómez

                            
             

    Enemigo letal de la vida en comunidad


El individualismo es una filosofía malvada que infectó la sociedad y también podemos ver sus nocivos efectos dentro de la iglesia. Se define como el “culto al individuo”, la exaltación del yo, sacralización de la vida privada, etc. Isaías lo profetizó miles de años atrás: “Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino, mas Jehová cargo en él el pecado de todos nosotros” (Isaías 53:6)
El individualismo es un pecado, un virus diabólico que atenta abiertamente contra los principios de la Palabra de Dios procurando pulverizar la vida en comunidad. En la actualidad es difícil encontrar personas que sacrifiquen su interés personal en aras de algún beneficio colectivo.

El proceso de personalización

Pensadores contemporáneos, cristianos y no cristianos, coinciden en que este proceso de personalización está en marcha desde mediado del siglo XX, con algunos brotes anteriores. Sobre el particular quisiera compartir el claro y acertado diagnóstico de Gilles Lipovetsky, filósofo y escritor de nuestro tiempo:

“Hay un problema general: La conmoción de la sociedad, de las costumbres, del individuo contemporáneo, un consumo masificado y un modo de individualización inédito que rompe con los siglos XVII y XVIII. Se trata de una mutación histórica, un realce de los valores hedonistas, permisivos y psicologistas que han generado una tendencia en el comportamiento. Una nueva fase de individualismo occidental. Nuestro tiempo solo consiguió la  privatización de la vida, erosionar las identidades colectivas y abandonar las ideologías. Vivimos una segunda revolución individualista. A medida que se desarrollan las sociedades democráticas avanzadas crece agigantadamente el proceso de personalización que, obviamente, remodela la vida social. El proceso de personalización designa la línea directriz, el sentido de lo nuevo, fractura la vida comunitaria-disciplinaria porque crea una sociedad genuflexa, basada en la información y en la estimulación de las necesidades, el sexo, el culto a lo natural, a la cordialidad y al sentido del humor. Así opera el proceso de personalización, que aboga por un mínimo de restricciones y un máximo de elecciones personales, un mínimo de austeridad y una máxima expresión de los deseos, una menor imposición y una mayor comprensión posible (falsa compasión). El proceso de personalización promueve el tiempo libre y el ocio, manifiesta una tendencia a la humanización y respeto por las diferencias, promueve la liberación personal, el relajamiento, el humor, la sinceridad, la exposición libre, la afirmación de autonomía. Este proceso está en su apogeo. Las reglas uniformes y la voluntad general llegaron al ocaso dando lugar al libre despliegue de la íntima personalidad, de la legitimación del placer. En esta nueva tendencia las instituciones, a diferencia de décadas pasadas, son modeladas por las aspiraciones personales, no hay imposición de nada, el individuo tiene el control. La subordinación y las normas colectivas han sido pulverizadas, la realización personal, ser íntegramente uno mismo, disfrutar al máximo la vida y traspasar los límites son algunas de la infinitas consignas de la ideología individualista” (1)

Ante esta apreciación me dí cuenta que yo soy el tipo de hombre que describe Lipovetsky. ¡Dios tiene que tratar profundamente en mi corazón!

El individualismo conduce a la soledad, la depresión, la desazón, al vacío, al ostracismo dañino, a la inutilización para el servicio espiritual porque la vida ni siquiera alcanza para atender “mi” persona y “mis” cosas, a la infructuosidad, al estrés debido a la acumulación de cargas personales, a morir por y para uno mismo.

Ahora bien, ¿Tiene la iglesia antídotos para esta corriente malvada que la intenta permear? ¿Qué debemos y que podemos hacer?

Jesús: Precursor de la vida en comunidad.

El Maestro fue ejemplo de una vida expuesta a los demás, se mostró tal como era, lo vieron en sus luchas, sus triunfos, sus alegrías y también sus tristezas. Se derramó en los suyos y en la humanidad renunciando a toda autonomía. (1° Juan 1: 1-4)
Llamó a sus discípulos para “estar con él” demostrándoles los beneficios de formar parte de su equipo. Dijo: “Edificaré mi iglesia y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella”. Todavía no había nada, solamente un puñado de muchachos iletrados, pero él ya pensaba en el pueblo que se iba levantar.

La pronunciación apostólica: “Somos cuerpo, somos pueblo, somos familia de Dios”

La proclama de Pablo: “Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular”  (Romanos 12: 27)

La afirmación de Pedro: “Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable. Vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de Dios” (1° Pedro 2: 9 y 10)

El reto de Santiago (Santiago 2: 1-4)  “Vuestra congregación”

La argumentación de Juan (1° Juan 1:5-7) “Tenemos comunión unos con otros”.

Ellos, en consonancia con Jesús, pregonaron la vida comunitaria mediante el abandono del individualismo.

El testimonio de Dietrich Bonhöeffer.

Siendo pastor y profesor en el seminario Teológico de Nueva York, se enteró que sus hermanos en Berlín eran hostigados por el régimen nazi. Dietrich regresó a su ciudad natal para unirse a ellos y fundar la iglesia clandestina de la Confesión, juntamente con el prestigioso Karl Barth. Primero le prohibieron publicar sus libros y luego difundir su fe. Fue apresado y ejecutado en la horca en el campo de concentración de Flossenbürg el 9 de abril de 1945, poco antes del arribo de las fuerzas aliadas. Hasta el día de hoy Dietrich nos enseña como renunciar a la realización personal por amor a los hermanos.

La experiencia de La Lucila del Mar.

A principios de este año concretamos el proyecto de ir de vacaciones unos veinte hermanos. El destino fue la bella localidad de La Lucila del Mar, en la costa atlántica argentina. Antes del viaje, alguien le advirtió a una de las hermanas que venía con nosotros que se iba a decepcionar al compartir sus vacaciones con otras personas. Aunque estábamos ubicados en distintos departamentos la convivencia fue muy enriquecedora pero nada fácil. Presté el oído y el hombro, y a mí también me los tuvieron que prestar. Lloramos, reímos, nos enojamos, alegramos, consolamos, cuidamos, enseñamos y  ayudamos de manera permanente. Así es la vida del cuerpo. No es ni más ni menos que esto. Diría Keith Bentson ¡Iglesia es convivencia!

Frente al auge de esta nefasta ideología individualista arribé a las siguientes conclusiones:

1. El hombre no es el centro ni la víctima del drama humano.

El Cordero ofrecido fue Jesús. Dios su Padre lo exaltó hasta lo más alto, constituyéndolo como centro de todas las cosas.

2. Atender a los necesitados que en verdad lo son.

La asistencia, caridad y misericordia, entre otras, son herramientas poderosas contra esta “nueva revolución individualista”.  Hay que comenzar a detenerse en una persona, no pensar en muchos  al principio.

3. Vivir el cuerpo y en el cuerpo.

Satanás busca que nos aislemos, que nos dispersemos así como los discípulos después de la muerte del Señor. Estando solos somos “pan comido” para el diablo.

En nuestro contexto vivir en el cuerpo significa:

-Congregarnos.                                             

-Ser discipulados y a la vez hacer discípulos.

-Integrarse a un grupo casero.

-Formar parte de un equipo de misión.

Tendremos por delante dos caminos: Destacarnos o fusionarnos. El individualismo procura que el hombre se destaque (aún dentro de la iglesia); por el contrario, la intención del Espíritu es que éste se fusione en el cuerpo, que literalmente “desaparezca” en medio de los hermanos.

Elaborar propuestas y desafíos que estimulen a la fe y a las buenas obras.

El demasiado tiempo libre nos hace caer en sueño profundo, en relajamiento, desgano e incertidumbres. Nos hace lentos. Las diez vírgenes estaban dormidas, sin actividad. Estaban juntas pero sin propósito.
Este año que recién comienza necesitamos programar encuentros, salidas y el establecimiento de nuevas comunidades.


(1) Lipovetsky Gilles, “La era del vacío”, Editorial Anagrama.














jueves, 29 de enero de 2015

¿QUIÉN ES TU AMO? Oscar Gómez

                       



“He aquí como los ojos de los siervos miran a la mano de sus señores, y como los ojos de la sierva a la mano de su señora, así nuestros ojos miran a Jehová nuestro Dios, hasta que tenga misericordia de nosotros”  (Salmo 123: 2)

En los tiempos en que fue escrito este salmo los esclavos estaban pendientes de los movimientos de la mano de su amo, con ella le indicaba lo que tenían que hacer.
¡La esclavitud es terrible! No hacían falta las palabras, con los simples movimientos de la mano los esclavos comenzaban a trabajar. Ahora bien, las personas pueden caer en distintas clases y grados de esclavitud. Veamos algunas:

Distintas clases de esclavitud

Esclavos de la ignorancia

La ignorancia conduce a una mentalidad cerrada, pequeña, a cometer más de una equivocación en decisiones cruciales de la vida, a ser engañado, estafado, a entrar en el auto engaño (San Juan 8:33) a no crecer en Dios, a la idolatría, te puede llevar al mismo infierno por desconocer la gracia de la salvación.
Muchos ni siquiera tienen una educación básica porque tal vez no tuvieron la posibilidad de estudiar, por pereza, o simplemente porque no le interesa el saber. Sin embargo, hay una clase analfabetismo que es peligroso, letal, se trata del analfabetismo espiritual. Desconocer la persona de Dios, sus propósitos y sus obras.

Esclavos en sus almas

Muchos son esclavos en su alma. Están cautivos en su ser interior, llenos de complejos, algunos se creen superiores y otros se creen menos que los demás. Esclavos del miedo, del temor, llenos de pavor. Esclavos de sus sentimientos, de sus emociones, de su falta de voluntad para hacer las cosas.

Esclavos de la tierra

No me refiero a la tierra como planeta, sino a lo que Jesús llamó cosas terrenales (San Juan 3:31) (Filip. 3:19) (Colos. 3:5) Cuando hacemos de las cosas terrenales el todo de nuestro existir, pensando solamente en la recreación, el descanso y los placeres, entonces quedamos esclavos de la “tierra”.

Esclavos de los hombres

“Por precio fuisteis comprados, no os hagáis esclavos de los hombres” (1° Corintios 7: 23)

Hay personas que esclavizan a sus semejantes con su mal carácter, con su mirada y sus gritos lo dicen todo, otros por el mal uso de su autoridad “¿No sabéis que tengo autoridad para soltarte y que tengo autoridad para crucificarte?” (San Juan 19:10) Es lo que llamo el síndrome de Pilatos. Cuando esto ocurre la relación se convierte en algo insano.
También están los hombres que atraen con su elocuencia y producen una dependencia psicopatológica y una influencia nefasta. Hace poco escuché a un predicador que contaba chistes en su discurso y cuando no los decía la gente los  esperaba, discerní una especie de fascinación peligrosa en el público.
José Ingenieros habló demasiado acerca de no ser esclavos de los hombres, se refirió a los serviles, a los que se arrastran, es decir “los chupa medias”, a los simuladores para recibir algún favor, utilizó palabras como obsecuencia, decir todo que sí a fin de no ser castigados, de los hombres de poco carácter, etc.
En este punto resaltamos el compromiso del joven Daniel quien estando en la corte del Rey no se sometió a nada que desagradara a Dios ¡Daniel no era esclavo de ningún hombre, sino de su Dios!

La lista es interminable, como infinita es la cantidad de amos que se puede tener.

       ¿Cómo podemos ser libres de estas cosas?

1. Por el Espíritu Santo (2° Corintios 3:17). Cuando fui lleno del Espíritu Santo las cadenas de esclavitud fueron desechas.
  
2. Por la visión que nos fue impartida. Avanza en la visión que Dios te dio. Que nadie te la quite o interrumpa. Jesús era un hombre libre por la visión “Yo edificaré mi iglesia y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella” ¡La visión nos hace libres!

3. Por medio de la verdad y de Jesucristo (San Juan 8: 31-36)

Seamos siervos de Cristo por amor. ¡Qué El sea el Amo, Dueño, el Kyrios de nuestras vidas para la honra de su Nombre!














viernes, 16 de enero de 2015

VÍCTOR RODRÍGUEZ EN SAN PABLO



    “El Señor respondió abundantemente"



Invitados por los pastores de la populosa ciudad de San Pablo (Brasil), del 28 al 30 de noviembre Víctor y Silvia Rodríguez compartieron la palabra del Señor a un numeroso grupo de  matrimonios. El retiro se realizó en un lugar propicio para la comunión y  estar atentos a la voz del Señor.

Víctor habló sobre la crianza de los hijos, sobre los enemigos que tiene la familia y a los varones compartió sobre el retorno a la masculinidad. Silvia también habló a las mujeres sobre el gozo de ser madre,  esposa y colaboradora en la obra junto a su esposo.  El último día, con toda la congregación y pastores amigos de la ciudad, compartió sobre  como  cuidar lo que Dios nos ha dado a través de los años.

Además,   advirtió a los presentes que Satanás quiere dividir las tres cosas  que Dios  declara como una y  que El  constituyó indivisibles, esto es, el matrimonio ( dos hechos uno) ; la iglesia, formada por muchos miembros siendo un cuerpo y la trinidad, un solo Dios en tres personas, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.

Volvieron con acción de gracias  por el amor de los pastores y hermanos de San Pablo y por las muchas oraciones de hermanos que el Señor respondió abundantemente.








jueves, 15 de enero de 2015

¡VUELVE A EMPEZAR! Oscar Gómez

                                   

Pero enseguida Jesús les habló, diciendo: ¡Tened ánimo; yo soy, no temáis!  Mateo 14:27

En el inicio de este nuevo año es necesario renovar nuestra fe en el Señor y la esperanza en sus “preciosas y grandísimas promesas”. Algunos no tuvieron un 2014 como esperaban. Emprendimientos familiares, proyectos compartidos, vínculos personales o planes en Dios que estuvieron lejos de lo deseado, aún más, acabaron en frustración, cenizas y ruinas.

Recomenzar significa volver a empezar. Hay otras palabras afines: recomponer, rearmar, etc. En la década del 70 había una serie titulada “El hombre nuclear”, el protagonista luego de un accidente aéreo fue reconstruido y después no había manera de vencerlo. Más tarde apareció para el público femenino “La mujer biónica”.

Esta es la palabra de ánimo que quiero darte de parte del Señor: Aunque tus expectativas e ilusiones se hayan escurrido como el agua entre los dedos y todo terminó en nada vuelve empezar. El poder de Dios no menguó, ni se acortó su mano, como dijo el profeta de antaño (Isaías 59:1)

¿Cón qué contás para afrontar el 2015? A lo mejor poco o nada, sin embargo ¡Dios lo prosperará y lo multiplicará!

                   ¿En qué debemos recomenzar?

       I- Recomenzar en nuestra condición personal:

Es probable que hayamos iniciado este año con una pésima aptitud física como resultado de precaria salud, falta de ejercicio o magra alimentación, situación que trajo como consecuencia un bajo rendimiento en las actividades que realizamos. Falta de aseo personal, presentación deplorable (“impresentables”), vestimenta inadecuada, carencia de educación básica, etc.

¿Qué podemos hacer para mejorar en este aspecto?

Efectuar un chequeo médico completo.

Salir a caminar, al principio hacer tramos cortos y con el tiempo extenderlos. Si está al alcance practicar algún deporte o hacer gimnasia.

Incorporar una buena dieta, previa consulta con el nutricionista.

Ser “presentables”. La gente no te lo van a decir, pero tenés que darte cuenta en tu vestimenta, forma de hablar, de comer, etc.

Acordarnos que nuestro cuerpo pertenece al Señor (1° Cor. 3:17)

       II- Recomenzar en las relaciones

Tal vez durante el año pasado personas cercanas se alejaron de nosotros, hubo grietas en el círculo íntimo familiar, en la parentela o distanciamiento con hermanos en la fe. Circunstancias éstas que provocaron tristeza, desazón y la intención de bajar los brazos.

¿Cómo podemos recomponer los vínculos?:

Orar por las personas sin abrigar rencor en nuestro interior (1° Timoteo 2:1)

Dar el primer paso de acercamiento con los “supuestos” distantes.

Recordar que fuimos llamados para incluir e integrar a otros.  Ser puentes actuando como verdaderos sacerdotes.

Cambiar la actitud hacia los semejantes siendo más sociables, tejiendo nuevas relaciones que nos conduzcan al amor y a las buenas obras, por supuesto sin olvidar a los pobres, los huérfanos y las viudas.

       III- Recomenzar en la obra del Señor

Puede ser que algunos obreros se hayan ido de nuestro entorno, colaboradores que aflojaron por la presión de las circunstancias, metas en Dios que no se lograron, hermanos cercanos que se apartaron del Señor. ¡Y quedamos solos! sin equipo, con una obra “desintegrada” deseando “volver a la pesca” así como hizo el apóstol Pedro.

¿Cómo podemos realizar una tarea más fructífera?

Hacer autocrítica delante del Señor ¿Por qué sucedieron las cosas? ¿Qué parte de responsabilidad me toca en lo que pasó?

Entender que todo ayuda para bien a los que fueron llamados conforme al propósito divino.

Salir y buscar a los perdidos. ¡Dios está más interesado que nosotros en la salvación de las personas!

Replantear nuestra manera de hacer la obra del Señor. ¡Cuidado con vivir de los eventos, ser buenos organizadores y malos forjadores de obreros.

Formar discípulos desarrollando vínculos firmes, estrechos y definidos. (Mateo 28: 18-20)

Concentrar nuestra tarea en aquellos que serán futuros líderes. Que tengan “uña de guitarrero”.

Confiar que Dios puede levantar hijos aún de las piedras (Mateo 3:9) Él quiere y puede dar muchos discípulos este año. Jesús empezó su ministerio solo y al final se encontró rodeado de un grupo de hombres que ofrecieron sus vidas por él.

                 ¡Tened ánimo; yo soy, no temáis!








EL VACÍO DE LA VIDA Y DE LAS CONVICCIONES Oscar Gómez


     

Cómo utilizarlo para el avance del Reino de Dios


El ataque terrorista en Francia y los hechos de violencia que sucedieron en varios países de Europa dejó consternado al mundo entero. El primer ministro inglés, expresó su profunda preocupación porque el reino unido se enfrenta a una "lucha generacional" contra un enemigo extremista y violento. Se calcula que entre 400 y 500 jóvenes que luchan en Irak y Siria son británicos de nacimiento. Cameron dice que unas de las razones fundamentales es la búsqueda de identidad propia, hay una generación joven en el reino unido que tiene dificultades para forjarse una identidad, especialmente en una sociedad globalizada. Otro informe pone al descubierto que al año desaparecen entre 30 y 40 jóvenes españoles que se unen a los grupos extremos en medio oriente.
Hasta donde sabemos este fenómeno todavía no llegó a Latinoamérica, sin embargo el vacío de las personas, especialmente de los jóvenes, siempre fue blanco de captación del enemigo de Dios.

I- ¿Qué hacemos los discípulos de Cristo ante el gran vacío de la vida y de convicciones de la gente?

Los grandes pensadores de todos los tiempos mencionaron en algunas de sus tesis el denominado “vacío existencial” es decir ¿Para qué vivo? y “el vacío ideológico” ¿Para quién vivo?

El matemático, físico y filósofo francés Blaise Pascal expresó: “En el corazón de todo hombre existe un vacío que tiene la forma de Dios. Este vacío no puede ser llenado por ninguna cosa creada, únicamente por Dios, dado a conocer por Cristo Jesús", también San Agustín dijo que “dentro del hombre existe un hueco del tamaño de Dios”. Lejos de las respuestas teóricas que podamos dar, tiene que ver con el tiempo que dedicamos al propósito de vida que abrazamos.
La gente siempre espera alguna corriente salvadora. Satanás, aprovechando esta necesidad,  intenta penetrar a través de las ciencias, de la educación, de propuestas inmorales, de las drogas, de las ciencias ocultas, etc. Una multiplicidad de ofrecimientos, para todos los gustos.
El sistema imperante con su punto de vista humanista y materialista de la vida demostró su incapacidad para solucionar los problemas de la humanidad. Por supuesto que todas estas cosas estaban presentes durante el ministerio terrenal del Señor Jesús.

II- “La parábola del dueño de la viña”

Jesús mediante este relato nos enseña cómo aprovechar el vacío de las personas en beneficio de los intereses de Dios.

Mateo 20:1 al 8  “Porque el reino de los cielos es semejante a un hombre, padre de familia que salió por la mañana a contratar obreros para su viña. Y habiendo convenido con los obreros en un denario al día, los envió a su viña. Saliendo cerca de la hora tercera del día, vio a otros que estaban en la plaza desocupados; y les dijo: Id también vosotros a mi viña, y os daré lo que sea justo. Y ellos fueron. Salió otra vez cerca de las horas sexta y novena, e hizo lo mismo. Y saliendo cerca de la hora undécima, halló a otros que estaban desocupados; y les dijo: ¿Por qué estáis aquí todo el día desocupados?  Le dijeron: Porque nadie nos ha contratado. El les dijo: Id también vosotros a la viña, y recibiréis lo que sea justo. Cuando llegó la noche, el señor de la viña dijo a su mayordomo: Llama a los obreros y págales el jornal”

1. Los protagonistas del relato

a. Los desocupados.

Hoy no solamente tenemos desocupados laborales, hay desocupados en las ideas, desocupados en su mente, desocupados sentimentales, desocupados en su tiempo (aunque trabajen les quedan muchas horas libres). A éstos el dueño de la viña les preguntó ¿por qué están desocupados? Y dijeron: “porque nadie nos contrató” ¡Esta respuesta tiene que conmovernos!

Como discípulos de Cristo debemos alcanzar a estos desocupados, predicarles el evangelio del reino, invitarlos a formar parte del pueblo del Señor. Todavía hay gente que tiene un cartel que dice “Disponible” que nos está esperando. ¡Dios continúa transformando vidas!

b. Los obreros potenciales.

El dueño de la viña buscó obreros, no asistentes, el asistente que no está activo por lo general critica al que puso las manos en el arado. Los contrató para que trabajaran en su campo, no para participar de un espectáculo. La iglesia necesita gente que trabaje, que se “arremangue”. Los obreros son los que producen obras, aquellos que colaboran en la misión. Este año pensemos en multiplicar ayudantes y discipuladores.

c. El dueño de la viña.

Este hombre era responsable, estaba ocupado en que la viña produzca. Era “un hombre” no un profesional y “padre de familia”. No es necesario practicar el celibato o ser soltero, con una familia también se puede servir al Señor.

Hay una descripción en el relato que nos debe movilizar, sacar de la quietud:

“Salió por la mañana” (Entre las 6 y las 7)
Saliendo cerca de la hora tercera” (Las 9 de la mañana)
Salió otra vez cerca de las horas sexta y novena, e hizo lo mismo”. (Las 12 del mediodía y las tres de la tarde)
“Y saliendo cerca de la hora undécima” (Las cinco de la tarde)

¡Este hombre salió, salió y salió! La iglesia debe salir, salir y salir.
De acuerdo a nuestra agenda semanal veamos los momentos en que podamos anunciar las buenas nuevas de Jesucristo.

El hacendado no le prometió grandes riquezas, ni exagerado salario, les dijo “Id también vosotros a la viña, y recibiréis lo que sea justo” ¡Cuidado con lo que prometemos a la gente!

III- Tengamos en cuenta que:

·      El vacío de las personas se puede manifestar en cualquier momento de su vida, en la niñez, en la juventud, en la adultez o ancianidad. Sea por una crisis, una enfermedad o simplemente por la falta de sentido o razón de su existencia.

·      Nosotros somos los encargados de buscar a los “desocupados” y hacerlos discípulos del Señor. Si no lo hacemos Satanás enviará a sus emisarios. No obstante, es necesario expresarles claramente de qué se trata, así como hizo el dueño de la viña con sus contratados.

·      Debemos llamar a la gente a participar de la “causa de Cristo” no a adherirse a un credo o disfrutar de buenas relaciones humanas.

·      Hay que salir con mucha frecuencia, si predicamos “una vez cada tanto” no veremos los resultados.

·      La viña del Señor, su iglesia, todavía necesita contratar muchos obreros.
















lunes, 12 de enero de 2015

LA HISTORIA DE KEITH GREEN



Keith Green fue un cantante y compositor estadounidense de música cristiana, originario de Sheepshead Bay, Brooklyn, Nueva York. Más allá de su música, Green es especialmente conocido por su devoción a la evangelización de la fe cristiana y el llamado que hacía a otros. A menudo considerado polémico por sus letras con frecuencia confrontativas, y sus mensajes hablados, Green escribió diversas canciones que fueron notables, algunas junto con su esposa, de las cuáles se incluyen "Your Love Broke Through", "Put You This Love in My Heart", "Asleep in the Light" y "Make My Life A Prayer To You". Además, también es conocido por componer múltiples himnos cristianos modernos, como "O Lord, You're Beautiful" y "There is a Redeemer".       

 

Experiencia espiritual

 

Keith tenía una herencia judía y fue criado en la Ciencia Cristiana. Creció leyendo el Nuevo Testamento y llamó la mezcla de ser judío y aprender acerca de Jesús "una extraña combinación" que lo dejó abierto de mente, pero profundamente insatisfecho en el sentido espiritual. Más tarde, comenzó a tomar drogas y se interesó en el misticismo oriental y el "amor libre". Después de experimentar lo que Green describió como un "mal viaje", él abandonó el consumo de drogas y se interesó por la filosofía y la teología.
Cuando Keith tenía 19 años conoció a una chica llamada Melody. Ellos se hicieron inseparables y se casaron un año después. La pareja tenía una búsqueda espiritual y musical continua. Green indicó más adelante, sin embargo, que en medio de su escepticismo, él había estado "perdido en una fantasía, hasta que el amor [de Dios] se abrió paso." Él renunció a la Ciencia Cristiana y al misticismo totalmente y se convirtió en un seguidor de Jesús, un creyente de que Jesús es el Mesías. Una semana más tarde, Melody, su esposa, con quien se casó en 1973 y también era judía, se convirtió también en creyente en Jesús. Fue durante este tiempo que los recién casados ​​se empezaron a involucrar con el Ministerior de la Comunidad Cristiana Vineyard en el sur de California.

Ministerio

 

En 1975, los Green, como nuevos creyentes, comenzaron a llevar a personas que necesitaban ayuda a su pequeña casa en los suburbios de Los Ángeles, California, en el Valle de San Fernando. Tanto Keith como Melody eran compositores que formaban parte del staff de CBS Records, en Hollywood, y utilizaban sus ingresos para apoyar a los que les pidieran ayuda. Desde un principio, su amigo cercano, Randy Stonehill, que estaba luchando en ese momento, se quedó por un tiempo con ellos.
La casa más tarde sería conocida como "El Invernadero" un lugar donde varias personas crecieron. Los Green siguieron invitando a huéspedes en su casa. Con el tiempo se quedaron sin espacio, y compraron la casa de junto a su propia y alquilaron una del mismo barrio, de forma adicional, por cinco años. Keith y Melody proporcionaron un ambiente donde compartían la fe cristiana enseñando a un grupo de adultos jóvenes, la mayoría de los cuales eran de edad universitaria. Para gran consternación de los vecinos, llegó a haber 75 personas que vivían en los hogares de Green y penosamente por las calles suburbanas - incluyendo drogadictos en recuperación y prostitutas, ciclistas, personas sin hogar, y muchas niñas embarazadas solteras que necesitaban refugio y seguridad. Algunos fueron remitidos a los Green por otros ministerios y centros de ayuda, pero una gran mayoría sólo se cruzó con el hogar en su camino pasando por la carretera. En 1977, los Green convirtieron su ministerio oficialmente en una ONG sin fines de lucro, a la cuál llamaron Last Days Ministries (Ministerios de los últimos días).
Una buena parte del ministerio de Keith Green fue influenciado en gran medida por Leonard Ravenhill, quien introdujo a Keith a Charles Finney, un predicador evangelista del siglo XIX que predicaba la santidad de Dios para provocar la convicción del pecado en sus oyentes. Durante sus conciertos, Green, solía exhortar a sus oyentes a arrepentirse y a comprometerse por completo a seguir a Jesucristo. Green más tarde suavizó su enfoque, y esta transición fue evidente en su música con el principio. Describió los cambios por los que pasó en su artículo para la Revista últimos días.
En 1978, los Last Days Ministries (LDM) comenzaron a publicar un boletín, que originalmente era impreso en unas pocas páginas de papel suelto. El formato del boletín fue desarrollándose en contenido hasta eventualmente llegar a convertirse en una "pequeña revista, colorida", y cambió su nombre a mediados de 1985 como la Last Days Magazine. La revista incluía artículos de Green y su esposa Melody, así como mensajes de autores contemporáneos cristianos como David Wilkerson, Leonard Ravenhill, y Pratney Winkie, todos los cuales vivían en la zona donde se elaboraba. La publicación también llegó a incluir más tarde obras reimpresas de autores cristianos clásicos como Charles Finney, John Wesley y William Booth y su esposa Catherine. La mayoría de los artículos fueron reimpresos. A mediados de 1980, la revista se había estado enviando a más de 500.000 personas en todo el mundo.

Accidente aéreo

 

Junto con otros once pasajeros, Keith Green murió el 28 de julio de 1982, cuando el Cesna 414 (alquilado por los Last Days Ministries, se estrelló después de despegar de la pista de aterrizaje privada ubicada en la propiedad de LDM. El pequeño bimotor del avión llevaba once pasajeros y el piloto, Don Burmeister, a un recorrido aéreo en la propiedad y el área circundante. Green y dos de sus hijos, Josiah (de tres años de edad), y Bethania (de dos años de edad), se encontraban a bordo del avión, junto con los misioneros visitantes John y Dede Smalley y sus seis hijos.
La National Transportation Safety Board (NTSB) determinó que el accidente fue causado por el piloto al mando (PIC), que permitió que la aeronave se sobrecargara más allá de sus límites de utilización.

Legado

 

Dos álbumes completos con canciones originales de Green, fueron producidos póstumamente, después de su muerte: The Prodigal Son (1983) y Jesus Commands Us to Go!(1984). Otro lanzamiento, sólo quiero verte allí (1983) que figura en su mayoría previamente publicado material. Otra recopilación de sus grabaciones, I Only Want to See You There (1983), fue lanzada en un juego de dos volúmenes en 1987 y 1988, e incluyó cinco canciones inéditas.
En 2008, Last Days Ministries y Sparrow Records se asociaron y produjeron The Live Experience - Special Edition, una combinación de CD/DVD con 16 grabaciones en vivo y 4 horas de video DVD incluyendo un vídeo de actuaciones en directo, así como detalles acerca de la vida de Green y su muerte. Un "Greatest Hits" álbum también fue lanzado al mismo tiempo, incluyendo 17 de las canciones más populares de Green y una canción inédita cristiana: "Your Love Came Over Me".
En 1992, varios artistas se unieron para volver a grabar muchos de los temas más conocidos de Green, para un álbum tributo que se tituló: "No Compromise: Remembering the Music of Keith Green" bajo el sello discográfico de Sparrow Records. Diversos músicos cristianos participaron en grabación; algunos de los cuáles incluyen a Rich Mullins,Steven Curtis Chapman, Charlie Peacock, Petra, Susan Ashton, Margaret Becker, Michael Card, GLAD, Green Steve, y Russ Taff.
En 2001, BEC Records publicó un segundo disco homenaje: Start Right Here: Remembering the Life of Keith Green, producido por Derri Daugherty, el álbum incluyó grabaciones de artistas modernos como MxPx, Electric Joy, Starflyer 59, entre otros.
En el vigésimo aniversario de la muerte de Keith, Sparrow Records lanzó un nuevo álbum en homenaje a Green: "Your Love Broke Through: The Worship Songs of Keith Green". El álbum del 2002, contiene regrabaciones de Rebecca St. James, Tumes Michelle, Chris Tomlin, Paris Twila, Darlene Zschech, Jason Upton, Martin Smith, Hall Charlie, Joanne Hogg, Matt Redman, Oakley Paul y Sarah Sadler. Además se incluyó una versión de There Is One, una canción que Green no terminó por completo, cuya versión fue interpretada por Michael W. Smith quien la compuso junto con el compositor británico y artista de música cristiana Martin Smith.


A CONTINUACIÓN (To be continued)

Ahora estamos viviendo 500 años después de la reforma con Martín Lutero. Estamos agradecidos por lo que él hizo, pero no vemos la Iglesia...