domingo, 13 de diciembre de 2015

TRES PREMISAS PARA LA UNIDAD


No hay que ser demasiado inteligente para comprender que la unión hace la fuerza, que la conciliación sea en el ámbito que sea siempre trae buenos dividendos. La convergencia debe ser el objetivo de toda empresa, organización u organismo serio y con altas expectativas. 
La unidad de esfuerzos, ideas y talentos trae como consecuencia un inevitable beneficio mutuo, en tanto y en cuanto no se mezclen intereses personales o se tomen decisiones unilaterales. No obstante, la experiencia indica que la unidad será sólida y estable si cuenta con tres premisas fundamentales: 

1-Una misma convicción (o visión) 

2-Una trayectoria con triunfos y derrotas compartidas y, 

3-Un mismo objetivo por parte de aquellos que la pretendan construir. 

Querer unificar sin estas pautas esenciales ya sabemos que no funcionará en ningún ámbito. Jesús hace más de dos mil años dijo “Todo reino o casa que esté dividida en sí misma no podrá permanecer”. Marchemos hacia la unidad, pero no olvidemos las tres columnas que la sostienen.

Por Oscar Gómez

A CONTINUACIÓN (To be continued)

Ahora estamos viviendo 500 años después de la reforma con Martín Lutero. Estamos agradecidos por lo que él hizo, pero no vemos la Iglesia...