¿COMENTARISTA O COLABORADOR?

       

La información desmesurada que invadió la sociedad a través de los distintos medios produjo una nueva clase de cristiano a quien podemos denominar “comentarista”. Según el diccionario un comentarista es la persona que se dedica a comentar noticias de actualidad. Quien relata o informa hechos actuales.

El creyente comentarista.

1. Es sedentario, casero, el confort lo envolvió. Vive informado y siempre tiene un comentario que brindar.

2. Cuando habla da la impresión que conoce todos los temas y puede hacer una acotación en cualquier conversación.

3. Prioriza el saber, las noticias, el actualizarse por sobre los hechos que debe llevar adelante como discípulo de Cristo.

4. Es el creyente tipo “polémica en el bar”, se asocia con otros como él y no tiene problemas en argumentar hasta el cansancio.

5. Su objetivo es ganar las discusiones. Con eso se conforma y se acuesta tranquilo.

6. Está tan saturado de información que se enorgullece de sus criterios aunque no estén del todo de acuerdo con las Sagradas Escrituras. Por el impacto de las distintas corrientes de pensamiento corre el riesgo de declinar en alguna verdad troncal.

7. Pertenece al mundo de la opinión, no al mundo de las acciones.

8. Es un comentarista de las cosas del reino. Relata con una finura admirable las experiencias de otros discípulos, pero no se involucra. Mira desde la platea, desde el balcón y hasta los aplaude de pié y alienta a sus hermanos pero no los imita.

9. Satanás quiere que la iglesia sea una comunidad de comentaristas. Sabe que los argumentos se los lleva el viento. Está contento mientras no evangelicemos, no ganemos discípulos, ni salgamos del círculo de comodidad.

El discípulo colaborador

1. Está en el campo de acción.

2. No polemiza actúa.

3. Está revestido con la dinámica proporcionada por el Espíritu Santo.

4. Comprende que el Señor lo llamó a recorrer, predicar, visitar y establecer el reino por doquier.

5. Su máxima preocupación es difundir el evangelio y no se detiene en controversias teológicas que en vez de edificar provocan confusión.

6. Conoce las Escrituras y las aplica con simplicidad, no se pierde en mil consideraciones de la verdad.

7. No lo detienen los críticos, al contrario, aprende a reconocer sus errores para ser un mejor obrero del Señor.

8. Procura hacer discípulos, plantar el reino y dejar rastros eternos en los corazones.

9. No mide distancias ni riesgos, sabe que está involucrado en una causa magna y trascendente.

En definitiva.

Queda en cada uno que clase de discípulo será. Comentarista o colaborador.

La batalla empieza cuando somos colaboradores.

Debemos ser cooperadores con la obra del Señor en medio de una sociedad humanista que intenta presionar a fin de rebajar las demandas del reino, los absolutos de Dios.

Dos alternativas: Comentar o colaborar. Procurar cambiar las cosas o mirar la ruina de la gente desde el balcón.

La iglesia primitiva estaba compuesta de cristianos colaboradores.

Abogar y orar para convertir a los comentaristas en colaboradores.

Por Oscar Gómez






Entradas populares de este blog

LOS MONTES EN LA BIBLIA- OSCAR GÓMEZ

EL SIGNIFICADO DE LOS BARCOS EN LA BIBLIA Oscar Gómez

9 BENEFICIOS DEL ESPÍRITU SANTO- OSCAR GÓMEZ