miércoles, 12 de agosto de 2015

LAS LLAVES DEL REINO Juan Manuel Montané



1 -Las llaves que abren los tesoros espirituales

Las Escrituras nos hablan de tesoros espirituales escondidos.
Isaías 45:3  Te daré los tesoros escondidos, y los secretos muy guardados, para que sepas que yo soy Jehová, el Dios de Israel, que te pongo nombre.
Colosenses 2:3  En quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento.
Los tesoros son para ser encontrados y abiertos. Para abrir esos tesoros hacen falta llaves, ¿Cuáles son esas llaves? Son acciones en la tierra que tienen repercusión espiritual en el cielo. Son muchas aquellas acciones terrenales que provocan una reacción en el cielo:
 la oración
la alabanza y la adoración
 la fe y la obediencia
 la ministración y el servicio.

2 – Una de las llaves más raras.

Quiero hablarles de una de esas llaves de las que mucho no se habla: la obediencia.  No quiero hablar de la desobediencia, sino de la obediencia. Honrar a esos hermanos que han descubierto en la obediencia un camino de victoria, aquellos que han descubierto que al obedecer se abren los cielos.
Un tipo de obediencia como dice en Malaquías 3:10 Traigan los diezmos y yo abriré la ventana de los cielos y derramaré bendición hasta que sobreabunde.
Algunos han descubierto este tipo de obediencia, que es un atributo espiritual de un carácter redimido. No estoy hablando sólo de obedecer a Dios o a una persona, la Escritura va más allá.
Efesios 5:20 -21 Dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Someteos unos a otros en el temor de Dios.
Nos habla de obedecer, un poco más profundo aún, someternos unos a otros por causa de Dios, en su temor, dando siempre gracias por todo al Padre.

3- El carácter espiritual de la obediencia

Para entender el carácter espiritual de la obediencia tenemos que entender el carácter espiritual de los mandamientos.
Todo mandamiento proclamado por Dios tiene una doble virtud.
Todo mandamiento contiene una gracia.

Cada mandamiento lleva incluido una gracia, una gracia para obedecer y un galardón, una recompensa. Hay hermanos que han descubierto, tienen revelación de la gracia que opera cuando obedecemos.
Hay grandes bendiciones en la obediencia. Deuteronomio 28, está vigente hoy. Esto no es del Antiguo Testamento, la gracia opera en los que se arrepienten. No hay una gracia operante en los que persisten en su desobediencia. La desobediencia siempre tiene consecuencias. Deuteronomio 29, también está vigente.
 Todo mandamiento produce un quebrantamiento interior
Jesús se humilló haciéndose obediente.  Filipenses 2:8
Jesús tuvo que aprender a obedecer,  por los padecimientos.
Hebreos 5:8
Todo mandamiento nos confronta. No apela a la razón o  los sentimientos. La carne no puede ni quiere creer ni obedecer.
Muchas veces la Palabra va en contra nuestra, de lo que nos parece razonable, el recasamiento, la homosexualidad, los diezmos, el rol de la mujer van en contra de la forma de pensar de este mundo. Yo soy un embajador de un reino, tengo que expresar lo que mi rey opina al respecto, no lo que a mí me parece.
4 – Quiero que descubras la gracia que hay en la obediencia

Hablando con una hermana en la que reconozco discernimiento espiritual, me dijo muy sencillamente, somos una hermosa congregación, pero somos una congregación desobediente cada uno hace lo que quiere. Y esa palabra me quedó dando vuelta en mi interior. Porque es una situación de la que somos responsables los pastores. Nosotros no somos pastores impositivos, ni controladores, y no lo vamos a ser, porque no queremos serlo y porque entendemos que ese no es el camino.
¿Cuál es el camino?  Que todos descubramos la gracia que hay en la obediencia. Los cielos se abren.
En todos los órdenes de la vida: el hogar, la iglesia, el trabajo, la nación, etc. Dios ha puesto autoridades que determina el curso de las cosas, pero eso no me exime de obedecer. La escritura va más allá,  habla de la obediencia mutua. Esto de ser pastor no me exime de obedecer. (Leo Grass). Esto es sumamente importante en el hogar. Tener autoridad no me exime de obedecer a mis hijos y a mi esposa cuando tienen una palabra clara del Señor.

5 – LAS RIQUEZAS EN GLORIA.

Las Escrituras nos hablan de las riquezas espirituales
Efesios 1:18  Alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis…  cuáles son las riquezas de la gloria de su herencia en los santos.
Efesios 2:7  Para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús.
Efesios 3:16  Para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu.
Quiero terminar con esta declaración:
 La medida de tu riqueza espiritual es la medida de la Palabra que mora en vos. 
Tu capacidad de colaborar en la extensión del reino de Dios está determinada, no sólo por la medida de la Palabra que hay en vos sino por cuánta de esa Palabra la puedes hacer correr, la puedes sembrar en otros de manera que Dios la pueda prosperar.


Mensaje predicado por Juan Manuel Montané y publicado en el blog: “Soltar la Palabra” 

A CONTINUACIÓN (To be continued)

Ahora estamos viviendo 500 años después de la reforma con Martín Lutero. Estamos agradecidos por lo que él hizo, pero no vemos la Iglesia...