viernes, 28 de agosto de 2015

LA IGLESIA NECESITA VOLVER A LA SENCILLEZ Jorge Himitian



La iglesia necesita limpiarse del lastre que fue incorporando a través de los siglos y volver al fundamento establecida por Cristo y sus apóstoles. Volver al poder y a la espiritualidad que la caracterizó en sus comienzos. 

La iglesia necesita librase de la influencia de la filosofía con la que se mezcló en sus primeros siglos y volver al kerigma apostólico, locura para los sabios de este mundo, pero poder de Dios para los que creen. Necesita volver a la sencillez de la didaké de Jesús, y creer que en ella está la sabiduría que puede transformar al mundo. 

La iglesia necesita limpiarse de la estructura imperial que copió del Imperio Romano, embriagada de poder, ambiciones, riquezas, lujo, fama, pompa y vanidad y regresar al modelo de Cristo, modelo de servicio, humildad y amor. Estar cerca de los pobres, de los que sufren y de los pecadores para cumplir con su misión redentora.
   
La iglesia necesita dejar las ceremonias y los ritos sin vida. Las liturgias estructuradas. Volver a la oración sencilla, al canto libre, a la alabanza espontánea y a la libertad del Espíritu en sus asambleas y encuentros.

La iglesia necesita volver a las casas para vivir la verdadera koinonía y el pastoreo eficaz. Para llorar con el que llora, para poder servir los unos a los otros, y para partir el pan con alegría y sencillez de corazón.

La iglesia necesita liberarse de la supremacía de la razón, del intelectualismo estéril, del relativismo moral, del veneno de la teología liberal, y volver a la preponderancia del Espíritu sobre la razón y a creer como un niño en la verdad revelada.

Y en estos tiempos más recientes, la iglesia necesita cuidarse de las propuestas de la pos-modernidad, de un espiritualismo sin Cristo, del pragmatismo que produce «resultados», del relativismo moral, de una religiosidad amoral. Necesitamos volver a los absolutos de Dios, a la centralidad de Cristo, y a creer en la inmutabilidad de la palabra de Dios. Necesitamos volver al fundamento y a la fuente.

Estamos aquí, venidos de distintos continentes, para unirnos y juntos clamar y profetizar al Espíritu: ESPÍRITU VEN DE LOS CUATRO VIENTOS, Y SOPLA SOBRE EUROPA.

Ha habido y hay avivamientos en otros continentes. En los últimos 60 ó 70 años la iglesia ha crecido mucho en casi todos los países de Latinoamérica, en África, Asia, y hasta en países tan difíciles como Corea del Sur, China, Indonesia, India, y algunos de la ex Unión Soviética. Clamemos a Dios por Europa. En la noche más oscura las estrellas brillan más. Cuanto más seco sea el bosque, más rápido se propagará el fuego. Cuanto más difícil parezca el milagro, más gloria habrá para Dios.


Digamos todos juntos: ¡Espíritu, ven de los cuatro vientos, y sopla sobre Europa!

A CONTINUACIÓN (To be continued)

Ahora estamos viviendo 500 años después de la reforma con Martín Lutero. Estamos agradecidos por lo que él hizo, pero no vemos la Iglesia...