lunes, 31 de agosto de 2015

CALOR DE HOGAR Jorge Himitian


(Extraído de "La Iglesia como familia" del mismo autor)

La palabra hogar describe con más exactitud lo que debe haber en una familia. Hogar es el lugar donde vive una familia, pero también es el lugar de la casa donde hay un fuego que calienta el ambiente cuando hace frío. En ese lugar se reúne la familia.

Hoy hay muchos hogares fríos, “hogares sin hogar”. No hay calor en el hogar, no se sienten los miembros de la familia a gusto de poder estar ahí. Hay una frialdad en toda la casa. Si esto es verdad físicamente, mucho más en la parte emotiva. El individualismo ha tomado a la familia. Cada miembro está enfrascado en lo suyo y esto arruina a la familia. Gente que vive bajo un mismo techo pero cada uno está en lo suyo, a nadie le importa lo del otro, el trato es superficial. Cada uno busca lo suyo, y no se siente pleno dentro de la casa. Así, los hijos se crían en esa frialdad, y esto se multiplica.

Muchos hogares parecen más pensiones que familias. Uno va, otro viene, uno come a una hora, otro a otra hora y así el ritmo de actividades de la sociedad atenta contra la familia; no hay verdadera comunión, dialogo e interés. Cada uno hace lo suyo, y el individualismo infecta la familia.

La familia natural tiene que estar bien constituida y tiene que servir de modelo a lo que debe ser la Iglesia. La familia natural en el propósito de Dios es donde está ese calor, está ese amor e interés de los unos por los otros. En la familia el esposo ama y cobija a su esposa e hijos. La esposa vela por su esposo e hijos, y los hijos respetan y aman a los padres y entre sí.


¡Qué feo es el egoísmo en la familia, pero qué hermoso es cuando hay amor en la familia! Hay dialogo, ayuda, se llora con el que llora, se ríe con el que es feliz. El éxito de uno es la alegría de todos, el fracaso de uno es el dolor de todos. Esa es una familia como Dios quiere. Hay verdadera comunión, verdadera comunicación. 

A CONTINUACIÓN (To be continued)

Ahora estamos viviendo 500 años después de la reforma con Martín Lutero. Estamos agradecidos por lo que él hizo, pero no vemos la Iglesia...