martes, 24 de febrero de 2015

EL TRABAJO EN EQUIPO Víctor Rodríguez


Cuando se trabaja en equipo es importante que este esté conformada por personas maduras, maduras en el trato de su carácter, y les voy a hablar no del tema del carácter en general, sino algo del carácter que tenemos que tener; porque nosotros venimos de un movimiento de renovación y entre las cosas que se renovaron y vinieron a nosotros es la pluralidad, salimos de un solo pastor a tener una pluralidad de pastores, y esto es novedoso, fue novedoso para la iglesia acostumbrada a un solo pastor, a entrar a tener una pluralidad de pastores.

Y esto es porque está en la Palabra de Dios, en la Palabra de Dios vemos que nunca se elegía a un solo anciano sino que se reconocía a varios, y varios a la vez. No vemos en algún momento que haya alguien que reconozca a uno, sino más de uno, la pluralidad de pastores.

Este tema de la pluralidad no es un capricho, está en la biblia, pero además el Señor quisiera que todos en la iglesia tengan una pluralidad, incluso nuestros líderes de grupos familiares o grupos caseros, no esté solo, que esté con otro.

Porque la pluralidad, la concentración es algo que el Señor mismo quiso, ¿y por qué lo quiso? Porque nuestro Dios, es un Dios plural, desde Génesis vemos el “hagamos”, y bajó su pluralidad a todas las cosas, especialmente a la iglesia.

No sé qué hay en la Trinidad que es considerada tan gloriosa, le añade gloria, pero la pluralidad no es algo simple; se requiere personas maduras para la pluralidad.

El matrimonio mismo, son dos que son uno, es difícil entender esto, pero Satanás quiere quebrar esto, hay varias cosas que son muchas y son una, por lo menos tres cosas, son muchas y son una; la Trinidad son muchas y son una, tres personas y un solo Dios; el matrimonio, dos que son uno; y la iglesia.

Si Satanás puede dividirnos, y es lo que intentó siempre, y con éxito, pero hasta aquí.

Pero para la pluralidad se requiere madurez, por eso la gran mayoría de las iglesias optaron por un pastor único, porque hay menos problemas.

Por ahí algunos dicen que tener tres cabezas es un monstruo; pero no es un monstruo el matrimonio, porque son dos que son uno; no es un monstruo la trinidad, son tres que son uno; este es el objetivo, la pluralidad con el texto de 1ra Corintios 1: 10

“Os ruego, pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y un mismo parecer”.

No es un monstruo, te imaginas en la trinidad cada uno haciendo lo que quiere, eso sí es un monstruo; pero la trinidad nuestra es de un solo Dios, y distintas personas, no son iguales, son distintas personas, y distintos ministerios tiene cada una de las personas de la trinidad, bueno ahí hay secretos de gloria.

Entonces hemos visto esto en un principio, y fue hasta para algunos un escándalo, para otros ha sido un retroceso por los problemas que hay, que no se resuelven, entonces la iglesia e vez de avanzar, retrocedió.

Por eso se requiere que la pluralidad sea integrada por personas maduras.

Uno puede comenzar con un pastor, pero apuntando a que haya otros, que la iglesia no esté sobre uno solo sosteniéndola sino varios, pensando en una pirámide al revés, él único que hizo sosteniendo todo es inútil, sino que tenga a varios que puedan sostener la iglesia también.

Para esto es muy importante aprender a trabajar en equipo, y esto tiene que ver con el carácter de uno, digo algo sobre qué personas componen un buen equipo, qué personas, pero destaco algunas cosas que componen un equipo, si quieres ponerlo en un equipo de futbol, o el de básquet, digo esto:

Primero: ¿Quiénes componen un equipo?

Personas que se desempeñan bien individualmente, esto es muy importante, con capacidades.

    Comprometidos con el objetivo del equipo, si el equipo no tiene objetivos, ¿con qué me comprometo?, aquí entra el tema de la visión.

    Una de las virtudes que tienen que tener los integrantes del equipo es que aprecian las diferencias que cada uno trajo al equipo.

    Suplen y a la vez reciben las habilidades para que no se noten las debilidades que cada uno tiene, no para resaltarlas sino para que no se noten.

    Capacidad de comunicación con el resto del equipo, sin ser cruel ni destructivo, es decir en el equipo tiene que haber capacidad para poder decir: “mira, esto que hiciste o la manera que hablaste”, ¿eso está entre ustedes?, o tengo miedo a no hablar, esto es muy importante, ¿tengo libertad de decir las cosas? ¿o tengo que cuidarme porque si no me crucifican? Por eso hablamos de personas maduras, porque las personas maduras escuchan y reciben; no reciben y dan, es decir no reciben y se defienden, nooo, yo bajo la guardia, incluso tienes libertad de decirme todo.

Lo que nos une, no tiene que ser la obra, nos tiene que venir la comunión con Dios, no la obra, pero la gran mayoría, lo que une es la obra, nosotros no apuntamos a esto, nos tiene que unir el amor entre nosotros, las relaciones y no la obra; pero la gran mayoría por causa de que estamos metidos, en la acción, combinar, planificar, aparentemente es la obra la que nos une, debe ser la comunión, y tiene que haber libertad para poder hablarnos, decirnos las cosas.

Nosotros cuando estamos por levantar a un líder para que esté a cargo de un grupo familiar, por lo menos tiene que tener tres cosas:

 Fiel a Dios
 Leal entre nosotros
 Dócil para aceptar lo que te diga.

Fiel, leal y dócil; si no es dócil para aceptar, puede ser fiel, puede ser leal, pero si no es dócil, no lo pongas a ese, pásalo por alto.

Nos ha ayudado este criterio, aunque no siempre, nos hemos equivocado, aun así, pero esto nos ha ayudado mucho.

Bueno, esto es formar parte del equipo, poder tener este tipo de comunicación, de poder hablarnos, si alguien tiene un carácter que se enoja fácilmente, puedes decirle: “hermano, ¿por qué te enojas?, te noto así”, que el otro no lo tome como que: “este me está atacando”, “se la agarró conmigo”, que no lo tome así, porque si lo toma así, no le hablo más, no le digo más, incluso hasta tengo que darle permiso, “si ves algo en mí, dale, anímate, puede ser que me enoje pero después se me pasa”, que tengamos esta libertad de poder hablar, porque somos equipo, ¿está bien esto?

Entonces esto está en esta frase que dije: “comunicarse con el equipo para hablarlo todo sin ser cruel ni destructivo, porque uno puede decir las cosas para golpear, no quiero golpear, quiero ayudar con esto.

Tiene que aprender a escuchar las críticas, enojarse y desenojarse.

    Perfeccionar lo que Dios nos ha dado, ir mejorando, ir creciendo en la gracia que Dios nos ha dado; porque si nosotros dejamos de crecer, también vamos a afectar a los demás, y se nota cuando en un equipo alguien bajó su nivel, baja el nivel de todos.

     Capacidad para el sufrimiento o disposición para el sufrimiento.

Bueno, ahora en cuanto al equipo una alarma, cuidado con el camino a la derrota, y voy a señalar tres a cuatro cosas:

Camino a la derrota en un equipo

 Empiezo a pensar que ya no necesito del otro; “no, estoy bien, soy maduro, no le digo nada”, dejo de pensar en función de equipo.

      Culpar a otros por las fallas del equipo.

      Dejar de comunicarnos.

Que algunos se cuelguen del resto, alguno que anda flojo está agarrado de otro, y otro lo sostiene; piensen en un equipo, que pasaría si hay alguno que se cuelga del otro, alguien se colgó del equipo, no está funcionado, no está rindiendo, no está creciendo, es decir es una persona que perdió de vista el equipo, el cuerpo de Cristo, lo perdió de vista. Si esto sucede, debería salir para recuperación. No tenemos que ser crueles ni destructivos con él, tenemos que tener gracia, y hablar bien con las personas; a nosotros nos pasa a veces, y a veces vemos a líderes que tuvieron un problema familiar, o un problema laboral, y él tiene que atender al grupo, no está inspirado porque está con su mente en sus problemas, por eso es importante trabajar de a dos, que cada grupo familiar tenga dos encargados. Tenemos que amar siempre, no queremos que se vaya de la iglesia, pero a la vez tratemos que al poner gente, avisarles: “mira esto es así, este trabajo es así”.

A CONTINUACIÓN (To be continued)

Ahora estamos viviendo 500 años después de la reforma con Martín Lutero. Estamos agradecidos por lo que él hizo, pero no vemos la Iglesia...