sábado, 29 de noviembre de 2014

LA DIPLOMACIA DEL CRISTIANO 2° Parte Oscar Gómez

                    

Cualidad indispensable en las relaciones hermanables

Antes que nada quisiera mencionar la definición de Oswald Sanders sobre diplomacia: “La diplomacia es la capacidad de manejar situaciones difíciles especialmente cuando involucran personas de culturas diferentes, y ciertamente de opiniones diferentes”

En el tema anterior dijimos que la diplomacia del discípulo es una virtud concedida por el Espíritu Santo, no se aprende en la carrera de Relaciones Exteriores o en un curso de protocolo”

                         ALGUNAS CONSIDERACIONES

·      Por falta de diplomacia podemos tomar una decisión correcta y llegar a su desenlace mediante mecanismos incorrectos. (Gritos, ofensas, indiferencia, no escuchar al otro, enojos, etc.)

·      Hay conflictos que ameritan varias reuniones hasta reconciliar las partes.

·      La triste y a veces escandalosa realidad de la Iglesia, con sus divisiones y partidismos se debe básicamente por no ejercer el rol de embajadores.

·      La iglesia debe ser una embajada de paz en el mundo, pero una paz que no negocia la verdad, no se mezcla, ni se rebaja, porque si lo hace se convierte en una institución más.

·      Muchos casos podrían haberse solucionado con un poco de tacto y diplomacia.

·      Escuchar atentamente las “dos campanas” o versiones antes de resolver un asunto.

·      En conflictos serios será necesaria la intervención de un mediador que pueda agotar todos los instrumentos posibles para su solución.

·      Cualidades del embajador de Cristo:
                                   Paciente
                                   Buen oidor
                                   Carácter templado
                                   Amante de las personas
                                   Conocedor de Dios
                                   Que brinde consolación

·      El embajador en Cristo entresaca el error de la persona en sí. Si alguien le falló no le dice “Sos un desleal” sino “Tu actitud fue desleal”, y ciertamente hay una gran diferencia.

·      El cristiano que ejerce la diplomacia mira la cuestión en perspectiva, no desde el “microclima” del problema.

·      El cristiano diplomático es ágil y casi siempre llega a buen puerto en la solución de los conflictos.

¡Señor haznos verdaderos embajadores de tu Reino, que no falte la diplomacia del Espíritu en todas las relaciones de tus hijos. Reconocemos que la Iglesia es una embajada de paz en el mundo y queremos actuar en consecuencia. Te lo pedimos en el nombre de Jesús!













EMBAJADORES EN NOMBRE DE CRISTO 1° Parte Oscar Gómez

     


“Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio nuestro; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios” 2Cor. 5:20

Regresando a casa vino a mi corazón esta palabra de la segunda carta a los Corintios, entendí que entre otras funciones que el Señor nos encomendó, también somos embajadores. Distintas circunstancias que sucedieron en este último tiempo demostraron que no ejercía mi rol de embajador.

Pero, ¿Qué es una embajada? ¿Y quién un embajador?

Embajada es la residencia u oficina del embajador; la comitiva oficial que tiene a su cargo también se denomina así (Lucas 14: 31 y 32).
Embajador es un diplomático que representa a su Estado en un país extranjero.

Somos embajadores “en nombre de Cristo”.

No nos movemos en nombre propio, o por nuestros intereses, sino que representamos a Cristo, su gloria y su Reino. El testimonio delante los hombres será fundamental a fin de representar al Señor. Somos embajadores del reino de Dios en este mundo. Nuestra ciudadanía está en los cielos.

El embajador es un diplomático.

La diplomacia en las relaciones es la cualidad básica de un embajador, se define como tacto habilidad y sutileza para mantener buenas relaciones sociales.
Aquí tengo una materia pendiente: muchas situaciones y relaciones no las traté como es debido; definitivamente estoy en falta en la “tarea diplomática” con mis semejantes.
Hoy puedo comprender que la diplomacia del discípulo es una virtud concedida por el Espíritu Santo, que no se aprende en la carrera de Relaciones Exteriores o en un curso de protocolo. Hay cuestiones que por falta de sabiduría y madurez no terminan bien, aún entre los hijos de Dios. Y es allí donde entra en juego el rol de embajador. Alguien dijo que comúnmente tratamos las cosas así como lo hace un elefante dentro de un bazar. En distintos momentos de tensión debo ejercer mi rol de embajador.

Acerca del tacto y la diplomacia del discípulo Oswald Sanders en su libro Liderazgo Espiritual dice:
“Cuando se trata de relaciones humanas tacto es la capacidad de tratar con las personas de forma sensible, de evitar la ofensa, de tener un sentido de palabras o respuestas apropiadas para una situación delicada. La diplomacia es la capacidad de manejar situaciones difíciles especialmente cuando involucran personas de culturas diferentes, y ciertamente de opiniones diferentes. Los líderes deben ser capaces de reconciliar puntos de vista opuestos sin ofender, ni comprometer un principio. Un líder debe saber proyectarse dentro de la vida, corazón y mente del otro dejando de lado las pretensiones personales. Tratar con él de la forma que sea más adecuada. Un líder necesita la capacidad para negociar las diferencias de forma que se reconozcan los derechos e inteligencia mutua, y a la vez se logre una solución armoniosa. El comprender como la gente siente y reacciona es fundamental en esta pericia”

Nuestra tarea de embajador esencialmente tiene que ver con la reconciliación.

-Entre personas, familias, comunidades y naciones, según sea la necesidad.

-Por sobre todo, nuestra función como embajadores será RECONCILIAR AL HOMBRE CON DIOS por todos los medios legítimos posibles. Desde este punto de vista, para Dios un embajador es también un pacificador procurando que las personas se vuelvan a unir con su Creador y dependan absolutamente en El.









viernes, 28 de noviembre de 2014

CAMINAR SOBRE LAS AGUAS Hugo De Francesco

      

Luego de dar de comer a 5000 varones (sin contar mujeres y niños, Mt. 14: 21), es decir más de 15000 personas, Jesús despide a la multitud y se va al monte a orar...

Veamos si podemos sacar algunas lecciones personales de este pasaje.

Mat. 14: 22-33.


Mt. 14: 22. Les hace entrar solos en la barca... Juan 6: 22 nos dice que había solo una barca en la playa...Era oscuro.

V. 22. “Los dejo solos” A veces en la vida tenemos situaciones en las que nos sentimos muy solos... En este caso se podían apoyar unos a otros, pero muchas veces... ni aun los hermanos están. Dios quiere tratar con nosotros.

Mr. 6: 48. Los vio remar... con gran fatiga unos 5 km. El mar de Galilea tiene un ancho aproximadamente de 13 km. La barca estaba en el medio del mar (14: 24), el viento era contrario, azotada por las olas...

¡Pero Él nos ve! Aunque nosotros no a Él.

V. 25. Cuarta vigilia de la noche (3 a 6 am).

¿Por qué el Señor a veces tarda tanto en llegar? ¿Será para que el milagro sea más grande? o ¿Será para formarnos en paciencia? La paciencia nos ayuda a madurar.

La prueba de vuestra fe produce paciencia … cuando la paciencia (constancia) se haya desarrollado plenamente, serán perfectos (maduros) y completos y nos les faltará nada…

 V. 25. Aparece Jesús a esta hora caminando esos 5 o 6 km sobre las aguas y quiere adelantárseles. Es como si quisiera pasar de largo.

¡Jesús espera que le llamemos, que clamemos, que le deseemos!!

V. 26. Cuando le vieron, ¡tuvieron miedo!, pensaron que era un fantasma! Muchachos… ¡un fantasma! ¡Uds. creen en los reyes magos!...Es en las dificultades donde nos damos cuenta cuánto conocemos a Dios.

Mr. 6: 49. Gritaron!!!!. De miedo!!!

V. 27. Jesús responde: ¡No se desanimen...soy yo!

Pedro:

V. 28. ¨…si eres tú…¨

¿Sos vos Señor? ¿Estás en esta situación de mi vida?

Manda que yo vaya a tí... no voy a ir solo, dirigime...

Hay que DISCERNIR entre TENER FE y SER IMPRUDENTE al tomar decisiones importantes en la vida.

V. 29. Ven... Descendiendo...

Hay que salir de la barca...

Olas tremendas, peligro (100% de probabilidad de ahogarse...). En la barca hay un poco menos de peligro. Pero... Hay que animarse. Nada sucede si no me arriesgo. La vida en el Espíritu es una vida de riesgo.

¿Cuál es tu barca?

¿La seguridad de tu trabajo? ¿Tu cuenta bancaria?

¿Un problema personal?

¿Un pecado que nadie conoce? Quizás pornografia, ¿qué dirán los demás si se enteran?

¿Un problema de carácter arraigado en tu vida?

¿Amarguras, odios, resentimientos?

¿Falta de fe? Para echar demonios, para predicar, para sanar?

Espíritu de conquista. La visión tiene que ver con la conquista...

Cuando Roma quería imponer la Paz Romana sin violencia, sin ejército, mandaba a una ciudad a un par de embajadores para establecer la nueva relación de dependencia. Éstos tenían todo el poder del César. Si arreglaban, bien, si no, se les venía todo el imperio encima.

¿Saben cómo se llamaba ese grupito de gente? EKKLESIA.

¨… Yo edificaré mi Ekklesia y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella…¨

Peligro: Ser una iglesia en la sociedad parecida a una Colectividad (colectividad italiana, romana), con sus comidas, idioma, fiestas, música, etc. que no afecte a la sociedad.

El Rey de reyes está con nosotros. Donde vamos, Él va. Tenemos que establecer el Reino de Dios en donde estamos. Por eso es importante nuestra visión.

“Descendiendo...” Hay que enfrentar los problemas (aunque vengan nuevos problemas, luego de caminar un rato, se empezó a hundir).

¿Cómo fueron tus primeros pasos luego que comenzaste algo?

Tu primer año de matrimonio, tus primeros pasos en tu trabajo?...

“Tuvo miedo al ver el fuerte viento... “

Cuando enfrentamos los problemas, crecemos. Superamos las fallas, los problemas.

Jonas Salk descubrió la vacuna contra la polio ¡después de intentarlo 200 veces!

Posibles comentarios de los otros discípulos: (siempre están los opinadores que no quieren que avancemos…) Andrés su hermano diciendo: Mira mi hermano esta caminando sobre el agua! Tomas posiblemente estaba diciendo: "Si no lo estaría viendo con mis propios ojos no me lo creería! Judas posiblemente estaba haciendo cuentas de "como podría el comercializar este milagro diciendo: Venga a ver al hombre caminante de aguas por solo $10".

En la barca se dice: no puedo. Al salir decimos TODO LO PUEDO EN

CRISTO.

“Sálvame...” Pedro podría haber nadado... Pedro sabía nadar. Pedir una soga...Pero prefiere decir: ¡¡¡sálvame Señor!!! Y luego encontrar ese brazo poderoso que lo agarra y lo levanta!!!

“Hombre de poca fe...¿por qué dudaste?...”

“Vinieron y le adoraron diciendo: verdaderamente eres Hijo de Dios”

¡Si perseveramos hasta el final, veremos realmente quien es Jesús!

Conclusión.


¡Sal de la barca! 

martes, 25 de noviembre de 2014

ZAQUEO Horacio Carrizo

          

     

                         

Horacio Carrizo es pastor de la Comunidad Cristiana de San Salvador de Jujuy.

Lucas 19

Zaqueo no podía ver a Jesús. A nosotros, ¿Cuáles son las cosas que no nos dejan verlo?
Para buscar a Jesús, solo tenemos que tomar una decisión, así como lo hizo Zaqueo. Nunca me tengo que conformar con esa relación, sentir que ya estoy satisfecho es un error que cometemos, siempre debemos querer más. Zaqueo lo expresó, se subió a un árbol y eso fue lo que agradó al Señor. En ese momento Cristo lo conoció.
Jesús sabe TODO de nosotros, también nos llama por nuestro nombre y
conoce como está nuestro corazón.
Juan 1.47 “Cuando Jesús vio acercarse a Natanael, dijo:–Aquí viene un
verdadero israelita, en quien no hay engaño”.
El Señor sabe cuánta miel está haciendo la abeja en el campo, y sabe qué es lo que nos pasa a nosotros en este momento.
2 Cor 6.2 “Porque él dice en las Escrituras:“ En el momento oportuno te escuché; en el día de la salvación te ayudé.”Y ahora es el momento oportuno.
¡Ahora es el día de la salvación!
Zaqueo descendió de prisa y gozoso. No se quedo esperando. Corrió obediente.
Los impedimentos están dentro de nosotros para no permitir ese “jugarse por Jesús”. La gente murmuraba. Aún dentro de la misma casa es difícil ser fiel a Dios. Hay momentos que tenemos que reconocer que no estamos bien y pasar la vergüenza de confesarlo.

La salvación llega a nosotros cuando la palabra transforma nuestro corazón y no sigo haciendo las cosas que hacía antes, Jesús lo dijo, Después que hay una transformación, ésa es una muestra de salvación, no una oración puesta en la boca de alguien. 

LA TAREA PASTORAL: EDIFICAR LA IGLESIA Keith Bentson




En el Nuevo Testamento se destacan tres expresiones –entre otras- que señalan el carácter y la naturaleza de la iglesia. La primera es la iglesia como templo en que la idea principal es que el conjunto de hijos en una localidad constituye el lugar de la morada de Dios (I Corintios 3:16). La morada de Dios viene a ser el lugar donde él es adorado, de modo que los redimidos se reúnen (“donde están dos ó tres...”) para acercarse a Dios. Le agradecen, interceden, toman conciencia de su glorioso ser e invocan su nombre.

Con el concepto de la iglesia como templo, los miembros vienen a ser sacerdotes. La tarea pastoral consiste no solamente en enseñar didácticamente que la iglesia es el templo de Dios, sino en adiestrar a los hermanos para que de veras se acerquen a él, cumpliendo así su ministerio sacerdotal. Sin un fuerte ministerio sacerdotal en la iglesia, ésta solamente puede experimentar un debilitamiento en su dinámica espiritual; se disminuirá lo inefable de sus reuniones y eventualmente se volverá tibia.
Otro término empleado en el Nuevo Testamento para describir la naturaleza de la iglesia es el de cuerpo. El apóstol Pablo se vale mucho de esta figura: Efesios 1:22,23; 4:15; Colosenses 1:18; I Corintios 12; Romanos 12. La iglesia como cuerpo se refiere a los ministerios y servicios que efectúan sus miembros. Como Cristo, estando en la tierra en un cuerpo físico, ministraba y enseñaba a otros, igual ahora, siendo él la Cabeza, los creyentes son miembros de su cuerpo y están dotados para continuar la misma obra y ministerios de Cristo. La tarea pastoral consiste en perfeccionar a los santos para la obra de sus respectivos ministerios. Si los santos no llegan a realizar muchos y variados ministerios, será en gran parte porque no tienen buenos pastores.
En tercer lugar, y lo que más nos interesa en este estudio, es el concepto de la iglesia como pueblo (Hechos 15:14; 18:10; Romanos 9:25,26; Tito 2:14; I Pedro 2:9; Apocalipsis 18:4). Si bien los términos templo y cuerpo son figuras, no lo es el de pueblo. Pueblo se refiere concretamente a hombres y mujeres viviendo en la carne, habitando en casas, conviviendo en familia, trabajando y desenvolviéndose unos con otros en una relación de compromiso. Ser pueblo tiene que ver con vivir cierto estilo de vida diaria; entraña vivir dentro de y según una escala de valores netamente cristianos. Dentro del concepto de pueblo se destacan las normas creacionales de Dios, y no sólo los aspectos más comúnmente relacionados con la redención. (Por ejemplo, el matrimonio es creacional; predicar y echar fuera demonios son actividades que se derivan de la redención).
El aspecto pueblo, juzgando por nuestras experiencias como también por lo que encontramos en las epístolas, es lo flojo en las congregaciones. Como pastores, parece que nos es más fácil enseñarles a los hermanos a orar ó ejercer algún don espiritual, que vivir como auténtico pueblo de Dios. Nuestra especialidad son las reuniones donde se ora, se adora y se ejerce algún don espiritual. En cambio, la mayor carga del apóstol Pablo pareciera ser que los hermanos vivieran siempre experimentando la voluntad de Dios, fuera ésta en la casa, en el trabajo ó en la comunión diaria con otros hermanos.
Aclaramos al señalar ciertos aspectos de la iglesia como pueblo, que en ninguna manera se insinúa que sea posible que la iglesia sea un buen pueblo si no es a la vez un buen templo y un cuerpo ministerial. Pero sí deseamos señalar claramente que si los hijos de Dios en la tierra no llegan a vivir entre sí como una auténtica hermandad –como un pueblo- se debilitará su expresión de templo y cuerpo. Estas dos expresiones tienen que estar arraigadas dentro del marco de la iglesia como pueblo. A la postre, las tres expresiones se confunden en una sola cosa (ver Romanos 12)
I.
El concepto de pueblo viene del Antiguo Testamento



Remontándonos al Jardín de Edén, es fácil deducir que si Adán no hubiera pecado, Dios habría logrado obtener su pueblo mediante la multiplicación de la raza. Así, todos le hubieran conocido, desde el más pequeño hasta el más grande (Jeremías 31:34) y toda la tierra se hubiera llenado de la gloria del Señor (Habacuc 2:14). Este fue el propósito original de Dios en haber creado al hombre; y por la redención lograda por Cristo Jesús, Dios llevará aún a feliz término su glorioso propósito (Apocalipsis 21: 1-4)
Pero de hecho, Adán pecó. Posteriormente, al ir multiplicándose los hombres, ellos se contaminaron hasta tal punto que acarrearon para sí el juicio que vino en los días de Noé. Después, Dios escogió a Abraham para comenzar a formar un pueblo para sí. Pero la historia de Israel, también resultó ser penosa, de tal manera que fue necesario que Dios castigara severamente a su antiguo pueblo. Sin embargo, en medio de la más crasa apostasía de Israel, el Espíritu del Señor reveló a Jeremías que con todo, Dios iba a levantar para sí su pueblo (Jeremías 31: 27-33), lo cual nos conduce hasta la época de la iglesia de Cristo Jesús (Hebreos 8: 6-13)

II.
Los apóstoles levantaron iglesias tipo pueblo



En los Hechos de los Apóstoles (2:41-47; 4:32-37) el cuadro de la iglesia que se nos presenta es una comunidad de personas unidas por la experiencia de arrepentimiento y fe, viviendo diariamente en una relación de auténtica hermandad donde predominaba la relación de compromiso mutuo. Les agradaba estar juntos; comían juntos; ninguno decía ser suyo propio nada de lo que poseía, vendían sus propiedades para que ninguno de sus hermanos sufriera necesidad, atendían con especial cuidado a las viudas
Las iglesias levantadas por el apóstol Pablo se caracterizaban por ser, también auténticas hermandades, comunidades de compromiso. Las mismas llegaban a ser pequeñas colectividades dentro de la sociedad pagana (Filipenses 3:20).
 
III.
Más específicamente, ¿cuáles son las características de una iglesia tipo pueblo?



  • Se enfatiza la relación humana que existe entre los redimidos; precisamente, son humanos redimidos; es una relación que supera a la de los familiares carnales (Mateo 12: 46-50).
  • Se destaca una manera diaria de vivir, basada en el amor, el servicio y el perdón (Hebreos 13: 1; Gálatas: 5:13; Efesios 4: 32).
  • Se incluyen todas las áreas de la vida humana (sin hacer distinción entre lo natural y lo espiritual, ó entre lo temporal y lo eterno): la familia, el trabajo, los deberes sociales y civiles, la salud, la comida, los estudios, la iglesia, los parientes, etc.
Tal vez sería de ayuda mencionar ciertas actividades cristianas definitivamente legítimas, que sin embargo no representan a la iglesia como pueblo.  Por ejemplo, la Sociedad Bíblica es una institución sumamente útil a la Iglesia, pero su naturaleza no es la de ser iglesia. Tampoco lo es una organización evangelística, un orfanato, una casa editora de libros cristianos, ó una entidad que envía estudios bíblicos por correspondencia, etc. Fuera del ámbito cristiano consideramos a los gitanos como una expresión de tipo pueblo, como lo son, también, los judíos ú otra colectividad basada en lazos sanguíneos y unidos entre sí por costumbres, idioma, prácticas, creencias, etc. En contraste, una agrupación de músicos, ó de artistas, ó de deportistas ó de políticos, aunque tienen mucho en común, no constituyen un pueblo, pues la totalidad de su vida no está sujeta a un compromiso.
El apóstol Pedro describe la iglesia en estos términos (I Pedro 2: 9):
a.    un linaje escogido; se refiere a nuestra ascendencia común;
b.    una nación santa: se refiere a la autoridad que nos rige y a las leyes divinas a las que nos sujetamos;
c.     un pueblo: se refiere al conjunto de personas que están comprometidas en esta familia de Dios, caracterizadas por su común estilo de vida.
IV.
¿Cuál es el enfoque principal de la enseñanza que se da en lo que se refiere a la iglesia como pueblo?



Si en la iglesia como templo se enseña la oración, la adoración y la intercesión, y en la iglesia como cuerpo se enseña que cada miembro tiene una gracia que tiene que ministrar a los demás, diremos que en la iglesia como pueblo el enfoque está centrado en enseñar cómo vivir. Esto obedece a uno de los propósitos de la salvación, es a saber, el redimirnos de una vana manera de vivir (I Pedro 1:18).

V.
¿Quiénes se ocupan de enseñar a otros cómo vivir?



  • el magisterio oficial de la iglesia (Efesios 4: 11,12);
  • hombres fieles é idóneos (II Timoteo 2:2);
  • padres a sus hijos (Deuteronomio 6: 5-9; Efesios 6: 4; Colosenses 3:20; I Timoteo 3:4);
  • eventualmente, todos enseñan (Hebreos 5: 12; Colosenses 3: 16; Tito 2: 3).
VI.
¿Cuál es la tarea pastoral en lo que se refiere a dar forma a la iglesia como pueblo?



1.
El pastor tiene que enseñar públicamente las verdades que en forma particular apuntan hacia un estilo de vida concretamente cristiano. (Donde no lo hacemos, ese espacio se llenará de conceptos inadecuados y mundanos). Algunas de las verdades que debemos enseñar serán las siguientes:
  • el varón y la mujer como personas; el varón como esposo y padre, la mujer como esposa y madre;
  • la administración de la casa;
  • los jóvenes como hijos; como estudiantes; la elección de su carrera, profesión y vocación;
  • el noviazgo y matrimonio; el propósito y gracia del sexo;
  • actitudes correctas hacia el dinero y los bienes materiales;
  • la sociedad y sus autoridades;
  • la dignidad humana: huérfanos, divorciados, pobres, encarcelados, incapacitados, los oprimidos, etc.
  • lo sagrado que es el trabajo;
  • las buenas obras (Efesios 2:10; Gálatas 6: 9,10; Tito 2: 14; 3: 1; 8: 14; Hebreos 13: 21).
En fin, pretendemos transmitirles a los hermanos un esquema unificante de la vida, para que en toda área, toda edad y condición, todos sepan cómo andar para agradar a Dios (1ª Tesalonicenses 4: 1,2)
.
 
2.
Los pastores tienen que ser ejemplos vivos de todo lo que enseñan. No se puede enfatizar demasiado esta necesidad. No es bíblico decirle a los hermanos, “No me miren a mí, miren a Cristo.” Ver Juan 13: 15; I Corintios 11: 1; Filipenses 3: 17; II Tesalonicenses 3: 9; Tito 2: 9. y como broche de oro: I Timoteo 3: 2-6 y Tito 1: 5-9.


3.
En tercer lugar, es necesario que el pastor logre una relación personal, hermanable é íntima al menos con algunos miembros (varones) de la congregación. En algunos casos la relación crecerá de esta manera: hermano/hermano; hermano/hermano mayor; luego, hijo/padre (I Tesalonicenses 2: 11; Filipenses 2:19-22). Hará falta formar un grupito tipo –una hermandad en miniatura- con el fin de ir expandiendo esta relación hasta abarcar a todos. Son virtudes que edifican esta relación; el amor, la humildad, la fe, el servicio, el perdón y la lealtad.



lunes, 24 de noviembre de 2014

CUIDADO CON NIVELAR HACIA ABAJO Oscar Gómez

               

Hace poco alguien dijo que el fútbol argentino está nivelando hacia abajo, dando a entender que equipos de categorías más bajas compiten plenamente con los de las más altas, y hasta le ganan los partidos. Este comentario me llevó a pensar que también la iglesia corre el mismo peligro de estar nivelando hacia abajo. El nivel moral, espiritual y de compromiso que el Señor proyectó muchas veces se ve “en caída libre” en ciertos sectores y organizaciones cristianas.

·      El movimiento de renovación espiritual niveló hacia abajo.

El mover del Espíritu Santo acaecido a principios del 1960 que dio lugar a la formación de la así llamada Comunidad Cristiana trajo un alto nivel de luz espiritual a toda Iglesia del Señor. Se descubrieron verdades que siempre estuvieron pero que no las veíamos en todo su fulgor; el Reino de Dios, el Señorío de Jesucristo, la adoración en espíritu y en verdad, la familia, la indisolubilidad del matrimonio, el hacer discípulos, la santidad, la unidad de la iglesia, la evangelización, entre muchas cosas más, fueron los puntos más sobresalientes de este movimiento y claramente comunicados por sus precursores.
Sin embargo, entiendo que muchas de estas verdades han perdido su fuerza, su calor en nuestros corazones y se fueron debilitando. La evidencia es que nuestra práctica actual no condice ni coincide con el nivel de revelación recibido, pero no solamente entre nosotros sucede esto, sino también en la iglesia en general. Los motivos de este “nivelar hacia abajo” son diversos.

Creo nivelamos hacia abajo no por falta de luz sino por falta de fuerza. Cuando falta potencia la luz mengua y se vuelve tenue.

Es evidente que esta fuerza es el poder del Espíritu Santo trayendo fervor y compromiso en medio de las comunidades. Esto le pasó a la iglesia de Filadelfia que describe Apocalipsis.

Yo conozco tus obras. Mira, he puesto delante de ti una puerta abierta que nadie puede cerrar, porque tienes un poco de poder, has guardado mi palabra y no has negado mi nombre” Apoc. 3:8 (Versión Chapter)


·      Lot niveló hacia abajo


“Y alzó Lot sus ojos, y vió toda la llanura del Jordán, que toda ella era de riego, antes que destruyese Jehová á Sodoma y á Gomorra, como el huerto de Jehová, como la tierra de Egipto entrando en Zoar. 11 Entonces Lot escogió para sí toda la llanura del Jordán: y partióse Lot de Oriente, y apartáronse el uno del otro” Génesis 13: 10 y 11.

Lot escogió acercarse a la llanura de Sodoma y Gomorra. Sus ojos fueron cautivados por esas tierras, al parecer promisorias para su bienestar económico, para su progreso. Sin embargo, el clima espiritual de ese lugar estaba contaminado por el pecado. La herencia de fe que recibió de su entorno familiar se mezcló con el sistema de Sodoma y todos sabemos las tristes consecuencias de su decisión. Lot se estableció en “zona de juicio y de castigo”.

Creo que nivelamos hacia abajo porque hemos quedado cautivos de ambición por prosperidad material.

A tal punto es este deseo que interesa poco congregarnos o no, y si el servicio brindado al Señor es insuficiente. El progreso y el confort prevalecieron.

·      El pueblo de Israel niveló hacia abajo

"Cuando ofrecen sus ofrendas, cuando hacen pasar por el fuego a sus hijos, se contaminan con todos sus ídolos hasta el día de hoy. ¿Me dejaré consultar Yo por ustedes, casa de Israel? Vivo Yo," declara el Señor Dios, "que no me dejaré consultar por ustedes”   Ezequiel 20:31

La cercanía e interrelación con los pueblos paganos hizo que Israel se contamine, caiga en la idolatría y nivele hacia abajo. En vez que ellos se conviertan, el pueblo de Israel se convirtió a ellos.

Creo que nivelamos hacia abajo porque el sistema y los poderes de este mundo ejercieron mas influencia sobre la iglesia que ella hacia el sistema. Como alguien dijo: “Los primeros cristianos trastornaron el mundo, hoy el mundo trastorna a los cristianos”

·      Los gálatas nivelaron hacia abajo

Los hermanos de Galacia habían comenzado bien, por el Espíritu Santo, pero con el tiempo perdieron la sensibilidad, la guía,  la plenitud y la confianza en su obrar y como resultado estaban viviendo en la carne, según sus deseos y pasiones. Dirigidos por ellos mismos, en el celo humano y no en el de Dios.

¿Tan insensatos son? Habiendo comenzado por el Espíritu, ¿van a terminar ahora por la carne?” Gálatas 3:3

Creo que nivelamos hacia abajo porque al principio de nuestros días tuvimos una experiencia gloriosa con el Espíritu Santo, entendimos lo que es andar en el espíritu, manifestar sus frutos y sus dones. Sin embargo al pasar los años la llama se apaga y terminamos en las obras de la carne. Celos, pleitos, divisiones y tantas otras cosas más.

·      La iglesia de Éfeso.

Una es la iglesia de Éfeso a la cual Pablo le escribe su epístola y otra la de Apocalipsis,  que perdió su primer amor hacia el Señor. (Apoc. 2:4)

Creo que nivelamos hacia abajo cuando se enfría el amor y mengua el enamoramiento hacia la persona del Señor Jesús; lo seguimos por costumbre, por tradición sin sentir en nuestros corazones ese amor inalterable. Es cuando Jesús ya no es más la alegría de nuestras vidas.

·      Acerca de la unidad que nivela hacia abajo:

No puedo dejar de mencionar lo describe A.W.Tozer: “Muchas veces la verdad es asfixiada  para celebrar el casamiento del Cielo con el Infierno y todo ello a fin de aportar un concepto sobre la unidad que no se basa en la Palabra de Dios. La iglesia iluminada por el Espíritu Santo no acepta esto. En un mundo caído como el nuestro la unidad no es un tesoro que deba ser comprado al precio de la transigencia”

·      ¿Qué debemos hacer frente a esta escalofriante realidad?

1. Cuidarnos de las mezclas. Mateo 27:34

2. Procurar mantener la pureza de la revelación. Que la verdad no sea adulterada o rebajada por intereses personales o motivos ministeriales.

3. Preservar el ADN espiritual.
Cuando Dios nos confirió el “ADN” de la visión, pensó en desarrollarlo hasta que alcance su plenitud, sin embargo, cuando tomamos lo prestado, lo de afuera, olvidando nuestro “ADN”, nos convertimos en imitadores, luego la congregación siente la influencia y surge una moda. Todo lo incompatible con nuestro “ADN” necesita ser discernido y desestimado si no hace un aporte real a la obra encomendada por el Señor.




A CONTINUACIÓN (To be continued)

Ahora estamos viviendo 500 años después de la reforma con Martín Lutero. Estamos agradecidos por lo que él hizo, pero no vemos la Iglesia...