sábado, 30 de agosto de 2014

UNA VIDA SENCILLA Mario Fumero





(Tomado del Libro "Cuando la iglesia perdió la sencillez" del mismo autor)  

A  los seres humanos nos gusta complicar las cosas. Nos hemos vuelto muy sofisticados, no solamente en lo tecnológico y laboral, sino también en nuestro ser, en el estilo de vida que vivimos. Hemos hecho de todo un derroche de trámites, vueltas, ceremonias, etiquetas, modas, apariencias,  protocolo, dialécticas etc. En conclusión, hemos perdido la sencillez. 

Pero ¿qué es sencillez? En el diccionario de la lengua castellana se define como “uno que no tiene artificios ni composición, ingenuidad, llaneza, sinceridad, naturalidad, afabilidad”.Ser ingenuo, que es un equivalente a ser sencillo, es no vivir todo el tiempo esclavo de la malicia, desconfianza y suti-leza, cosas que dañan tremendamente la relaciones perso-nales. Dentro del término SENCILLO hay un sin número de elementos que definen cualidades del “ser” en su diario vivir.    

En la “sencillez” se esconden otras virtudes que la complementan, para hacernos conforme al deseo de Dios. Cuando se es sencillo se es humilde, natural, accesible y afable. 

Es por ello que Dios ha prometido guardar a los sencillos:  

Jehová guarda a los sencillos; estaba yo postrado, y él   me salvó.” (Salmos 116:6). 

Debemos alcanzar esta cualidad en nuestro estilo de vida, pues es la credencial con la cual demostramos al mundo de que somos un pueblo diferente: 

“Porque nuestro motivo de gloria es éste: el testimonio de nuestra conciencia de que nos hemos conducido  en el mundo (y especialmente ante vosotros), con sencillez y la sinceridad que proviene de Dios, y no en sabiduría humana, sino en la gracia de Dios. (2 Corintios 1:12). 

Nuestro mensaje no se fundamenta en una falsa apariencia contradictoria, ni en una “sabiduría humana” desprendida de los títulos o teorías, hechas en un laboratorio llamado aula, sino en una actitud sencilla y sincera envuelta de la gracia de Dios. 

La crisis en nuestro cristianismo se debe a la decadencia en la calidad de vida, junto a los escándalos de hombres amadores de los deleites (2 Timoteo 3:4.) más que de Dios, los cuales han llevado al pueblo a una pérdida total de la sencillez, para dar lugar a la ostentosidad, vanagloria y excelencia humana. Esto a producido una teología lucrativa mal llamada “prosperidad” que desencadena junto a la codicia, el espíritu de prepotencia humana.

Cuando hablamos de sencillez nos referimos a todo un estilo de vida. Involucra la forma de vestir, vivir, trabajar, comer, servir, e incluso el adorar y predicar a Jesús. La Iglesia primitiva se caracterizaba por ser sencilla. 

Los discípulos eran sencillos, todos compartían, como un solo cuerpo:

Ellos perseveraban unánimes en el templo  día tras día, y partiendo el pan casa por casa, participaban de la comida  “con alegría y con sencillez de corazón,” (Hechos 2:46).  

Analicemos la expresión “alegría y sencillez de corazón”, ¿Qué significa sencillez de corazón? En la Biblia el corazón representa los sentimientos, es la parte que siente, anhela y expresa la vida emotiva: 

Digo: “No me acordaré más de él, ni hablaré más en su nombre.” Pero hay en mi corazón como un fuego ardiente, apresado en mis huesos. Me canso de contenerlo y no puedo.” (Jeremías 20:9). 

En él se muestra la sensibilidad espiritual en las relaciones, tanto hacia adentro (vida espiritual), como hacia afuera (vida natural o afectiva). Cuando el pecado domina, el corazón se endurece, por lo que hay un divorcio entre el espíritu y la mente: 

“Teniendo el entendimiento entenebrecido, alejados de la vida de Dios por la ignorancia que hay en ellos, debido a la dureza de su corazón.” (Efesios 4:18) 

“No endurezcáis vuestros corazones como en la provocación, en el día de la prueba en el desierto,” (Hebreos 3:8, ver 4:7). 

Cuando se pierde la sencillez, se pierde la sensibilidad. Dejamos de ser naturales, como Dios nos hizo. La sencillez,  está vinculada al corazón, porque emana de la sensibilidad que se expresa en la sinceridad de una vida normal, donde no hay fingimiento, ni adornos que oculten la transparencia del ser: 

“acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura.”  (Hebreos 10:22). 

Cuando en el corazón se concibe la soberbia, entonces aparece el orgullo, y éste carcome, como un cáncer, nuestra sencillez. La loca carrera del “tener” nos desposee de la sencillez del ser, y caemos en el torbellino del afán y la ansiedad, convirtiéndose nuestras vidas en una gran farsa, llena de vanidades y  fantasía. Entonces aparece el espíritu de grandeza, y es ahí cuando el enemigo nos atrapa. 

Cuando aceptamos a Jesús encontramos un cambio de vida, pero no de personalidad. La sencillez (que es naturalidad y humildad) debe permanecer, e incluso, debe de tomar fuerza y presencia. No nos hacemos superiores a los demás, sino que más bien conquistamos un don excelente; la salvación, la cual debemos compartir con otros. Pero la realidad presente en la iglesia nos muestra como muchos, tomando a Jesús como estandarte, han promovido la superioridad, jactancia, excelencia, vanagloria y soberbia humana, forjando una falsa teología de presunción y prosperidad que ha llevado al pueblo de Dios por el camino de la esperanza fatua, que forja una vida débil. Nos convertimos como dijo Jeremías 5:28 “gordos y lustrosos”  Pensamos más en la fama y el bienestar, que en la entrega y el sacrificio. ¿Y cómo puedo hacer tan dura afirmación? Basta ver la majestuosidad de muchos templos, con su música y adoración. Los conciertos, y la forma de vestir y vivir de muchos cristianos, que imitan comple-tamente los esquemas del mundo evidencia estos hechos. Sus conciertos son replicas exactas de los show mundanos, con luces, humo, vestuario estrambótico y un largo etcétera, lo cual nos deja ver con tristeza que hay de todo, menos sencillez. 

La vanagloria y la ostentación son los parámetros con los cuales medimos la “bendición de Dios”. La tendencia humana a buscar, por medio del espectáculo, un impacto espiritual o evangelístico se ha convertido en una de las metodológicas más usada por la iglesia en nuestro tiempos. ¡Se imaginan ustedes el derroche de dinero que se emplea para ejecutar actos evangelísticos donde se in-vierten millones tan solo para atraer a los mismos evan-gélicos  a un estadio, auditorio o salón de conferencia donde a veces se les manipula emocionalmente! Esto produce un mercantilismo en torno a los “dones y talentos” que es escalofriante, pues muchos grandes predicadores y cantantes cristianos se cotizan a altos precios. La situación de degradación religiosa hace que muchos maestros en la Palabra planteen panoramas que hasta cierto punto son alarmantes. 

David Wilkerson  afirma: “Mi corazón sigue sufriendo porque los que de todo co-razón se están volviendo al señor representan sólo un pequeño y despreciado remanente. La mayoría de los cristianos –Incluso los pastores- están prestando oídos sordos al sonido de la trompeta, y están haciendo caso omiso del clamor del vigía. La ceguera espiritual de las masas que asiste a la iglesia crece de un modo intolerable para Dios, ya que ahora vemos cómo Él se esta moviendo con rapidez y delante de todos para juzgar a su pue-blo…apenas estamos viendo el comienzo de sus tremendo juicios contra la falta de honradez, las mentiras, los engaños y las distorsiones malignas de su evangelio”y esto evidencia la crisis de fe que estamos viviendo, cosa que opaca nuestra humildad y sencillez. 

Pero será mejor detallar, paso a paso la realidad de hoy, comparada con la de ayer (la iglesia nuevo testa-mentaria), y lo haremos a través de una analogía contra-dictoria entre ambas épocas,  y que conste, no lo hago con un espíritu crítico, sino en plan de reflexión, porque deseo que la realidad de Jesús no muera en la iglesia del TERCER MILENIO.


viernes, 29 de agosto de 2014

CÓMO ENFRENTAR LA NOSTALGIA Oscar Gómez



 
  ¿Qué es nostalgia?

Se define como sentimiento de pena por la lejanía, la ausencia, la privación o la pérdida de alguien o algo querido. En el griego clásico se traduce como “regreso” y “dolo”. Sentimiento o necesidad de anhelo por un momento, situación o acontecimiento pasado.

La nostalgia es referida comúnmente no como una enfermedad ni un campo del estudio, sino como un sentimiento que cualquier persona puede atravesar en cualquier etapa biológica. Es el sufrimiento de pensar en algo que se ha tenido o vivido en una etapa y ahora no se tiene, está extinto o ha cambiado. La nostalgia se puede asociar a menudo con una memoria cariñosa de la niñez, un ser querido, un cierto juego o un objeto personal estimado, o un suceso en la vida del individuo.

Los estudios muestran que muchas personas creen que en años o décadas pasadas las personas estaban mejor de lo que están ahora, con un nivel de vida más alto. Esta creencia es un carácter típico entre los signos del sufrimiento nostálgico.

También los cristianos en distintos periodos de sus vidas pueden llegar a ser invadidos por sentimientos nostálgicos. Sentir nostalgia no es pecado, pero hay que tratarla.

La nostalgia en algunas personas de la Biblia:

·      Los israelitas

“Nos acordamos del pescado que comíamos en Egipto de balde, de los cohombros, y de los melones, y de los puerros, y de las cebollas, y de los ajos”  Números 11:5

A veces extrañamos cosas que con urgencia tienen que quedar totalmente en el olvido. Los israelitas se acordaban de los días de esclavitud, donde eran oprimidos por los egipcios no valorando su libertad presente y el futuro promisorio que les esperaba. 
Muchos cristianos tienen recuerdos de su vida pasada, sin Cristo, dejándose embargar por una rara nostalgia por esas prácticas y situaciones que lo conducían a la perdición. Para ellos es imperativo una renovación su visión, perspectiva y sentido de misión.

·      Job

“Job continuó pronunciando su poema, y dijo: 
¡Si pudiera volver a los tiempos pasados, a los días en que Dios cuidaba de mí,  cuando hacía brillar su lámpara sobre mi cabeza y yo caminaba a su luz entre las tinieblas! ¡Si estuviera como en el otoño de mi vida, cuando Dios protegía mi carpa,
cuando el Todopoderoso aún estaba conmigo y me rodeaban mis hijos”
  29:1 al 5

Algunos hijos de Dios tienen el mismo sentir de Job, recuerdan las buenas cosas que Dios hizo antaño y no pueden ver lo que actualmente El está haciendo en sus vidas y ministerios. Diría que hasta hacemos reuniones para traer a la memoria victorias pasadas.
“Te acordás hermano, el retiro que tuvimos en Buenos Aires en tal año..” “Y cuando orábamos por los enfermos en los hospitales”, etc. Job se acordaba con dolor cuando sus hijos estaban alrededor de la mesa, confiemos hoy que el poder del Altísimo volverá a nuestros hijos a la fe y a la comunión con los hermanos.

·      Pedro

“Simón Pedro les dijo: Me voy a pescar. Ellos le dijeron: Nosotros también vamos contigo. Fueron y entraron en la barca, y aquella noche no pescaron nada”  San Juan 21: 3

La nostalgia vulnera nuestros sentimientos y si nos domina puede detener el plan de Dios en nosotros.
Pedro se acordó cuando era pescador, fue invadido por imágenes, sentimientos y tal vez olfatos de ese tiempo que se dedicaba a la pesca. La nostalgia hasta allí le había ganado la batalla.

Nosotros también vamos contigo”

Pedro no solamente quiso volver a su antiguo oficio de pescador, sino que arrastró a sus compañeros. Cuando la nostalgia se pone en evidencia afecta a otros. 

Cuando nos visita los sentimientos de nostalgia necesitamos entender que el plan supremo de Dios es más importante, más trascendente, más relevante de aquello que vivimos o hemos vivido, de lo que hemos experimentado hasta aquí.

Hermanos queridos: Tiene que obsesionarnos el propósito de Dios, entonces seremos sanados en nuestro interior.

·      La advertencia de Jesús: No dejarnos gobernar por el pasado

      “Y Jesús le dijo: Ninguno que poniendo su mano en el arado y mira hacia atrás, es apto para el reino de Dios” Lucas 9: 62

La nostalgia nos hace mirar hacia atrás. Una actitud constante de regresión no ayuda. Estos mismos sentimientos hacia Sodoma le costaron la vida a la mujer de Lot, al mirar atrás quedó hecha estatua de sal. La nostalgia no tratada nos demora y paraliza.

·      Los recuerdos que trae el Espíritu Santo

     “Mas el Consolador, el Espíritu Santo, al cual el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todas las cosas que os he dicho” San Juan 14:26

Las cosas que el Espíritu Santo pone en nuestra mente y corazón no son para sentir tristeza por lo pasado, sino para hacernos recapacitar, edificar, animar, entender y afirmarnos en la fe. Son los benditos “flashbacks” (imágenes del pasado) de Dios.

·      ¿Cómo enfrentó Jesús la nostalgia?

“Ahora pues, Padre, glorifícame tú al lado tuyo, con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo fuese” San Juan 17:5

Jesús recordaba su pasado con gloria, gozo, alegría y expectativa, no con tristeza. Los sentimientos nostálgicos fueron resistidos por Jesús en oración y en comunión con su Padre.
Él tenía la memoria intacta de esa gloria pero tenía una misión que cumplir. La lejanía de esa gloria era “antes que el mundo fuese”, pero el propósito del Padre era superior al recuerdo, no había lugar para los sentimientos de nostalgia comparado con la misión y los resultados que tenía por delante.

Pasos prácticos para enfrentar la nostalgia 

1.    Orar
2.   Estrecha relación con el cuerpo de Cristo
3.   Tener un proyecto de vida y vivir en consecuencia.

4. Aguardar con gozo la segunda venida del Señor.

jueves, 28 de agosto de 2014

REFLEXIÓN SOBRE LA IGLESIA ACTUAL Mario Fumero





 Cuantos desearíamos ver una iglesia cristiana acorde con el patrón bíblico, y cuantos buscaríamos ese espíritu de fraternidad, sinceridad, sencillez y humildad que caracterizó a los primeros cristianos. Pero nuestra realidad es otra, la iglesia ha prosperado como estructura, como denominación, y como masa de gente, pero ha menguado en su poder de testimonio, y sobre todo, en su humildad y sencillez. Cuando vemos la realidad predominante en nuestro entorno nos decimos; «¿a dónde irá a parar la iglesia, si Cristo no viene pronto?.» Son fuertes las corrientes modernistas y humanistas que luchan por dominar al teólogo. Son grandes los esfuerzos por trasladar las dinámicas mercantiles del mundo secular, a la vida de la iglesia y su obra evangelizadora, por lo que estamos llegando a una secularización generalizada de la sociedad y a una fuerte influencia mundana en la vida de la Iglesia.

Como “Iglesia” debemos modernizar nuestras técnicas de evangelismo, con esto estoy de acuerdo. Hay que usar todos los medios disponibles a nuestro alcance para llevar el evangelio a todo lugar. La velocidad, la tecnología de la comunicación y la informática deben ser sometidas al Señorío de Cristo para proclamar a todas las naciones la verdad del evangelio, pero no debemos permitir que estos nuevos recursos humanos maten la sencillez que nos queda, y la cual ha ido en un proceso de deterioro en la medida que hemos crecido, prosperado y alcanzado un papel importante en los destinos de muchas naciones.

En mi primer libro hablaba de los peligros que asedian a la iglesia en los últimos tiempos. Ahora quiero detenerme en ese gran peligro que es perder la sencillez, para ser arrastrados por los afanes de este siglo, y adquirir una vida “presuntuosa”, en donde la humildad y la natu-ralidad se pierden. No estoy en contra de los estudios, ni tampoco a que un cristiano aspire a vivir dignamente, prosperando dentro de los parámetros de una correcta bendición de Dios. Lo que no apruebo, y condeno radicalmente, es el afanarnos tanto por saber y tener, que llegamos al punto de hacer de esto un todo, y creernos que por adquirir sabiduría humana y bienes materiales somos y valemos más delante de Dios, cuando en realidad la posibilidad es que sea todo lo contrario. 

miércoles, 27 de agosto de 2014

IVAN BAKER: UNA VIDA DE IMPACTO TELMO WEBER




  
28/08/1922 - 30/12/2005

La iglesia del Señor aquí en Brasil y en todo el mundo fue tremendamente afectada por este movimiento de Dios en Argentina, que comenzó alrededor de 1967 y ha contribuido sustancialmente a este día, para la reforma de la iglesia y la restauración una parte importante de nuestro patrimonio que se habían perdido durante los siglos pasados. (Para una discusión más completa de esta parte de la historia de la Iglesia en el siglo XX, ver la historia que no me dijeron, por John Walker y otros, Producciones Worship, capítulo 8)
Ivan Baker, uno de los líderes que Dios usó este movimiento, falleció en el penúltimo día del año 2005, sin duda, vivió "una vida de impacto", no sólo en su iglesia o de la ciudad, pero donde quiera que fuera, incluso aquí en Brasil.
A continuación, aunque a un nivel muy limitado y que se resumen algunos datos y aspectos importantes de su vida.
Datos biográficos
Nacimiento: 28/8/1922, en Villa María, Córdoba, Argentina, hijo de misioneros ingleses.
Conversión: 15 años de edad.
La llamada del Señor: Con cerca de 25 años de edad. Después de mudarse a Buenos Aires, asistieron a una reunión en una congregación de los Hermanos Libres y, mientras escucha el sermón sentado en el último banco, Dios le preguntó: "¿Ivan, que estás pensando". Avergonzado, honestamente respondió que él estaba pensando que podía predicar mejor que la persona por delante. Entonces Dios dijo: "No, Iván, para que usted tenga un púlpito más grande." Se sentía orgulloso de esa manera.
Pero la mayor sorpresa llegó al día siguiente durante el viaje para trabajar en un autobús. Ali escuchó de nuevo la voz de Dios le dijo que ahora, "Ivan, esta es su púlpito." Ivan fue así recibió la llamada del Señor para ganar almas perdidas en todas partes a donde sea, donde sea que los encuentres pecadores.
Ivan cumplió esta llamada hasta su última semana de vida, de acuerdo con su hijo, Danny Panadero. No había ninguna estación oficial, camarero, el policía que no oyó de él la palabra del Señor. No necesitaba tiempo para trabajar. Su ir y venir todos los días era el instrumento que le permitió entregar la palabra.
Matrimonio: en 1955, con Eslava (Gloria), hija de inmigrantes de Bulgaria. Tuvieron tres hijos: Mónica, Alex y Danny.
Contribución en el Ministerio
Ivan Baker era un evangelista lo largo de su vida. Nunca perdió su fervor ni su "práctica" de tomar la palabra de vida directamente a los perdidos.Nunca pasó esa responsabilidad a otros "subordinados". Sin embargo, no fue un evangelista que se ocupa sólo de la conversión. Con 42 años, él se sentía incómodo con la diferencia entre el cristianismo que fue pastor de la iglesia y la iglesia primitiva. Comenzó a buscar a Dios con un corazón abierto y aprender todo de nuevo. Se descubrió entonces que el bautismo en el Espíritu Santo y la palabra discípulo. Vio que la salvación es el comienzo de un gran viaje de transformación.
Incapaz al principio para pasar lo que aprendió a su iglesia, Iván comenzó a poner en práctica en su propia casa. Invitar a los vecinos para el café en el primer año habían ganado 70 a Cristo y discipular a ellos estaba de acuerdo con la nueva luz que había recibido. Por último, algunas personas tenían este nuevo grupo de su iglesia. Cuando vea la madurez y el crecimiento de estos nuevos convertidos, los primeros creyentes se humillaron y estaban dispuestos a aprender.
Así comenzó una parte de la revolución que sacudió a Buenos Aires y muchos otros lugares. Mientras que otros líderes han destacado en aspectos teológicos o como articuladores de lo que Dios estaba haciendo, Ivan  contribuyó con la práctica, lo que demuestra cómo llevar a cabo los nuevos conversos a una conexión a tierra en el carácter de la vida de Jesús.
Testimonio Telmo Weber (pastor de Porto Alegre)
Al igual que muchos otros hermanos brasileños, también tuve el privilegio de caminar con Ivan un par de veces y ser, como siempre, impactado por el amor, la gracia y el poder de Dios que emana de este bendito siervo. Dos cosas me miraban una y me edificaban en su imitación de Cristo fueron: su amor y compasión por las vidas perdidas y su amoroso cuidado con los nuevos conversos.
Él personificaba el "Id y haced discípulos ... enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado." Ese era su texto clave, el motor de su vida. Su único deseo era obedecer este gran mandamiento de Jesús que, por cierto, contiene todo lo que tenía.
Una de esas veces, me fui con él a "aprender a evangelizar" (las comillas son a propósito, ya que hasta entonces nunca había visto y practicado como evangelismo impactante). Fuimos, él y su esposa Gloria, mi esposa Eloisa y yo y algunos hermanos durante la noche y un movimiento completo Avenue. Estábamos de vacaciones en la playa Tramandaí. Su espíritu estaba inquieto y lleno de deseo ("ganas", como él decía) para presenciar el gran amor de Dios por los perdidos. Ayudó a él, cuando sea necesario, para traducir una palabra de español.
En un momento se dirigió a un grupo de jóvenes fue una rueda de samba y pidió permiso para llevar un mensaje. Inmediatamente, el líder del grupo gritó: "Hey, chicos, aquí el gringo quiere decir una palabra."
Todos estaban en silencio y luego el hermano del panadero alzó la voz y la mano mostrando los cinco dedos y diciendo. Mi mensaje tiene sólo cinco palabras: "No te olvides ... si ... ... ... de Dios." El silencio continuó y, de inmediato, el hermano del panadero empezó a hablar del gran propósito de Dios para cada vida y cómo cada uno podría no experimentar lo que Dios quería que ellos tienen: una nueva vida en Cristo.
En abril del año pasado, fue en Porto Alegre, cuando tuve el gran privilegio de ser el anfitrión. Vino por una boda de un ex discípulo y listo, expresó el deseo de llevar una palabra a la congregación de Porto Alegre, que él tanto amó.
Debido a la aceleración de su enfermedad, la enfermedad de Parkinson, el hermano de Baker no estaba en buenas condiciones para ministrar la Palabra. Pero esto siempre ha sido la de poner fin a su gran deseo: proclamar, declarar y proclamar el Evangelio del Reino. En la tarde del domingo, le dio la palabra, y yo como intérprete; se sentó a mi lado.
Lo que vimos después fue los cambios más impactantes de predicación que hemos visto. ¿Por qué cambiar? Para el siervo del Señor, ya maltratadas por sus más de 80 años de vida, simplemente no podía expresarse correctamente. Sin embargo, se las arregló para dar el mensaje más importante: Jesucristo, de acuerdo a Apocalipsis 12, es el gran ganador con el diablo, y nosotros, la iglesia, también ganamos gracias a Jesús y el testimonio que damos.

Podemos decir que durante varios momentos, la iglesia estaba en suspenso mientras el hermano Baker, presionado por las limitaciones del discurso, trató de expresarse. Incluso podemos decir que la predicación visual era más fuerte que la hablada. Cómo? Porque estábamos viendo allí, ante nuestros ojos, los últimos días de un siervo de Dios que en realidad "peleado la buena batalla, terminó la carrera, mantuvo la fe. Ya en la actualidad la corona de justicia le es reservado "(2 Tim 4,7).

EL MATRIMONIO

Rosario, 2014

“Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne; así que no son ya más dos, sino uno. Por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre”. Marcos 10:7-9

El matrimonio fue instituido por Dios.

El matrimonio no fue establecido por una ley humana, ni inventado por alguna civilización. Es una institución divina, establecida en la creación. Antecede a toda cultura, radición, pueblo o nación.
El matrimonio no es una sociedad entre dos partes, en el que cada uno pone sus condiciones. Dios, que lo creó, es quien establece las condiciones, no el hombre o la mujer, ni los dos de común acuerdo, ni las leyes del país. Quien se casa, debe aceptar las condiciones establecidas por Dios en su amor e infinita sabiduría, y no puede alterarlas.

El fundamento del matrimonio es el pacto

En nuestros días, por causa del romanticismo y del erotismo en la literatura, cine y televisión,
existe el concepto generalizado de que el amor sentimental es la base del matrimonio. Es cierto
que este tipo de amor es un ingrediente importante del matrimonio, pero no es su base.
Dios no podría establecer algo tan importante sobre una base tan inestable como los sentimientos. En realidad, mucho de lo que se llama amor es egoísmo disfrazado. El amor sentimental busca la satisfacción propia o el beneficio que puede alcanzar a través del otro.
Diversas razones pueden modificar nuestros sentimientos: problemas de convivencia, malos tratos, fallas de carácter del cónyuge, el surgimiento de alguien más interesante, etc. Después de algún tiempo, muchos matrimonios llegan a esta triste conclusión: “No nos amamos más. Debemos separarnos”.
La base que Dios estableció para sustentar el matrimonio fue una alianza. Un pacto de fidelidad, cuidado, servicio, honra y afecto, hasta la muerte. Dios exige una alianza para que un
hombre y una mujer puedan unirse en matrimonio, y constituir una familia.
Sobre la base de la alianza, se puede construir toda una vida de romanticismo y afecto, capaz de resistir a las mayores tempestades.
No siempre podemos controlar nuestros sentimientos, pero sí nuestra voluntad. Cuando los sentimientos fluctúen, el matrimonio se mantendrá firme por la fidelidad al pacto matrimonial.
Cristo es nuestro Señor, y nuestra voluntad está sujeta a Él. De esa manera, aunque atravesemos momentos difíciles, la unidad matrimonial no estará en peligro. Por lo tanto, podemos decir que es el matrimonio el que sustenta al amor, y no al contrario.

El vínculo matrimonial es sagrado e indisoluble

"y los dos serán una sola carne; así que no son ya más dos, sino uno. Por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre." Mc. 10:8-9

"La mujer casada está ligada por la ley mientras su marido vive; pero si su marido muriere, libre es para casarse con quien quiera, con tal que sea en el Señor." 1 Cor. 7:39

"(…..) Jehová ha atestiguado entre ti y la mujer de tu juventud". Mal. 2:14

Los textos anteriores nos muestran que:
a. El vínculo matrimonial es fuerte. Una fusión: son “una sola carne”.

b. El vínculo es realizado por el mismo Dios: “Lo que Dios unió”.

c. Es un vínculo indisoluble mientras los dos cónyuges están vivos: “La mujer está ligada al marido mientras él viva”. Solamente la muerte de uno de los dos puede disolverlo.

d. Dios dice que Él mismo es testigo de esa alianza y que odia la separación y la infidelidad (Pv. 2:16-17; Mal. 2:14-16; Jer. 5:8-9). Toda infidelidad y ruptura es una ofensa al mismo Dios.


e. Ningún hombre o ley humana puede disolver este vínculo. Quien lo haga, estará rebelándose directamente contra Dios. Toda infidelidad conyugal y ruptura matrimonial es una ofensa al mismo Dios.

ESTEBAN, MÁRTIR Hugo De Francesco




  Alrededor del mundo, a menudo el evangelio ha venido enraizándose en lugares preparados por la sangre de mártires. Antes de que una persona dé su vida por el evangelio, debe vivir por el evangelio. Una de las maneras en que Dios prepara a sus siervos es ubicándolos en posiciones insignificantes. Su deseo de servir a Cristo se traduce en la realidad de servir a otros.

Esteban fue un administrador eficaz y también un buen mensajero antes de ser mártir.  Fue uno de los nombrados para distribuir alimentos en la iglesia primitiva. Desde mucho antes, se desató una violenta persecución contra los cristianos; existía ya el ostracismo social. Por lo general, a los judíos que aceptaban a Jesús como el Mesías los separaban de sus familiares.
Como resultado, los creyentes dependían uno del otro para su sostenimiento. Compartir casas, alimentos y otros recursos era una distinción práctica y necesaria de la iglesia primitiva. A la larga, el número de los discípulos obligó a la organización del servicio. Se descuidaban a muchas personas. Empezaron las murmuraciones. Los nombrados para administrar se eligieron por su integridad, sabiduría y sensibilidad hacia Dios.

Esteban, además de ser un buen administrador, también era un predicador eficaz. Cuando en el templo se tuvo que enfrentar a diferentes grupos antagónicos, la lógica de Esteban al responder
era convincente. Esto se deduce de la defensa que hizo ante el concilio. Presentó un resumen de la historia judía e hizo una aplicación contundente que paralizó a sus oyentes. Durante su defensa debió tener en cuenta que dictaba su propia sentencia de muerte. Los miembros del Sanedrín no podían permitir que sus motivos malignos se pusieran al descubierto. Lo apedrearon hasta matarlo, mientras él oraba en favor de ellos. Sus palabras finales muestran cuánto se asemejó a Jesús en poco tiempo. Su muerte tendría un impacto duradero en el joven Saulo (Pablo) de Tarso, quien dejaría de ser el perseguidor violento de los cristianos para convertirse en el más grande de los campeones del evangelio que la iglesia haya conocido.
La vida de Esteban es un desafío continuo para todos los cristianos. Como fue el primero en morir por la fe, su sacrificio motiva preguntas: ¿Cuántos riegos corremos al seguir a Jesús? ¿Estaríamos dispuestos a morir por Él? ¿Queremos en verdad vivir para Cristo?

Puntos fuertes y logros:

• Uno de los siete diáconos escogidos para supervisar la distribución de alimentos a los necesitados en la iglesia primitiva.

• Conocido por sus cualidades espirituales de fe, sabiduría, gracia y poder, y por la presencia del  Espíritu en su vida.

• Líder, maestro y polemista sobresaliente.

• El primero en dar su vida por el evangelio.

Lecciones de su vida:

• El esfuerzo por lograr lo excelente en tareas insignificantes es la preparación para responsabilidades mayores.

• Conocer verdaderamente a Dios guía a acciones prácticas y compasivas a favor de la gente.

Datos generales:

• Responsabilidades en la iglesia: Diácono, distribuidor de alimentos entre los necesitados.

• Contemporáneos: Pablo, Caifás, Gamaliel, los apóstoles.
Versículos clave: «Y apedreaban a Esteban, mientras él invocaba y decía: Señor Jesús, recibe mi espíritu. Y puesto de rodillas, clamó a gran voz: Señor, no les tomes en cuenta este pecado. Y habiendo dicho esto, durmió» (Hechos 7.59, 60).
La historia de Esteban se narra en Hechos 6.3–8.2. También se menciona en Hechos 11.19; 22.20. Hech: 8:1b - 9: 31 Persecución y predicación. Conversión de Saulo.




viernes, 22 de agosto de 2014

ROBIN WILLIAMS, Y UN VACÍO EXISTENCIAL Pablo Hotton




  Nos hizo reír hasta las lágrimas, con la misma facilidad que
logró emocionarnos y tocar las fibras más íntimas de nuestra
alma. Su pasar por la pantalla grande, aquella que todo lo
magnifica, marcó un antes y un después en nuestras vidas.
¿Quién podrá olvidar a aquel doctor que, lejos de hacer caso omiso a las estrictas normas de la medicina, podía curar
valiéndose de la risa?
Ese Robin Williams exitoso, carismático, “confiado”, millonario, era apenas una fachada que ocultaba un alma en
pena, desesperada, plagada de preguntas y sedienta de respuestas, deseosa de encontrar motivos para seguir viviendo. Ni los flashes de Hollywood, ni una vida llena de lujos, fueron remedios suficientes para un espíritu apenado, apocado, triste y sin ganas de vivir.
Poco tiempos antes, quien fuera su compañero de pantalla en aquella inolvidable “Patch Adams”, Philip Seymour Hoffman, dejaba este mundo en la más extrema pobreza espiritual, como resultado de una sobredosis. ¿Quién diría que el “destino” los llevaría hacia el mismo final?
La lista de desenlaces trágicos e inesperados es amplia: el actor canadiense Cory Monteith, estrella de “Glee”, murió también de sobredosis a mediados de 2013, al igual que la fantástica cantante británica Amy Winehouse, que a sus 27 años falleció como consecuencia de exceso de alcohol. Y la lista sigue. Ellos disfrutaron de todo lo que este mundo puede ofrecer; sin embargo, nada de esto al parecer pudo cubrir el vacío inexplicable que terminó devorando sus vidas.

Muchas preguntas

Desenlaces de este tipo no hacen más que despertarnos toda clase de interrogantes; cuestionamientos difíciles de responder a la luz de la lógica de nuestras mentes finitas: ¿qué determina nuestra felicidad?, ¿qué importancia tiene el éxito y las posesiones en nuestras vidas?, ¿quiénes somos cuando estamos en soledad, confrontándonos frente a un espejo con nosotros mismos? Muchas preguntas, pocas respuestas, en un mundo en que cada vez disponemos de mayor cantidad de información, pero en el que cada vez conocemos menos de nosotros mismos.
“Algún día en cualquier parte, en cualquier lugar indefectiblemente te encontrarás a ti mismo, y ésa, sólo ésa, puede ser la más feliz o la más amarga de tus horas”, afirmó alguna vez el Premio Nobel de Literatura Pablo Neruda a quien, paradójicamente, Robin Williams citó en una de sus películas. Sus palabras desnudan una realidad inobjetable. Robin Williams se encontró solo, lidiando con las ensordecedoras voces de un vacío que lo llevó a la depresión absoluta, y a acudir a sustancias tóxicas en busca de aquella ayuda que ningún ser humano pudo darle, a juzgar por el inesperado desenlace de esta historia.
Ninguno de los millones de personas que alguna vez vimos sus películas estuvimos a su lado para extenderle una mano en ese momento de sincera confrontación con la realidad; ninguno.
La Biblia afirma que fuimos creados por Dios del mismo polvo de esta tierra (Génesis 2:7).
Nuestra esencia no es más que materia orgánica, milagrosamente ordenada por nuestro Creador y potencialmente degradable cuando éste así lo decida.
Nuestro Creador, sin embargo, sopló aliento de vida en cada uno de nosotros, haciéndonos únicos, irrepetibles y extremadamente valiosos. No solo eso: nos dotó de inteligencia, y de uno de los regalos más valiosos que hemos recibido: el libre albedrío, es decir, la libertad absoluta para decidir. Somos seres que escriben día a día su historia, para bien o para mal; que determinan su destino decisión tras decisión. Nuestras acciones, entonces, determinan nuestro futuro.

Eres lo que decides

Benjamin Franklin fue muy claro al respecto: “La felicidad humana generalmente no se logra con grandes golpes de suerte, que pueden ocurrir pocas veces, sino con pequeñas cosas que ocurren todos los días”. Cabe preguntarnos nuevamente: ¿De qué depende, entonces, mi felicidad?
Tu felicidad depende de quién eres, no de qué posesiones tienes; al fin y al cabo, “del polvo venimos, y al polvo iremos”. Tu felicidad depende de tu capacidad de despertarte cada día y elegir ser feliz. Tu felicidad depende de encontrar la belleza que te rodea, aquella que fue creada generosamente para tu disfrute. Tu felicidad depende de cuánto tiempo y energía inviertes en amar a otros, a aquellos que siempre estarán para respaldarte en los momentos más difíciles. Tu felicidad depende de cuánto das cada día a tu prójimo, no de cuánto recibes y atesoras mezquinamente. Pero, sobre todo, tu felicidad depende de una relación armónica con el Creador, única fuente de felicidad absoluta; aquel que en su gran amor te diseñó, te amó desde el vientre de tu madre y te puso en esta tierra por una razón.
¿De qué depende la felicidad? De la libertad que te da el saber que eres amado por el creador del universo, que eres único e irrepetible y que hay alguien que, aunque no lo veas, siempre estará a tu lado, hagas lo que hagas, tengas lo que tengas. El perdona todos tus pecados y cubre todas tus falencias. Ya lo hizo, de una vez y para siempre.
Vive cada día de tu vida como si fuera el último; ama a tus seres queridos como si fuera la última vez que estás con ellos, camina por la vida sabiendo que siempre serás importante para alguien; avanza sabiendo que hay alguien que vino a este mundo para pagar el precio de tus pecado, de tu muerte, y que esa persona te está esperando con los brazos abiertos para amarte y darle un nuevo sentido a tu vida.

Sólo así serás feliz. Sólo así vivirás cada instante de tu vida a pleno, hasta que un día tu corazón deje de latir y tu espíritu more por la eternidad en un lugar en el que el dolor no existe, y el amor todo lo cubre.

CUATRO PASIONES DEL CRISTIANO Oscar Gómez




                               
                             Qué es pasión?


Sentimiento muy intenso que domina la voluntad. Afición o inclinación viva por alguien o algo. Persona o cosa por las que se muestra inclinación viva. Entusiasmo que se pone en algo que se hace o se defiende. Veamos estas cuatro pasiones en su debido orden. 

 1. Dios 

 “Y al instante estaba yo en el Espíritu; y he aquí, un trono que estaba puesto en el cielo, y uno sentado sobre el trono” Apoc. 4:2 Juan quedó maravillado ante el Trono. No pudo describir al que estaba sentado en el Trono. Solamente dijo “uno sentado” A Dios no se lo puede estudiar como si fuera un objeto de la ciencia, o una materia de análisis. Si nuestra pasión es Dios esto nos lleva a quedar perplejos, rendirnos, arrepentirnos y abandonar nuestro orgullo y autosuficiencia. Nadie que experimenta a Dios y pone su mirada en él seguirá siendo el mismo. Será transformado, cambiado en su carácter, en su manera de vivir, en su trato con los demás. Nuestra pasión, nuestro fervor número uno tiene que ser Dios para que las demás cosas estén bien encaminadas. 

 2. La verdad

 “Compra la verdad, y no la vendas” Proverbios 23:23 En la lista de pasiones, después de Dios, viene su verdad. Una vez que entendimos su verdad, expresada en la Palabra, no debemos soltarla, canjearla o rebajarla. Hay una verdad: “Todo el que invocare el nombre del Señor será salvo” “Si confesares con tu boca y creyeres en tu corazón que Jesús es el Señor serás salvo”. “Lo que Dios unió no lo separe el hombre”, etc. Estas son verdades irrefutables, que no se pueden discutir. Los primeros cristianos entendieron esto. Dieron su vida por la verdad sin importarle nada así como el mártir Policarpo. El apóstol Juan declaró: “No tengo mayor gozo que éste, que mis hijos anden en la verdad” 

3. La esposa o esposo 

 Después de la persona de Dios y la verdad, viene nuestro cónyuge (esposa o esposo). Ser fiel a la verdad no es salir a hacer la obra de Dios abandonando por largos periodos de tiempo a nuestro compañero o compañera. Muchos confunden estas premisas. ¿Por qué la verdad de Dios está antes que nuestro cónyuge? Porque si uno se aparta del Señor y va por caminos errados o se entrega al pecado, el otro debe seguir siendo fiel a Dios no siguiendo el mal camino de su compañero, le queda orar por él y mantenerse firme. Seguir en los malos pasos del otro puede conducir a la perdición de ambos. No obstante, el marido debe estar apasionado por su esposa y la mujer por su marido. Renovar el amor diariamente mediante afectos, con buenos gestos y acciones. No olvidar el romanticismo en la pareja aunque ya sean grandes. El esposo debe darle honor a la mujer, es decir “rendirle homenaje” en las cosas que hace y por lo que es. Vivir con ella sabiamente. La mujer debe respetar al marido. “No se hagan ilusiones: de Dios no se burla nadie. Lo que cada uno haya sembrado, eso cosechará” Gálatas 6:7 V. Libre. “Vosotros, maridos, igualmente, vivid con ellas sabiamente, dando honor a la mujer como a vaso más frágil, y como a coherederas de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no tengan estorbo” 1° Pedro 3:7 “Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos; para que también los que no creen a la palabra, sean ganados sin palabra por la conducta de sus esposas” 1° Pedro 3:1 

 4. El cuerpo de Cristo (La iglesia)

 “Vosotros sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular” 1° Corintios 12:27 Tener pasión por el cuerpo es amar y honrar a mi hermano. Tener pasión por el cuerpo es desear reunirme con mis hermanos, estar con ellos. Tener pasión por el cuerpo es orar y trabajar para el cuerpo sea sano, se desarrolle, se multiplique, le vaya bien. Tener pasión por el cuerpo es servir donde haga falta, sin quejarme. Y entregarme a la misión por los perdidos, buscando a la oveja que todavía no entró en el corral. 

¿Cómo están estas cuatro pasiones en nuestras vidas?

A CONTINUACIÓN (To be continued)

Ahora estamos viviendo 500 años después de la reforma con Martín Lutero. Estamos agradecidos por lo que él hizo, pero no vemos la Iglesia...