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Mostrando entradas de junio 10, 2014

LA ARMADURA DE DIOS 2da Edición Víctor Rodriguez

En Juan 10:10 denuncia al diablo como un ladrón que viene a hurtar, y matar, y destruir. A veces se toma al diablo en broma o para atemorizar, pero esto no debe ser así entre los que han sido lavados por la Sangre de Jesús. Muchos no tuvieron en cuenta que el diablo vino para hurtar y les ha sido robado lo que Dios hizo en sus vidas, nosotros tenemos que velar para que no suceda esto.
¿Qué es guerra espiritual y como debemos enfrentarlo?
Todo lo que hacemos desde que nos convertimos y bautizamos es a favor de Dios y en contra del diablo. Eso es guerra espiritual, pues Satanás no quiere que leamos la palabra, oremos, demos gracias, alabemos a Dios, prediquemos el evangelio y toda actividad que esté a favor de Dios. Cuando hacemos estas cosas, a favor de Dios, nos enfrentamos a Satanás y es por eso que debemos hacerlas de cara a Dios y de espaldas al diablo, para que no sea sobredimensionado el reino de las tinieblas en nuestras vidas (viendo), sino para que el reino de Dios se manifieste…

MEDITACIÓN DE IVAN BAKER

Ivan M. Baker, 29 de abril de 2000
Es de mañana muy temprano y estoy inquietado por el mensaje que Dios dio a Ezequiel en el capítulo 3, desde el versículo 16 en adelante: “Hijo de hombre, yo te he puesto por atalaya a la casa de Israel; oirás, pues, tú la palabra de mi boca, y los amonestarás de mi parte. Cuando yo dijere al impío: De cierto morirás; y tú no le amonestares ni le hablares, para que el impío sea apercibido de su mal camino a fin de que viva, el impío morirá por su maldad, pero su sangre demandaré de tu mano. Pero si tú amonestares al impío, y él no se convirtiere de su impiedad y de su mal camino, él morirá por su maldad, pero tú habrás librado tu alma. Si el justo se apartare de su justicia e hiciere maldad, y pusiere yo tropiezo delante de él, él morirá, porque tú no le amonestaste; en su pecado morirá, y sus justicias que había hecho no vendrán en memoria; pero su sangre demandaré de tu mano. Pero si al justo amonestares para que no peque, y no pecare, de cierto vivi…