viernes, 29 de agosto de 2014

CÓMO ENFRENTAR LA NOSTALGIA Oscar Gómez



 
  ¿Qué es nostalgia?

Se define como sentimiento de pena por la lejanía, la ausencia, la privación o la pérdida de alguien o algo querido. En el griego clásico se traduce como “regreso” y “dolo”. Sentimiento o necesidad de anhelo por un momento, situación o acontecimiento pasado.

La nostalgia es referida comúnmente no como una enfermedad ni un campo del estudio, sino como un sentimiento que cualquier persona puede atravesar en cualquier etapa biológica. Es el sufrimiento de pensar en algo que se ha tenido o vivido en una etapa y ahora no se tiene, está extinto o ha cambiado. La nostalgia se puede asociar a menudo con una memoria cariñosa de la niñez, un ser querido, un cierto juego o un objeto personal estimado, o un suceso en la vida del individuo.

Los estudios muestran que muchas personas creen que en años o décadas pasadas las personas estaban mejor de lo que están ahora, con un nivel de vida más alto. Esta creencia es un carácter típico entre los signos del sufrimiento nostálgico.

También los cristianos en distintos periodos de sus vidas pueden llegar a ser invadidos por sentimientos nostálgicos. Sentir nostalgia no es pecado, pero hay que tratarla.

La nostalgia en algunas personas de la Biblia:

·      Los israelitas

“Nos acordamos del pescado que comíamos en Egipto de balde, de los cohombros, y de los melones, y de los puerros, y de las cebollas, y de los ajos”  Números 11:5

A veces extrañamos cosas que con urgencia tienen que quedar totalmente en el olvido. Los israelitas se acordaban de los días de esclavitud, donde eran oprimidos por los egipcios no valorando su libertad presente y el futuro promisorio que les esperaba. 
Muchos cristianos tienen recuerdos de su vida pasada, sin Cristo, dejándose embargar por una rara nostalgia por esas prácticas y situaciones que lo conducían a la perdición. Para ellos es imperativo una renovación su visión, perspectiva y sentido de misión.

·      Job

“Job continuó pronunciando su poema, y dijo: 
¡Si pudiera volver a los tiempos pasados, a los días en que Dios cuidaba de mí,  cuando hacía brillar su lámpara sobre mi cabeza y yo caminaba a su luz entre las tinieblas! ¡Si estuviera como en el otoño de mi vida, cuando Dios protegía mi carpa,
cuando el Todopoderoso aún estaba conmigo y me rodeaban mis hijos”
  29:1 al 5

Algunos hijos de Dios tienen el mismo sentir de Job, recuerdan las buenas cosas que Dios hizo antaño y no pueden ver lo que actualmente El está haciendo en sus vidas y ministerios. Diría que hasta hacemos reuniones para traer a la memoria victorias pasadas.
“Te acordás hermano, el retiro que tuvimos en Buenos Aires en tal año..” “Y cuando orábamos por los enfermos en los hospitales”, etc. Job se acordaba con dolor cuando sus hijos estaban alrededor de la mesa, confiemos hoy que el poder del Altísimo volverá a nuestros hijos a la fe y a la comunión con los hermanos.

·      Pedro

“Simón Pedro les dijo: Me voy a pescar. Ellos le dijeron: Nosotros también vamos contigo. Fueron y entraron en la barca, y aquella noche no pescaron nada”  San Juan 21: 3

La nostalgia vulnera nuestros sentimientos y si nos domina puede detener el plan de Dios en nosotros.
Pedro se acordó cuando era pescador, fue invadido por imágenes, sentimientos y tal vez olfatos de ese tiempo que se dedicaba a la pesca. La nostalgia hasta allí le había ganado la batalla.

Nosotros también vamos contigo”

Pedro no solamente quiso volver a su antiguo oficio de pescador, sino que arrastró a sus compañeros. Cuando la nostalgia se pone en evidencia afecta a otros. 

Cuando nos visita los sentimientos de nostalgia necesitamos entender que el plan supremo de Dios es más importante, más trascendente, más relevante de aquello que vivimos o hemos vivido, de lo que hemos experimentado hasta aquí.

Hermanos queridos: Tiene que obsesionarnos el propósito de Dios, entonces seremos sanados en nuestro interior.

·      La advertencia de Jesús: No dejarnos gobernar por el pasado

      “Y Jesús le dijo: Ninguno que poniendo su mano en el arado y mira hacia atrás, es apto para el reino de Dios” Lucas 9: 62

La nostalgia nos hace mirar hacia atrás. Una actitud constante de regresión no ayuda. Estos mismos sentimientos hacia Sodoma le costaron la vida a la mujer de Lot, al mirar atrás quedó hecha estatua de sal. La nostalgia no tratada nos demora y paraliza.

·      Los recuerdos que trae el Espíritu Santo

     “Mas el Consolador, el Espíritu Santo, al cual el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todas las cosas que os he dicho” San Juan 14:26

Las cosas que el Espíritu Santo pone en nuestra mente y corazón no son para sentir tristeza por lo pasado, sino para hacernos recapacitar, edificar, animar, entender y afirmarnos en la fe. Son los benditos “flashbacks” (imágenes del pasado) de Dios.

·      ¿Cómo enfrentó Jesús la nostalgia?

“Ahora pues, Padre, glorifícame tú al lado tuyo, con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo fuese” San Juan 17:5

Jesús recordaba su pasado con gloria, gozo, alegría y expectativa, no con tristeza. Los sentimientos nostálgicos fueron resistidos por Jesús en oración y en comunión con su Padre.
Él tenía la memoria intacta de esa gloria pero tenía una misión que cumplir. La lejanía de esa gloria era “antes que el mundo fuese”, pero el propósito del Padre era superior al recuerdo, no había lugar para los sentimientos de nostalgia comparado con la misión y los resultados que tenía por delante.

Pasos prácticos para enfrentar la nostalgia 

1.    Orar
2.   Estrecha relación con el cuerpo de Cristo
3.   Tener un proyecto de vida y vivir en consecuencia.

4. Aguardar con gozo la segunda venida del Señor.

A CONTINUACIÓN (To be continued)

Ahora estamos viviendo 500 años después de la reforma con Martín Lutero. Estamos agradecidos por lo que él hizo, pero no vemos la Iglesia...