LA GUÍA DEL ESPÍRITU Víctor Rodriguez


  Gálatas 5:16. “Andad en el Espíritu”: vivan según el Espíritu. Significa conducirse en la vida de acuerdo a los principios del Espíritu; caminar de acuerdo a los principios del Reino de Dios. Una conducta que se ajusta a los mandamientos del Señor.  2 Cor. 3:17 . “El Señor (Kyrios) es el Espíritu”. Andar en el Espíritu es vivir bajo el Señorío de Cristo; un estilo de vida según los principios del Espíritu, aplicando cuidadosamente los mandamientos del Señor a las situaciones de mi diario vivir. Los mandamientos tienen que estar claros. Rom. 8:1,4,9. “Andamos conforme el Espíritu”. “Vosotros vivís según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros”. Para caminar en los principios, obedeciendo los mandamientos, viviendo la Palabra es necesario estar llenos del Espíritu Santo. El Espíritu da el poder para obedecer y vivir el Reino de Dios.   Heb. 13:20-21. / 1 Cor. 4:20 / Rom. 8:13,26 / Ez. 36:27.
Gálatas 5:18.  “Sed guiados por el Espíritu”. Rom. 8:14. Nos guía a la aplicación práctica de los principios, de los mandamientos. Nos dará la manera, la forma de obedecer. Va a ser guiado solamente aquel que camine sobre los principios del Espíritu.   
Las dos facetas del Reino de Dios:
q      Obediencia a los mandamientos revelados en la Escritura. (Hch. 1:1-3). “Dio mandamientos por el Espíritu Santo a los apóstoles”.  (Jn. 14:15-17, 20-26). “El reino de Dios es justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo” (Rom. 14:17-18). Caminar en los principios del Espíritu.
q      Obediencia a la guía del Espíritu. Mt. 4:1 / Hch. 8:29 / 13:2-4 / 16:6-10.
Romanos 8:14 “Todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios”

La  sorpresa no debería ser “hoy me guió el Espíritu Santo”, la sorpresa debería ser “¿por qué no soy guiado por el Espíritu Santo?”. Ser guiado es una evidencia del ser hijo de Dios y el Espíritu Santo guía según la amplitud interior que uno tiene. El de corazón estrecho es guiado limitadamente y el de corazón ampliado lo es de una manera diferente. Dios me va a guiar según mi madurez; desde el primer día que nací en Cristo, el Espíritu Santo me estuvo guiando, pero no me puede guiar más allá de mi “ámbito interior”. Los que han ido creciendo encuentran que el Espíritu tiene “una mayor circunferencia” para guiarte, pero los otros limitan al Espíritu de acuerdo a su estrechez. Por eso la necesidad de crecer y crecer rápido.