EL PODER DE LA PALABRA DE DIOS PARA PROTEGER EL ALMA Claudio Lancioni






Algo que desechar y algo que recibir.

Sgo. 1:19  Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse;

Sgo. 1:20  porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios.

Sgo.  1:21  Por lo cual, desechando toda inmundicia y abundancia de malicia, recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas.

Santiago comienza este hilvanado de pensamientos en el versículo 19: todo hombre sea pronto para oír, tarde para hablar, tarde para airarse, pero considerando que lo que suele ocurrir en  la comunicación creo que el problema central no radica tanto en la lengua como  en el pensamiento, antes de expresar palabra se activa la mente, primero pensamos y luego hablamos.

Podemos y solemos callar cuando mientras  el otro habla,  mientras tejemos en nuestra mente razonamientos y argumentaciones  (casi no lo dejaría terminar la frase) sin poder captar bien que se nos esta diciendo, mucho menos entender los pensamientos y sentimientos de nuestro interlocutor.

Bien podríamos parafrasear el texto, todo hombre sea tardo para argumentar y sabio para procurar entender.

Sin esta actitud interior no se efectúan cambio en nuestras percepciones, por consecuencia tampoco en nuestras opiniones, actitudes y decisiones.

Cuando conversamos con otros hombres necesitamos esta disposición interior para que haya comunicación verdadera, pero el verdadero problema se presenta cuando es Dios el que nos habla intentando comunicarse con nosotros y no encuentra receptividad por falta de disposición adecuada.

La triste realidad en el corazón humano.

Rom 1:21  Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido.

La palabra razonamiento es el griego dialogismo, uno que habla consigo mismo se auto engaña y se convence.

El espiral de degradación del genero humano que describe la epístola a los romanos cap. 1, tiene su origen y raiz en este germen.

Que fuerte es la inclinación de nuestros pequeños egos a defender estúpida y tenazmente nuestro reinito interior, como un instinto  casi inconsciente se acciona este mecanismo de defensa argumental, donde se pone de manifiesto la rebeldía, razonando en favor de nuestros intereses, comodidad o conveniencia.

2Co 10:5  derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo,

Argumento: sofisma, falacia, razonamiento vacío, errores que tienen apariencia de sabiduría y verdad. Resolución de un problema con razonamientos erróneos.

Sofista: en lunfardo un charlatán.

El ego es un gran argumentador, posee grandes recursos en su imaginación, aun en las personas mas sencillas aparece la capacidad de argumentar cuando son puestos en incomodidad,y cuando no pueden hacerlo se cierran en silencio dentro del caparazón de su tozudez.

1Co 1:18  Porque la palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios.

La palabra de Dios siempre le creara incomodidades al hombre natural, por eso la palabra de la cruz es locura a los que se pierden, atenta contra las conveniencias del ego, lo agravia, lo denuncia y maltrata.

Algunos ejemplos en Jesús:
Jn 8:37  Sé que sois descendientes de Abraham; pero procuráis matarme, porque mi palabra no halla cabida en vosotros.

Jn 8:43  ¿Por qué no entendéis mi lenguaje? Porque no podéis escuchar mi palabra.

¿Que impide que la palabra de Dios sea sembrada en nuestros corazones?

Joh 6:51  Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo. 52  Entonces los judíos contendían entre sí, diciendo: ¿Cómo puede éste darnos a comer su carne? 53  Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Si no coméis la carne del Hijo del Hombre, y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. 54  El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero. 55  Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. 56  El que come mi carne y bebe mi sangre, en mí permanece, y yo en él.

Las palabra se Jesús fueron fuertes, carne y sangre derramada, esta implícito el sufrimiento, el dolor,  Jesús  hace aparecer la cruz en el horizonte mental de sus discípulos.

Joh 6:61  Sabiendo Jesús en sí mismo que sus discípulos murmuraban de esto, les dijo: ¿Esto os ofende?

Joh 6:61 Pero Jesús, sabiendo en su interior que sus discípulos murmuraban por esto, les dijo: ¿Esto os escandaliza?

Cuchicheaban incómodos con lo que habían oído, y Jesús pregunta:

 ¿esto os escandaliza?, los hace tropezar.

Existe en el corazón humano un mecanismo de defensa para preservar la vida del ego, defender predominio de la vida del alma,  frente a la palabra de Dios nuestra mente responde como en el caso de una enfermedad auto inmune, el sistema inmunologico se confunde   y el organismo se ataca a si mismo.

De un modo similar el sistema inmunologico ataca a un órgano trasplantado (implantado) , siendo este la única esperanza de conservar la vida, la mente natural ofrece resistencia a la palabra de Dios, de algún modo intenta desalojarla.

Nuestra mente puede atenta contra nuestro propio bienestar, los impulsos y razonamientos suelen hacernos actuar de manera inconveniente, y arruinar relaciones, perder oportunidades, producir quebrantos que podrían haberse evitado.

Pro 16:25 Hay camino que al hombre le parece derecho, pero al final es camino de muerte.

Le parece derecho, al pensar considera que son buenas las decisiones que toma, su mente le engaña, en el final de la cuestión el resultado es el fracaso, la muerte.

1Ti 4:16 Ten cuidado de ti mismo y de la enseñanza; persevera en estas cosas, porque haciéndolo asegurarás la salvación tanto para ti mismo como para los que te escuchan.

1. Pro 3:7  No seas sabio en tu propia opinión; Teme a Jehová, y apártate del mal;
2. Pro 12:15  El camino del necio es derecho en su opinión; Mas el que obedece al consejo es sabio.
3. Pro 16:2  Todos los caminos del hombre son limpios en su propia opinión; Pero Jehová pesa los espíritus.
4. Pro 21:2  Todo camino del hombre es recto en su propia opinión; Pero Jehová pesa los corazones.
5. Pro 26:12  ¿Has visto hombre sabio en su propia opinión? Más esperanza hay del necio que de él.
6. Pro_26:16  En su propia opinión el perezoso es más sabio Que siete que sepan aconsejar.

La mente natural siempre ofrece resistencia a la palabra de Dios.

Rom 1:18 Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres, que con  injusticia restringen la verdad;

Es cierto que en un hombre que ha recibido el amor de la verdad para salvación, la guerra  ya fue ganada por la palabra de Dios, pero como en toda guerra existen bastiones que se niegan a rendirse, reductos en nuestra mente que tienen que ser ganados por la verdad.

La gentileza de Dios para hablarnos la verdad.

Si bien Dios se relaciona con nosotros desde su autoridad, lo hace con gentileza, nunca impone su autoridad de manera coercitiva, aunque tiene poder para hacerlo.

Deu 30:16  porque yo te mando hoy que ames a Jehová tu Dios, que andes en sus caminos, y guardes sus mandamientos, sus estatutos y sus decretos, para que vivas y seas multiplicado, y Jehová tu Dios te bendiga en la tierra a la cual entras para tomar posesión de ella.

Deu 30:19  A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia;

Isa 55:1 A todos los sedientos: Venid a las aguas; y a los que no tienen dinero: Venid, comprad y comed. Sí, venid, comprad sin dinero y sin precio, vino y leche.

Mat 11:28  Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.

Hch. 17:30 Por tanto, Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan;

Mar 10:21  Entonces Jesús, mirándole, le amó, y le dijo: Una cosa te falta: anda, vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme, tomando tu cruz.

Luc 5:27  Después de estas cosas salió, y vio a un publicano llamado Leví, sentado al banco de los tributos públicos, y le dijo: Sígueme.

Luc 9:59  Y dijo a otro: Sígueme. El le dijo: Señor, déjame que primero vaya y entierre a mi padre.
60  Jesús le dijo: Deja que los muertos entierren a sus muertos; y tú vé, y anuncia el reino de Dios.

61  Entonces también dijo otro: Te seguiré, Señor; pero déjame que me despida primero de los que están en mi casa.

Pero: una palabra tan corta que tiene raíces tan largas, detrás lo que se oculta es la indisposición a cambiar, a mover nuestros puntos de vista, la fuerza casi irrefrenable de razonar, argumentar, hacer valer nuestra opinión. No estoy hablando de explicar, no hay problema alguno en contar lo que nos pasa, pero si hay problema cuando nos defendemos frente a los requerimientos de la palabra de Dios.

Escuchar y oir.

Sal. 81:7  En la calamidad clamaste, y yo te libré;
Te respondí en lo secreto del trueno;
Te probé junto a las aguas de Meriba.( Selah

Sal. 81:8  Oye, pueblo mío, y te amonestaré.
Israel, si me oyeres,
Sal. 81:9  No habrá en ti dios ajeno,
Ni te inclinarás a dios extraño.
Sal 81:10  Yo soy Jehová tu Dios,
Que te hice subir de la tierra de Egipto;
Abre tu boca, y yo la llenaré.

Aquí viene la tragedia:
Sal. 81:11  Pero mi pueblo no oyó mi voz,
E Israel no me quiso a mí.
Sal. 81:12  Los dejé, por tanto, a la dureza de su corazón;
Caminaron en sus propios consejos.

Sal. 81:13  ¡Oh, si me hubiera oído mi pueblo,
Si en mis caminos hubiera andado Israel!
Sal. 81:14  En un momento habría yo derribado a sus enemigos,
Y vuelto mi mano contra sus adversarios.
Sal. 81:15  Los que aborrecen a Jehová se le habrían sometido,
Y el tiempo de ellos sería para siempre.
Sal. 81:16  Les sustentaría Dios con lo mejor del trigo,
Y con miel de la peña les saciaría.


Regresando al pasaje inicial, la mansedumbre necesaria para que la palabra sea implantada.

Sgo. 1:21
Desechando toda impureza, y las tendencias perversas del corazon

recibid: Gr. dechomai: pegar, llevar consigo, recibir a alguien para que more conmigo.

con mansedumbre: Gr. Prantes: gentileza, bondad de espíritu, humildad.

la palabra implantada: Gr. Emphutos, de alli viene nuestra castellana imputar, sembrar,

la cual puede: Gr. Dunamai: es efectiva, relacionada con dinamis, tiene poder.

salvar vuestras almas:  Gr. Sozo: proteger, mantener a salvo, (en este caso la palabra no proviene del griego Soter que tiene que ver con la salvación del alma).

El caballo bellaco

Teníamos en su momento en nuestra graja de rehabilitación dos caballo que usábamos para entrar y salir los días de lluvia, uno de ellos era bellaco, yo no quería montarlo, porque resoplaba y cabeceaba para atrás, y en un descuido podía terminar en knockout, rebelde duro de boca, duro de oreja, ingobernable, carente de la mansedumbre indispensable.

Otro de los caballos que tuvimos se llamaba coronel, era un caballo pequeño y muy inteligente como suelen ser los caballos, cuando alguien lo montaba y el animal notaba la falta de autoridad o maestría en el jinete, lo llevaba debajo de los arboles de ramas bajas para sacárselo de encima.

¿Abra discípulos así?, que con el afán de no dejarse tocar allí donde no están dispuestos a cambiar, nos enredan en conversaciones complicadas e interminables .

Cuatro áreas donde la palabra debe ser recibida con mansedumbre:

1) El perdón.
Mar 11:25  Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas. 26  Porque si vosotros no perdonáis, tampoco vuestro Padre que está en los cielos os perdonará vuestras ofensas.

Pocas cosas tienen un efecto tan nocivo para el alma como el resentimiento, sera por eso que Jesús lo hace parte de la oración cotidiana, quien perdona se libera de los efectos desastrosos de una mente enferma por el rencor.

2) La generosidad.
Liberados de la burocracia de yo y lo mio.
Luc. 6:38  Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo; porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir.

¿porque tengo que dar?

3) Aprendiendo la mansedumbre  y humildad en Jesús.
Aunque se hagan grandes esfuerzos para disimular el  yo siempre pretende tener la primacía, ser tenido en cuenta, mostrarse, ser de algún modo admirado.

El ego es un individuo muy pretencioso y exigente.

Hace poco me propuse hacer un repaso al final del día de todas las veces que me exprese de un modo demandante o exigente, y me sentí apesadumbrado, cuantos rasgos de orgullo y soberbia todavía viven en mi.

Si Jesús dice: aprended de mi, es porque se puede aprender, aunque no sean rasgos inherente a nuestra propia naturaleza terrenal.

4) La aceptación de nuestra realidad y la acción de gracias.
El testimonio de Ramón y la preservación del alma.

Hace unas semanas atrás acompañe a Victor en viaje a la provincia de Tucuman, y tuve el privilegio de ser hospedado en casa de un hermano llamado Ramón, su historia es muy dura, siendo un hombre de aproximadamente treinta años realizaba tareas en el campo y se callo del tractor que operaba, estando en el suelo el acoplado que venia detrás pose por encima suyo rompiendo la columna vertebral y produciendole un estado cuadriplegico permanente.

Ramón solo puede mover el cuello y un poquito los brazos, desde entonces se mueve en su silla de ruedas y depende de otros para sus necesidades mas indispensables.

Los tres días que estuve en su casa humilde, no encontré en su boca queja ni gemido, su rostro es un rostro distendido y alegre. Su pastor me contó en el camino que el grupo familiar que lidera junto a su esposa es el que mas crece en la congregación, va con su sencilla silla de ruedas de aquí para allá visitando gente, siendo un bendición e inspiración para muchos.

Este varón que podría haber terminado su vida ensombrecido por su desgracia, deprimido o amargado por su suerte, hoy es un hombre que otros visitan en busca de consejo.

Un hombre que pudo mirar al cielo aceptar su realidad, dar gracias a Dios y experimentar el poder preservador de la palabra de Dios.

...la cual puede salvar vuestras almas...
...la cual tiene poder para preservar, amparar, defender, sanar, sostener nuestras almas.

La actitud interior del discípulo.

Aunque solo nombre cuatro áreas importantes en nuestra vida, en todos nuestros caminos la palabra de Dios tiene que regirnos.

Toda la DIDAKE tiene que ser atesorada (implantada, imputada) y obedecida por el discípulo con un espíritu de mansedumbre, con un corazón dócil y tierno.

En medio de tantos peligros y circunstancias inesperadas podemos decir:

Sal. 119:105 
Lámpara es a mis pies tu palabra,
Y lumbrera a mi camino.

Heb. 13:6  de manera que podemos decir confiadamente:
El Señor es mi ayudador; no temeré
Lo que me pueda hacer el hombre.


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