Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de diciembre 19, 2013

¿SOMOS IGLESIA O VAMOS EN UN TREN? Oscar Gómez

La infructuosidad se debe al impulso y a la inercia de las acciones, en muchos casos las iglesias son como trenes.
·Las iglesias “trenes”
Se componen de dos clases de personas: tripulantes y pasajeros.
Son fáciles de encontrar. Su humo, su ruido y bocina son inconfundibles.
Irán en esa misma dirección por un tiempo bien largo, por más que procuren hacerlas detener no podrán.
Las opciones para cambiar su dirección son, en el mejor de los casos, muy limitadas.
Los trenes no pueden girar, ni virar, tampoco estas iglesias.
El tren podría cambiar de dirección si se dispone de un cambista o un desvío; de otra manera, simplemente sigue los carriles hasta su destino.
Todos los que se encuentran a bordo, ponen su confianza en que están en el lugar debido y que van hacia la dirección correcta. Pueden ir durmiendo o entreteniéndose.
·La iglesia no es un tren
Las iglesias de Cristo no son pieza de ferrocarril, son organismos dúctiles y versátiles.
Son grupos de personas caminan por la senda angosta.
Ti…