Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de noviembre 14, 2013

CAMBIE EL NOMBRE DE SU SITUACIÓN Enoch Adeboye

Enoch Adeboye es pastor de una iglesia multitudinaria en Nigeria (África)
Memorizar: "Y de la tierra, Jehová Dios formó toda bestia del campo, y toda ave de los cielos, y las trajo a Adán para ver qué nombre les ponía, y todo lo que Adán llamó a los animales vivientes, ese es el nombre del mismo "(Gen 2:19)
Leer también: Romanos 4:17-20Uno de los beneficios de asociarse con Dios es que Dios permite a sus socios nombrar o cambiar el nombre de las personas, los animales, los árboles, los objetos animados e inanimados, situaciones, circunstancias y eventos.
El nombre de una cosa o evento es importante no sólo a los hombres sino a Dios.
  Dios demostró gran interés en saber como Adán llamaría a cada animal.El nombre que le daría a cada uno de ellos no sólo sería el medio por el cual se identifican, sino que también proporcionan un destino distinto, así como un modo de conducta o patrón de comportamiento.Lo que se ha creado en la tierra tiene nom…

CONSEJOS PARA DISCIPULADORES Daniel Divano

Aclaración: “Discipulador” no es una palabra bíblica, ni siquiera está aceptada por el diccionario como una palabra del castellano. Sin duda entre nosotros la conocemos como una palabra que deriva del término discípulo y trata de describir a aquel/la que “hace discípulos” (discipular).    Estos consejos son extraídos de mi propia experiencia, de la experiencia de otros y también de los errores que a veces hemos cometido. No pretende ser “todo” el consejo, ni ser dogmáticos, solo algunos pensamientos que quise escribir pensando en qué debería decirle a aquellos que se han enrolado en la tarea y llamado de Dios de ayudar a otros en su formación y crecimiento espiritual.
1. EL VERDADERO DISCIPULADOR ES EL ESPÍRITU SANTO
1 Co. 3.4-9 ¿Qué, pues, es Pablo, y qué es Apolos? Servidores por medio de los cuales habéis creído; y eso según lo que a cada uno concedió el Señor. Yo planté, Apolos regó; pero el crecimiento lo ha dado Dios. Así que ni el que planta es algo, ni el que riega, sino Dios, …