jueves, 25 de julio de 2013

LOS DONES DE PODER 1° Parte Néstor Scansetti

 

  Estamos hablando a mí entender del mejor tema “el Espíritu Santo”, sin el ministerio del Espíritu Santo no tendríamos nada, no tendríamos luz, conciencia de Dios, entendimiento, guía, revelación de Cristo, poder de Dios, unción, etc. Amamos a Dios .Amamos su obra. Queremos que su Reino se extienda. Los dones del Espíritu Santo son una poderosa herramienta para la extensión del Reino de Dios. Lucas, en Hechos 10:38, resume el ministerio de Jesús.Cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo éste anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él.

- Somos sus discípulos, debemos hacer lo mismo.

* Juan 6: 2Y le seguía gran multitud, porque veían las señales que hacía en los enfermos.
* Lucas 5.15 Pero su fama se extendía más y más; y se reunía mucha gente para oírle, y para que les sanase de sus enfermedades.
* Marcos 16: 15 “Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. 16 El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado. 17 Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; 18 tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán. 19 Y el Señor, después que les habló, fue recibido arriba en el cielo, y se sentó a la diestra de Dios. 20Y ellos, saliendo, predicaron en todas partes, ayudándoles el Señor y confirmando la palabra con las señales que la seguían. Amén”

Pablo en 1Corintios 12 .1: “No quiero, hermanos, que ignoréis acerca de los dones espirituales. (Biblia al día) En cuanto a los dones espirituales, hermanos, quiero que entendáis bien este asunto”

Hay una carga apostólica por este tema, para que la iglesia comprenda y use estas herramientas que Dios da al que trabaja. “Dios da herramientas al que trabaja”. - los dones del Esp. Santo Son los regalos del Espíritu Santo. El Padre nos regala al Espíritu Santo y este nos regala las manifestaciones del poder de Dios en nosotros.
- No son permanentes en su manifestación, sino que el Esp. Santo en su soberanía los puede manifestar cuando el quiere.
- Por más que nos esforcemos, nunca llegaremos a tener estos atributos en forma permanente. Por eso estos dones operan en nosotros en forma intermitente.

- Los dones del Espíritu no son señal de madurez espiritual. Mateo 7:16-23, sino actos soberanos del Espíritu.

- "...por sus frutos los conoceréis..." Este es el parámetro indiscutido para medir el nivel espiritual. El fruto - Una persona nueva puede estar sensible a Dios y puede tener una palabra de sabiduría, o profetizar, o tener palabra de ciencia, etc. No es por madurez, sino por soberanía de Dios.

- Los dones son la propaganda de Dios.

- el uso de los dones con la practica se va perfeccionando como tirar al aro en básquet, aprender a conducir o andar en bicicleta. El profeta Samuel cuando era niño confundió la voz de Dios con la del sumo sacerdote Eli, pero al desarrollar su ministerio ya discernía la voz de Dios y no la confundía.

-Debemos tener cuidado, ya que los dones tienden a enaltecer la carne.
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El discípulo con sus dones debe depender del Cuerpo de Cristo (tiene que estar en la iglesia y bajo autoridad). Si está fuera del Cuerpo de Cristo, los dones no son de Dios.

- Tengamos cuidado, porque Satanás imita los dones del Espíritu Santo.

- Los dones son dados por Dios en forma sobrenatural, luego de la conversión y debo desarrollarlos.

- Los dones del Espíritu Santo son para la edificación del Cuerpo de Cristo.

Cada uno de nosotros es responsables de que el Cuerpo de Cristo sea edificado . 1 Pedro 4:10 "Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a otros..."
1 Cor 12:7 "A cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho"

1 Cor 14:12 "procurad abundar en ellos para la edificación de la Iglesia"


- Los dones del Espíritu Santo no son algo que Dios saca de una estantería y nos los da; sino que es Dios mismo manifestándose en nosotros y a través de nosotros. Si desprecio los dones, estoy despreciando a Dios mismo. 

Seguirá....

LA MENTALIDAD DEL DISCÍPULO DE CRISTO Oscar Gómez

   


    La sociedad actual tiene una mentalidad individualista. La mente del ser humano se edifica o se atrofia, no tiene términos medios. La nueva vida en Cristo Jesús no solamente implica un cambio de agenda, de actividades. Antes los domingos iba al club ahora voy a la reunión de la iglesia, los miércoles miraba mi programa favorito ahora voy al grupo de discípulos. Esto es muy importante, pero la verdadera conversión trae aparejado un cambio de mentalidad, esto es algo interior y se produce en el laboratorio de mi mente.
El significado de arrepentimiento se describe con la palabra metanoia, “meta” cambio y “noia” mente, es decir un cambio de mente, un trueque de pensamientos.

Debemos quitar de nosotros la antigua mentalidad

Esta vieja manera de pensar era individualista, discriminatoria y materialista. Hay factores que presionan creando una determinada mentalidad y de esta manera un estilo individualista de vida.

Dos externos:

-la sociedad que nos rodea

Fundamentalmente a través de los medios de comunicación que alientan el consumismo y el confort a tal punto que todo se puede hacer desde la casa, sumado a que cada hogar hoy en día se ha convertido en una trinchera. También están los así llamados formadores de pensamiento. ¡Esto es así! Inciden en la forma de pensar y ver las cosas.
Al respecto Pablo nos exhorta: «No se amolden al mundo actual» (Romanos 12:2).

-Satanás: El libre pensador

Un libre pensador es aquel que no tiene parámetros, límites en sus criterios y pensamientos. Sus elementos de engaño los vemos en Colosenses 2:8.
Satanás construye estructuras mentales, argumentos e ideologías en nuestra mente que son opuestas al reino de Dios. Y esto es fuerte. Podemos echar fuera un demonio de macumba pero ¿cómo hacemos para romper una fortaleza mental y desalojar una ideología que se enquistó en el pensamiento a través de los años?

-El otro es interno:

El egoísmo de nuestro corazón que nos arraiga a este estilo de vida. El apóstol nos dice: «Con respecto a la vida que antes llevaban, se les enseñó que debían quitarse el ropaje de la vieja naturaleza» (Efesios 4:22).

 Tengamos la mentalidad de Cristo     (1°Corintios 2:16)

Necesitamos preguntarnos: ¿Qué piensa Cristo sobre el matrimonio, los religiosos, las fascinaciones de este siglo, el perdón, etc? ¿Cómo piensa? ¿Cuál es su mentalidad? ¿De qué pensamiento estaba cautivado desde su nacimiento hasta su muerte? ¿Tuvo Jesús un patrón mental que lo guió todo el trayecto de su vida?
Para ello debemos remitirnos a las escrituras, especialmente a los evangelios donde él no solamente habló sino que actuó.
Creo que todavía no tenemos la mente de Cristo.
Pensamos así: “cuando termine mi casa serviré a Cristo” “cuando gane más dinero ofrendaré a Dios” “cuando tengo un mejor auto voy a otros pueblos” “los domingos es mi único día de descanso” “no estoy preparado para discipular”.
Pedro sufrió una reprimenda verbal del Señor al no tener su misma mente: “Señor ten compasión de ti, nada de esto te acontezca”.

Armarnos de una mentalidad de pueblo   (1° Pedro 4:1)

Si al pensar en la iglesia nos limitarnos a la reunión dominical o al grupo casero, nos trabamos. El cambio en la edificación de las vidas se produce cuando tomamos plena conciencia de que estamos formando, levantando, una comunidad, un pueblo. Esto es producto del padecimiento de Cristo. Todo cobra un nuevo valor; aun las cosas más pequeñas o naturales de la vida son importantes. Ya no nos preocupamos solamente de la conducta, de los aspectos espirituales y del servicio en la iglesia, sino de todo lo que concierne a la vida de un pueblo. (Por ejemplo, una correcta tabla de valores, el descanso, la salud, la alimentación, la piedad, el testimonio, etc.).
Necesitamos una mentalidad de comunidad. Debemos ser transformados mediante la renovación de nuestra mente (véanse Romanos 12:2; Efesios 4:23). Los cristianos tenemos que imbuirnos en una mentalidad nueva, una mentalidad de comunidad. Esto pondrá fin al individualismo, al personalismo y el exclusivismo. Somos miembros de un solo cuerpo, hijos del mismo Padre, piedras vivas de un solo templo, hermanos por la eternidad. Somos uno en Cristo.
Esta verdad debe dominar nuestra mente y transformar nuestra manera de ser. Nuestro entendimiento precisa renovarse continuamente.

Somos parte de una comunidad; por lo tanto no podemos actuar, pensar, sentir, proyectar de manera individualista sino como participantes de la comunidad. Nuestra vida familiar, el empleo de nuestro tiempo y bienes, el ejercicio de nuestras capacidades, nuestro trabajo y proyectos y aun nuestro lugar de residencia no pueden ser elementos independientes de la comunidad. Precisamos tener una mente comunitaria.

Satanás, el libre pensador, apunta a desbaratar esto; quiere afirmar los derechos individuales en detrimento de la UNIDAD. Nosotros, en cambio, al tener la mente de Cristo, debemos contribuir a fortalecer la unidad que Dios mismo ha efectuado.
  
El liderazgo de la iglesia debe imprimir su mentalidad (que debe ser la de Cristo) al resto de la iglesia.

Imprimir su mentalidad no es comunicar sus caprichos, sino la visión celestial, recibida de Dios. La cual debe ser una sola, no muchas visiones.
Tiene que estar alineada con el propósito eterno de Dios: Una familia de muchos hijos semejantes a Jesús.
Esto implica tres cosas: -una mentalidad de unidad, -una mentalidad de cantidad y crecimiento -una mentalidad espiritualmente madura.
Debemos estar pegados a los que entienden mejor las cosas en Dios, los que están recogiendo el mejor fruto, los que avanzan con los planos de Dios.

Voy más allá: El discípulo para que sea discípulo debe tener la mentalidad de su maestro (se entiende que éste tiene la mente del Señor), comunicarle luz, revelación, vida, frescura pero también sus pensamientos, su mentalidad, sus planes. Su tu discípulo al pasar los meses y los años sigue teniendo valores, planes, criterios y pensamientos distintos a los tuyos tené cuidado, fijate con quién estas relacionado no vaya a ser que estés perdiendo el tiempo. A mí me pasó.
La misma mentalidad se adquiere estando juntos, compartiendo, en la oración unida, en la comunicación constante de la Palabra.

Así lo hizo Cristo con sus discípulos, ellos abrazaron la causa porque estaban imbuidos de la mente de Jesús, de su misión y de sus proyectos. Dijo delante de ellos “Yo edificaré mi iglesia y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella”. Está bien comunicar la visión, los objetivos, las metas a mediano y largo plazo, declarar lo que se viene que ya fue visto, vislumbrado, comunicado  por el Espíritu Santo a los conductores de la grey. Es más, hay que hacerlo, no esconder lo que se nos ha sido mostrado en el monte.
¿Cuáles deberían ser las pretensiones de un líder o discipulador frente a los hermanos? ¿Remendar a unos, animar a aquel otro, que este nuevo no se pierda? Hay una mentalidad estrecha, de acomodamiento, de complacencia del ego. Es el resultado de la falta de este espíritu. El espíritu de Pablo es diligente, atento, detallista, el quiere enseñar a todo hombre en toda sabiduría. Todo esto brota de un corazón que está cautivado, no se conforma con mantener más o menos al grupo y que alguno por allí fructifique.
Nada lograremos con una mentalidad mediocre. Pablo trabajaba con estos altos ideales, y estos dominaban no solo sus pensamientos, sino también su ministerio. Las Sagradas Escrituras nos libran de una mentalidad equivocada y mediocre, y nos introducen en una dimensión celestial maravillosa. (Filipenses 3:12 al 14)







sábado, 20 de julio de 2013

VIVAMOS EN VICTORIA Ivan Baker



Buenos Aires, Argentina, 8 al 12 de octubre de 1987. 8vo. Encuentro de pastores y obreros. 

"Mas a Dios gracias, el cual nos lleva siempre en triunfo en Cristo Jesús, y por medio de nosotros manifiesta en todo lugar el olor de su conocimiento2° Corintios 2:14 

Hace algunos años me detuvo en el circo romano frente a las ruinas de lo que había sido, hace ya casi veinte siglos, el magnífico palacio del Emperador Nerón. Ya nada quedaba de la gloria de ese lugar, pero aún se hacía visible en la arena de la pista oval que se extendía a la derecha y a la izquierda del palacio. 
Desde allí es que el emperador contemplaría, en medio del entusiasmo de la multitud, el paso de los legendarios carros romanos impulsados por los veloces caballos. 
Culminaba la fiesta cuando el vencedor se presentaba radiante, emocionado, con los brazos levantados en señal de victoria, y recibía, quizá de la misma mano del emperador, entre el estruendoso aplauso y los vítores de la multitud enfervorecida, la corona de laureles, el trofeo de la victoria. 
Pero pronto se eclipsaron estas imágenes y un pensamiento profundo y solemne me sobrecogió. 
Según cuenta la historia, allí mismo, frente al palacio, era posible que mis pies pisaban la tierra misma que bebió la sangre de nuestros hermanos que dieron sus vidas por ser fieles a Jesús. 
Ellos penetraron las regiones celestiales entre las aleluyas de los ángeles. Triunfaron; “no amaron sus vidas hasta la muerte”. Ceñirán sus coronas. 
Nada mejor aquí que recordar las palabras de Pablo: 
¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos a la verdad corren, pero uno solo se lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis. Todo aquel que lucha, de todo se abstiene; ellos, a la verdad, para recibir una corona corruptible, pero nosotros, una incorruptible”. 2° Corintios 2:14 

LA VICTORIA DE CADA DÍA GARANTIZA LA VICTORIA FINAL

Así como una línea está formada por una sucesión de puntos donde cada punto conlleva y orienta la línea, nuestra victoria final es el producto de constantes, pequeñas victorias obtenidas en cada paso de nuestra vida cristiana. 
El Señor quiere que siempre seamos victoriosos. Juan nos dice que: “todo lo que es nacido de Dios vence al mundo” (1° Juan 5:4). Lo dice también Pablo en el texto citado al principio. 
Notemos que Juan dice que todos triunfamos: “Todo lo que es nacido de Dios…” Pablo subraya siempre: “Dios nos lleva siempre en triunfo…” Entonces es la voluntad de Dios que todos  seamos siempre triunfantes, cualquiera sea la circunstancia: en la salud, en la enfermedad, en la abundancia, en la escasez, en el despojamiento e todo, en la vida o en la muerte. ¡Siempre y en cualquier circunstancia, en Cristo somos más que vencedores! (Ver Romanos 8:38,39). 

Desarrollo su ministerio apostólico en distintos lugares de Argentina y países limítrofes, partiendo a la presencia del Señor en el año 2005. 

DIOS HA PROVISTO TODO PARA QUE VIVAMOS EN VICTORIA

Podemos estar seguros que nuestro padre nunca nos pedirá algo que no le podemos dar. Nuestro Padre es justo y lleno de amor y misericordia. Nunca va a sobrecargar a alguno de sus hijos de una carga que no pueda soportar. Es cierto que a veces estamos sometidos a pruebas enormes. 
Pero él nos asegura que su gracia será suficiente: “Fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis resistir” (1° Corintios 10:13) 
¡Que increíble es esto, que seres tan débiles estén destinados a ser tan fuertes y victoriosos! 
¿Cuál es el secreto? Es que ésta gran victoria no es algo que nosotros logramos sino algo que Dios hace en nosotros por medio de Jesucristo, en el poder incomparable del Espíritu Santo, cuando le damos plena libertad para actuar en nuestras vidas, “…haciendo él en vosotros lo que es agradable a Dios” (Hebreos 13:21). Quizá Pablo nunca expresó mejor el secreto de su victoria que cuando declaró: “Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo…” (Gálatas 2:20). 

NECESITAMOS ESTAR BAJO EL GOBIERNO DE DIOS

Si esto es así, ¿Por qué ay tantas creyentes débiles y frustrados? Por mucho tiempo este fue mi dilema, no sólo al observar otras vidas sino también la mía. Mis mejores esfuerzos por ser victorioso frecuentemente terminaban en desaliento. Después comprendí cuál era la traba: yo estaba esperando bendición de Dios, cuando algunas de las áreas de mi vida no estaban bajo el gobierno de Dios. Estas áreas estaban bajo mi control. Había una mezcla entre su voluntad y la mía. 
Pronto me di cuenta que era inútil luchar con Dios. El no me había mentido. Cuando me llamó me pidió todo, y me di cuenta que él no iba a cambiar. Ahora digo: ¡Aleluya; que bueno es que Dios no cambia! Ahora me doy cuenta que toda mi vida debe estar bajo su autoridad. Este es un paso esencial para nuestra vida de victoria. 
Pero esto no es todo. Porque quizá nos queda la idea de un sometimiento pasivo a la voluntad de Dios. Nada más equivocado. Someternos solamente no nos hace victoriosos. 

La victoria es efecto de una lucha, y ninguna lucha es pasiva. Somos soldados. El combate arrecia cada día contra el enemigo que nos asedia constantemente. Al someternos a Dios él nos da sus recursos para ser triunfantes en ésta lucha. 

Aquí de nuevo debemos entender bien: Dios nos manda tomar todos los recursos que él nos da. No es suficiente tomar algunos. Esto es justamente lo que nos recomienda el apóstol Pablo: “Tomad toda la armadura de Dios” (Efesios 6:13-18) 
Al decir, “toda la armadura”, vuelvo a decir que no será suficiente tomar una parte. Por supuesto, nuestra lucha es espiritual, y las armas que debemos usar son espirituales, pero Pablo nos describe estas armas con el ejemplo de la antigua armadura romana. Quisiera anotar algunas cosas que me hicieron mucho bien, pero primero consideremos la acción de nuestro adversario. 

LA ESTRATEGIA DEL ADVERSARIO 

Pablo ponía atención en “no ignorar sus maquinaciones”. ¿Cómo son sus ataques? ¿De que manera se manifiestan? Hay tres áreas en que generalmente ataca: 
Nos incita a licencias y pecados sexuales. 
Trata de desalentarnos. 
Procura estimular nuestra altivez. 
Estos ataques nos pueden llegar por mil vías y agentes diferentes. De nuestro andar entre la gente, en el trabajo. De los medios de difusión. De nuestro tiempo perdido en vanidades. De los flechazos de impureza que nos llegan de las imágenes y las canciones sensuales. 
Otro terreno que codicia es el hogar. Le encanta producir conflictos en el matrimonio, entre padres e hijos. Otro terreno predilecto es el de la iglesia, produciendo conflictos entre hermanos, pastores y obreros. Pone toda su astucia para evitar que cooperen, para impedir que oren, que sean santos. 
El objetivo de sus ataques es que nos rebelemos contra Dios, hacernos desobedecer y destruir nuestra vida espiritual. 
Sin embargo, Dios ha provisto toda la protección necesario. Para cada situación nos ha dado adecuada salida; para cada ataque la adecuada arma de contraataque. Toda ésta protección es tan perfecta porque ¡El mismo Jesús, gloriosamente presente en el Espíritu, es nuestra protección! Cristo ya nos ha dado la victoria. Tratamos con un enemigo ya vencido en Cristo Jesús nuestro Salvador. 

¿CUALES SON NUESTRAS ARMAS ESPIRITUALES? 

Volvamos a la carta de Pablo a los Efesios para ver la alegoría de la armadura las piezas que se señalan para nuestra defensa. Después veremos las de la lucha y el ataque. Estas piezas de armadura representan nuestra conducta, nuestra forma de vivir. Nuestro caminar en rectitud es nuestra primera protección. Jesús pudo decir: “Viene el enemigo, pero nada tiene en mí”. 
No había pecado en Jesús; el enemigo no tiene parte en él. 
Primero Pablo indica que deben estar “ceñidos nuestros lomos con la verdad” Luego que debemos estar vestidos con “la coraza de justicia”. También que debemos tener “calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz”. 
Además, nos recomienda: “Tomad el yelmo de la salvación”. Ahora vemos las armas que debemos usar en el combate: “Sobre todo el escudo de la fe” 
En segundo lugar, Pablo nos insta a tomar “la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios”. Luego nos dice que debemos estar “orando en todo tiempo, con toda oración y súplica, y velando en ello”. 
En realidad al ponernos ésta armadura estamos “revistiéndonos de Cristo” (Gálatas 3:27). 
¿No es él nuestra verdad, justicia, la gloria de nuestro evangelio, nuestra salvación? ¿No es de su boca que sale la espada de dos filos, y que él nos ha dado? ¿No es él nuestra oración? 
El abrió el camino por su sangre para que podamos orar. Ayuda nuestra flaqueza por su Espíritu. ¡Nuestra victoria es revestirnos de él! 

NUESTRA ESTRATEGIA EN EL COMBATE

Hemos revisado la estrategia de nuestro adversario y la manera en que nos llegan sus ataques. Hemos pasado revista a nuestras armas. Ahora nos toca revisar nuestra estrategia en el combate. 
Debemos estar conscientes que nuestro enemigo nos acosa. No es cuestión de una vez por semana. La batalla es sin cuartel y sin horarios.  Debemos estar velando, “orando en todo tiempo y velando en ello”. 
Debemos actuar sin demora cuando el Espíritu Santo nos advierte un ataque. 

Algunas exhortaciones finales: 

Indignémonos santamente ante cualquier insinuación a la impureza. Tratemos de la misma manera toda insinuación hacia nuestra propia exaltación. Apliquemos la sangre redentora sobre toda ofensa. Aprendamos a triunfar sobre todos los defectos. Aprendamos a desalojar todo lo negativo de nuestra mente por medio de la salvación que Cristo nos ha dado. Llenemos la mente de fe, confianza y esperanza. Cambiemos nuestras cavilaciones por oraciones que se toman fuertemente de sus promesas. 
No estamos solos. Busquemos otro hermano/a que esté accesible, y pongámonos de acuerdo en el nombre del Señor para orar juntos, confesar y exhortarnos y enseñarnos mutuamente. Sintamos carga y responsabilidad el un por el otro.

"Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de Aquel que nos amó, Por lo cual esto seguro que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo porvenir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es Cristo Jesús Señor nuestro"  Romanos" 8: 37-39 

JESÚS VS. SATANÁS Hugo De Francesco




    El 1° de julio comenzaremos a leer el Nuevo Testamento en dos meses y medio de manera cronológica. Ángel Negro nos enseñó hace algunos años que todo buen libro tiene, por lo menos, seis pilares sobre el que se construye. De esa manera podemos interpretarlo más fácilmente. Esos seis pilares o pautas para la interpretación de la Biblia (en nuestro caso) son:

(1) personaje principal, es Dios, Él es el que está detrás de cada acontecimiento, desde el Génesis al Apocalipsis. El primer versículo de Génesis: en el principio Dios… y el penúltimo de Apocalipsis ciertamente vengo en breve… Jesús.

(2) la trama del libro, el relato, la propuesta, ¿qué quiere lograr el autor? La formación de un pueblo-familia.. Desde el principio, cap. 1: … creó Dios al hombre …fructificad y multiplicaos, llenad la tierra…. El penúltimo capítulo de la Biblia presenta a la Iglesia (Ap. 21), el pueblo formado por Dios, uno, santo, grande.

(3) El rasgo distintivo de ese pueblo. El rasgo distintivo principal es ser semejante a su Creador, ser como su Dios. Por eso los hizo a su semejanza (Gen) y lo logra al final (Ap 21). Un pueblo santo, misericordioso, lleno de amor, bondad, que haga bien a sus semejantes. Semejantes a Él.

(4) el propósito de ese pueblo: para alabanza de la gloria de su Nombre. Para que le glorifique con su estilo de vida, sus palabras, sus obras en esta tierra y por la eternidad.

(5) la Persona que tiene el poder para realizarlo: Jesucristo. …todo poder me ha sido dado en el cielo y en la tierra… Con su muerte y resurrección, con el poder del Espíritu Santo en nosotros puede hacerlo. De allí nuestra fe y esperanza gloriosa para esta vida y la venidera.

(6) La persona que se opone tenazmente a esto: Satanás. Como en toda historia ficticia o verdadera hay un malo. Un malo que aparece recién en el capítulo 3 de la Biblia y es destruido en el capítulo 20 de Apocalipsis (no figura ni en los dos primeros, ni en los dos últimos). Un malo que incita al hombre a pecar y así este accede a la muerte y la maldición en Génesis, pero, gracias a Dios, que en Apocalipsis nos habla de un período eterno sin muerte ni maldición (totalmente derrotadas). Un malo que arrastra al hombre a no ver su Rostro (su presencia, alejados de Edén) por su pecado (Génesis) pero luego en el Apocalipsis nos dice que veremos constantemente su Rostro, presencia.

(7) Yo le agregaría un final. Desde el principio de este libro apunta al fin. La victoria final, la culminacion del propósito de Dios, logrando lo que El quiso y quiere. Satanás ha intentado destruir al hombre a través de la historia. 

Quiero comentar algunas de las tantas batallas que libró contra el ser humano y su propósito.

1. La primera batalla para destruir al ser humano fue librada en Edén contra nuestros primeros padres. Pero también se entera allí que de la mujer saldría un  descendiente que le aplastaría la cabeza (Gen 3: 15)

2. Luego, Caín, que era del Maligno, mató a su hermano (1 Jn 3: 12), Satanás creyó que acabaría con el descendiente bueno de Adán, pero ¡nació Set! en lugar de Abel…

3. Entonces Satanás idea una medida masiva de destrucción del ser humano, mediante la corrupción moral de toda la humanidad al mezclarse la descendencia de Caín con la de Set. ¿Habrá triunfado Satanás? ¡No! Aparece Noé y su familia.

4. En Génesis 11 aparece la Torre de Babel como un resultado de la nueva corrupción del ser humano. Parece que el diablo vuelve a alegrarse en que el hombre pierda su objetivo y crea que con el humanismo logrará lo que quiera (edifiquemos una torre cuya cúspide llegue al cielo… hagámonos un nombre…) Pero Dios tenía reservado un hombre: Abraham,(Gen 12) hombre de fe que esperaba la ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios.

5. Le dijo a Abraham: ¨…haré de ti una nación grande…serán benditas en ti todas las familias de la tierra…¨ 12: 2-3. Satanás se entera…Tanto la esposa de Abraham (Sara) como la de su hijo Isaac (Rebeca) y la de su nieto Jacob (Raquel) fueron estériles. 
Ja, ja, (diría el diablo), ¿cómo van a hacer para tener descendencia con esposas estériles? La primera estuvo 25 años sin poder tener hijos, la segunda 20 años y la tercera muchos años. Pero Dios vence estos obstáculos y les da capacidad a cada una de ellas para concebir.

6. Cuando Israel se hace un pueblo grande, Satanás trata también de destruirlo. Primero con la matanza de los niños (Ex. 1). Se levanta un gran enemigo del pueblo, Faraón. Pero Dios estaba preparando (a través de 80 años) a un líder excepcional: Moisés, el libertador de Israel.

7. Aparece otro gran líder de Israel, un hombre conforme al corazón de Dios: David. El Señor dijo que de su descendencia vendría el Salvador. Entonces Satanás centra su batalla contra él. Primero con Saúl intentando matarlo, luego induciéndole al pecado. Pero la protección y el perdón de Dios hacen su tarea de preservación de David.

8. (Atalía intenta destruir la descendencia de la casa real de Judá (2 Rey: 11:1), pero el futuro rey Joás escapa con vida…)

9. Corren los años y los reinos de Siria e Israel forma una coalición contra el reino de Judá (Is. 7). Y es entonces cuando Isaías pronuncia la profecía sobre Emmanuel, Dios con nosotros (7: 14). 
Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel.

10. Llegamos al siglo V antes de Cristo y aparece un descendiente de Agag, rey de los amalecitas, Amán que intenta destruir a todo el pueblo de Israel. (de paso, lo que dejamos sin confesar, sin tratar en lo que respecta a la carne, vendrá en nuestra destrucción. Amalec es figura de la carne en el A.Testamento). Pero Dios tenía a una mujer y su tío: Ester y Mardoqueo, que salvarían a Israel. Nace allí una fiesta importante para los judíos: la fiesta de Purim.

11. Por fin aparece Jesús, el Mesías. ¿Cómo será la estrategia del diablo para destruir a aquél que tanto el Antiguo Testamento había hablado?. 
a. Primero la matanza de los niños menores de dos años en Belén y 
alrededores (Mat: 3: 16)
b. Luego vienen las tentaciones en el desierto (tirate desde aquí (la parte más alta del templo)…). Te voy a dar los reinos de este mundo si me adoras…(un atajo de la cruz)
c. La persecución constante de los fariseos, la traición de Judas, la agonía del Getsemaní.
d. Su muerte: 1 Cor: 2: 6- 8. …ninguno de los príncipes de este siglo conoció, porque si la hubieran conocido, nunca habría crucificado al Señor de gloria…¨ 

Satanás creyó que había por fin terminado con el Señor. No estaba bien seguro de quién era, pero, ¡por fín! ¡Lo puede matar! Pero… ¡termina perdiendo! Del otro lado lo espera y dice Heb: 2: 14-15 que venció y destruyó al que tenía el imperio de la muerte, esto es , Satanás…y librar a todos los que vivían esclavizados por temor a la muerte…¨ Fue y predicó a los espíritus encarcelados…(1 Ped: 3: 18-19, 4: 6). El león de Judá (Jesús) venció al león rugiente (Satanás). Le tuvo que entregar las llaves de la muerte y el Hades.

¡¡JESUS VENCIÓ!! 

El pudo decir: Yo soy el primero y el último, y el que vivo, y estuve muerto, mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos, amén. Y tengo la llaves de la muerte y del Hades… Ap: 1: 17-184 ¨…el ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir, yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia (perissos, superabundancia, excesivo, rebosante, extraordinario, mucho más de lo necesario)…¨ Jn. 10. 10.

CONCLUSIÓN

Jesús venció y nos da de su victoria a todos los que creemos. Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces. Jer 33:3
Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman. Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios. 1 Cor 2:9-10
  • En lo personal
  • En lo familiar
  • En la Iglesia
  • Ha triunfado y triunfará eternamente. La última batalla que cuenta el Apocalipsis nos muestra a Jesús montado sobre un caballo blanco, con un nombre: El verbo de Dios, en su vestidura y en su muslo lleva el nombre REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES. Tras sí marchan los ejércitos celestiales, pero no actuarán porque él mismo los vencerá con la espada de su boca.

¡¡¡¡NUESTRO DIOS HA VENCIDO Y VENCERÁ!!!!

Firmes y adelante, huestes de la fe,
sin temor alguno, que Jesús nos ve.
Jefe soberano, Cristo al frente va,
y la regia enseña tremolando está.
Firmes y adelante, huestes de la fe,
sin temor alguno, que Jesús nos ve.
Al sagrado nombre de nuestro Adalid,
tiembla el enemigo y huye de la lid.
Nuestra es la victoria; dad a Dios loor;
y óigalo el averno lleno de pavor

viernes, 19 de julio de 2013

LA PALABRA COMO BISTURÍ DE DIOS Oscar Gómez



    Hace poco se conoció la noticia de la creación de un nuevo tipo de bisturí inteligente capaz de diferenciar un tejido sano de uno canceroso, permitirá una mayor eficiencia en la eliminación quirúrgica de tumores mejorando los resultados oncológicos según indicaron los especialistas.
Quisiera hablarles de otro bisturí inteligente, el bisturí de Dios que es su Palabra.
      

Leamos en Hebreos 4: 12 y 13 “Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón. Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; antes bien todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta”

Tenemos la costumbre de citar este pasaje aisladamente. Esto nos llevó a perder de vista que es la culminación del argumento que el escritor desarrolló en los primeros cuatro capítulos.
El tema abordado es el endurecimiento del corazón. En el capítulo tres nos advirtió que esa dureza es facilitada por el engaño del pecado. Este contexto es el más acertado para detallar los efectos de la Palabra sobre esa cobertura de engaño que nos envuelve.
El autor emplea como ilustración una de las armas más letales que portaba el soldado romano, el gladius, una espada de dos filos. 
En combate, el soldado empleaba jabalinas y flechas en sus primeros intentos por debilitar al enemigo. Eventualmente, llegaba el momento en que era necesaria la lucha cuerpo a cuerpo, y entonces empuñaba el gladius. Si lograba una sola estocada contra el enemigo, probablemente produciría una herida de muerte ya que el doble filo aseguraba que el arma penetrara, de manera eficaz, el cuerpo de la persona atacada. 

Veamos cinco funciones de este bisturí divino, que es la palabra de Dios:


1° ES VIVA Y EFICAZ

La Palabra es Jesucristo mismo, todo lo que los profetas dijeron y lo que Cristo nos dio en su evangelio son Vida, por que proviene de Dios, "en el principio es Verbo (La Palabra) estaba con Dios y el verbo era Dios" y mas adelante nos dice "y el Verbo se hizo carne". En esto vemos que Jesucristo es el Verbo, La Palabra, por eso es viva por que es Jesucristo.  Ella cobra vida, nos habla y encaja perfectamente en nuestras vidas, siempre nos habla en particular y acerca del problema especifico que tenemos.
Se trata de Verdades Eternas, que nadie puede refutar ni contradecir, porque quien conoce mejor al hombre si no Aquel que lo formó y vino a salvarlo.

La Palabra de Dios tiene vida propia y cuando cae en el terreno fértil de un corazón dispuesto a escuchar, comienza a germinar. 
Se introduce por la predicación del evangelio, produce conciencia de pecado, la necesidad de Dios, convicción y enseña al pecador a clamar a Dios. Produce cambios en las relaciones con otras personas y también enseña a vivir agradando a Dios. ¡La palabra de Dios es poderosa!

La Palabra tiene que estar presente en los encuentros de coyunturas, en el grupo casero y también en reunión de todos los discípulos. Dejarnos ministrar humildemente por esa Palabra, aunque no comprendamos todo, nos iluminará.

2° ES MÁS CORTANTE QUE UNA ESPADA DE DOS FILOS

Acá se menciona el “bisturí inteligente de Dios”. Tiene filo, no la menoscabes. La palabra está diseñada para nuestra cirugía. No es un arma defensiva solamente, sino el arma que Dios usa en nosotros para dar a luz lo que escondimos tan bien.
La predicación de Pedro en el día de Pentecostés tuvo que ver con Jesús, su muerte y resurrección, allí se describe la reacción de la gente “se compungieron de corazón”. En el original dicen que fueron apuñalados al corazón (katanussoma tein kardían) Pedro les dio una cuchillada, más bien el Espíritu de Dios a través del apóstol. La palabra de Dios cuando es declarada y anunciada es como un cuchillo con mucho filo.

3° PENETRA HASTA PARTIR EL ALMA Y EL ESPÍRITU

Penetra hasta las fronteras entre el alma y el espíritu, hasta las junturas y médulas; y escruta los sentimientos y pensamientos del corazón” (Otra Versión)

4° DISCIERNE LOS PENSAMIENTOS Y LAS INTENCIONES DEL CORAZÓN

Discernimiento (diakrino) significa separación o distinción.  Ante la multitud de opciones que ofrece la vida en estos tiempos requerimos de una visión clínica para efectuar buenas decisiones. El discernimiento es la habilidad de distinguir entre las cosas verdaderas y falsas. Poseer discernimiento es tener clara percepción, buen juicio, y visión incisiva. Un cirujano en la sala de operaciones debe cortar con absoluta precisión el tejido correcto.
La interioridad del ser humano es muy compleja, pero no tenemos que complicarnos, pensando en que debemos ser una especie de psicoanalistas y bucear en las profundidades de las personas. Nuestra función es más sencilla, guiar a las personas a encontrar a Jesucristo, darles la Palabra. Es Cristo el que liberta y conduce al verdadero arrepentimiento y fe.
El Espíritu Santo nos da discernimiento, palabra de sabiduría para ayudar efectivamente a las personas pero necesitamos estar tranquilos y sensibles al Señor.
Cuando nos exponemos a la Palabra nos sorprendemos al descubrir cosas en nuestras vidas que no agradan a Dios. El Espíritu trabaja con la Palabra para señalarnos las áreas que se necesitan ser tratadas, corregidas y ajustadas. A veces no solamente precisamos instrucción sino también reprensión.

5° NO HAY COSA CREADA QUE NO SEA MANIFIESTA EN SU PRESENCIA.

No hay para ella criatura invisible: todo está desnudo y patente a los ojos de Aquel a quien hemos de dar cuenta” (Otra Versión)
El corazón es el origen de los pecados,  Mar. 7:21, 22. Dios sabe los secretos del corazón, Rom. 2:16.
"Están desnudas" sin cubierta, sin disfraz, sin máscara, sin hipocresía, sin pretextos, sin fingimientos, sin excusas. Dios lo sabe todo. Todo queda descubierto ante los ojos de Dios: los he­chos, las palabras, los propósitos, planes, pensamientos, pecados secretos, todos los pecados del corazón (odio, malicia, en­vidia, codicia, avaricia, celos, envidias).
Dice "abiertas" como la persona que queda expuesta en el quirófano ante los cirujanos. Necesitamos exponernos en el quirófano de la Palabra de Dios, no en una sesión de psicoanálisis.
A través de la Palabra accedemos a la posibilidad de volver al estado en el que fuimos creados. Podemos estar desnudos en su presencia, sin tener de qué avergonzarnos, porque la Palabra no solamente expone lo oculto que nos ata, sino que trae sanidad y restauración a la vida de todos los que hemos sido afectados por la mentira sembrada en nuestro corazón. 

Abrámonos a la Palabra de Dios y dejemos que haga su obra en nosotros. ¡Bendito sea su Nombre!



martes, 16 de julio de 2013

LA VOZ PROFÉTICA Ángel Negro



     A desarrollar este tema de la voz profética, no voy a hablar de un ministerio específico, sino de la necesidad de que esta voz profética este presente en toda la comunidad.


Por momentos hablare del ministerio profético en particular, en otros en el ministerio apostólico, también del pastoral, como asimismo acerca de la voz profética en toda la vida de la comunidad.

El énfasis que quiero poner es que fluya la voz profética en toda actividad a través de toda la iglesia.


A través de toda la historia del pueblo de Dios, el ministerio profético ha sido muy destacado y particular, se manifestó este ministerio, siempre al pueblo en nombre de Dios y ese mensaje fue un desafío a los hombres.
Es a través de los profetas del antiguo testamento que llegamos a conocer con más exactitud las condiciones sociales, políticas y religiosas de Israel, hay además rasgos distintivos del carácter de Dios que sólo podemos conocer por el ministerio profético, por ejemplo hay muchas situaciones que hoy nos toca vivir que son similares a las que enfrentaron los profetas del antiguo testamento.

Al escudriñar la actuación de ellos con respecto a las mismas, encontramos el pensamiento de Dios permitiéndonos conocer con más profundidades carácter del Padre.
El carisma del profeta es la palabra de Dios, su ministerio es dar a conocer la voluntad del Señor, los profetas trazaron las líneas y pusieron el cimiento del pueblo. Todo evento de gran trascendencia en el pueblo de Dios fue precedido y acompañado del ministerio profético, en Amos 3:7 dice: porque no hará nada Jehová el señor sin que revele sus secretos a sus siervos los profetas.

Siempre hubo una voz profética en medio del pueblo de Dios, antes de que sucedieran los acontecimientos ellos lo veía. Y lo comunicaban, pero no fueron sólo visionarios, sino que acompañaron al pueblo y fueron parte de su suerte, del mismo modos que Jeremías quien además de profetizar fue parte de la suerte de su pueblo y sufrió juntamente con ellos.

Tenemos el cazo de Daniel que profetizo en el mismo cautiverio, Hageo profetizo, vivió y disfruto de la gloria de la restauración del pueblo de Dios.
Fue el profetismo lo que mantuvo viva la llama de la espiritualidad en la casa de Dios y vez tras vez hicieron volver el corazón de los hombres al Señor. En medio de la decadencia siempre hubo una antorcha profética que estaba ardiendo, en Amos 4:12 dice: prepárate para venir al encuentro de tu Dios, este era el llamamiento de estos profetas a volver a los caminos del Señor.
El ministerio profético como ningún otro marco en el pueblo de Dios ciertos rasgos, como por ejemplo: valor, convicción, fe, desapego por lo pasajero y transitorio, audacia, el no temer hacer el ridículo,saber escuchar a Dios, ser fieles a la palabra recibida, y aún tener como cosa de menor estima la pérdida de la integridad física por amor al Señor, y por fidelidad al mensaje recibido. No eran sólo una voz, una prédica, sino que todo su estilo de vida los acompañaba, la vida de ellos hablaba en forma tan fuerte que dejaba marcas en el pueblo del Señor.
No fueron hombres que se me movieron por ambicionar puestos políticos o religiosos, la fuerzas que los movilizaban a actuar de la manera que lo hicieron era el llamamiento que recibieron y la palabra que ardía en sus corazones y no podían callar.
Quien puede callar cuando la palabra arde en el corazón, esta fue la fuerza motriz que los impulso a actuar y no claudicar, estos hombres tenían u a palabra del cielo en su alma.
Tener palabra de Dios en nuestro corazón no es un lujo, es una necesidad, todo aquel que se llame ministro del Señor no puede tener en poco que la palabra de Dios este ardiendo en su alma.
Ahora bien, Israel se había convertido en una nación, se les había dado leyes y el pueblo se había comprometido una vida de obediencia a Dios y sus mandamientos, el sistema de culto que había establecido en Israel, recordaba constantemente de su dependencia del perdón y la misericordia de Dios. Los sacrificios tenían como fin proveer un medio acercamiento a Dios, y de encontrar perdón cuando alguno había caído en transgresión, pero hubo tiempo cuando llegaron a ser sustitutos de una vida de obediencia y se convirtieron en meras técnicas rituales " para mantener contento a Dios" y tranquila la conciencia. Fueron los profetas los que fustigaron duramente, una y otra vez al pueblo para que volvieran el corazón a Dios.
Dios hablo vez tras vez a través de los profetas, en algunos momentos llegaron a decir al pueblo :vuestros sacrificios me son abominación, no quiero sacrificios; pues llegaron a ser sustitutos de una vida de obediencia a Dios, el error de entender que con sólo llevar algunos sacrificios al templo ya era suficiente, desgraciadamente esto ocurrió vez tras vez.
El culto al Señor o la reunión tradicional, muchas veces se convirtieron en sustitutos de una vida de obediencia a Dios, con ir a tal o cual reunión, o a tal o cual iglesia se tranquilizaba la conciencia, y Dios tuvo que levantar profetas en medio de su pueblo para tocar la conciencia del pueblo de Dios a la vida e obediencia que El había reclamado.
Dios los escogía de diferentes niveles de vida, algunos fueron reacios al llamado divino, especialmente cuando se enteraron el mensaje que tenían que comunicar, como en el caso de Jeremías, de igual modo en el caso de Jonas, se escapó, no quería saber nada, hasta se revelaron . Jeremías llega a decir a Dios que no quiere hablar la palabra de Dios, pero esta palabra que esta en el, es como un fuego que esta metido en sus huesos, (quiso sufrirlo y acallar esa voz pero no pudo), algunos fueron muy ilustrados como Isaías, otros boyeros como Amos. 10.17
Para revelar su voluntad normalmente Dios uso profetas, desde los días de Enoc, pasando por Noé, Abrám, Moisés, hasta Juan el Bautista el último de los profetas del antiguo pacto, es a traves de estos hombres que Dios dio a conocer su voluntad, estos hombres tuvieron una revelación parcial, aunque vieron lo por venir y lo saludaron de lejos, Juan Bautista introdujo a Cristo: la plenitud de palabra, Jesucristo el gran profeta, la palabra viviente que revelo al Padre a los hombres, y fue Cristo (la palabra) quien: dijo el que me ha visto a mi ha visto al Padre. Con Jesucristo comieza una nueva era, el velo del templo se rompe y el Padre da a conocer los misterios que tenia ocultos desde hace siglos. Los profetas que Dios levanta en esta nueva dispensación de su gracia ya no tienen que usar figuras extrañas para hablar al pueblo, se ha hecho la luz, ya que la luz vino a los hombres.
Dios se da a conocer a los hombres tal cual es, sin estar detrás del velo, la voz profética se hace oír y la iglesia se edifica. Los profetas pasan a estar integrados plenamente en la vida de la comunidad desde sus cimientos, la epístola de los Efesios nos dice que somos edificados sobre el fundamento de apóstoles profetas, llegan a ser parte el edificio. Si embargó a lo largo de los siglos la iglesia se desvió de la verdad, muchos de los que tuvieron palabra profética no ha badrón por temor, se aburguesaron o sus bocas fueron cerradas, pero Dios siempre despertó el espíritu profético para volver a sus pueblo al fundamento y restaurar todas las cosas como al principio.

Hoy más que nunca la iglesia necesita un despertar profético, sólo u. Verdadero ministerio profético lograra hacer salir a la iglesia de su estado de postración, de su confución  denominacional, de sus arcaicas y enquistadas tradiciones, de sus interpretaciones tan particulares y hasta a veces absurdas, de sus reuniones sin gloria y de sus ministros sin unción.


Conversando con un pastor Bautista hace algunos días, el me decía: lo que la iglesia necesita son profetas ¿dónde están los profetas?, me agrado escuchar de un hermano que esta dentro de todo un esquema sienta la necesidad de escuchar la voz profética.
Así cómo el pueblo reúne alrededor de sus pastores, lo que reúne  a los hermanos son sus líderes,  del mismo modo lo que reúne los pastores se nuclear alrededor de una voz profética, y al hablar de una voz profética no me refiero a una persona en particular, sino a un espíritu profético, a una revelación profética, a un estilo profético, es en torno a esto que se nuclear los líderes.

La iglesia se achata cuando no tiene unción profética, vive al ras de la tierra, no ve más allá, sino sólo que tiene delante, pierde flexibilidad y por el contrario se refugia en una estructura monolítica donde vive a la defensiva.

La renovación de la iglesia en todo el mundo ha venido de un soberano mover del espíritu santo de Dios, es el quien ha ungido a santos varones con una voz profética, por medio de estos vasos los hermanos han recibido gran luz y estos están amando más la luz que las tinieblas, son días de restauración, el Señor de la iglesia esta restaurando la llama profética en su casa, aleluya.
Los cinco puntos que señalo:
1) La historia del pueblo de Dios giro alrededor de la voz profética. A través de todo el desarrollo de las escrituras siempre vamos a encontrar u a voz profética como centró de todo lo que Dios esta haciendo.
2) Todo evento de gran trascendencia estuvo precedido por una palabra profética.
3) Los hombres con una voz profética acompañaron siempre la suerte del pueblo, tanto sea en gloria como en derrota,   vivieron, sufrieron o sises gozaron con la suerte del pueblo.
4) La llama profética mantuvo viva la llama de la espiritualidad en el pueblo, o les amonesto a volver a Dios.
5) ¡Cuanta necesidad hay en la iglesia hoy de un mover profético!
La necesidad profética en el ministerio pastoral:


1Co 12:28 Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros,(C) luego los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas.


Ef. 4:11 Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros,


Hch. 13: 1-2 Había entonces en la iglesia que estaba en Antioquía, profetas y maestros: Bernabé, Simón el que se llamaba Niger, Lucio de Cirene, Manaén el que se había criado junto con Herodes el tetrarca, y Saulo. 2 Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado.



Esd 6:14 Y los ancianos de los judíos edificaban y prosperaban, conforme a la profecía del profeta Hageo y de Zacarías hijo de Iddo. Edificaron, pues, y terminaron, por orden del Dios de Israel, y por mandato de Ciro, de Darío, y de Artajerjes rey de Persia.


Este último texto señala que prosperaban conforme a la palabra profética, allí había ancianos, también reyes, era un trabajo de equipo alrrededor de la palabra y voluntad de Dios. No se trabajaba alrrdedor de planes que se había hecho, sino conforme a la palabra de Dios. Nadie puede hacer una obra eficaz a solas, tarde o temprano todos nos daremos cuenta que nos necesitamos.
En Antioquia había profetas y maestros, estos ministraba juntos, en este lugar parecería que había profetas de rasgos muy definidos, no en todos los casos se da que hay profetas en forma tan definida como los que había en Antioquia, pero los más importante no sí los hay o no como allí, sino si hay unción profética.
Tiene gran importancia el ministerio profético, no en todos los casos se da que hay ministerio profético, pero si es necesario que halla unción profética. Que todo ministro de Dios actúe bajo la unción profética, que todo pastor trabaje bajo la unción profética, que la comunidad viva bajo la unción profética, este es el deseo de Dios para todo su pueblo.


El pastoreado no es completo sino hay gracia profética que acompañe.

Nm. 16:9 ¿Os es poco que el Dios de Israel os haya apartado de la congregación de Israel, acercándoos a él para que ministréis en el servicio del tabernáculo de Jehová, y estéis delante de la congregación para ministrarles, 
Señalo la importancia del ministerio que hemos recibido del Señor, este capitula que relata la rebelión de Core, Moisés habla con ellos, pongamos atención a la pregunta que les hace Moisés:
Les es poco?
¿Es poco lo que Dios ha hecho con nosotros?
No sólo nos salvo y nos hizo parte de su pueblo, sino que estando en su casa nos aparto para que le sirvamos delante de su presencia, nos aparto para que carguemos con vidas, con familias, con hombres y mujeres para los llevemos al altar de Dios y los presentemos.
Nadie tenga en poco su ministerio, pues es un trabajo santo el que Dios nos ha dado. Dios ha tocado nuestras vidas para que estemos en su casa. 26.51
Aunque tenemos la unción de Dios, no siempre actuamos bajo ella, no siempre nos movemos bajo esta unción.

El pastor y su necesidad de unción profética.

Quiero señalara algunos de los problemas del pastor para entender la necesidad de guía profética.


Uno de los problemas es el humanismo, creo en forma muy personal que lo que más dañó a la iglesia hoy es el humanismo, el peor de los ismos, pues es los más parecido al cristianismo, tiene manto de piedad y apela a la razón y a los sentimientos.


La cosas más parecidas son las más peligrosas, las que mejor pueden engañar, dicen  que el peor enemigo del comunismo no es el capitalismo, sino el socialismo por su parecido.


Hay muchas congregaciones y grupos que no cayeron en grandes herejías, leen la Biblia, creen en la inspiración divina e las Escrituras, pero cayeron en un activismo humano improductivo, que no santificare al pueblo ni tampoco hace la obra de Dios, la gente vive como quiere, hace lo que se le da la gana, y allí pasan los días creyendo que están haciendo la voluntad de Dios, activismo estéril.
Todo pastor es pastor porque tiene corazón de pastor, parece un trabalenguas pero es la verdad. Sino tiene el corazón de pastor se buscará otra cosa.
Es en ese corazón compasivo por la gente donde se mezcla la compasión humana y la compasión de Cristo ,y todos en mayor o en menor medida tenemos problemas en esta área, hay a veces una mezcla de humanismo y sentimentalismo que puede dañar la vida el pastor u obrero, no le lleva a hacer la obra de Dios.
El humanismo para la mente es más bueno que Dios, imaginese una pareja treinta años juntos,  ¡que locura pedirle que se separen! ¿En qué cabeza cabe?, esta pobre mujer se casó con un tranfuga y ahora esta limitada para formar una familia, es inhumano pedirle algo así, y la verdad no es humano, es mandato divino.
El universalizo se pregunta: ¿ puede un Dios bueno mandar a tanta gente al infierno? Al final Dios en un arranque de bondad nos perdona a todos.
Para mente el humanismo se constituye en más bondadoso que Dios mismo.


El humanismo se opone a Dios.
Las presiones de la gente sobre el pastor, la impotencia frente a situaciones difíciles, los pecados de los hermanos y el querer ayudar a todos, la insistente demanda de muchos, el teléfono, el timbre, la presión de la l conciencia, el llorar lo los que lloran de una manera casi constante.
Todo esto puede llegar a producir ciertos conflictos interiores donde no se discierne entre lo humano y lo divino, aveces se actúa más como un buen consejero que como un ministro de Dios, las relaciones cordiales y la amistad suplantan las relaciones espirituales y esto es muy humano.

El bisturí pierde su filo y la palabra de autoridad no es ni luz ni martillo, a esta altura uno puede moverse más por las necesidades que por las prioridades y el que menos se da cuenta de esto es el mismos pastor, su activismo le engaña.

El problema de no saber decir que no frente a la presión y la insistencia, y estas presiones mucha veces van en detrimento de la atención familiar.
La familia, la esposa, los hijos, los hermanos, la necesidad .y llega el momento en que uno esta corriendo de aquí para allá, descuidando y perdiendo de vista las prioridades.
Todo pastor u obrero verdaderamente comprometido siente esa fuerte presión sobre su propia vida.
Como resultado de todo esto, los problema domésticos termina oscureciendo la visión.
Hag. :1 En el año segundo del rey Darío, en el mes sexto, en el primer día del mes, vino palabra de Jehová por medio del profeta Hageo(A) a Zorobabel hijo de Salatiel, gobernador de Judá, y a Josué hijo de Josadac, sumo sacerdote, diciendo:

2 Así ha hablado Jehová de los ejércitos, diciendo: Este pueblo dice: No ha llegado aún el tiempo, el tiempo de que la casa de Jehová sea reedificada. 3 Entonces vino palabra de Jehová por medio del profeta Hageo, diciendo:4 ¿Es para vosotros tiempo, para vosotros, de habitar en vuestras casas artesonadas, y esta casa está desierta?


Entre el primer versículo y el ultimo pasado 3 semanas y 3 días, para Sorobabel, Josué y el pueblo, no era tiempo de reedificaren templo.
Para ellos era tiempo de correr tras las necesidades, de vivienda, trabajo, comida y ropa, de distintas necesidades en un momento en de gran escaces.
Hag 1:6 Sembráis mucho, y recogéis poco; coméis, y no os saciáis; bebéis, y no quedáis satisfechos; os vestís, y no os calentáis; y el que trabaja a jornal recibe su jornal en saco roto. 

Actividad sin productividad, mucho activismo a y trabajo con muy poco fruto y resultado.
¿El porque? yo lo disipo dice el Señor: Hag 1:9 Buscáis mucho, y halláis poco; y encerráis en casa, y yo lo disiparé en un soplo. ¿Por qué? dice Jehová de los ejércitos. Por cuanto mi casa está desierta, y cada uno de vosotros corre a su propia casa. 
Luego hay un llamado a la reflexión: meditad en vuestros caminos.
Actividad sin dirección profética ha sino el  modus operandi de la iglesia por siglos, por mucho tiempo la iglesia se ha movido y actuado de esta manera.
El profeta Hageo no dice que todas esas cosas sean pecado, sino que el orden de preocupación no era el correcto. Hay una ausencia de claridad en las prioridades establecidas, por alertar el ordeños de Dios el dice: yo lo disipo, yo mando la sequía.
Muchas veces la falta de bendición sobre ciertas área en nuestra vida es el resultado de haber alterado el orden de prioridades establecido por Dios.
Sino establecemos prioridades la obra se estanca, distraernos en pequeñeces de la marcha que otros pueden hacer con la misma o quizá mayor gracia, al final todo estanca.
Pablo cuando escribe su carta a los romanos les dice: quiero ir a vosotros, cuando vaya a España pasare por allí, pues no tengo más campo en estas regiones. ¿Cómo es esto? ¿No tenes más a quien predicar en toda la región?
La respuesta de Pablo habría sido: aquí ya hice lo que hacer. Aquí ya hay obreros y ancianos establecidos en cada lugar, ahora le toca a ellos.
Lo que Hageo hace con su ministerio profético es estableces bien la prioridades para alcanzar los objetivos señalado.


Tengamos cuidado con las cosas que nos desvian, a veces parecen inocentes como lo puede ser un libro que leemos, o un mensaje que escuchamos por ahí, pero que nos desvia de aquellas prioridades establecidas por Dios, Jesús puso su rostro como un pedernal y fue a Jerusalén, el tenía una meta, un objetivo y no se desvió de allí.


Alguien podría acusarle de inmisericorde por no atender el ruego de la mujer sirofenicia, el le responde que no es bueno sacarle el pan a los hijos y dárselo a los perrillos, esta es una palabra dura para algunos, pero el estaba enfocado en aquello que le fue dado para hacer, y fue firme y decidido para hacer esa obra, te cuidado tu corazón y sentimiento nos pueden engañar.
El otro problema que nos puede ocurrir es la resignación, uno bajá la guarda y contempla algunas metas como inalcanzables.

Veo a algunos predicar de algunos temas con gran vehemencia, pero luego en la práctica ya se han resignado.

Muchos salieron con gran fuerza pero quedaron en el camino con un sensación de fracaso, salieron a conquistar un imperio pero se comparan un pequeño terreno.
Cuando entres en el espíritu de resignación, lee hebreos 11, la crónica de varones que no se resignaron, y nosotros estamos aquí porque otros antes que nosotros no se resignaron, quizá con luchas y problemas, necesidades y resignaciones siguieron adelante porque vieron más allá.
Y si aún  o podemos alcanzar esa visión, nos proyectamos con gran fe para otros lo alcancen, hemos visto algo que nos hace marchar hacia adelante y plantamos algo quizá para que otros lo cocechen.
La necesidad de visión profética, este ministerio mantiene viva la visión y da los ajuste necesarios para seguir con paso firme hacia los objetivos.
El ministerio profético ve más allá, las escrituras declara que un pueblo sin visión perece.
En profeta es el hombre del magullo, ve un poco más lejos que otros. Ve los peligros antes que los demás, ve también la mano de Dios, no hay nada más penoso que un fuerte sin mangrullo, y una iglesia sin palabra profética.
El atalaya ve tanto los peligros, como el auxilio que viene.
Es triste ver una iglesia si n esta defensa, Pablo pudo decir: yo se que después de mi partida..., el estaba viendo cosas que podrían suceder, advirtiendo los cuidados que tenían que tener los obispos de la iglesia, ve los peligros que enfrentarían, lo mismo hace Moisés antes de entregarle el mando a Josué.
Pero así como ve más lejos el peligro, también como Eliseo puede ver alrededor la ayuda celestial.
Hoy la iglesia tiene gran necesidad de hombres que puedan ver más allá.

El profeta como hombre que ve más allá, alerta de peligros, corrige desviaciones, provee los ajustes necesarios para seguir con paso firme hacia los objetivos.

A CONTINUACIÓN (To be continued)

Ahora estamos viviendo 500 años después de la reforma con Martín Lutero. Estamos agradecidos por lo que él hizo, pero no vemos la Iglesia...