viernes, 28 de junio de 2013

¿CÓMO PUDO SUBSISTIR LA IGLESIA POR MÁS DE DOS MIL AÑOS? 2da. Edición Oscar Gómez



Deuteronomio 32:7  dice  “Acuérdate de los tiempos antiguos, Considera los años de muchas generaciones; Pregunta a tu padre, y él te declarará; A tus ancianos, y ellos te dirán” Cada tanto es necesario acordarnos y reflexionar en los tiempos antiguos, considerar las generaciones pasadas y preguntarle sobre ello a nuestros antecesores.
  ¿Cómo logró sostenerse la iglesia por más de dos mil años cuando otros reinos e imperios que contaban con poderío económico, político, militar se desmoronaron  no quedando nada de ellos? Vinieron a mi mente varios pensamientos. 

6 RESPUESTAS O RAZONES

1) Porque Dios tiene un propósito que se propuso cumplir

   Él tiene Su plan: “tener una familia de muchos hijos semejantes a Jesús” y conmigo o sin mí lo va a cumplir. Seguirá adelante ¡Aleluya! Podemos llamarle una “santa obstinación”.
 Efesios 1:11 En él asimismo tuvimos herencia, habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad1:12 a fin de que seamos para alabanza de su gloria, nosotros los que primeramente esperábamos en Cristo”.
   Acerca del propósito eterno ya se habló en distintas ocasiones.
Dios cumplirá su propósito en nosotros. El Espíritu Santo está comisionado y empeñado en su realización. En nosotros fue depositado el poder de resurrección que operó en Cristo para ser protagonistas de esta proyecto eterno.

2) Por cristianos sencillos que hablaron a otros de Jesús en circunstancias cotidianas.

Discípulos que hicieron de la evangelización un estilo de vida, que pudieron decir como Pablo “mi evangelio”. Sin recursos, sin grandes estructuras, predicaron en su generación y de esta manera garantizaron la continuidad de la iglesia.
Al respecto Hugo De Francesco dice:  Gente común que hacia cosas extraordinarias.
- Gente muy sencilla llena de poder. (BP)
Muchos creen que la mejor forma en que la Iglesia crecerá será por GRANDES esfuerzos evangelísticos, hechos por GRANDES evangelistas, a través de GRANDES medios de difusión. Pero sería interesante (sin desmerecer los esfuerzos, los evangelistas y los medios de difusión), analizar en el libro de los Hechos, algunas cosas aparentemente "comunes" y "sencillas" por las cuáles se extendió grandemente el evangelio en la iglesia primitiva.
CRISTIANOS "COMUNES" fundan, EN SITUACIONES "COMUNES" (sin un gran esfuerzo evangelístico) una de las iglesias más poderosas de la iglesia primitiva: ANTIOQUÍA. No había grandes evangelistas ni apóstoles. ¡Sólo cristianos sencillos, llenos de fe y osadía! ¡Lo que hacés donde estás, es importante! ¡Cuántos cristianos "comunes" me han inspirado con su fe, osadía, dedicación y entrega al Señor!
Situaciones de enfermedad, muerte, conflicto, pueden ser usadas para la conversión de alguien.

El crecimiento de la Iglesia depende de todos. Dios está fabricando oportunidades para que nosotros las aprovechemos.

3) Por la tarea de hacer discípulos

   Jesús formó a doce que fueron continuadores de la obra, pero si él no habría hecho discípulos todo hubiera terminado. Teudas, mencionado en las escrituras, también tuvo un movimiento pero quedó reducido a nada.
   No es difícil comprender que si la iglesia subsistió hasta hoy es porque siempre hubo quien formó discípulos. Ej. Los caños de agua para emisarios.
   El discipulado se debe caracterizar por la repetición o catequesis, tenés que ser catequizado por alguien. Todo debe ser recordado, a fin de que podamos estar practicando toda la enseñanza de Cristo Jesús.
Por la catequesis subsistió la iglesia durante más de dos mil años.

   El discipulado asegura la continuidad de la iglesia porque se dedica exclusivamente a las personas no a las actividades o a las cosas. Debemos reafirmar las relaciones entre nosotros, no descuidar esta verdad tan preciosa.
   
Si en esta vida no adiestramos discípulos seremos como sombras fugaces, éste es el único legado válido que debemos dejar. En los velatorios se dice “qué buen hombre que fue fulano” pero la pregunta es ¿dejó discípulos?
Proponete ganar a uno para Cristo, y empezá a catequizarlo, esta es la mejor inversión que podés hacer en el reino de Dios.

4) Por los avivamientos que hubo en el transcurso de los siglos

   En determinados momentos de la historia Dios irrumpió en su pueblo derramando de su Espíritu Santo, trayendo frescura y renovación siempre debido a hombres y mujeres que se dispusieron a orar con almas angustiadas por el estado de la iglesia.
Hoy podemos determinar algunas de estas grandes olas de avivamiento, al respecto anoté lo siguiente: 

1° ola: pentecostés y los primeros cristianos. 

2° ola: movimiento de los Wesley, Whitefield, Edwards, Finney, etc. 

3° ola: Movimiento pentecostal de principios del 1900 (calle Azuza) 

4° ola: La denominada “lluvía tardía”. 

5° Movimiento carismático de principios de 1960. 

6° ola: hombres carismáticos de fin de siglo o milenio (tanto en América, África, Europa y Asia)

Según los entendidos en el mar, especialmente los sursfistas la séptima ola es la más grande y es la que se avecina, lo que nos toca a nosotros es orar, orar y orar hasta que venga.

5) Porque la iglesia es Cristo mismo (su cuerpo)

Cuando Pablo iba camino a Damasco ¿a quién perserguía a Cristo o a la iglesia?  Jesús dijo ¿Saulo por qué me persigues?
Hay una plena identificación, fusión, termo-fusión, unidad, etc. entre Cristo y nosotros, su iglesia, de hecho se los llamó cristianos porque los veían como pequeños cristos.

6) Porque la presencia de Jesús estuvo, está y estará siempre en medio de su pueblo.

“Andaré y habitaré en medio de ellos”  “en medio de la congregación te alabaré”
“las siete iglesias de apocalipsis”. Etc.
El es la puerta, la verdad, el camino, es Señor de señores y Rey de reyes salió venciendo para vencer. El es quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder y por quién todas las cosas (inclusive la Iglesia) subsisten (Hebreos1:1)
Estas en el lugar más seguro: La Iglesia. ¡Aleluya! No te vayas, no la abandones, no hay otro lugar más firme.

Conclusiones:

¿Cómo podemos colaborar para que la iglesia siga caminando y se perpetúe en el tiempo?


  • Cooperemos en la realización del propósito eterno de Dios.



  • Utilicemos las circunstancias cotidianas para hablar a otros de Jesús.



  • Discipulemos a otros con responsabilidad, ejerciendo paternidad espiritual.



  • Oremos por un nuevo despertar del Espíritu Santo.



  • No nos vayamos del cuerpo de Cristo, no olvidemos que Cristo es su iglesia.



  • Experimenta cada día la fresca presencia de Jesús en tu vida

viernes, 14 de junio de 2013

EL DISCÍPULO BUEY Oscar Gómez



    Buey es el nombre que se le da al toro dedicado antiguamente a tareas agrícolas como tirar de arados y carros, es común el uso del buey para la agricultura, alimentación, tiro de carretas, y arrastre de ganado. En una época donde no existían los tractores de Massey y Fergusson los trabajos de arado eran cansadores y de poco rendimiento si no se tenía bueyes, pero cuando un agricultor los tenía era el más avanzado, no olvidemos que el buey comía pasto y a medida que caminaba lo despedía, pero éste era el precio de la producción y el desarrollo de antaño.

Proverbios 14: 4

Sin bueyes el granero está vacío; Mas por la fuerza del buey hay abundancia de pan. Sin bueyes el granero está vacío, más por la fuerza del buey hay undancia de pan”
I- El discípulo buey es quién trabaja en la siembra y en la cosecha espiritual.

Sin el discípulo buey la iglesia se vacía de a poco porque falta su trabajo, su fuerza, su empuje. Si la iglesia decrece y no se ve la cosecha es porque faltan los discípulos bueyes.
En cambio, si hay discípulos bueyes habrá abundancia de trigo de nuevas vidas y nuevos discípulos en el reino de Dios.

El discípulo buey también ensucia los corrales
Hay cosas en el buey que son desagradables pero era el que traía el crecimiento. El pasaje alude que un buey trae aparejado consigo suciedad, pero es una tremenda ayuda para la siembra y por ende para aumentar la cosecha.
El discípulo buey anda con olor de estiércol porque tiene contacto con la miseria, con la suciedad de sus semejantes mientras que otros siempre están “perfumaditos”, pero indudablemente en el tiempo de la cosecha se notará la diferencia.
Génesis 27: 1 Aconteció que cuando Isaac envejeció y sus ojos se oscurecieron quedando sin vista, llamó a Esaú, su hijo mayor, y le dijo: --¡Hijo mío! Él respondió:--Aquí estoy. 2--Ya soy viejo --dijo Isaac-- y no sé el día de mi muerte. 3 Toma, pues, ahora tus armas, tu aljaba y tu arco, y sal al campo a cazarme algo”
A su vez el discípulo buey da trabajo, hay que limpiar su corral, tiene sus luchas, sus pruebas, sus frustraciones y cansancios que hay que atender, pero es el que llena el granero, el llena la iglesia.
Cuanto más bueyes tengamos, más “subproducto de buey” tendremos que barrer, pero mayor será la cosecha.

Tenemos dos opciones: ser discípulo buey o turistas del reino.

Isaías 1:3

El buey conoce a su dueño y el asno el pesebre de su amo;pero Israel no conoce, mi pueblo no tiene entendimiento”

II- El discípulo buey reconoce autoridad

El buey es un animal bastante grotesco, peludo, torpe. Agacha la cabeza y le da para adelante, pero con sus ojitos conoce a su dueño, no es rebelde.
El discípulo buey sabe reconocer autoridad, a su Señor Jesús y también a sus mayores en la fe.
No hay peligro que el discípulo buey aplique toda su visión y su fuerza en la cosecha, no se va ir porque reconoce autoridad. Déjenlo que avance todo lo que quiera que no hay amenaza, él conoce a su dueño. Dios quiere que aprendamos del buey.
Si es buey no hay problemas, si es cabra cuidado.
El mal que atraviesa la iglesia es que algunos comienzan a cosechar, a tener discípulos, grupos, etc. y se olvidan de sus mayores, no conocen más a su dueño.

Tener un discípulo buey es una bendición ¡claro que sí! Pero también es un problema si el discipulador no es buey, si no se quiere ensuciar en la obra, ni dedicarse a la cosecha de vidas.

Para que el discípulo buey rinda en la cosecha hay que ponerle otro buey al lado, es decir “una yunta de bueyes”
El que puede llevar el yugo de Jesús es el discípulo buey.
Yugo es un artefacto de madera al cual, formando yunta, se unen los bueyes, y se sujeta la lanza del carro. Se los une para que su trabajo sea más eficaz en el campo.
El día de bueyes es una medida de superficie de ámbito rural ya en desuso. Es la extensión de terreno que podía arar una pareja de bueyes en un día. Equivale a unos 1.250 metros cuadrados.
El discípulo buey necesitará de un compañero para que llegue a ser más efectivo en su labor, si no el yugo está demás. Con los dos ojos se corrige la visión. Aunque este es un tema para desarrollar aparte.

2° Timoteo 5: 17 y 18

“Los ancianos que gobiernan bien, sean tenidos por dignos de doble honor, mayormente los que trabajan en predicar y enseñar. 5:18 Pues la Escritura dice: No pondrás bozal al buey que trilla; y: Digno es el obrero de su salario”

III- Al discípulo buey no hay que ponerle impedimento en su trabajo

El buey no es un animal doméstico, no lo podemos tener de mascota dentro de la casa, es para el trabajo duro, sucio, necesita espacio, campo, muchas hectáreas, de la misma manera el discípulo buey tiene tal fuerza y visión que no es fácil medir, hay que dejarlo trillar, arar el campo, y a la vez proveerles las herramientas y el respaldo necesario, ya sea en lo espiritual y material.
Acá Pablo compara a los ancianos y a los obreros con los bueyes. Aleluya!
Estos deben ser los encargados que los graneros, que la iglesia se llene de preciosos frutos. El discípulo buey no es de escritorio, es de campo, de obra. Etc.

Conclusión


  • Sé un discípulo buey en la iglesia de Cristo no un simple turista.
  • Cuidemos de aquel que es un discípulo buey porque las mascotas nos nublan la visión.
  • Si en la iglesia predomina el discípulo buey habrá una gran cosecha en el presente y mucho más en el futuro para la honra de Dios.









domingo, 9 de junio de 2013

UN PENSAMIENTO SOBRE LAS IGLESIAS BARRIALES Oscar Gómez


                                                                       
      10:13 porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.10:14 ¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique? 10:15 ¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? Como está escrito: ¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas!

Renovación y Cambio

Dios quiere darnos en este tiempo una visión más amplia de la tarea evangelizadora y un acercamiento más adecuado a nuestros vecindarios.
Será muy difícil desarrollar una acción a fondo en la conversión de las personas si no se introducen los cambios necesarios dándole debida atención a la misión barrial. La situación que vive la iglesia en general, amarrada a formas de trabajo bien conocidas, útiles en otro tiempo, urgen de renovación y cambio.
El vino nuevo que Dios quiere derramar necesitará odres nuevos, es decir una nueva forma de ser y hacer iglesia, de esto tratan las iglesias barriales.

Ideas Claras

Esta acción en los vecindarios deberá estar sostenida por ideas claras, una visión definida de lo que se busca y una ejecución inteligente. Los conceptos que siguen, más que utopías, son un programa de trabajo centrado en los barrios.
Nuestra idiosincrasia es muy dada a improvisar y a hacer las cosas “de última” o “a la criolla”, pero la madurez en el Señor nos exige orar más, pensar mejor, organizar mejor y obtener mejores frutos.
Necesitamos tener una visión, trazar estrategias y programas concretos, con el transcurrir del tiempo evaluar y hacer los cambios que fuesen menester.
No nos quedemos con una sola forma de trabajo, pensar que no puede haber otra u otras vías. Si este es nuestro criterio el resultado será el desaliento y los corrales vacíos.
La iglesia vecinal tendrá que trazar, bajo la guía inequívoca del Espíritu Santo, una estrategia y plan evangelizador de acuerdo a la situación propia del lugar.
No importa que con el tiempo las iglesias en cada barrio tengan formas distintas de trabajar, pero si así el Espíritu las guía para que la obra sea más profunda, prolífica, ágil y rápida, es este el camino que se debe seguir. A su vez tendremos que desarrollar un espíritu reflexivo y creativo, es decir mayor amplitud. Indudablemente el avance será el resultado de darle al Espíritu Santo el lugar correspondiente, él nos mostrará el camino.

sábado, 8 de junio de 2013

EL GRUPO MÁS DESCUIDADO: NUESTROS VECINOS Oscar Gómez





Como epílogo de esta serie nos pareció importante transcribir algunas consideraciones del Libro “El llamado ineludible” de Kenneth Strachan.

El discípulo en su vida diaria

Los hermanos deben llegar a experimentar un sentido de misión específica, considerarse esenciales en la obra de Dios. En cierto modo hace falta comunicar una visión de lo que cada cristiano está llamado a hacer.
El requisito que califica al hombre para ser testigo del Señor es haber sido salvo por la gracia redentora de Cristo, “creí por lo cual hablé”.
Nada capacita tanto a un hombre para hablar a otro hombre como el hecho de ser hombre. Un hombre puede hablar a otros por las experiencias de la vida humana con todas sus luchas y necesidades, esperanzas y temores. Como hombres de pasiones semejantes-gente común con sus limitaciones, porque en el mundo predomina la gente corriente como nosotros-dando testimonio de Cristo.
Luego de la experiencia de la gracia, nada es tan importante para el testimonio como el recuerdo constante de nuestra humanidad. Es este el punto de contacto, no la experiencia cristiana ni la personalidad, sino el vínculo de una condición humana común ¡Cuánto necesitamos recordar esto!
El potencial de la misión comienza a percibirse cuando uno cae en la cuenta de que este cuerpo nuestro, con todos sus puntos fuertes y sus debilidades, es el instrumento de que él quiere servirse para la realización de su voluntad.

El lugar concreto donde Dios nos ha colocado

Otra verdad que hay que comprender es que Dios ha colocado a cada cristiano en una situación específica en la que viene a ser la clave del testimonio concreto para un grupo determinado. Su vecindario, lugar de trabajo, parentela, etc. La aceptación de nuestra situación y la conciencia de las posibilidades que esto encierra constituyen valiosos elementos que capacitan al discípulo para el testimonio que está llamado a dar. La mujer samaritana fue el instrumento clave para la redención de todo su pueblo.
Hay un sitio específico donde Dios nos ha colocado, no perdamos ese privilegio, necesitamos abrir los ojos. La cordialidad y el discernimiento para una comunicación eficaz se combinan para llevar a cabo un ministerio único y maravilloso.

El grupo más descuidado

Quizá el grupo más descuidado es el de nuestros amigos y vecinos con quienes estamos en contacto constante año tras año. Nuestro trato con ellos es cuando mejor irregular y fugaz. Nos parece más fácil dedicarnos a un programa de actividades organizadas en nuestra iglesia, los cuales nos llevan el tiempo y las energías y nos aislan de aquellos que están más próximos a nosotros. Cristo le dijo al gadareno una vez libre “Vete a ti casa, con tus parientes, y cuéntales todo lo que el Señor ha hecho contigo, y como ha tenido compasión de ti”.
Posiblemente la razón de descuidar a los que están más próximos a nosotros (y esto a menudo incluye a los miembros de nuestra propia familia) es que el darles testimonio nos exige mucho más tiempo y más dedicación. Implica ganarse el derecho de hablar, el esfuerzo por comunicarse y la voluntad de tener en cuenta las diferencias y los problemas relacionados con la fe.
Pero Cristo quiere que comencemos en nuestra propia Jerusalén y que descubramos el gozo y la recompensa de una vida plena y satisfactoria de testimonio que se dirige en forma consciente y se ocupa de modo continuo, por amor a Jesucristo, de aquellos que nos rodean.




miércoles, 5 de junio de 2013

LA LUCHA ESPIRITUAL EN LOS BARRIOS Oscar Gómez




Para que Satanás no tome ventaja sobre nosotros, pues no ignoramos sus planes”
                                  2da. Corintios 2: 11 (Nueva Biblia de Los Hispanos)

Los barrios tienen un sub-mundo de maldad y operaciones diabólicas, por supuesto que esto no es ninguna novedad, pero si anhelamos establecer iglesias barriales debemos estar atentos a la esfera espiritual. Cada vecindario tiene su curandero, su bruja, los que practican alguna clase de magia, lectura de cartas y cosas aún más densas. Satanás marca el paso en los barrios, provoca caos, violencia, miedo y enemistades. Claro que no enfocaremos nuestra obra en estas cosas, sino en Cristo Jesús, no obstante será menester discernir contra quién luchamos. Sin esta comprensión nuestra labor no alcanzará los frutos buscados.
No hay que andar “cazando brujas” pero las visitas a los distintos hogares del vecindario y el diálogo que entablemos con ellos pondrán al descubierto al enemigo. En algún momento sentiremos la oposición diabólica y habrá que actuar.

Nuestras armas espirituales

Si anhelamos una iglesia barrial que se afirme y crezca tenemos que dedicarnos a la intercesión, rogando al Señor que despeje los aires, que se rompan las cadenas que atan a barrios y familias enteras.
Hay una realidad social, pero también hay una realidad espiritual, siendo nuestra tarea lidiar en ambos frentes. Definitivamente la gracia y el poder de Dios está con nosotros. Más son los que están de nuestro lado que los del adversario
La comunidad barrial deberá dedicarse a la oración y al ayuno, armas utilizadas por Jesús en el inicio de su ministerio y por cierto son las únicas con las cuales contamos para hacer a las personas discípulos de Jesucristo

Sobre la lucha espiritual Jorge Himitian expresa:

No somos militares en receso esperando una guerra. ¡Estamos en guerra! Y nuestra lucha, según Pablo, es contra un enemigo astuto, bien organizado, que tiene planes, tácticas, y una estrategia.
La guerra no está en el plano natural, sino en el espiritual. Por eso requiere armaduras espirituales, adiestramiento espiritual, sensibilidad espiritual. Porque lo espiritual determina las cosas que acontecen aquí en la tierra.
Además, esta guerra es sin cuartel. No hay tregua. Es una guerra incesante, hasta la victoria final. Hay guerra pero Dios nos ha dado armas poderosas para destruir las fortalezas del enemigo.
El enemigo trabaja en la oscuridad, en el anonimato. Hizo su trabajo de tal manera que la mayoría de las personas ni creen en su existencia. Se pudo camuflar muy bien, para llevar adelante su táctica. Una de las estrategias principales de Satanás es conquistar la mente e imponer una ideología contraria a la de Dios. Respondamos al llamado de Dios, como soldados de Jesucristo estemos a sus órdenes” (Retiro de Jóvenes, año 1986)


A CONTINUACIÓN (To be continued)

Ahora estamos viviendo 500 años después de la reforma con Martín Lutero. Estamos agradecidos por lo que él hizo, pero no vemos la Iglesia...