EL DISCÍPULO BUEY Oscar Gómez



    Buey es el nombre que se le da al toro dedicado antiguamente a tareas agrícolas como tirar de arados y carros, es común el uso del buey para la agricultura, alimentación, tiro de carretas, y arrastre de ganado. En una época donde no existían los tractores de Massey y Fergusson los trabajos de arado eran cansadores y de poco rendimiento si no se tenía bueyes, pero cuando un agricultor los tenía era el más avanzado, no olvidemos que el buey comía pasto y a medida que caminaba lo despedía, pero éste era el precio de la producción y el desarrollo de antaño.

Proverbios 14: 4

Sin bueyes el granero está vacío; Mas por la fuerza del buey hay abundancia de pan. Sin bueyes el granero está vacío, más por la fuerza del buey hay undancia de pan”
I- El discípulo buey es quién trabaja en la siembra y en la cosecha espiritual.

Sin el discípulo buey la iglesia se vacía de a poco porque falta su trabajo, su fuerza, su empuje. Si la iglesia decrece y no se ve la cosecha es porque faltan los discípulos bueyes.
En cambio, si hay discípulos bueyes habrá abundancia de trigo de nuevas vidas y nuevos discípulos en el reino de Dios.

El discípulo buey también ensucia los corrales
Hay cosas en el buey que son desagradables pero era el que traía el crecimiento. El pasaje alude que un buey trae aparejado consigo suciedad, pero es una tremenda ayuda para la siembra y por ende para aumentar la cosecha.
El discípulo buey anda con olor de estiércol porque tiene contacto con la miseria, con la suciedad de sus semejantes mientras que otros siempre están “perfumaditos”, pero indudablemente en el tiempo de la cosecha se notará la diferencia.
Génesis 27: 1 Aconteció que cuando Isaac envejeció y sus ojos se oscurecieron quedando sin vista, llamó a Esaú, su hijo mayor, y le dijo: --¡Hijo mío! Él respondió:--Aquí estoy. 2--Ya soy viejo --dijo Isaac-- y no sé el día de mi muerte. 3 Toma, pues, ahora tus armas, tu aljaba y tu arco, y sal al campo a cazarme algo”
A su vez el discípulo buey da trabajo, hay que limpiar su corral, tiene sus luchas, sus pruebas, sus frustraciones y cansancios que hay que atender, pero es el que llena el granero, el llena la iglesia.
Cuanto más bueyes tengamos, más “subproducto de buey” tendremos que barrer, pero mayor será la cosecha.

Tenemos dos opciones: ser discípulo buey o turistas del reino.

Isaías 1:3

El buey conoce a su dueño y el asno el pesebre de su amo;pero Israel no conoce, mi pueblo no tiene entendimiento”

II- El discípulo buey reconoce autoridad

El buey es un animal bastante grotesco, peludo, torpe. Agacha la cabeza y le da para adelante, pero con sus ojitos conoce a su dueño, no es rebelde.
El discípulo buey sabe reconocer autoridad, a su Señor Jesús y también a sus mayores en la fe.
No hay peligro que el discípulo buey aplique toda su visión y su fuerza en la cosecha, no se va ir porque reconoce autoridad. Déjenlo que avance todo lo que quiera que no hay amenaza, él conoce a su dueño. Dios quiere que aprendamos del buey.
Si es buey no hay problemas, si es cabra cuidado.
El mal que atraviesa la iglesia es que algunos comienzan a cosechar, a tener discípulos, grupos, etc. y se olvidan de sus mayores, no conocen más a su dueño.

Tener un discípulo buey es una bendición ¡claro que sí! Pero también es un problema si el discipulador no es buey, si no se quiere ensuciar en la obra, ni dedicarse a la cosecha de vidas.

Para que el discípulo buey rinda en la cosecha hay que ponerle otro buey al lado, es decir “una yunta de bueyes”
El que puede llevar el yugo de Jesús es el discípulo buey.
Yugo es un artefacto de madera al cual, formando yunta, se unen los bueyes, y se sujeta la lanza del carro. Se los une para que su trabajo sea más eficaz en el campo.
El día de bueyes es una medida de superficie de ámbito rural ya en desuso. Es la extensión de terreno que podía arar una pareja de bueyes en un día. Equivale a unos 1.250 metros cuadrados.
El discípulo buey necesitará de un compañero para que llegue a ser más efectivo en su labor, si no el yugo está demás. Con los dos ojos se corrige la visión. Aunque este es un tema para desarrollar aparte.

2° Timoteo 5: 17 y 18

“Los ancianos que gobiernan bien, sean tenidos por dignos de doble honor, mayormente los que trabajan en predicar y enseñar. 5:18 Pues la Escritura dice: No pondrás bozal al buey que trilla; y: Digno es el obrero de su salario”

III- Al discípulo buey no hay que ponerle impedimento en su trabajo

El buey no es un animal doméstico, no lo podemos tener de mascota dentro de la casa, es para el trabajo duro, sucio, necesita espacio, campo, muchas hectáreas, de la misma manera el discípulo buey tiene tal fuerza y visión que no es fácil medir, hay que dejarlo trillar, arar el campo, y a la vez proveerles las herramientas y el respaldo necesario, ya sea en lo espiritual y material.
Acá Pablo compara a los ancianos y a los obreros con los bueyes. Aleluya!
Estos deben ser los encargados que los graneros, que la iglesia se llene de preciosos frutos. El discípulo buey no es de escritorio, es de campo, de obra. Etc.

Conclusión


  • Sé un discípulo buey en la iglesia de Cristo no un simple turista.
  • Cuidemos de aquel que es un discípulo buey porque las mascotas nos nublan la visión.
  • Si en la iglesia predomina el discípulo buey habrá una gran cosecha en el presente y mucho más en el futuro para la honra de Dios.