LA NECESIDAD DE LEVANTAR EL CAMPAMENTO Oscar Gómez



Éxodo 19:1  "En el mes tercero de la salida de los hijos de Israel de la tierra de Egipto, en el mismo día llegaron al desierto de Sinaí. 19:2 Habían salido de Refidim, y llegaron al desierto de Sinaí, y acamparon en el desierto; y acampó allí Israel delante del monte"

     ¿Qué es un campamento?

Lugar en terreno abierto acondicionado para albergar personas que van de camino en forma provisional y temporaria. Sitio de descanso intermedio. 

Se acampa al costado de una ruta, en un campo, entre ciudad y ciudad. A pasar un noche o un día, nada más.

Al pasar el tiempo nos acostumbramos, ya no son más un problema las incomodidades de un campamento. Ej, cuando fuimos a Copiapó e hicimos un campamento frente al mar. Dormir con los pies afuera de la carpa. Las estacas que molestan, etc.

"Es seguramente el hombre un animal social" Dijo Séneca un filósofo de la Roma imperial.

Cuando el ser humano se acostumbra a un ritmo, le cuesta cambiar el paso. ¿Quién no oyó el dicho "más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer"? Uno se acaba acostumbrando a la rutina, por eso a la hora de enfrentar nuevos proyectos, de abordar nuevas perspectivas, quien más y quien menos tiene sus reticencias, sus miedo. 

Platón expresó esta misma idea de una forma más literaria en el Mito de la caverna, cuando venía a decir que aquellos hombres que habían permanecido atados durante toda su vida en el fondo de la caverna viendo sombras, harían sin embargo cualquier cosa para evitar que alguien los desatara y les obligara a salir en busca de un mundo nuevo y más real"
Se habla del «statu quo» en el sentido de una situación profundamente estancada, cuya enorme inercia hace muy difícil cambiarla

Cuando acampamos involucionamos. 
Nos volvemos estacionarios. El estacionario es aquel que se queda en una sola estación, que no pasa a la siguiente.

También perdemos de vista la meta, el gran objetivo, también la ciudad celestial.

Es probable que hayamos acampado en nuestra vida espiritual.
Nos acostumbramos a:
-No tener discípulos. Estoy cómodo así aunque no sea la voluntad de Dios.
-Ser un pequeño grupo muy feliz sin proyección.
-Discipulado siempre adentro de una casa, donde hasta los hijos pequeños saben que va a suceder.
-Tener el mismo programa domingo a domingo sin esperar la intervención y la guía del Espíritu Santo.
-No expandirnos como iglesia a otros sitios.

LA ORDEN ES DESACAMPAR, A LEVANTAR EL CAMPAMENTO  y  REMOVER LA TIENDA.

Génesis 13:17 "Levántate, ve por la tierra a lo largo de ella y a su ancho; porque a ti la daré. 13:18 Abram, pues, removiendo su tienda, vino y moró en el encinar de Mamre, que está en Hebrón, y edificó allí altar a Jehová"

¿Qué debemos hacer para desacampar?

1° Evaluar las cosas que estamos haciendo, hacer una autocrítica de aquello que no produce, que no nos desarrolla en Dios y cambiarlas.

2° Rever  y replantear nuestras relaciones, con quién nos juntamos. Cuidarnos de las relaciones tóxicas que nos traban, nos embrutecen, que impiden mayor compromiso con Cristo, sean cuales fueran.

3°  Renovar nuestra vida en Dios cada día. Saber que nuestra meta es llegar a ser semejantes a Jesús por lo cual nuestro carácter necesita seguir en transformación permanente.

4°  Hacer discípulos y también ampliar el número de discípulos.

5° Entrar en una vida de fe, que presenta desafíos, nuevas confrontaciones con la circunstancias que nos son adversas. No nos olvidemos que fuimos justificados por la fe, vivimos por fe, caminamos por fe y peleamos la batalla espiritual por fe. (Hebreos 11)

6°   Filipenses 3: 3:7 al 16