DEJEMOS QUE EL CIELO SATURE NUESTROS PENSAMIENTOS Introducción Tato Himitian






Colosenses 3.2 (B. al Día) 

Dice el apóstol Pablo: "Fijen la mirada en las grandes riquezas y el indescriptible gozo que tendrán en el cielo, donde ÉL ocupa junto a Dios el sitio más excelso de honor y poder. Dejen que el cielo sature sus pensamientos, y no pierdan el tiempo en las cosas de este mundo".

Salmo 73. 25-26 (R.V.)

El salmista David se expresa en su salmo diciendo: "¿A quién tengo yo en los cielos sino a ti? Y fuera de ti nada deseo en la tierra. Mi carne y mi corazón desfallecen; más la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre". (otra versión dice: Todo mi ser se consume, la salud me falla, el ánimo decae, ¡Pero Dios permanece! ¡El es la fuerza de mi corazón!).

¿A quién tengo yo en los cielos? Él es el que ocupa junto al Padre el sitio más excelso de honor y poder. Su nombre es Jesucristo.  El nos ha amado con amor eterno, amor sin límite, sin medida, amor infinito, amor grande; el cubre y sostiene cada día nuestras vidas manifestando su gracia, misericordia y fidelidad.

Bendecimos  a Dios,  que nos incluyó en su proyecto eterno como hijos amados, y hoy podemos decir: Mi porción es Dios para siempre. Amén.

                      CINCO ÁREAS EN QUE PODEMOS
ABRIR ESPACIO A DIOS CADA DÍA


1) La alabanza – como expresión de una vida victoriosa, confesando las virtudes y  atributos de Dios.


2) La adoración – como expresión de un profundo reconocimiento de aquello que Dios es, expresada hacia Dios en reverencia, en postración, en entrega y rendición. 


3) La oración – como expresión de una vivencia espiritual donde Dios interviene.


4) La Palabra de Dios – como expresión de conocer a Dios por su Palabra (VERBO - LOGOS).    


5) La predicación del kerigma como expresión de la proclamación del Evangelio. El kerigma es el poder de Dios para la salvación y transformación de todo aquel que cree.