viernes, 21 de diciembre de 2012

TODAS LAS MANZANAS DE SATANÁS TIENEN GUSANOS 2da. Edición Oscar Gómez




Todas las frutas son ricas pero no sé cuantas se pueden igualar a la manzana. A quién no le dio ganas de comer una al verlas lustradas y exhibidas en sus cajas.
Hay una especie de manzana que es roja y deliciosa, es la más buscada, una manzana extremadamente rica y alimenticia. Si se come con la piel es más nutritiva. Pero muchas veces estas lindas frutas tienen gusano en su interior.

I)Tres manzanas de Satanás

1.La manzana de la desobediencia

Tiene sus derivados: Indisciplina alude a la falta de obediencia con respecto a unas normas establecidas, particularmente en el cumplimiento de un trabajo. Insubordinación, rebeldía, sublevación e insumisión designan una acción de levantamiento en contra de una autoridad establecida. Resistencia a cumplir con lo que se ordena.
La desobediencia fue y es la causa de todos los males.
El gusano que tenía esta manzana fue letal, venoso en gran manera, contaminó a toda la creación y especialmente a la raza humana.
De esta comimos todos y debemos desintoxicarnos.
Dios dijo no comas. Pero Adán y Eva desobedecieron. Entró el relativismo: todo es relativo. Hoy está en su máxima expresión.
Esta manzana viene disfrazada del dicho: “Hace lo que quieras”, “sos autosuficiente”
b. Satanás opera en los hijos de desobediencia. El tiburón se hace fuerte en el mar pero en la costa, en tierra firme (obediencia) no tiene poder.
Dice el apóstol Pedro que fuimos llamados para obedecer 1° Pedro 1:2 “elegidos según la presciencia de Dios Padre en santificación del Espíritu, para obedecer y ser rociados con la sangre de Jesucristo: Gracia y paz os sean multiplicadas”

2. La manzana del poder

Hechos 12: 20/23 “Y Herodes estaba enojado contra los de Tiro y de Sidón; pero ellos vinieron de acuerdo ante él, y sobornado Blasto, que era camarero mayor del rey, pedían paz, porque su territorio era abastecido por el del rey. 12:21 Y un día señalado, Herodes, vestido de ropas reales, se sentó en el tribunal y les arengó. 12:22 Y el pueblo aclamaba gritando: ¡Voz de Dios, y no de hombre! 12:23 Al momento un ángel del Señor le hirió, por cuanto no dio la gloria a Dios; y expiró comido de gusanos”
Herodes que significa “descendiente de Héroe” era el nombre de varios príncipes de una dinastía que ejerció el poder en Palestina durante el Nuevo Testamento.
Su poder: (Hechos 20:1) Herodes era un hombre poderoso, podía tomar decisiones que afectaban a muchos en su territorio y estaba enojado contra los de Tiro Y Sidón. Su poder era económico para boicotear y tarifar su negocio marítimo comercial y las importaciones a Judea. Se observa que les hizo un bloqueo económico a los fenicios porque éstos pedían paz e hicieron lo imposible para lograrlo hasta el punto que sobornaron a Blasto, camarero mayor del rey.
Dicen los historiadores la reunión para llegar a un acuerdo con los fenicios se llevó a cabo en el Teatro de Cesarea y Herodes les arengó ante la exclamación popular “voz de un dios y no de hombres” (En realidad la gente estaba alabando a Herodes, tratándolo que como un dios, de allí por no darle la gloria a Dios murió y fue comido por gusanos.
Acerca de la muerte de Herodes escribió Flavio Josefo, historiador de ese tiempo “Herodes experimentaba una intolerable picazón en la piel, retorcijones intestinales, una edema en los pies. Además tenía una tumefacción en el bajo vientre, una gangrena en los órganos sexuales que engendraba gusanos. Sufría de asma, sofocación y calambres en todos los miembros” (La guerra de los judíos Libro I Capítulo XXXIII)
a.En la autoridad mal ejercida, en el abuso de autoridad hay gusanos. El gusano del poder comió al Imperio Romano.
Herodes con tres cosas gobernaba a la gente: el miedo, la codicia y la promesa de seguridad”.
Herodes entendía los principios bajo los cuales opera Satanás, los mismos que Jesús rechazó en el desierto.
La garra del poder no puede motivar a las personas para que se muestren compasivas, para que sean bondadosas.
La bondad no se puede obligar desde el centro de poder, no se puede imponer desde afuera, debe desarrollarse interiormente.
b.La tentación en el desierto pone al descubierto una profunda diferencia entre el poder de Dios y el poder de Satanás.
Jesús nunca fuerza la mano de alguien, mostró un respeto increíble por la libertad humana.
El diablo tiene el poder de coaccionar, de deslumbrar, de forzar a la obediencia, de destruir, y los humanos han aprendido mucho de ese poder. Se puede obligar por la fuerza a las personas a hacer todo lo que uno quiera.
El poder de Dios tiene un compromiso de transformar suavemente desde adentro. Depende absolutamente de la elección humana.

3. La manzana de la prosperidad sin señorío de Cristo

Raíz de todos los males es el dinero. De qué sirve que ganes el mundo entero si perdés tu alma y no llevas fruto espiritual.
Hace poco en crónica TV dieron una documental del triste final de los famosos argentinos. Fue tremendo. Ringo Bonavena, Víctor Galíndez, Carlos Monzón, Rodrigo, Olmedo y tantos otros.
a.Fama sin Dios y dinero sin Dios es igual a catástrofe.
Si prosperas en lo material y también en lo espiritual sos bienaventurado.
b.Si prosperas en lo material y enflaqueces espiritualmente la prosperidad tiene gusanos.
Prosperar poder comprarse un pantalón, cambiar las zapatillas, cambiar un artefacto, realizar un pequeño viaje, etc. No necesariamente es tener un auto 0km, casa de fin de semana, o muchos pesos depositados en un banco.
De que sirve que tengas auto, casa, bienes, fin de semana y no tengas discípulos.
Marcos 9: 42/48 “donde el gusano de ellos no muere. Y el fuego nunca se apaga”.
En 1979 el submarino norteamericano Alvin descubrió existen grietas como chimeneas hidrotermales en el fondo del mar que expulsa el agua a una temperatura de 350 a 400º C y de donde salen extraños gusanos gigantes de unos dos metros de largo, a una profundidad de 2.500 metros aproximadamente. Estos se alimentan de azufre y viven más de 300 años.
Cuando dice “el gusano de ellos” se ve que cada uno de los condenados al infierno tendrá su propio gusano asignado para acosarle, tal vez varía según el grado de maldad. El hecho que el gusano nunca muere significa que su trabajo dura para siempre.
En el infierno el gusano se desarrolló. No muere nunca. Te comiste la manzana, salió el gusano, el gusano se hizo adulto y si no te arrepentís te mortificará por los siglos de los siglos.

II) Tres manzanas de Dios
Estas son las manzanas que alimentan de verdad, que edifican nuestras vidas y son necesarias para nosotros. No contienen signos de putrefacción, al contrario son de oro.

1.La manzana de la santidad

Éxodo 25:31 “Harás además un candelero de oro puro; labrado a martillo se hará el candelero; su pie, su caña, sus copas, sus manzanas y sus flores, serán de lo mismo.25:32 Y saldrán seis brazos de sus lados; tres brazos del candelero a un lado, y tres brazos al otro lado.25:33 Tres copas en forma de flor de almendro en un brazo, una manzana y una flor; y tres copas en forma de flor de almendro en otro brazo, una manzana y una flor; así en los seis brazos que salen del candelero;25:34 y en la caña central del candelero cuatro copas en forma de flor de almendro, sus manzanas y sus flores.25:35 Habrá una manzana debajo de dos brazos del mismo, otra manzana debajo de otros dos brazos del mismo, y otra manzana debajo de los otros dos brazos del mismo, así para los seis brazos que salen del candelero.25:36 Sus manzanas y sus brazos serán de una pieza, todo ello una pieza labrada a martillo, de oro puro”

2.La manzana de la gracia

Proverbios 25: 11 “Manzana de oro con figura de plata es la palabra dicha como con viene”
No se puede definir exactamente lo que es la gracia pero sí sabemos cuando no está presente en nosotros.
Este texto compara la palabra dicha como conviene con una manzana de oro adornada en plata.

3.La manzana de la comunión con Dios

Cantar de los Cantares 2:3 “Como el manzano entre los árboles silvestres, Así es mi amado entre los mancebos: Bajo la sombra del deseado me senté, Y su fruto fué dulce en mi paladar”
¿Quién es ésta que sube del desierto, recostada sobre su amado? Debajo de un manzano te desperté” Cantares 8:5

Conclusión:

En nuestra vida tenemos dos opciones o comer de las manzanas de Satanás o de las manzanas de Dios.
Indudablemente las consecuencias de comer de una o de la otra con el tiempo estarán a la vista.
Come de Dios, de los frutos de Dios y tendrás vida eterna y abundancia de paz!

CORAZÓN PURO, IGLESIA PURA Leonard Ravenhill


LA CRUZ Ángel Negro


martes, 18 de diciembre de 2012

DIAGNÓSTICO DE LA IGLESIA ACTUAL A.W. Tozer


                   
                                                                                  


Felicidad vs. Santidad

Demasiado a menudo se presenta al evangelio como un medio para obtener la felicidad, la paz mental y la seguridad. Incluso están aquellos que usan la Biblia para relajarse, como si fuera una droga.
Se descubrirá cuánta equivocación hay en todo esto, sencillamente, leyendo el Nuevo Testamento completo y meditando en él. Allí, el énfasis no radica en la felicidad, sino en la santidad. Dios se preocupa más por el estado del corazón de las personas que por el estado de sus sentimientos.

Sin lugar a dudas, la voluntad de Dios, finalmente, trae felicidad a aquellos que le obedecen, pero lo más importante no es cuán felices seamos sino cuán santos somos.

Más que una invitación a la tranquilidad

Como creyentes deberíamos estar prevenidos de que toda apelación al público en el nombre de Cristo que no va más allá de una invitación a la tranquilidad, debe ser reconocida como simple humanismo con unas pocas palabras acerca de Jesús puestas allí para hacer parecer que pertenece al cristianismo.
¿No es extraño que nos atrevamos, sin sentir vergüenza, a alterar y cambiar las palabras de Cristo mientras les hablamos de Cristo a aquellas mismas personas por quienes él murió? ¡Cristo llama a los hombres a llevar una cruz; nosotros los llamamos a que se diviertan en su nombre!
El los llama a abandonar el mundo, y nosotros les aseguramos que si tan sólo aceptan a Jesús el mundo les abrirá las puertas. Él los llama a sufrir, y nosotros les decimos que disfruten de todas las comodidades burguesas que ofrece la civilización moderna. Él los llama a negarse a sí mismos y a morir; nosotros los invitamos a esparcirse como árboles verdes de laurel o quizás a convertirse en estrellas de un despreciable zodíaco religioso de quinta categoría. Él los llama a una vida de santidad; nosotros los llamamos a una felicidad barata que el menor de los filósofos estoicos hubiera rechazado con desprecio.

Verdaderamente cristiano es solamente aquello que concuerda con el espíritu y las enseñanzas de Cristo. Todo lo que sea extraño al Espíritu del Varón de dolores y contrario a las enseñanzas y prácticas de sus apóstoles es anticristiano, sin importar de dónde emane.

Sentimentalismos

La venida de Jesucristo al mundo se ha sentimentalizado tanto que ahora es algo completamente apartado de la enseñanza bíblica al respecto. En la mente de millones de personas, se ha sustituido la misericordia de Dios por una delicada compasión humana, compasión que hace tiempo se ha degenerado en autocompasión. De alguna manera, se ha pasado a Dios la culpa por la condición del hombre, y la muerte de Cristo por el mundo se ha torcido interpretándose como un acto de penitencia de parte de Dios. En el drama de la redención, se ve al hombre como una Cenicienta que por largo tiempo ha sido oprimida y maltratada, pero ahora, mediante las heroicas acciones del Hijo más noble de la tierra, está por ponerse sus radiantes vestiduras y convertirse en una reina. Esto es humanismo, ¡teñido románticamente con algo de cristianismo!

Que salga mi reino y venga el tuyo

¿Cuántos cristianos hay que todos los domingos en la iglesia oran: «Venga tu reino; hágase tu voluntad», sin darnos cuenta de las implicaciones espirituales de esta intercesión? ¿Para qué estamos orando?
Para que esta oración se convirtiera en una confrontación deberíamos corregirla de la siguiente manera: «Salga mi reino, venga el tuyo.» El reino de Dios nunca puede consumarse en mi vida hasta que mi reino egoísta haya sido depuesto. Cuando yo renuncie, cuando no sea más rey de mis dominios, entonces Jesucristo podrá convertirse en rey de mi vida».

El peligro de la autocomplacencia

La mayoría de los grandes maestros de la vida profunda tales como Fenelon, Molinos, Juan de la Cruz, Madame Guyon y otros tantos, han advertido acerca de las experiencias seudorreligiosas que producen mucha alegría carnal pero que alimentan la carne y envanecen el corazón con amor propio.
He aquí una buena regla: Nada que provenga de Dios apelará a mi orgullo o a mi autocongratulación. Si me siento tentado a sentir complacencia o superioridad a causa de una experiencia espiritual avanzada, inmediatamente debo caer de rodillas y arrepentirme. ¡He caído víctima del enemigo!

Adoración

Debo ser fiel a lo que sé que es verdad, por lo tanto, debo decirles que si no adoran a Dios los siete días de la semana, no podrán adorarle un día. En el cielo no existe tal cosa como adoración dominical, a menos que esté acompañada por la adoración del día lunes, del martes, y del resto de la semana.

Fe y confesión

La Biblia une la fe a la expresión, y una fe que nunca se expresa no es bíblica. Se nos dice que debemos creer en nuestro corazón y confesar con nuestros labios que Jesucristo es el Señor, y que así seremos salvos. En mi opinión, hermanos, creo que en el cristianismo silencioso, callado, hay algo que anda mal.
Dios nos ha dado a cada uno de nosotros una boca, y quiere que la usemos para expresar algunas de las maravillas que se generan dentro de nuestro ser. Esta silenciosa religión que se disculpa diciendo: «No tengo nada que decir», no encuadra con la visión de los seres celestiales que dicen con sus voces: «¡Santo, santo, santo!». Tú puedes decir: «Bueno, yo adoro a Dios en mi corazón». Dudo que lo hagas. Me pregunto si simplemente no estás excusando el hecho de que no has generado el suficiente calor espiritual como para abrir tu boca.

La vida cristiana es un milagro

La iglesia cristiana está llamada a vivir en un plano tan alto que ningún ser humano puede vivir de esa manera por su propia habilidad y poder. El cristiano más humilde está llamado a vivir un milagro, una vida que es moral y espiritual, con tal intensidad y pureza que ningún ser humano podría vivirla, sólo Jesucristo puede hacerlo. Él quiere que el Espíritu de Cristo venga sobre su pueblo, una invasión de lo alto que nos afecte mental, moral y espiritualmente.

El oso y el cordero

Esperar de las naciones una conducta que sólo es posible en los seguidores de Cristo que han sido regenerados y purificados, es confundir la verdad del cristianismo y esperar que suceda lo imposible. En las Escrituras, las naciones de la tierra se simbolizan con un león, con un oso y con un leopardo.
Los cristianos, en opuesto contraste, son comparados con pacíficos corderos en medio de lobos, que pueden sobrevivir únicamente permaneciendo cerca del Pastor. Si no es posible que el cordero actúe como el oso, ¿por qué vamos a esperar que el oso actúe como un cordero?

Sería bueno que los cristianos escucháramos menos a los nuevos comentaristas y más a la voz del Espíritu Santo.

Caricatura de Cristo

Confieso que me siento incómodo por las cosas que escucho que se dicen de lo que Cristo hace por la gente en estos días. Generalmente, se lo recomienda como alguien maravillosamente pero que no es demasiado capaz de discernir, que se deleita en ayudarnos a lograr nuestras metas, y que luego nos hace el favor de abstenerse de hacer preguntas molestas en cuanto a las cualidades morales y espirituales de esas metas.
En nuestro deseo de conducir a la gente a «aceptar» a Cristo, muchas veces nos sentimos tentados a presentar a un Cristo que es poco menos que una caricatura de «aquello santo» que fue concebido por el Espíritu Santo, nacido de la virgen María, que fue crucificado y resucitó al tercer día para ocupar su lugar a la diestra de la Majestad en las alturas.

Milagros y maravillas organizados

En los círculos evangélicos generalmente surge la pregunta: ¿Por qué no suceden más milagros y maravillas en nuestro medio a través de la fe?
En nuestros días, todo parece ser comercializado, y debo decir que no creo en las maravillas y en los milagros que pertenecen a organizaciones y corporaciones. «Asociación de milagros» – no me interesa. «Asociación de sanidad» – tampoco me interesa. «Asociación de evangelismo» – ninguna de éstas me interesan.
Tengo mis dudas acerca de las señales y maravillas que necesitan ser organizadas, que demandan un presidente, una secretaria, y un gran camión con luces y cámaras. ¡Dios no está en eso!
Pero el hombre de fe puede irse solo al desierto y allí ponerse sobre sus rodillas, y orar al cielo. ¡Dios está allí! El cristiano que está dispuesto a retirarse a un lugar adonde pueda obtener la respuesta de Dios, y solamente de Dios, ¡encontrará al Señor allí!
Pero no tiene sentido que tratemos de ocultar el hecho de que entre nosotros se hacen gran número de oraciones que no cumplen su propósito, ¡nunca traen nada de vuelta! Es como enviar a un granjero al campo sin arado. ¡No es de asombrarse que la obra de Dios no avance!

Filosofía especializada en trivialidades

Si la iglesia fuera un cuerpo puro, lleno del Espíritu, totalmente guiado y dirigido por consideraciones espirituales, con seguridad, los hombres y las mujeres más santos y más puros serían los más apreciados y honrados, pero sucede exactamente lo contrario. Ya nadie valora la santidad, excepto los muy ancianos o los que están muertos.
Las almas de los santos son olvidadas en el remolino de la actividad religiosa. Se procura todo lo ruidoso, lo que hace valer sus derechos, lo que entretiene, y se lo recompensa de todas las formas posibles, con regalos, con multitudes, con ofrecimientos y publicidad. Aquellos que se parecen a Cristo, los abnegados, los que pertenecen a otro mundo son empujados hacia un lado para dar lugar al último hombre mundano que generalmente tiene poco de convertido y mucho del mundo.
Toda esta filosofía ciega que ignora las cualidades eternas y que se especializa en trivialidades es una forma de incredulidad. Estos cristianos que representan tal filosofía están reclamando una recompensa presente; son demasiado impacientes como para esperar el tiempo del Señor. El verdadero santo ve más allá de esto; poco le importan los valores pasajeros; él mira ansioso el día en que las cosas eternas sean reconocidas, y en que todo lo que importe sea la santidad.
El cristiano sabio estará satisfecho de esperar ese día, y mientras tanto servirá a su generación en la voluntad de Dios.

Teoría vs. práctica

La evidente disparidad entre la teología y la práctica, en quienes profesan el cristianismo, es un mal más destructor, en cuanto a los efectos que tiene sobre la religión cristiana, que el comunismo y el liberalismo combinados.
En la iglesia, es tan grande la brecha que separa la teoría de la práctica, que algún extraño curioso que eche un vistazo a ambas no podría soñar que existe alguna relación entre ellas. Un observador inteligente de nuestro cuadro humano, que escuchó el sermón del domingo por la mañana, y por la tarde observó la conducta de aquellos que habían oído el sermón, llegaría a la conclusión de que habría estado examinando dos religiones distintas y contrarias.
La iglesia promedio, sencillamente, no se anima a cotejar sus prácticas con los preceptos bíblicos. Es posible que la mente dé su aprobación y que las emociones disfruten, mientras que la voluntad arrastra sus pies y se rehúsa a seguir adelante. Y como Cristo apela a la voluntad, ¿no tenemos justificadas razones para preguntarnos si estas almas divididas alguna vez se han entregado verdaderamente al Señor?

Popularidad vs. excelencia

Los cristianos han caído en el hábito de aceptar a los más ruidosos y a los más destacados entre ellos como los mejores y los más grandes. Ellos también han aprendido a igualar la popularidad con la excelencia. En abierto desafío al Sermón del monte, los cristianos han dado su aprobación a quienes hacen sentir sus derechos en lugar de los mansos; a los seguros de sí mismos, en lugar de a los que lloran; a los cazadores de publicidad que buscan estar en los titulares, en lugar de los puros de corazón que ven a Dios.

Enseñanza bíblica vs. Enseñanza espiritual

Algunos lectores pueden alarmarse ante la sugerencia de que existe una diferencia entre poseer «enseñanza bíblica» y poseer «enseñanza «espiritual». ¡Sin embargo, es así!
Es muy posible tener instrucción sobre los rudimentos de la fe y, sin embargo, no tener una verdadera comprensión de todo el asunto. Y es posible convertirse en un experto en doctrina bíblica y no tener iluminación espiritual, con el resultado de que un velo permanece sobre la mente impidiendo que ésta aprehenda la verdad en su esencia espiritual.

Test para medir experiencias espirituales

La persona que busca las mejores cosas de Dios, siempre está deseosa de escuchar a todo aquel que ofrece una nueva manera de obtenerlas. He conocido a cristianos que fueron conducidos a experiencias emocionales que estaban más allá de su poder de comprensión, y han preguntado ansiosamente si esta experiencia provenía de Dios.
La primera prueba debe ser: ‘¿Qué ha aportado esta experiencia a mi relación con el Señor Jesucristo y a mi actitud hacia él? ¿Amo más a Dios? ¿Jesucristo es todavía para mí el centro de toda doctrina verdadera? ¿Todavía estoy de acuerdo con que todo lo que tienda a hacer que Jesucristo sea menos de lo que Dios ha declarado que es, debe ser rechazado?’. Otra vez: ‘¿Cómo ha afectado mi actitud hacia las Sagradas Escrituras? ¿Este nuevo punto de vista de la verdad brota de la misma Palabra de Dios o es el resultado de algún estímulo ajeno a la Biblia?’.

Programa vs. expectativa

Una característica que escasea en la iglesia promedio de hoy en día es la de la expectativa espiritual. Cuando los cristianos se reúnen, no esperan que suceda nada fuera de lo común; consecuentemente, sólo sucede lo habitual, y esto es tan predecible como la puesta de sol.
La expectativa de la iglesia cristiana sigue al programa y no a las promesas. Los agobiados esclavos de la aburrida rutina encuentran que es imposible esperar algo mejor. Actualmente necesitamos un espíritu fresco de expectativa que emane de las promesas de Dios. Debemos declararle la guerra a este espíritu de apatía, y reunirnos con fe infantil. Sólo entonces podremos conocer nuevamente la belleza y la maravilla de la presencia del Señor entre nosotros.

La verdadera iglesia no está muerta

Existe una noción generalizada según la cual el cristianismo está en sus últimos suspiros, demasiado débil o casi muerto. En la mente de muchos que no comprenden el cristianismo, la principal prueba de su muerte es el hecho de que cuando el mundo más lo necesitaba, no ha provisto un liderazgo.
Permíteme decirte que aquellos que se han adelantado a enterrar la fe de nuestros padres han hecho la cuenta sin el huésped. De la misma manera en que una vez enterraron a Cristo con la plena certeza de que se habían librado de él, así su iglesia ha sido puesta a descansar un sinnúmero de veces. Y de la misma manera en que Jesús desconcertó a sus enemigos levantándose de la muerte, así la iglesia ha confundido a los suyos resurgiendo nuevamente a una vida vigorosa, una vez que le habían rendido todas las exequias sobre su ataúd y habían derramado las lágrimas de cocodrilo sobre su tumba.
La verdadera iglesia es quien repone la vida de Dios entre los hombres, y si en algún lugar esta frágil vasija se rompe, esa vida surgirá por algún otro lado. De esto podemos estar seguros.

Entrenamiento y exhibición

Algunas iglesias entrenan a sus ujieres y recepcionistas para sonreír, mostrando la mayor cantidad de dientes posible: pero yo puedo presentir esta clase de exhibición, y cuando me saluda un hombre que sonríe porque lo han preparado para esa tarea, sé que estoy estrechando la aleta a una foca entrenada.
Pero cuando en una congregación existe la calidez, el deleite y el gozo del Espíritu Santo, y sus miembros son espontáneamente alegres y no pueden esconder la sonrisa de felicidad, el resultado es una maravillosa influencia sobre los demás.

La iglesia es celestial

La clase de cristianismo que descansa en la influencia de su poder humano y terreno enferma a Dios, porque la iglesia de Jesucristo es una institución celestial.
Debemos esforzarnos porque nuestras creencias y prácticas sean neotestamentarias en su contenido. Debemos enseñar y creer las verdades del Nuevo Testamento sin que se infiltren cosas del exterior.
Debemos mantener saludable nuestra parcela de plantío divino, y existe una sola manera de hacerlo: ¡Permanecer fieles a la Palabra de Dios! Constantemente debemos remitirnos a los fundamentos, y hacer que la Palabra more en la iglesia.

Oración vs. Obediencia

¿Has notado cuánto se ha orado últimamente por un avivamiento y cuán poco se ha obtenido? Yo creo que nuestro problema es que hemos estado tratando de sustituir la obediencia por la oración, y esto sencillamente no funciona. Una iglesia, por ejemplo, sigue sus tradiciones sin pensar demasiado si éstas están de acuerdo a las Escrituras o no. O se rinde a la presión de la opinión pública y se deja llevar por tendencias populares que la apartan del modelo del Nuevo Testamento. Entonces, los líderes notan una falta de poder espiritual entre la gente y comienzan a inquietarse por eso. ¿Qué hacer? ¿Qué pueden hacer para que bajen lluvias refrescantes que vivifiquen sus almas desfallecidas?
En su concepto, ya tienen la respuesta. Los libros les dicen qué hacer: ¡Oren! El evangelista que está de paso conforma lo que los libros dicen: ¡Oren! Por lo tanto, el pastor llama a la gente a orar. Frente al entusiasmo de la misma, parecería por un momento que el avivamiento está en camino. Pero como no llega, el celo por la oración comienza a decaer. Pronto, la iglesia vuelve a su condición anterior y el desaliento se apodera de cada uno. ¿Qué es lo que ha estado mal?
Simplemente esto: Ni los líderes ni la gente han hecho ningún esfuerzo por obedecer a la Palabra de Dios. A ellos les parece que toda su debilidad está basada en no orar lo suficiente, cuando realmente y de muchas maneras, eran deficientes en el vital asunto de la obediencia.

Adaptándose a la gente

Uno de los errores más populares, y del cual surge la mayor parte de la ruidosa y tumultuosa actividad religiosa en los círculos evangélicos, es la noción de que así como los tiempos cambian, la iglesia debe cambiar con ellos. Los cristianos deben adaptar sus métodos de acuerdo a las demandas de la gente.

Evangelismo contemporizador

Cualquier evangelismo que apele a los intereses comunes y a las disertaciones sobre los asuntos de actualidad para establecer un campo común donde el pecador se pueda sentir como en casa, es tan falso como lo eran los altares de Baal.
Cualquier esfuerzo por suavizar el camino del hombre y por quitar la culpa y la vergüenza, es algo peor que tiempo perdido, es malo y peligroso para las almas de los hombres.

Éxito y fracaso

¿Por qué será que la que se profesa como iglesia cristiana parece haber aprendido tan poco acerca de la sencilla enseñanza de nuestro Señor con respecto al éxito y al fracaso humano?
Todavía vemos como ven los hombres y juzgamos de acuerdo a los juicios de los hombres. ¿Cuánto trabajo inútil, en el nombre de la religión, se hace basado en el deseo carnal de obrar bien? ¿Cuántas horas de oración se pierden rogando a Dios que bendiga proyectos que están destinados a glorificar a los pequeños hombres? ¿Cuánto dinero que le pertenece a Dios se vierte en hombres que, a pesar de su apelante tono de voz no procuran otra cosa más que lograr un espectáculo agradable en la carne?
El verdadero cristiano debe apartarse de todo eso. Ningún hombre puede ser merecedor del éxito hasta que no esté dispuesto a fracasar. Ningún hombre es moralmente merecedor del éxito en las actividades religiosas hasta que no esté dispuesto a que otro reciba el honor del éxito, si Dios así lo desea.
Dios permitirá que su siervo tenga éxito cuando lo haya disciplinado a tal punto que no necesite del éxito para ser feliz.

El hombre que se siente gozoso cuando triunfa y frustrado cuando fracasa, todavía es un hombre carnal.

Nuestro honor se halla basado en ser justamente lo que Jesús fue y es; en ser aceptados por aquellos que lo aceptaron a él, rechazados por aquellos que lo rechazaron a él, y amados por aquellos que lo amaron. ¿Qué gloria mayor puede alcanzar un hombre?

Fe y razón

El testimonio de la iglesia cristiana es más efectivo cuando se declara en lugar de explicarlo, porque el evangelio apela a la fe y no a la razón. Lo que puede ser aprobado no necesita fe para ser aceptado, y la fe descansa en el carácter de Dios, no en las demostraciones de un laboratorio o de la lógica.
La cruz se yergue en abierta oposición al hombre natural. Su filosofía es contraria a los procesos de la mente no regenerada, de tal manera que Pablo pudo decir lisa y llanamente que el mensaje de la cruz es locura para los que se pierden. Tratar de encontrar un punto común entre el mensaje de la cruz y la razón del hombre caído sólo puede resultar en una razón empeorada, una cruz carente de significado y un cristianismo sin poder.

Estrellas religiosas

Creemos que el movimiento evangélico continuará apartándose más y más de la posición neotestamentaria, a menos que sus líderes dejen de ser las estrellas religiosas modernas, para convertirse en los modestos santos que no desean alabanza y no buscan una posición, sino que se sienten felices cuando toda la gloria se atribuye a Dios y ellos son olvidados.

Verdad objetiva y vida

Mucho de lo que se transmite como cristianismo neotestamentario es poco más que verdad objetiva endulzada con canciones y sazonada con entretenimientos religiosos. Corro el riesgo de que se me interprete mal cuando digo que probablemente ninguna otra porción de las Escrituras se puede comparar con las epístolas de Pablo cuando se trata de formar santos artificiales. Pedro advierte que los indoctos e inestables torcerían los escritos de Pablo para su propia destrucción, y con sólo visitar un estudio bíblico promedio, y escuchar algunas conferencias, nos daremos cuenta de lo que quiero decir.
Lo nefasto del caso es que las doctrinas del apóstol Pablo se pueden enseñar siendo completamente fieles al texto, sin hacer que los oyentes sean una pizca mejor de lo que son. El maestro puede, y a menudo lo hace, enseñar la verdad de tal manera que los oyentes queden sin un sentido de obligación moral.
Una de las razones para el divorcio entre la verdad y la vida puede ser la falta de iluminación del Espíritu. Otra es, con seguridad, que los maestros no desean meterse en problemas. Cualquier hombre con dones para el púlpito puede seguir adelante con una congregación promedio si tan sólo los «alimenta» y los deja seguir solos. ¡Dales mucha verdad objetiva y nunca insinúes que están equivocados y que deben cambiar, y así los tendrás contentos!

Pero el hombre que predique la verdad y la aplique a las vidas de sus oyentes sentirá los clavos y las espinas. Tendrá una vida dura, ¡pero gloriosa!

(Fragmentos tomados de “Manantiales de lo Alto”).

MORADAS ETERNAS Jorge Himitian


LA REVELACIÓN DEL PROPÓSITO ETERNO DE DIOS EN LOS OBREROS Marcos Moraes




¿Qué ocurre con el ministerio del que tiene revelación del propósito eterno de Dios?


Ahora quisiéramos escuchar a Pablo hablando, no en relación a si mismo, sino con relación a su trabajo: de qué modo entendía él la tarea que debía realizar.

Col. 1:24-29 “Ahora me gozo en lo que padezco por vosotros, y cumplo en mi carne lo que falta de las aflicciones de Cristo por su cuerpo, que es la iglesia; de la cual fui hecho ministro, según la administración de Dios que me fue dada para con vosotros, para que anuncie cumplidamente la palabra de Dios, el misterio que había estado oculto desde los siglos y edades, pero que ahora ha sido manifestado a sus santos, a quienes Dios quiso dar a conocer las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles; que es Cristo en vosotros, la esperanza de gloria, a quien anunciamos, amonestando a todo hombre, y enseñando a todo hombre en toda sabiduría, a fin de presentar perfecto en Cristo Jesús a todo hombre; para lo cual también trabajo, luchando según la potencia de él, la cual actúa poderosamente en mí.

Desde el versículo 24 en adelante, podemos ver cómo funcionaba el pensamiento de Pablo, de qué modo interpretaba su propia vida y ministerio. Nos dice que las aflicciones que soporta no son suyas, sino de Cristo. De tal forma es su identificación con Cristo, y su unión con Él mediante el bautismo y comunión, que interpreta sus sufrimientos como los que todavía le faltan a Cristo por su Iglesia.
A partir del vs. 26 nos habla del misterio que había estado oculto, pero que ahora ha sido revelado. Explica que este misterio es Cristo en nosotros, la esperanza de gloria. Considero que esta expresión: esperanza de gloria, no se está refiriendo a nuestra esperanza. El capítulo 1 de Efesios nos habla de la esperanza a la que Él nos ha llamado. Pero aquí podemos afirmar que antes de ser nuestra esperanza, es la esperanza de Dios Él volcó todas sus expectativas en Cristo.
Podemos explicarlo así: Nos dice Ge. 6:6 que al ver Dios la condición humana, y que todo designio del pensamiento de ellos era continuamente para mal, le dolió en su corazón y se arrepintió de haber creado al hombre. Pero, ¿cómo puede Dios arrepentirse? Él ya conoce todas las cosas de antemano. Desde antes de la creación, Dios ya todo lo sabe. Por eso Cristo es el Cordero que fue inmolado desde el principio, desde la fundación del mundo. Dios no se arrepiente, sólo está expresándonos sus sentimientos como si fuera un hombre. Y en medio de su dolor, alberga la esperanza de encaminar a esta criatura pervertida por medio de su Hijo: Cristo en nosotros, la esperanza de gloria.
Sigue diciéndonos: “a quien anunciamos amonestando a todo hombre, y enseñando a todo hombre en toda sabiduría, a fin de presentar perfecto en Cristo a todo hombre.” Pero, ¿a todo hombre...? Quizás puede ser a algún discípulo fiel. Pero Pablo era un obsesivo, no solo en su vida, sino también en su ministerio. Él quería presentar perfecto en Cristo Jesús a todo hombre. El apóstol no era un hombre muy equilibrado. La palabra equilibrio no aparece en la Biblia, solemos usarla cuando alguien hace un énfasis exagerado y otro dice: “Es importante el equilibrio”. Pero la palabra castellana que expresa la necesidad humana de balance es plenitud.

Dios no es equilibrado: comenzó a crear estrellas y se le fue la mano creando este inmenso universo. Lo mismo ocurre cuando alguien quiere equilibrar el amor de Dios con su justicia tomando un poquito de cada cosa. No, Dios es 100 % amoroso y 100 % justo.

Pablo está contagiado de esta misma pasión y nos dice que tiene la pretensión de presentar perfecto en Cristo Jesús a todo hombre.
¿Cuáles deberían ser las pretensiones de un líder o discipulador frente a los hermanos? ¿Remendar a unos, animar a aquel otro, que este nuevo no se pierda? Suele haber una mentalidad estrecha, de acomodamiento, de complacencia del ego. Es el resultado de la falta de este espíritu. El espíritu de Pablo es diligente, atento, detallista, el quiere enseñar a todo hombre en toda sabiduría. Todo esto brota de un corazón que está cautivado, no se conforma con mantener más o menos al grupo y que alguno por allí fructifique. Nada lograremos con una mentalidad mediocre. Pablo trabajaba con estos altos ideales, y estos dominaban no solo sus pensamientos, sino también su ministerio.
vs.29: para lo cual también trabajo, luchando según la potencia de él, la cual actúa poderosamente en mí.
Hoy la iglesia está abarrotada de pastores que tienen otros objetivos, a veces lícitos, a veces ilícitos, centrados en pastorear iglesias grandes, realizar reuniones multitudinarias. Que Dios nos ayude a no perder el foco.
En este aspecto, no es lo más importante lo que logremos alcanzar, sino aquello que buscamos. Lo que logremos será cuestión de Dios, pero si buscamos algo diferente a aquello que Él ha establecido, nuestro corazón no estará agradando al Señor. Las Sagradas Escrituras nos libran de una mentalidad equivocada y mediocre, y nos introducen en una dimensión celestial maravillosa.
Alguien podría preguntar si Pablo al final consiguió aquello que buscaba. Y la respuesta, seguramente, será que no. Pero, de todos modos, él no tenía en su vida otros objetivos propuestos por Dios a los cuales apuntar, ni otras tareas que estas para realizar.


LA NUEVA Y LA VIEJA CRUZ A.W.Tozer



     Sin anuncio o ser detectado ha entrado en compañerismos evangélicos populares y en tiempos modernos una nueva cruz. Es como la cruz vieja, pero diferente: las similitudes son superficiales; las diferencias son fundamentales. Desde esta nueva cruz ha salido una nueva filosofía de la vida cristiana, y desde esta filosofía ha venido una nueva maniobra evangélica, una reunión y nueva forma de predicación. Este evangelismo nuevo usa el mismo lenguaje del viejo, pero su contenido no es el mismo, y su énfasis no es como antes. 
La cruz vieja no se combina con el mundo. Para la carne orgullosa de Adán significa el fin de todo. La vieja cruz propuso una sentencia de muerte dada en la ley de Sinaí. La nueva cruz no está opuesta a la raza humana; sino, es un amable amigo, y si la entiendes bien, es la fuente de océanos de buena y limpia diversión y gozo inocente. Deja vivir a Adán sin interferir con él. Su motivación de la vida es sin cambio; porque vive por su propio placer, solamente ahora toma gozo en cantar coros religiosos y ver películas religiosas en lugar de coros de cantinas y tomar fuerte licor. El énfasis sigue en la diversión, aunque el gozo es ahora en otro nivel más alto moralmente y también intelectualmente. 
La cruz nueva nos anima a un camino nuevo y enteramente diferente según el evangelio. El evangelista ahora no exige la abnegación de la vieja vida antes que puede ser recibida la nueva. No predica contrastes sino similitudes. Busca tener entrada al interés público por demostrar que el cristianismo no hace demandas desagradables; sino que ofrece lo mismo que el mundo, solamente en un plano más alto. Cualquier cosa que el mundo saturado con pecados quiere en un momento es demostrado con astucia de ser la misma cosa que el evangelio ofrece, solamente que la versión religiosa es mejor. 
La cruz nueva no destroza al pecador, sino le mueve en una nueva dirección. Le ubica en un camino más limpio y feliz, resguardando su auto-respecto. Al impetuoso dice “Ven y sé impetuoso para Cristo.” Al egotista dice, “Ven y haz tus jactancias para el Señor.” Para la persona buscando algo interesante, dice, “Ven y disfrute lo interesante del compañerismo cristiano.” El mensaje cristiano es siempre puesto en la dirección de la moda al momento para hacerlo aceptable para el público. Atrás de este tipo de pensar su filosofía puede ser sincera, pero su sinceridad no le rescata de ser falsa. Es falsa porque es ciega. Vaga enteramente del sentido de la cruz. La cruz vieja era un símbolo de la muerte. Se representa un precipitoso y violento fin de un ser humano. El hombre que en tiempos romanos levantó su cruz y empezó su camino ya se había despedido definitivamente de sus amigos. No iba a regresar. Iba a terminarlo todo. 

La cruz no hizo compromisos de ninguna índole, no modificó nada, no salvó nada; mató el todo del hombre, completa y permanentemente. 

No trató de guardar buenas relaciones con su victima. Pegó cruelmente y duramente, y cuando terminó su obra, el hombre ya no existía. La raza de Adán está bajo una sentencia de muerte. No hay posibilidad de perdón y no hay escapatoria. Dios no puede aprobar ninguno de los frutos del pecado, aunque parecen inocentes o bonitos en los ojos de los hombres. Dios rescata al individuo por medio de molerlo y luego levantarlo de nuevo para una nueva vida. Este evangelismo que se hace amistad entre los caminos de Dios y los caminos de los hombres es falso a luz de la Biblia, y es cruel a las almas que les hacen caso. La fe de Cristo no hace amistad con el mundo, sin que choque con él. Al venir a Cristo no traemos nuestra vieja vida a un nuevo nivel más alto, sino la dejamos en la cruz. El grano de trigo tiene que caer al suelo y morir. Nosotros quienes predicamos el evangelio no podemos considerarnos como agentes de buenas relaciones públicas enviados para establecer buena voluntad entre Cristo y el mundo. No debemos imaginarnos comisionados para hacer a Cristo aceptable a negocios, a la prensa, al mundo de deportes, ni a la educación moderna. 

No somos diplomáticos sino profetas, y nuestro mensaje no es un compromiso sino un ultimátum. 

Dios ofrece vida, pero no es una vida vieja mejorada. La vida que Él ofrece es vida que sale desde una vida muerta. Es vida que se para siempre al otro lado de la cruz. Quien la tendrá tiene que pasar bajo el castigo. Tiene que renunciar y aceptar la justa sentencia de Dios en contra de sí. ¿Qué significa esto para el individuo, el hombre condenado quien solamente encontrará la vida en Jesucristo? ¿Cómo es la teología que puede transformar la vida? Simplemente hay que arrepentirse y creer. Tiene que abandonar sus pecados y luego renunciar a ellos. No deja nada escondido, no defiende nada, no da excusa para nada. No buscar acomodarse con Dios, sino baja la cabeza ante los golpes fuertes del disgusto de Dios y reconoce que merece morir. Si hace esto verá con confianza la obra del resucitado Salvador a su favor, y desde Él vendrá la vida, la regeneración, la limpieza, y el poder. La cruz que terminó la vida terrestre de Jesús ahora pone un fin al pecado; y el poder que le levantó a Cristo de los muertos ahora le levanta a él a nueva vida con Cristo. 
 Para cualquiera que se queja de esto o le parece que es un punto de vista muy personal y restringido de la verdad, déjeme decir que Dios ha aprobado esta posición desde el día del apóstol Pablo hasta el presente. Cuando nos es expuesto en palabras exactas, en el contenido de la predicación evangélica, siempre ha traído vida y poder al mundo por los siglos. Los místicos, los reformadores y los que oraban por avivamientos siempre han puesto su énfasis en este mensaje, y los prodigios, señales y maravillas de operaciones poderosas del Espíritu Santo han dado su testimonio de la aprobación de Dios. 
¿Nos atrevemos a cambiar a verdad siendo herederos de tal historia de poder? ¿Nos atrevemos con nuestros pobres lápices borrar las líneas del patrón o alterar el modelo que nos fue mostrado en el Monte? Dios lo prohíbe. Prediquemos la cruz vieja, y así conoceremos el poder del pasado.

viernes, 14 de diciembre de 2012

LAS CUATRO ESTACIONES DE LA IGLESIA 2da. Edición Oscar Gómez




   La iglesia del Señor como organismo viviente ha pasado, pasa, y va a pasar por distintas tiempos o estaciones, que también les tocarán a los que pertenecen a ella.
El punto central es cómo responderemos a los distintos tiempos que atravesará.

I. EL INVIERNO (cant. 2:11)

El invierno espiritual representa las pruebas por las cuales pasa la iglesia. La dura prueba.
1. tiempo de muchas pruebas, hay momentos donde la prueba abarca a todo el pueblo de Dios. Algunas pruebas pasan como un terremoto (1pe. 4:12/13)
2. tiempo de falta de frutos
3. tiempo de sequedad (falta de llenura del Espíritu Santo).
4. tiempo de crisis en el gobierno de la iglesia, de hermanos que se apartan, disciplina por pecados graves, invasión de cosas ajenas a la verdad del evangelio.
5. tiempo no apto para tibios.

II. LA PRIMAVERA (cant.2:12/15)

La primavera espiritual representa un nuevo tiempo que va preparando el mejor momento de la iglesia.
1. tiempo en que se muestran las flores, belleza, perfume, color, es cuando los discípulos muestran el carácter Cristo.
2. tiempo de la canción, una nueva infusión de gloria y gracia en la alabanza, se adora sin medida, se componen nuevas canciones, los cristianos entienden su rol de adoradores.
3. tiempo donde se oye la voz de la tórtola (paloma). Es decir la voz del Espíritu Santo.
4. tiempo donde la iglesia sale de los agujeros de la peña, de los escarpados parajes.
Es cuando la iglesia comienza a salir a las calles, los primeros intentos evangelísticos.
5. tiempo donde el Señor quiere oír la voz de su pueblo, la voz se torna dulce y el aspecto hermoso. Hay crecimiento “nuestras viñas están en cierne” y se discierne los enemigos de la iglesia. Son las pequeñas zorras que dañan el cuerpo de Cristo.

III. EL VERANO (Proverbios 10:5)

El verano espiritual representa el mejor momento de la iglesia. Su más excelente estado.
1. tiempo de cosecha el cual demanda personas entendidas, apercibidas. No tiempo de dormir.
2. tiempo de unidad y pacto (Hechos 4: 32/35)
3. tiempo de dar testimonio con poder y abundante gracia.
4.tiempo de generosidad y conciencia de los hermanos necesitados.
5. tiempo de gozo, alegría, danza. Los grupos caseros se ponen atractivos. En las reuniones informales de los hermanos se habla de Cristo y de la obra.
La asociación de los discípulos es con propósito de orar, visitar nuevos, salir a predicar, etc.

IV. EL OTOÑO

El otoño espiritual representa la iglesia que ha madurado, dado frutos, pero por no renovarse se marchita. Árbol maduro, marchitándose, los frutos están pasados.
1. tiempo de pereza y falta de renovación para continuar.
2. tiempo de rutina en los grupos caseros y los programas de la iglesia.
3. tiempo de un tope en el crecimiento y la llegada de la meseta espiritual.
4. tiempo de líderes carismáticos que atraen la atención de las masas.
5. tiempo crepuscular, de hojas amarillas que anticipa la vejez espiritual.
Cuando los grupos crecieron y quedaron grandes, no se dividieron en otros grupos.
Es como el boxeador que está pasado de peso. No sirve para la pelea.
Es el cristiano que luego de llegar a un punto de maduración por causa del desuso de sus dones y de la inacción se vuelve una uva pasada, es decir una pasa de uva. (2 Juan 2:8)

CONCLUSIONES

a- La iglesia pasará inevitablemente por las cuatro estaciones.
b- No se debe juzgar a la iglesia por una sola de sus temporadas. Algunos llegan en el invierno espiritual, otros en el verano espiritual, etc. Yo llegué en una primavera espiritual.
c- La calidad de la iglesia va a ser medida al final, cuando hayan pasado todas las estaciones. Si te das por vencido en el invierno habrás perdido la promesa de la primavera, la belleza del verano. No juzgues a la iglesia por solo una estación difícil.
d- No dejes que el dolor de una estación destruya la dicha del resto de las estaciones.
e- Soporta con valor las dificultades y los momentos adversos, porque luego disfrutarás de los buenos tiempos y fruto abundante.
f- Dios llevará a su iglesia donde se propuso llevarla (Mateo 16:18) (Efesios 4:13/16). Aleluya!

A CONTINUACIÓN (To be continued)

Ahora estamos viviendo 500 años después de la reforma con Martín Lutero. Estamos agradecidos por lo que él hizo, pero no vemos la Iglesia...