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Mostrando entradas de julio 11, 2012

PRODUCTIVOS O FRUCTÍFEROS Claudio Pagura

Leamos San Juan 15:1al 7

1. Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador. 2. Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto. 3. Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado. 4. Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. 5. Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer. 6. El que en mí no permanece, será echado fuera como pámpano, y se secará; y los recogen, y los echan en el fuego, y arden. 7. Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho.
Cuatro actores en el proceso
JESUS LA VID EL PADRE EL LABRADOR YO EL PAMPANO LOS DISCIPULOS EL FRUTO (Hay algunos que consideran otras cosas como fruto)
Elementos infaltables
LA VID Y EL LABRADOR EL PAMAPANO…

POR ENCIMA DE TODAS LAS COSAS CONSIGUE UNCIÓN Leonard Ravenhill

Extracto del Libro "Por qué no llega el avivamiento"

La cenicienta de la iglesia es la oración. Esta criada del Señor es despreciada y desechada porque no se adorna con las joyas del intelectualismo, ni las brillantes sedas de la filosofía, ni con la impresionante tiara de la psicología. Lleva los delantales de honesta sinceridad y humildad. No teme arrodillarse. El defecto de la oración, humanamente hablando, es que no se apoya en la eficiencia mental. (Esto no quiere decir que la oración sea la aliada de mentes enfermas, sino que en éstos sólo se aprecia la eficiencia intelectual.) Pero la oración requiere una sola cosa: espiritualidad. No se necesita indispensablemente la espiritualidad para predicar, esto es, para dar sermones con perfección homilética y exactitud de exégesis. Mediante una buena dosis de memoria, ciencia, ambición personal, desparpajo y una buena biblioteca bien cargada de libros, el pulpito puede ser conquistado por cualquiera en nuestros días. La predicació…