sábado, 28 de abril de 2012

CRISTO: CENTRO DE TODAS LAS COSAS- Oscar Gómez






Algo que se destaca en las escrituras es que Dios el Padre se encarga vez tras vez de colocar a Jesús su Hijo en el centro de la escena o de la situación.
Por otra parte el hombre y sociedad en general, con la ayuda del diablo ha tratado de desplazar al Hijo, al punto que un día en Jerusalén se lo sacaron de encima matándolo, aunque esto estaba dentro de los planes divinos.

                       “CRISTO: CENTRO DE TODAS LAS COSAS”

Mateo 3:13 “Entonces Jesús vino de Galilea a Juan al Jordán, para ser bautizado por él. 3:14 Mas Juan se le oponía, diciendo: Yo necesito ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a mí? 3:15 Pero Jesús le respondió: Deja ahora, porque así conviene que cumplamos toda justicia. Entonces le dejó.3:16 Y Jesús, después que fue bautizado, subió luego del agua; y he aquí cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre él.3:17 Y hubo una voz de los cielos, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia

1. El Padre colocó al Hijo en medio del avivamiento de Juan el bautista.

El Padre irrumpe en medio del despertamiento espiritual de Juan  colocando a su Hijo en medio, ¿qué quería demostrar? Que el centro no eran los sucesos sobrenaturales, tampoco era Juan, ni el bautismo de Juan o su mensaje radical, sino Jesús.
Todo avivamiento, movimiento o comunidad debe poner a Jesús en el centro, mirarlo a El, darle el primer lugar; comúnmente así ocurre al principio pero con el paso del tiempo se produce un desplazamiento del Hijo.
En los avivamientos modernos se destacan músicos, hombres carismáticos, grandes templos u ostentosas finanzas, pero la voluntad de Dios es que nada de eso ocupe el lugar del Hijo.

Mateo 17:1 “Seis días después, Jesús tomó a Pedro, a Jacobo y a Juan su hermano, y los llevó aparte a un monte alto; 17:2 y se transfiguró delante de ellos, y resplandeció su rostro como el sol, y sus vestidos se hicieron blancos como la luz. 17:3 Y he aquí les aparecieron Moisés y Elías, hablando con él. 17:4 Entonces Pedro dijo a Jesús: Señor, bueno es para nosotros que estemos aquí; si quieres, hagamos aquí tres enramadas: una para ti, otra para Moisés, y otra para Elías.17:5 Mientras él aún hablaba, una nube de luz los cubrió; y he aquí una voz desde la nube, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia; a él oíd. 17:6 Al oír esto los discípulos, se postraron sobre sus rostros, y tuvieron gran temor”.

2. El Padre colocó al Hijo en el centro de la reunión de discípulos.

Una de las cosas que nos caracterizan como iglesia y hemos adoptado como práctica es el hacer discípulos, juntarnos con los discípulos, orar con ellos, ya sea de uno, dos o más. Todo vale de acuerdo a la ocasión.
El Padre vuelve a colocar al Hijo en medio del discipulado, es decir que el centro no debe ser el discípulo, ni el discipulador, o un tema en particular sino Jesús. Nos reunimos alrededor del Hijo, no de una comida o una bebida.
Esta escena indica que hubo un retiro espiritual de Jesús y sus discípulos. Acordémonos de colocar siempre al Hijo en el centro de nuestros retiros, campamentos, congresos, conferencias, encuentros apostólicos, de obreros, etc.

3. El Padre colocó al Hijo en el centro de la ley.

En este pasaje Moisés representa la ley, también la escritura dice que ley vino mediante Moisés, pero la gracia y la verdad por medio de Jesucristo. La ley necesitaba a Cristo, quién trajo gracia y verdad, elementos sin los cuales la ley es muerta, se transforma en un paquete de cosas que nadie puede cumplir, ni siquiera los que la pregonan.
Antes que viniera Jesús había una aplicación fría y drástica de la ley a los judíos, pero ahora la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte (Romanos 8:2)
Si no colocamos al Hijo en el centro de la ley prevalece el legalismo que es ley sin Cristo.

4. El Padre colocó al Hijo en el centro del ministerio profético

Elías representa a los profetas, el Padre en esta ocasión destaca al Hijo en medio del ministerio profético o el colegio de profetas, no solo del antiguo pacto sino también del nuevo.
En el A.T. el profeta era el personaje, de ahí en más fue Jesús el centro.
El ministerio profético necesita sujetarse  a Cristo, reconocerlo, ya que por recibir palabra del Señor puede transformarse en autoridad definitiva e incuestionable y con el tiempo sobrevienen los problemas en las congregaciones.
Muchos creen que si alguien es profeta siempre debe tener palabra de Dios, las 24 horas del día, y de esta manera se le exige a la persona algo que va más allá de su humanidad. Cuando no se tiene nada que decir no hay que decir nada.

Hebreos 1:1 Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, 1:2 en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo; 1:3 el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas, 1:4 hecho tanto superior a los ángeles, cuanto heredó más excelente nombre que ellos”.

5. El Padre colocó al Hijo en el centro del universo.
Hoy día muchos practican el culto a los astros, los signos del zodíaco, etc. Los cuerpos celestes, así como su presunta forma y desplazamiento, han constituido con frecuencia motivos de inspiración religiosa de los pueblos, configurando la llamada astrolatría o culto a los astros, ya sea del sol, la luna o las constelaciones.
Otros en el terreno de la ciencia se dedican a la astronomía y cada uno de sus descubrimientos revela más de Dios.
Pero déjenme decirles que Dios el Padre colocó a Jesús en el centro del universo, fue hecho por El y para El, y es quien lo sustenta.
El hombre podrá seguir explorando el espacio pero Cristo es el centro de ese universo.

6. El Padre colocó al Hijo en el centro de los ángeles.

Lo puso sobre los ángeles, heredó más excelente nombre que ellos. Así como prolifera en la actualidad el culto a los astros, también el de los ángeles, denominado angelolatría.
Hay ángeles llamadores, ángeles guardianes, etc.
"Por tanto, nadie os critique en asuntos de comida o de bebida, o en cuanto a días de fiesta, luna nueva o sábados. Todo esto es sombra de lo que ha de venir; pero el cuerpo es de Cristo. Que nadie os prive de vuestro premio haciendo alarde de humildad y de dar culto a los ángeles (metiéndose en lo que no ha visto), hinchado de vanidad por su propia mente carnal, pero no unido a la Cabeza, en virtud de quien todo el cuerpo, nutriéndose y uniéndose por las coyunturas y ligamentos, crece con el crecimiento que da Dios." Colosenses 2:16-18
La Biblia nos dice, anticipando que sucedería, que aunque "un ángel del cielo, os anuncia un evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema. Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguien os predica un evangelio diferente del que habéis recibido, sea anatema" Gálatas 1:8-9

Muchas falsas doctrinas, entre ellas los mormones nacieron por medio de mensajes angelicales, según su leyenda un ángel llamado Moroni se le reveló a Josep Smith, un joven estadounidense. Desde los tiempos antiguos la gente tiene inclinación por los ángeles.
Pero Jesús fue colocado por el Padre sobre ellos, el único digno de adoración es Jesucristo, el Hijo de Dios.

7. El Padre coloca al Hijo en el centro de los héroes de la fe.

Hebreos 12:1 “Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, 12:2 puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios. 12:3 Considerad a aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo, para que vuestro ánimo no se canse hasta desmayar. 12:4 Porque aún no habéis resistido hasta la sangre, combatiendo contra el pecado”
¿Quién dijo que Jesús no está en esa galería?
El Padre nos desenfoca de los otros héroes para que fijemos la vista en su Hijo. Todos estos varones de Dios hicieron proezas, fueron usados plenamente pero ninguno se compara a Jesús.
Nosotros podemos tener líderes que nos inspiran, fundadores de movimientos u organizaciones, santos hombres de Dios, Lutero, Calvino, Wesley, aún los precursores de la renovación, pensadores antiguos o actuales, libros de ellos, etc. pero Dios quiere colocar al Hijo en el centro, nos lleva a tomar el ejemplo de estos hombres pero inmediatamente quitar la vista de ellos y ponerla en el Hijo.

8. El Padre quiere colocar a su Hijo en el centro de nuestro corazón.

El yo debe darle lugar a Cristo, el Señor no es algo más o una opción en nuestra vida, es todo. Es tiempo de no compartir más nuestro corazón con otras cosas desplazando al Hijo.
El otro día cantábamos “te amo más que a mi ser” y sinceramente me dio mucho temor esa canción ¿pensamos bien cuando cantamos esas cosas?
Gálatas 2:20 “Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí”
Este es el momento en que tenés que poner a Cristo, el Hijo amado de Dios en el centro de tu vida, como Señor y Salvador.
A los líderes, a los discípulos nos dice “háganse a un lado, quiero tomar el primer el lugar, ser el centro en medio de ustedes”, alguien lo denominó “el ministerio de desaparecer”.

El Padre siempre promociona al Hijo, lo exalta y promociona colocándolo en el centro de todas las cosas. Le da la preminencia.
(Isaías 42: 1/4)   (Colosenses 1:17/19)
Isaías 42:1 “He aquí mi siervo, yo le sostendré; mi escogido, en quien mi alma tiene contentamiento; he puesto sobre él mi Espíritu; él traerá justicia a las naciones. 42:2 No gritará, ni alzará su voz, ni la hará oír en las calles. 42:3 No quebrará la caña cascada, ni apagará el pábilo que humeare; por medio de la verdad traerá justicia. 42:4 No se cansará ni desmayará, hasta que establezca en la tierra justicia; y las costas esperarán su ley”

Colosenses 1:15 “El es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación. 1:16 Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él. 1:17 Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten; 1:18 y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preminencia; 1:19 por cuanto agradó al Padre que en él habitase toda plenitud”












viernes, 27 de abril de 2012

RESTAURACIÓN- CRISTIAN ROMO


RESTAURACIÓN
                                                                              Por Cristian Romo
Conferencia 2004 de la Apostolic Fellowship International,
Toledo, España.

El mover de Dios en las últimas décadas

“Y sucederá en los últimos días, dice Dios, que derramaré de mi Espíritu sobre toda carne; Vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán, vuestros jóvenes verán visiones y vuestros ancianos soñarán sueños. Aún sobre mis siervos, tanto hombres como mujeres, derramaré de mi Espíritu en aquellos días, y profetizarán”. Hechos 2:17-18

Dios, por su corazón de padre, y Jesucristo, en su deseo de ver a su Iglesia concretar aquello para lo cual fue diseñada desde la eternidad, no dejan de velar sobre Ella y participar activamente en su desarrollo.
Desde el principio mismo del siglo veinte, en un momento en que parecía que nada estaba sucediendo, el Señor derramó de su Espíritu en distintas partes del mundo, comenzando un movimiento espiritual que fue la fuerza impulsora detrás de la expansión del evangelio a muchos lugares del mundo.
A su vez, cabe mencionar que en la historia más reciente se ha presentado una tendencia a la dispersión, que ha llevado a la Iglesia Pentecostal a innumerables divisiones y a la creación de subgrupos, sobre todo en América Latina. Obviamente uno se pregunta entonces: ¿Si este despertar era realmente del Espíritu Santo, porqué está acabando de este modo?
Una respuesta sencilla podría ser: porque hay un elemento humano involucrado. Deseo dejar esa pregunta para reflexión posterior. A continuación del derramamiento del Espíritu Santo a principios del último siglo, un movimiento misionero enorme surgió a partir de los países europeos y de Norte América hacia distintas partes del mundo.
Sin duda el Señor nos ha sorprendido en estos años, superando los límites de nuestras expectativas con respecto a sus manifestaciones en el mundo. Hubo momentos en que aquellos que habían experimentado el Espíritu Santo creyeron que tenían el monopolio de los dones espirituales, así como de otras experiencias carismáticas. De pronto, sin embargo, Dios comenzó a sorprendernos a todos con eventos que sucedieron hacia finales de los años ‘60, cuando el Espíritu Santo fue derramado - sin pedir permiso de las autoridades religiosas- sobre personas que uno no se hubiera imaginado podrían tener tal experiencia. Este hecho en sí generó mucha especulación. ¿Cómo podía Dios manifestar de su Espíritu en un católico, un anglicano, un bautista, un presbiteriano, etc.? Él mismo dijo “sobre toda carne”, y no agregó requisitos denominacionales a los necesarios para la manifestación del Espíritu. Lo que sucedió con Samuel en la casa de Isaí nos puede ayudar a entender cómo Dios trata con los hombres.
“Pero el Señor dijo a Samuel: No mires a su apariencia, ni a lo alto de su estatura, porque lo he desechado." El Señor no se fija en las cosas en que se fija el hombre. El hombre mira el aspecto externo, pero el Señor mira el corazón. I Samuel 16:7. Una experiencia muy significativa fue la que tuvo nuestro hermano David Du Plessis en los años 60. Debido a su gran deseo de compartir su experiencia con el Espíritu Santo con otros grupos tradicionales, incluyendo católicos, perdió sus credenciales como ministro Pentecostal, pero no perdió su pasión. El Movimiento Carismático Católico se inició alrededor de 1966. Aproximadamente al mismo tiempo se produjo un despertar similar entre grupos evangélicos. Este siervo de Dios fue utilizado poderosamente al comienzo de los movimientos carismáticos en los grupos más tradicionales. Cuando el viento del Espíritu Santo comenzó a soplar durante este período de tiempo que acabamos de mencionar, el resultado fue una renovación clara en el mundo cristiano. Sin duda esto marcó el principio de una etapa muy importante en la vida de la Iglesia en general, ya que poco a poco los corazones de muchos se abrieron a la obra del Espíritu Santo. No se puede negar que el impacto inicial fue realmente sorprendente, ya que transformó mucha de la teología que era contraria al Espíritu Santo, pero el Señor no ha retenido su obra aún en nuestros días. Imagino yo que Él no se asusta ante esas cosas nacidas de la naturaleza humana y que tienden a oponerse a lo que se ha propuesto hacer en el mundo. Gracias a Dios que ha pasado por alto los tiempos de nuestra ignorancia y continúa con el desarrollo de su propósito eterno.

El movimiento de restauración

Hacia finales de los 60, y principios de los 70, Dios buscó intensificar su obra al no dejar a la Iglesia con una experiencia de renovación solamente, sino buscando impulsar a la Iglesia hacia una restauración que era absolutamente necesaria. ¿Porqué restauración? Porque la Iglesia en muchos casos había perdido su orientación con respecto al propósito de Dios. Por lo tanto se hacía necesario un cambio profundo con respecto a los valores que se habían perdido.

Restauración de los principios Bíblicos
Es impresionante descubrir cómo, entre fines de los años ‘60 y principios de los ‘70, Dios comenzó a restaurar en todo el mundo los principios y verdades que habían sido olvidados. Europa (Inglaterra), Estados Unidos, y América del Sur, y específicamente Argentina, Chile y Brasil, se encontraban entre los centros pioneros en este movimiento de restauración. Algunos de los principios y verdades que se comenzaron a restaurar como resultado de la iluminación del Espíritu Santo a través de diversos hombres de Dios se enumeran a continuación. Uno debe recordar que, como suele suceder, hacer conocer estas verdades en un ámbito de iglesia tradicional causó un impacto inicial negativo. También es importante destacar que el movimiento de Dios se presentó en el contexto de una pluralidad de siervos, y no enfocado en ministerios individuales. Ciertamente la causa es que Él deseaba enfatizar desde el inicio la importancia del Cuerpo, la unidad, y de complementarnos los unos a los otros, porque la mayoría de nosotros viene de un contexto de individualismo sea por cultura o por naturaleza humana.

Los principios y verdades que Dios ha estado restaurando durante los últimos cuarenta y cinco años aproximadamente son:

• El propósito eterno de Dios
• El reino de Dios
• Una actitud nueva hacia el Espíritu Santo
• El Señorío de Cristo
• Alabanza y adoración
• La Iglesia
• Los ministerios de la Iglesia
• Los dones del Espíritu
• Discipulado
• La unidad de la Iglesia
• El orden en la familia de Dios

Cabe recordar que estas verdades estaban siendo elaboradas y ampliadas por el Espíritu Santo en estos tiempos por medio de la participación de un equipo de hombres de Dios que no buscaban que esto que estaba sucediendo se considerase un logro personal. El mundo cristiano en su totalidad se ha beneficiado con la dedicación y el sacrificio de muchos de estos siervos de Dios, algunos de los cuales quizá ni sean conocidos por todos. Lo que si es importante, sin embargo, es la contribución de gracia y ministerio que ha brindado al Cuerpo de Cristo. Se puede presentar en este momento la siguiente pregunta: ¿Por qué son tan importantes estas verdades? Aquí sólo daremos un breve esbozo de unos pocos aspectos de cada uno de ellos:

EL PROPÓSITO ETERNO DE DIOS

Esta es una de las verdades que más ha iluminado las mentes de muchos en el contexto de la experiencia de restauración. Es el elemento que brinda significado y contenido a las otras verdades que han sido reveladas por el Espíritu Santo. Es quizá la verdad que ha tomado más fuerza que las demás, debido quizá a la gran confusión que aún existe con respecto a ella dentro de la Iglesia. Pero gracias a Dios nuestro Padre por esta inmensa iluminación y realidad en nuestra identidad con Él. Ahora sabemos porqué vivimos, trabajamos, predicamos, enseñamos, etc. Ahora sabemos, como resultado de esta verdad revelada, que el cristiano tiene un objetivo a alcanzar en esta Tierra: la de ser como Jesús. Esto, por supuesto, cambió la mentalidad cómoda y frágil de los que creían que la salvación era un boleto sin retorno al cielo, lo cual le permitía a la Iglesia andar en una inmadurez sin fin.

EL REINO DE DIOS

Este principio despertó en nosotros con toda claridad la verdad con respecto al auténtico evangelio que Cristo enseñó, el cual era, precisamente, el Evangelio del Reino de Dios. Este es el único evangelio que puede transformar la vida de los hombres, porque según este evangelio, expresándolo en forma resumida, la conversión es un cambio de gobierno. El Evangelio del Reino de Dios es confrontacional, ni ambiguo ni débil. Es fuerte, y solamente lo arrebatan los valientes. Esta es la buena noticia del gobierno de Dios.

EL SEÑORÍO DE CRISTO

Era indispensable una revelación verdadera con respecto a quien Jesús era y es, ya que en el período anterior a éste sólo se le conocía como Salvador. Éste único factor cambió rotundamente la conducta de aquellos que realmente reconocieron a Cristo como Señor, debido a que esta verdad toca profundamente la voluntad de la persona, y no comienza en sus emociones. El Señor mismo fue categórico en su ministerio, y creo yo que no queremos ser menos que él, tratando de suavizar el evangelio presentando a un Cristo distinto al que vino a vivir en la Tierra, quien se identificó con nosotros, murió en la cruz, quien resucitó de los muertos y a quien el Padre ha puesto a su derecha, dándole un nombre que es sobre todo nombre: ¡JESUCRISTO ES SEÑOR! para gloria de Dios Padre.

EL ESPÍRITU SANTO

La restauración de la verdad con respecto a la persona del Espíritu Santo también ha generado cambios profundos en un sector importante de la Iglesia. Durante mucho tiempo, y en muchas instancias, se consideraba que el Espíritu era una especie de influencia o fuerza. Hoy en día es respetado como persona, y se le da el lugar y el honor que merece. Aún queda mucho por hacer hasta que toda la Iglesia llegue a conocerle tal cuál Él es. Conocer el Espíritu Santo es indispensable, ya que sin Él no podemos conocer al Señor.

ALABANZA Y ADORACIÓN

Cambió de ser un programa a ser un evento. De ser las canciones de rutina a una alabanza genuina y una adoración de corazón. El Señor no buscaba enseñarnos a cantar; deseaba enseñarnos a alabarle en espíritu y en verdad. La verdad de que somos su templo se hizo más real. Hoy, en muchos lugares en el mundo, hay muchos que están aprendiendo a adorar a Dios. Pero no olvidemos esto: no es sólo cuestión de aprender canciones nuevas, sino que Él desea el verdadero homenaje que viene del corazón.

LA ECLESIOLOGÍA

El hecho de que el Señor nos ha provocado un cambio de mentalidad de por sí ha cambiado nuestros conceptos erróneos con respecto a la Iglesia. La Iglesia no es un edificio, ni una organización, ni una institución creada por la mente humana. La Iglesia es un organismo vivo y dinámico. Es el Cuerpo de Cristo, el Pueblo de Dios, la Familia de Dios, el Templo de Dios. Ha revolucionado todo en el contexto de la Iglesia.

MINISTERIO
La recuperación de este principio divino está llevando a la restauración de la Iglesia. Sin los ministerios de liderazgo, la iglesia no puede ser restaurada, ya que este es el proyecto y la estrategia de Dios.

DONES ESPIRITUALES

En una Iglesia que funciona normalmente, los dones del Espíritu brindan un tremendo aporte para la construcción de la Iglesia y para la extensión del Reino. La verdad con respecto a esto es que los dones deben ocupar su lugar en la iglesia sin ser convertidos en el centro de su experiencia, ya que el Señor es el centro de todas las cosas.

DISCIPULADO

Esta verdad está fuertemente vinculada al Reino de Dios. No es un descubrimiento tardío de nuestros tiempos. Hace más de treinta años practicamos esto en distintos lugares a medida que el Señor iluminaba a varios de sus siervos con respecto a la necesidad de avivar este principio de una relación que genera vida, y no de un sistema. El fruto de esta relación ha sido la capacitación de muchos líderes para la obra del Señor. No es un proceso rápido, pero si es un método efectivo para la transformación de vidas.

LA UNIDAD DE LA IGLESIA

Esta no sólo ha llegado a ser una verdad que el Señor restauró, sino una especie de carga divina para aquellos que creen en Él.

EL ORDEN DE DIOS PARA LA FAMILIA

La llegada de esta verdad ordenó muchas cosas que estaban fuera de lugar en la familia y en su constitución. Con el paso del tiempo, el humanismo ha generado daño a la familia así como algunos supuestos derechos y conceptos que caen fuera de los principios de Dios.

Movimientos apostólicos y proféticos

Al mismo tiempo que el Señor estaba restaurando los principios ya mencionados, en las últimas dos décadas comenzó a desarrollarse un movimiento apostólico y profético. En algunos casos este desarrollo se llevó a cabo lentamente, con sobriedad, asegurando que estaba sucediendo con respecto a verdaderos ministerios y no a ministerios inventados. En América del Sur, siete hombres de Dios se reunieron en Argentina en 1987 para iniciar una relación ministerial apostólica que siguió creciendo en número y en madurez, y sigue así hasta el día de hoy. En otros casos estos movimientos surgieron muy rápidamente y no sabemos de su contenido. La verdad es que necesitamos tener mayor conocimiento de estos movimientos, así como de los ministerios proféticos, los cuales en muchos casos tienden a funcionar individualmente sin un escrutinio adecuado del mismo. Siento que hemos llegado al momento de acercarnos a aquellos que de veras están bendiciendo al Cuerpo de Cristo y tienen una carga por la Iglesia como tal. De una cosa no hay duda: estos ministerios deben ser restaurados para que haya una verdadera restauración de la Iglesia.

Movimientos de unidad

Otro aspecto de la obra de Dios por medio de Su Espíritu en estas últimas décadas es la forma en que ha generado un despertar en la Iglesia del deseo de unidad. Ésta no ha sido tarea fácil para el Señor, a pesar de su oración al Padre en Juan 17. Por empezar, no ha sido fácil para aquellos del mundo cristiano evangélico, y ha sido aún más difícil para los del mundo cristiano católico (entre evangélicos y católicos). Esto último se debe al gran rechazo que se produjo sobre todo en América Latina por la persecución que sufrieron los evangélicos cristianos en el pasado. Debemos mencionar esta parte de la historia para entender el origen del rechazo evidente en el tiempo y en la historia. Hoy, aún cuando todavía hay sectores de la iglesia evangélica que temen arrimarse, no hay duda de que el Señor está obrando milagrosamente en varios casos para demostrar su deseo de que la Iglesia forme una unidad. Dentro del sector evangélico se ha presentado un despertar notable hacia la unidad. Las noticias provenientes de distintas ciudades informan que la comunión entre los pastores de las ciudades cada vez es mayor. Todo esto lleva a la creación de una percepción consciente del concepto del Cuerpo de la Iglesia. Ciertamente en este contexto surgirá un testimonio de una realidad cada vez mayor de la Iglesia en el mundo.

Conclusión

Toda la riqueza recibida en el tiempo y en la historia, incluyendo los aspectos positivos y negativos, nos deben conducir a señalar con claridad hacia el objetivo que el Señor ha propuesto para Su iglesia. Ruego al Señor, por lo tanto, que utilice esta convocatoria como un impulso para llevar a la práctica aquellas cosas que nos han sido mostradas en estos tiempos para el avance efectivo del cumplimiento de Su voluntad.

1. Traducido por Elisa Gustafson de Gravilardel, del original en ingles

jueves, 26 de abril de 2012

LA VIDA EN EL ESPIRITU- VICTOR RODRIGUEZ


                Introducción.
Visión de Ezequiel. Ezequiel 1:1-14
Esta es una visión que tuvo de la gloria de Dios. Hay cosas que no entiendo pero el
Espíritu sí entiende, va captando lo que Dios quiere decir. Esto es una visión y las
visiones son raras y son personales, porque ella le hizo bien al profeta, pero está escrito
allí y nos hace bien a nosotros. Fue para Ezequiel lo que transformó su vida, su manera
de ser y de pensar. Fue tan impactante para él que quedó transformado. Lo que vio fue
el ámbito de la gloria de Dios en sus distintas facetas, como Dios manifiesta su gloria de
diferentes maneras.
Primero, esto no es para el cielo, es para la tierra. Segundo, es para que un hombre
entienda y viva lo que ve. Para él tuvo mucho significado lo que vio. Aparecen estos
seres vivientes con apariencia humana; tenían alas, capacidad para remontarse, para la
comunicación con Dios y tenían manos debajo de sus alas, para comunicarse con lo
humano, podían comunicarse con lo eterno pero también con lo humano, capacidad para
relacionarse con Dios y con el hombre, tener comunión con Dios y manos para servir.
Las caras de hombre, de buey, de león y de águila, hablan del carácter que produce la
gloria de Dios. Sin dejar de ser seres humanos, el buey habla de la fortaleza, el león
habla de la autoridad, el águila habla de la capacidad de discernimiento, de ver lo que el
hombre no ve. Apocalipsis agranda esto y dice que tenían ojos por delante y por detrás,
capacidad para ver el pasado, el presente y el futuro. Todo esto es el ámbito de la gloria
de Dios.
Ezequiel ve a estos seres vivientes como carbones encendidos, ardientes. No se puede
experimentar la gloria de Dios sin el fuego de Dios, sin estar ardiendo por dentro. El té
solamente suelta su sabor cuando se le hecha agua hirviendo, así también las cosas de
Dios sueltan su sabor en medio del ardor. Si eres un cristiano tibio ¡pobre de vos! Pero
si eres ardiente vas a experimentar la gloria de Dios.
Donde el Espíritu se movía, allí se movían estos seres vivientes, sólo para adelante.
Tenían sólo un propósito en su vida y hacia eso iban, no tenían muchos propósitos,
tenían uno sólo. Hay mucho más para sacar, esto es como hacer un pozo y sale tierra y
más tierra, y de aquí sale gloria y más gloria. Esto es el ámbito de la vida del Espíritu,
estos seres vivientes con sus alas se juntaban. La unidad no viene aquí abajo, la unidad
se produce allá arriba, no se tocaban con las manos se tocaban con las alas. Se juntan
“en las alas”, en la relación con Dios, no se juntan acá, se juntan arriba.
Bases para la vida en el Espíritu.
Ø Nuevas criaturas. Un cambio de historia. 2º Corintios 5:17
¿Qué diferencia hay entre estar “con la carpa” y estar “en la carpa”?. Con es al lado y en
es adentro, “en Cristo” es adentro de Cristo, al nacer de nuevo estamos “en Cristo”. La
2
intención de Dios al ponernos en Cristo fue que nuestra vida no sea más la nuestra sino
la vida de Cristo, que yo viva la vida de Cristo, que yo cambie mi historia, que ahora mi
historia sea la historia de Cristo, no sea más la historia de Víctor, que cuando el Padre
revise mi legajo no encuentre mi historia sino la de su Hijo. El Padre quiso ponerte en
Cristo para cambiar tu historia.
Si lo podemos ver con nuestros ojos espirituales, es una revelación, recibimos el mayor
impacto ¡mi historia es la historia de Cristo, mi vida es la vida de Jesús! ¿Por qué es una
nueva criatura? Porque no tiene más su historia, tiene la historia de Cristo. El Padre nos
puso “en Cristo”. Todos los que están bautizados en Cristo “de Cristo estáis revestidos”.
Si llenamos la pileta con pintura blanca y nos damos una zambullida, ¿cómo salimos?
¡Todo blanco! Cuando fuimos bautizados, lo fuimos en el nombre del Padre, adentro del
Padre, en el nombre del Hijo, adentro del Hijo, en el nombre del Espíritu Santo, adentro
del Espíritu Santo.
Tu vida no es cualquier vida, por eso te sientes como un pez fuera del agua cuando no
estás ni en el Padre ni en el Hijo ni en el Espíritu Santo, te sientes un raro. Cuando
hablas lo que no corresponde al Padre o al Hijo o al Espíritu Santo te sentís mal, así son
los cristianos carnales, queriendo vivir tu antigua historia, yendo a la fuente donde ibas
antes, pero ahora tu naturaleza es una naturaleza diferente. El Padre estaba en Cristo; 2º
Corintios 5:18-19 dice que “... Dios estaba en Cristo...” Él nos puso en Cristo porque él
estaba allí, El se encontró con vos en el Hijo por el Espíritu Santo. Cuando entraste al
Hijo te encontraste con el Padre, “nadie viene a Dios, el Padre, sino por mí...” Es en
Cristo que encontramos a Dios Padre. Entonces ya no es tu historia es la historia de
Cristo Jesús. Tengo que averiguar ahora como es mi historia, entonces tengo que ir a la
Palabra, es la única que me sabe decir cual es mi historia, lo que le pasó a él me pasó a
mí.
Romanos 6:1-2
Si él fue muerto yo estoy muerto, si él murió yo he muerto. Fuimos bautizados en su
muerte así que yo he muerto, muerto al pecado, muerto al diablo, muerto al mundo.
Nadie se muere un poco, se muere totalmente. Cuando fui bautizado morí totalmente.
Romanos 6:4
Si él resucitó, yo también fui resucitado, como él fue sepultado, yo fui sepultado y luego
resucitado.
Efesios 2:6
Juntamente con él nos resucitó y nos hizo sentar en lugares celestiales con Cristo.
¿Como llego a tener autoridad espiritual? Creyendo que estoy sentado en lugares
celestiales y no haciendo ninguna maniobra. Yo no puedo matar a mi viejo hombre, lo
mató él. Yo no puedo resucitar, me resucitó él, yo no puedo ascender a lugares
celestiales, me ascendió él. No puedo sentarme en lugares de autoridad, fui sentado en
Cristo Jesús. Lo que le pasó a él me pasó a mí.
Necesito conocer mi nueva identidad, incluso el “país” donde nací no es Argentina, esta
nueva criatura nació en el cielo, somos ciudadanos del cielo. No soy extraterrestre pero
mi ciudadanía es celestial. Tengo que presentarle al diablo, vez tras vez, mi nueva
identidad: hijo de Dios. ¿Que más le pasó a él?
Efesios 1:3
Dios bendice al Hijo y porque bendice al Hijo yo también recibo bendición.
“Bendíceme Señor, bendíceme”, el Señor te dice ¿más todavía? No tengo más, ya te
bendije totalmente con toda bendición espiritual. ¿Por qué dice espiritual y no material?
Porque no hay bendición material si no hay bendición espiritual, no fue primero lo
material, fue primero lo espiritual. Lo que se ve fue hecho de lo que no se veía, entonces
3
ese es el orden. Cuando dice espiritual, abarca todo, ¡¡ nos bendijo en Cristo con toda
bendición!
Ø ¿Qué es la FE?
Fe quiere decir contar la historia de Cristo como si fuera la mía, hablar de mi muerte,
de mi resurrección, de mi ascensión, de estar sentado en lugares celestiales, de toda la
bendición como mi historia. El que vive en el Espíritu es el que aceptó la historia de
Cristo como la suya, que cuando habla, habla de la historia de Jesús como su historia,
de la vida de Jesús como su vida.
Fe es hablar de lo que le ocurrió a Cristo como si me hubiese ocurrido a mí, realmente
me ocurrió hace 2000 años. Si dudo de todas estas verdades me es muy difícil vivir en
el Espíritu, y por eso vienen todos los altibajos, por eso no se vive permanentemente en
victoria.
Ø Heredero de Dios. Hechos 2:32-33
¿Qué es un testamento? Un papel que se hace antes de morir donde se dejan los bienes y
riquezas, que uno tiene, a quien uno quiere. ¿Quién era el heredero del Antiguo
Testamento?, Cristo. Él es el heredero de Dios. El Salmo 2 y todo el Antiguo
Testamento señalan la venida de Cristo, las riquezas de Cristo. El tabernáculo habla de
cómo era Cristo y algunos se confunden y guardan el día sábado, ¡no! El día sábado era
Cristo, él es el reposo, se enamoraron de la sombra, siguen a la sombra. El Antiguo
Testamento era lo que el Padre le dejaba al Hijo.
Pero hay otro testamento, el Nuevo Testamento, y ¿para quién es el Nuevo
Testamento?, “Porque de él, por él y para él, son todas las cosas”, entonces ¿Para quién
es el Nuevo Testamento?, ¡¡Para él, para Cristo! No era para nosotros, no hay nada
para nosotros, ¿estás contento que no haya nada para vos? ¡¡No te quedó nada!! ¡¡ Todo
lo heredó Jesús! Pero él quiere que nosotros también heredemos, pero para heredar ¿qué
le tiene que pasar al dueño? Tiene que morir. Él murió y cuando murió, nosotros
heredamos todo. Pero no esperábamos que resucitara por eso somos herederos de Dios
pero también coherederos juntamente con Cristo.
Ø La Unción Real
Jesús les dijo a sus discípulos que “…no se fueran de Jerusalén, sino que esperasen la
promesa del Padre…” ¿La promesa del Espíritu, para quién es? ¿Hay algo para
nosotros? Dijimos que no había nada, todo es para él. La promesa del Espíritu es para
él, (versículo 33), ¡¡ la promesa era para el Hijo! Cuando él ascendió y se sentó en el
trono ¿qué hizo el Padre? ¡¡Derramó el Espíritu Santo sobre él!! ¿Quién recibió la
promesa del Espíritu? Pedro les explica en Pentecostés que lo que ellos veían era porque
el Hijo murió, resucitó, fue ascendido y derramó sobre el Hijo la promesa del Espíritu.
Cayó sobre el Hijo, pero lo que cae sobre el Hijo ¿sobre quién cae? Lo que le pasa a él
me pasa a mí, él recibió la promesa entonces yo también la recibí.
Ahora, ¿cuántas veces fue ungido el Señor? Dos veces. La primera fue la “unción de la
paloma”. Él se levanta del bautismo y el Espíritu Santo desciende sobre él como paloma
y comienza su ministerio de poder. Pero después cuando asciende a los cielos fue
ungido otra vez, otra vez el Padre lo unge. Yo no soy ungido con la unción de la
paloma. ¿Qué significa estas dos unciones de Jesús? La primera es para comenzar su
ministerio con poder donde los cielos se abrían para él, donde él revelaba al Padre, pero
la segunda es cuando el Padre lo corona Rey de Reyes y Señor de Señores. En el
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Antiguo Testamento cuando alguien era ungido Rey, venía el profeta con el cuerno de
aceite y derramaba sobre el Rey el aceite que era el Espíritu Santo. Así Samuel ungió a
Saúl y a David. Cuando él asciende a los cielos y es sentado en el trono el Padre lo
unge con el aceite de la Unción Real.
¿Qué otra diferencia hay entre estas dos unciones? En la unción de la paloma, Jesús no
había ganado ninguna batalla, en la unción real, él había vencido al pecado, a la muerte
y al diablo, derrotando al viejo hombre y victorioso ascendió a los cielos y el Padre lo
unge con la unción de Rey. ¿Dónde hay un pasaje paralelo que muestra con claridad
esto?
Salmo 133
“...Es como el buen óleo sobre la cabeza, la cabeza de Aarón…”, el sacerdote Rey era
ungido. “…y cae … y llega hasta el borde de sus vestiduras...”. Esto fue lo que le pasó a
Jesús y nos pasó a nosotros. Él es ungido en los cielos y por eso nosotros recibimos el
bautismo del Espíritu Santo, el aceite llegó hasta el borde de sus vestiduras, ¡yo fui
ungido con unción real! No con la unción de la paloma. Esta es una unción de victoria,
no es para vencer, es victoriosa, del que ha vencido, porque fui bautizado en este aceite
real con que Cristo mismo fue ungido. ¡¡Hermano, tienes la Unción de Rey!! El
problema para el diablo es que yo “me la creo”, ¡¡lo creo!! Porque fe es creer para mi
vida lo que le pasó a Cristo ¡¡esta es la unción que venció, no queda más nada por
vencer!!
¿Entienden la dimensión del texto, “el que está en Cristo nueva criatura es...”? Si voy a
vivir en el Espíritu tengo que declarar estas cosas, que la historia de él es mi historia. No
estoy por morir, no tengo que matar al viejo hombre, tengo que darlo por muerto porque
Cristo lo mató en la cruz del Calvario, yo no tengo que resucitar tengo que declararme
resucitado con Cristo, no tengo “dos naturalezas”, tengo una única naturaleza, soy una
nueva criatura. Si tuviese las dos naturalezas ¿qué sería? El hombre y la bestia, y esta
enseñanza anda por la iglesia, el hombre y la bestia, en un momento aparece la nueva
criatura en otro momento aparece el viejo hombre, ¡eso es horrible, eso degenera! Yo
soy una nueva criatura, que conoce al Padre, al Hijo, al Espíritu Santo, conoce la
voluntad de Dios, solo sabe moverse en el Espíritu, cuando no lo hace así es como un
pez fuera del agua, no es su ambiente, no es su ámbito. Si a alguien le gusta moverse
fuera de ese ámbito, me pregunto si nació de nuevo.
Ø Alabanza celestial
Cuando ustedes alaban a Dios deben expresar alabanza celestial, porque la alabanza
solamente es celestial, es la alabanza del Hijo, no es tu alabanza, ¿el Hijo alaba con las
manos en los bolsillos o sentado, cruzado de brazos comiendo chicle? Es Cristo quien
alaba al Padre, él desea alabar desde tu cuerpo humano. Por eso hay que ser muy
expresivo, medio gritones, no para diferenciarme de otros, sino para ser como “el
estruendo de muchas aguas”. A algunos le molesta tener a un gritón al lado, ¡no! ¡El
gritón está funcionando bien! Algunos tienen el motor parado o no lo tienen, que es
peor. ¡Métete en la alabanza del Hijo!
Ampliando nuestro ser interior
En el Antiguo Testamento todos los que recibieron el toque del Espíritu Santo fueron
transformados en otra persona, su manera de hablar, sus gustos, etc., son cambiados. Se
les cambia el interior, se les amplia el interior, se les agranda el interior. Antes tenían un
interior estrecho pero después de ser tocados por el Espíritu, el interior se les agranda,
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como si en el mismo centro de nuestra vida algo se ensanchara. Antes, en el centro de
nuestra vida entrábamos solamente nosotros, pero ahora con el interior ensanchado entra
Dios y entran sus planes y entran los hermanos y entra más y más y más. En el de
interior estrecho solamente entra él y es egoísta por excelencia, solamente piensa en él
y cuanto le afecta a él.
Una de las grandes tareas que el Señor tiene con nosotros es agrandar nuestro interior,
esto siempre lo hizo y lo seguirá haciendo. Lo hizo con Abraham, un hombre con
interior estrecho, cuando uno anda en el Espíritu su ámbito es el tamaño que tiene
adentro. Si tienes estrechez interior, así es tu ámbito de andar en el Espíritu. Pero hay
otros que tienen plenitud, amplitud, porque son amplios de adentro, ampliados por el
Espíritu Santo.
Así vemos a Dios, queriendo ampliar el interior de Abraham. Este fue el gran trabajo de
Dios con él. Le dice “Abraham, mira para arriba y cuenta las estrellas...” Abraham
intentó pero no pudo, y el Señor le dice “así será tu descendencia...”, “Señor pero no
tengo hijo” le contestó Abraham. Luego lo llevó al desierto o a la playa y le pidió que
contara la arena y le dijo “así será tu descendencia”, y creyó Abraham a Dios, ¿qué le
pasó? Se ensanchó de adentro.
¿Por qué dos cristianos con la misma cantidad de años en la congregación actúan de
distintas maneras? ¿Por qué uno ante la menor prueba se desinfla como globo? Porque
tiene su interior estrecho, no permitió el ensanchamiento del espíritu. Lo que Dios
quiere hacer es ensancharlo de adentro.
Lo hizo con Moisés. Un Moisés con espíritu estrecho quiere liberar a Israel, le vino una
nota de patriotismo y quiere hacer algo por su nación y ve a un egipcio maltratando a un
judío y lo mata, todo el mundo lo critica, ni a él le gustó lo que hizo. Cuando Faraón se
entera, Moisés tiene que huir. Pasó 40 años en el desierto hasta que en un momento,
cuidando ovejas, se dio cuenta que en el monte había una zarza que ardía y le llamó la
atención que ardía y no se consumía. Y él sube hasta allí y Dios le habla: “Moisés, he
oído el clamor de mi pueblo, ha subido hasta mí lo que le está pasando a mi pueblo, a
mi nación, y te he escogido para que vayas y liberes a mi pueblo”. Egipto era una
“superpotencia” de entonces.
Pero primero Dios le abre el corazón, le abre el espíritu, recibe un ensanchamiento de
adentro, a tal punto que se atreve a “mojarle la oreja” a Faraón, a desafiarlo, y tiene tan
amplio su ser interior que se atreve a poner adentro de su corazón a tres millones de
judíos ignorantes, habituados a la esclavitud. Y así entra en Egipto y Dios comienza a
respaldarlo y libera a los 3 millones y los conduce 40 años. ¿Sabes que significa
conducir 40 años a 3 millones de personas con el interior estrecho? ¡Pero uno solo
pudo!, ¡Uno con el espíritu ampliado pudo, y los pudo meter en la Tierra prometida!
¡No hace falta mucha gente! Juan1:6 dice: “Hubo un hombre enviado de Dios…”. Este
hombre, Juan el Bautista, hacía reuniones de arrepentimiento, y miraba la multitud hasta
que vio lo que quería ver, al que lo iba a suceder, al Cordero de Dios. Si el Señor te ha
ampliado en algunas cosas es para que veas lo que él ve, y va a entrar adentro tuyo
gente, gente de mal vivir, por la cual el mundo no da nada. ¿Quién daba algo por estos
judíos presos en Egipto?
Me encuentro con hermanos que trabajan en Horas Felices, y me hablan con tanta
pasión de lo que hacen, y digo “Señor, haz ampliado su corazón”, porque cabe todo tipo
de gente, todo tipo de situaciones. También me encuentro con los egoístas, que no cabe
nadie, solamente él o ella misma. Precisan un toque del Espíritu. Se conocen por su
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oración, los “estrechos” solo piden por si mismos, los “ampliados” interceden por otros,
son los que alaban a Dios.
Dios tiene muchas maneras de ampliarnos. A Abraham le puso espaciadores externos,
“…mira la arena, mira el cielo…”. Moisés tuvo una gran experiencia allí en el monte.
Con Job permite, por medio del diablo, sufrimientos indecibles, hasta que su interior fue
ampliado. ¿Job necesitaba más? Sí, necesitaba más, porque termina su libro diciendo:
“…de oídas te había oído, más ahora mis ojos te ven…”. Job era un buen hombre, puro
y recto, pero no tenía experiencias con Dios, sabía todo lo que tenía que saber sobre las
reuniones, la familia, pero no tenía experiencias con Dios. Me preocupa los que son
fieles, que siempre van a las reuniones, pero nunca tienen experiencias con Dios. A Job
le tocó padecer cosas muy tremendas, le tocaron la familia. Una cosa es que te toquen la
esposa, otra cosa es que te toquen los hijos. La “ayuda” que le dio su mujer fue,
“…maldice a tu Dios y muérete…”. Pero él termina con su interior ampliado.
Otro que fue ampliado fue al patriarca José. A él lo amplió por medio de sueños, sueños
que nunca olvidó y vio su cumplimiento. Él anduvo por la vida con el interior ampliado,
sus propios hermanos lo vendieron, ¿qué tu propia familia te tire en pozo y te deje allí?
Se cree que la cisterna donde fue arrojado tenía unos 20 metros de profundidad, y
pensaron que en esa cisterna él se iba a hundir, iba a “desaparecer del mapa”. Pero
después se arrepintieron, lo sacaron y lo vendieron como esclavo, ¡qué maltrato de sus
propios familiares! Pero aún dentro de la cisterna tenía su interior ampliado. Fue
vendido como esclavo y estuvo en la casa de Potifar, como esclavo, pero con el interior
ampliado, a tal punto que lo primero que hicieron con él, me imagino, fue ponerlo a
barrer el gallinero. Y desde ese momento las gallinas comenzaron a poner huevos como
nunca antes, los cuidadores le decían a Potifar: “¡Amo, como nunca las gallinas ponen
huevos desde que está José dentro del gallinero, y hay pollitos y pollitos, es increíble!
¿No será que este hombre trae la suerte?”. Así pensaban los egipcios. Entonces dijeron:
“... pongámoslo a cuidar vacas...” y nacían terneros y terneros y daban leche y más
leche. “... ¡Desde que José está con las vacas es increíble los terneros y la leche que
hay!..”.
La Biblia nos dice “...La mano de Jehová estaba con José y todo lo que hacía lo hacía
prosperar en sus manos…!” José prosperaba porque tenía el interior agrandado, él no
creía en la prosperidad, él era próspero, hiciera lo que hiciera. En cualquier lado que
lo pusiera lo iba a ser prosperar, porque la persona próspera hace prosperar todo lo que
toca, pero la persona miserable todo lo que toca lo torna miserable. La prosperidad
está adentro del corazón y el próspero, con el interior ampliado, todo lo que toca lo
prospera de acuerdo a como está él interiormente. Por eso Juan escribe: “...deseo que
prosperes en todo, así como prospera tu alma”. No es creer en la prosperidad o no, es
ser o no próspero de adentro.
Un hijo de Dios tocado por el Espíritu, tiene el interior ampliado y todo lo que toca, lo
hace prosperar. Los doce espías a la tierra de Canaán dieron informes y diez dijeron “es
tierra de gigantes, es verdad que fluye leche y miel, pero el lugar es peligroso, no
tenemos fuerza”, pero los otros dos dijeron “son gigantes pero Jehová esta con nosotros,
los comeremos como a pan.”. Diez con el espíritu estrecho, dos con el espíritu
ampliado. Los diez, junto con los que salieron de Egipto, perecieron en el desierto, los
dos entraron a la tierra prometida.
David con el interior agrandado dijo: “... ¿como se dejan provocar por ese grandote..?.
“No, ese es el gigante Goliat, un paladín...”, contestaron. David fue y le dijo: “... haz
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provocado al Dios viviente y hoy las aves del cielo comerán tu cabeza...”, y ¡con una
honda lo derrotó!
Tu vida está llena de gigantes y si tu interior no está agrandado… ¡socorro!
La guía del Espíritu Santo
Gálatas 5:16. “Andad en el Espíritu”: vivan según el Espíritu. Significa conducirse en la
vida de acuerdo a los principios del Espíritu; caminar de acuerdo a los principios del
Reino de Dios. Una conducta que se ajusta a los mandamientos del Señor. 2 Cor. 3:17.
“El Señor (Kyrios) es el Espíritu”. Andar en el Espíritu es vivir bajo el Señorío de
Cristo; un estilo de vida según los principios del Espíritu, aplicando cuidadosamente los
mandamientos del Señor a las situaciones de mi diario vivir. Los mandamientos tienen
que estar claros. Rom. 8:1, 4, 9. “Andamos conforme el Espíritu”. “Vosotros vivís
según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros”. Para caminar en los
principios, obedeciendo los mandamientos, viviendo la Palabra es necesario estar llenos
del Espíritu Santo. El Espíritu da el poder para obedecer y vivir el Reino de Dios.
Heb. 13:20-21. / 1 Cor. 4:20 / Rom. 8:13,26 / Ez. 36:27.
Gálatas 5:18. “Sed guiados por el Espíritu”. Rom. 8:14. Nos guía a la aplicación
práctica de los principios, de los mandamientos. Nos dará la manera, la forma de
obedecer. Va a ser guiado solamente aquel que camine sobre los principios del Espíritu.
Las dos facetas del Reino de Dios:
 Obediencia a los mandamientos revelados en la Escritura. (Hch. 1:1-3). “Dio
mandamientos por el Espíritu Santo a los apóstoles”. (Jn. 14:15-17, 20-26). “El
reino de Dios es justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo” (Rom. 14:17-18). Caminar
en los principios del Espíritu.
 Obediencia a la guía del Espíritu. Mt. 4:1 / Hch. 8:29 / 13:2-4 / 16:6-10.
Romanos 8:14 “Todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de
Dios”
La sorpresa no debería ser “hoy me guió el Espíritu Santo”, la sorpresa debería ser
“¿por qué no soy guiado por el Espíritu Santo?”. Ser guiado es una evidencia del ser
hijo de Dios y el Espíritu Santo guía según la amplitud interior que uno tiene. El de
corazón estrecho es guiado limitadamente y el de corazón ampliado lo es de una
manera diferente. Dios me va a guiar según mi madurez; desde el primer día que nací en
Cristo, el Espíritu Santo me estuvo guiando, pero no me puede guiar más allá de mi
“ámbito interior”. Los que han ido creciendo encuentran que el Espíritu tiene “una
mayor circunferencia” para guiarte, pero los otros limitan al Espíritu de acuerdo a su
estrechez. Por eso la necesidad de crecer y crecer rápido.
¨ La importancia de la guía del Espíritu:
/ Cuando uno es guiado por el Espíritu tiene una renovación constante.
/ Está siempre en el primer amor.
Puedo tener capacidad para enfrentar cualquier situación pero no quiero hacerlo solo.
Orar, buscar la guía de Dios para todas las cosas. Tengo que dar una prueba en la
escuela, “Señor, quiero tu ayuda”, puedo estudiar y puedo ser inteligente, pero quiero la
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ayuda del Señor. Aún para las cosas cotidianas de la casa, tengo capacidad pero “Señor,
quiero tus fuerzas, quiero tu ayuda..”. En este tiempo el mundo te dice “afírmate a ti
mismo, tú lo puedes hacer..”, pero el hombre tiene que llegar al punto de reconocer que
no puede hacer nada por si mismo, a menos que quede planchado y desgastado. Cuando
uno vive en esta debilidad consciente y voluntaria, permanece en el primer amor.
/ Si no hay guía del Espíritu no hace falta un Cristo vivo, pero si la hay, preciso un
Dios vivo hoy.
No me importa si me guió ayer, me tiene que guiar hoy. No preciso una religión que me
diga lo que tengo que hacer y lo que no tengo que hacer, yo quiero que me lo diga
Cristo, el Cristo vivo. Cristo esta vivo y hoy, obra distinto que ayer, y hoy va a obrar
distinto que mañana. Quiero tener contacto con el Cristo vivo y no con una religión, no
quiero volver a lo que ya pasé. Muchos vienen de una tradición, “mis padres creyeron
esto y por eso yo lo creo..” ¡No!, no basta que mis padres hayan creído, ¡yo quiero tener
una experiencia con un Dios vivo!.
Cuando esta la guía del Espíritu se va la religión. ¿De que religión sos?, ¿Sos católico?
No. ¿Sos evangelista? No. Soy cristiano porque tengo un Cristo que esta vivo, hablo
con él constantemente. ¿Tienes un Cristo vivo? ¿Puedes escuchar su voz?. Si el Espíritu
no me guía, esto es solamente un club con reglas. No queremos esto. No queremos
buenas reglas sino una relación con un Cristo vivo.
/ Si no me guía el Espíritu Santo ¿Cómo pruebo los espíritus?
A veces se percibe que algo no esta bien, que algo está mal, pero no se sabe que es. A
veces los niños captan esto, se sienten turbados en algún lado ¿qué es eso? ¿Cómo
probar los espíritus si a mí no me guía el Espíritu? ¿Cómo probar que una película me
está haciendo mal? ¿Cómo probar que una relación de amistad no es buena?. Necesito la
guía del Espíritu para poder probar los espíritus. ¿Quién es el que me pone los límites
en cuanto a gustos? “…basta, te estas pasando de la regla, te estas pasando de la
línea...”.
La guía del Espíritu es entrar por el velo que está roto. Cuando Cristo murió, se hizo
tinieblas en toda la tierra y el velo del templo se rasgó de arriba abajo y se vio el Lugar
Santísimo por primera vez,¡ se rasgó el velo!. Quiere decir que la presencia de Dios era
accesible otra vez, no solo para un sumo sacerdote sino para todo el que quería. Y
cuando uno es guiado, ve constantemente a Dios y el que no es guiado tiene que coser
otra vez el velo, como lo cosieron los judíos, ¡cosieron el velo otra vez!, prefirieron
vivir por lo que dice la ley y no por la guía del Espíritu Santo.
¨ Algunas maneras de ser guiado.
Todo el mundo es guiado. De alguna manera, todo el mundo es guiado. Generalmente
somos guiados por lo que nos dicen los demás, ¿cuántos son guiados por lo que les
dicen los demás?. Tienen una capacidad increíble de ser influenciados por otros. Los
guiones de nuestra vida lo escriben otros. En vez de escribirlos nosotros o el Espíritu,
los guiones de nuestra vida lo están escribiendo los terceros, los cuartos, las personas de
afuera. Escriben como debemos vivir, comportarnos, etc. Pero a los guiados por el
Espíritu el guión de su vida lo escribe el mismo Espíritu en su espíritu, a pesar de todas
las influencias que le dicen lo que tiene que hacer o no tiene que hacer.
Algunos son guiados por la familia. La familia es buena y tenemos que respetarla, pero
la familia no es el Espíritu Santo. Algunos se mueven de acuerdo a los movimientos de
la familia. Otros son guiados por los hijos, ellos son hermosos pero no son el Espíritu
Santo.
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Otros son guiados por el trabajo. El trabajo es bueno, pero no es el Espíritu Santo, de
acuerdo como el trabajo le marca la vida, así se mueve. ¡Hermanos, todavía el trabajo
no es Dios!. Y aunque en este tiempo el trabajo se valora mucho más que antes, por la
escasez, no es el Espíritu Santo y no debe guiar nuestra vida.
Otros son guiados por los resentimientos, se mueven por ellos, se acercan a las personas
según la simpatía que le tengan. A los que acepto me acerco y a los que no acepto “los
tengo allá”, son guiados por amarguras, no se puede vivir la vida así. Los hijos de Dios
son guiados por su Espíritu, no por los resentimientos y amarguras.
Otros son guiados en el mundo por brujerías ¿ haber lo que me dice el horóscopo? No
necesitamos ser de ningún signo, solo de Jesucristo.
¡ Hermanos, no nos tiene que guiar nada, solamente Cristo por su Espíritu!
Otras maneras de ser guiado:
[1] Guiados por el cuerpo: ¿estás conforme con el cuerpo que te tocó?. El Señor eligió
tu cuerpo, tu caja, tu envoltorio, tu traje, te vistió con este cuerpo, pero no para ser
guiado por el cuerpo.
Cuatro formas de ser guiado por el cuerpo.

 Sexo: Pide sexo, y si eres guiado por el cuerpo te pide que satisfagas el instinto. Por
esto muchos caen en pecado.

 Descanso: Poco o mucho descanso. Si le das descanso, quiere más descanso.
Algunos obedecen a lo que el cuerpo les pide y llegan al punto de no darle nada de
descanso.

 Comida: El cuerpo quiere comer y comer y no para. Si somos guiados por el
Espíritu no tendremos tantos problemas físicos. El que está en el cuerpo y guiado
por él, tiene que recibir las exigencias del cuerpo.

 Vicios: Envicia al cuerpo y verás como te pide más. Hacelo beber vino y te va a
pedir mas vino, o dame cigarrillo, dame cigarrillo. Los perros que olfatean la droga
para descubrirla, antes son enviciados con la droga. Algunos se envician con los
medicamentos y no hay medicamentos que sea inofensivo, “por las dudas me tomo
una aspirina, por si me duele algo”. Lo que el cuerpo le pide eso hace, lo mismo que
los animales y casi todo el mundo vive así, instintivamente, estos son los instintos
animales que tenemos, entonces si descendemos del mono. Pero venimos de Dios y
nos guía el Espíritu Santo
[1] Guiados por el alma.
El alma es la mente, la psiquis. Especialmente en el Nuevo Testamento, el alma es tu
mente.
“engrandece mi alma al Señor y mi espíritu se regocija en Dios..”, se ve que el espíritu
está en otro lado. Algunos son almáticos, son los guiados por el alma. El alma tiene tres
partes: razón, voluntad y sentimientos o emociones.

 Razón: Todo lo quieren entender. Tienen que satisfacer ese lugar que es el alma,
pueden pensar, pueden dudar, cuestionar, tener nuevas ideas, razonamientos, quieren
razonarlo todo y si no tienen clara las cosas, ordenadas en su razón, les es muy
difícil actuar por fe, son guiados por el alma.

 Voluntad: Son voluntariosos, agachan la cabeza y le dan para adelante, “hay que
hacerlo, hay que hacerlo..”, pura voluntad y se desgastan y se esfuerzan. No es malo
pero no es guía del Espíritu.

 Sentimientos o emociones: Guiados por impulsos. Tienen impulsos de ira y dejan
aparecer la bestialidad, tienen celos y son guiados por ellos. Otros son guiados por
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las tristezas propias de los sentimientos, “…estoy triste hoy, no sé que me pasa,
estoy bajoneado…”. Se acuerda de todos los que se murieron. Se pone melancólico,
deja de cantar coros y canta algunos tangos, y el tango es melancólico. ¡Son
almáticos!. ¡Hay algunos que tienen cara de tango!. Los que viven por sentimientos
son influenciables, cambiantes, viven por el alma.
No hemos sido hechos para ser guiados ni por el cuerpo ni por el alma sino por el
Espíritu Santo. El tabernáculo tenía tres partes: el atrio, el Lugar Santo y el Lugar
Santísimo. El atrio tenia contacto con el exterior, así es nuestro cuerpo. El Lugar Santo,
estaba cercano al exterior y al interior, así es nuestra mente, pero no es el lugar “de más
adentro”. Y por último estaba el Lugar Santísimo donde solamente estaba la presencia
de Dios: el espíritu. ¿Dónde esta el espíritu? En todos lados o sea ocupa todo tu cuerpo.
Tu cuerpo es el “templo del Espíritu”. Mis dedos, mis manos son parte del templo, mi
espíritu tiene la forma de mi cuerpo, ocupa todo el ser.
¨ ¿Cómo guía el Espíritu?
Uno puede ser guiado por el Espíritu de muchas maneras. A veces guía por sueños,
sueños de Dios, donde te marca algo para moverte o quedarte, hablar o callar. Otros son
guiados por visiones.
También nos puede hablar con voz audible, muchos lo han experimentado. Con voz
audible significa que la escuche con mis oídos.
También Dios habla a nuestro interior, a nuestra mente, es lo más común y ¡qué
importante es cuando Dios nos habla!. No se si hay algo mejor, lo que Dios me dijo una
vez a marcado toda mi vida, fueron tres palabras: “..Yo te amo..”. Para algunos no es
nada, para mí fue todo, saber que Dios me ama. A muchos les ha dicho lo mismo.
Dios también habla a través de la profecía, las palabras proféticas. Pablo dice: “..No
menospreciéis las profecías..”, pero cuando viene una palabra profética, siempre debe
ser juzgada, especialmente cuando esa palabra es personal y tiende a cambiar mi futuro
y el de mi familia. ¡Cuantas veces Dios nos ha hablado por una palabra profética!. Dios
nos habla a través de los hermanos. Hay que tener oídos para oír, de repente es un
hermano sencillo, no sabe lo que te pasa pero cuando comienza a hablar es Dios
ministrándote, animándote, corrigiéndote, frenándote ¡gracias a Dios por los hermanos
que se dejan usar!.
Dios habla también a través de las circunstancias que te rodean.¿ Te ha hablado el
Señor por las circunstancias!. Y ¿aprendiste las lecciones para que no se vuelvan a
repetir?. Es como quedarse de año. ¿Cuándo va a pasar de año?. Siempre viviendo las
mismas situaciones ¿crecerá alguna vez?. Nunca escuchaste ¡siempre me pasa lo mismo
a mí!. No será porque te quedaste de año.
Dios nos habla a través de la Palabra de Dios y es la manera más infalible que tiene de
hablarnos, no falla, el que no lee la Biblia no tiene guía del Espíritu, el espíritu no sabe
como hacerte entender, porque lo que dice el Espíritu esta en su Palabra y si no está aquí
no es del Espíritu. ¡Tenemos que conocer la Palabra porque es la mente del Espíritu, es
la mente de Dios!.
Dios también nos habla como le habló a Abraham que tenía una mujer muy hermosa y
cuando entra Egipto la hace pasar por su hermana para cuidar su propia vida. Cuando
Faraón vio a Sara y la invitó al palacio, ella le dijo que Abraham era su hermano, los
dos mintieron. Pero en Egipto comenzó a haber pestes y los brujos le dijeron a Faraón
que era a causa de la mujer que tenía, porque ella era casada. Entonces Faraón llama al
patriarca y lo reta, ¡un pagano reta a un creyente!, nada más ni nada menos que al
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“padre de la fe”, ¿nunca te retó un pagano?. Lo de Abraham era media verdad, o sea
media mentira, o sea mentira. Dios asesta un golpe a Abraham para que aprenda, sale de
Egipto avergonzado y se encuentra con otro rey: Abimelec. Abraham y Sara hacen lo
mismo que antes, y el rey tiene un sueño donde Dios le dice que deje a la mujer sino iba
a morir, ya que ella era casada. Lo llama al patriarca y le reprende por no haberle dicho
la verdad. Abraham “repitió de curso”. Los paganos a veces son voz de Dios.
¨ Los ámbitos del Espíritu
Son lugares seguros donde Dios te habla siempre, son “ámbitos del Espíritu” donde
siempre vas a oír la voz de Dios. Son lugares propios donde al Espíritu le gusta estar.
(a) Comunión con Dios
Allí siempre está el Espíritu. Si hay oración en tu vida vas a oír la voz de Dios, si no hay
oración ¡ qué difícil va a ser!. Donde hay comunión con Dios hay voz del Espíritu,
donde no hay oración no hay voz del Espíritu. Los “audífonos espirituales” comienzan a
ampliarse donde hay oración, es como un “radar” que van captando a Dios. Cuando uno
ora, el radar de Dios en nosotros se prende, y aparecen las “señales interiores” del
Espíritu.
(b) La conciencia
Salmo 16:7 “Bendeciré a Jehová que me aconseja. Aún en las noches me enseña mi
conciencia”
Tenemos tres semáforos: uno rojo, uno amarillo y otro verde, ¿cuál es el que más te
gusta? El verde. Y ¿cuál es el más importante de los tres?, el rojo. Es el que menos nos
gusta pero el que más previene de accidentes. Nuestra conciencia nos avisa: para, frená,
no hables, detente, a veces es como “un tirón adentro”. El amarillo es como un “leve
tirón” que nos dice...”cuidado, cuidado, precaución…”. Esta es la conciencia, el
Espíritu trabaja por tu conciencia. Y cuando nos da el verde y nos dice “dale nomás,
vas bien, ¡qué lindo que es!, vas bien, por buen camino, seguí por aquí”.
(c) La adoración
Juan 4:23 dice que “El Padre busca adoradores…”. Se adora en espíritu y el Espíritu
aprovecha allí para hablarnos. Cuando adoramos a Dios todo nuestro ser se abre a él y
entonces él puede amarnos, animarnos, alentarnos, corregirnos, impulsarnos,
renovarnos, en medio de la adoración. Cuando haya un momento de adoración
¡entrégate a la adoración!, y hace adorar al cuerpo ¡porque el cuerpo es un
sinvergüenza¡ ¡y el alma también es una sinvergüenza!, a veces no quieren adorar.
David agarró a su alma y le dijo: “..Bendice alma mía a Jehová y bendiga todo mi ser tu
santo nombre..”. El cuerpo no quiere adorar, no quiere levantar las manos, es un
perezoso, no quiere levantarse temprano, no quiere orar, ¡debo saber que actúa así!.
Entonces el espíritu ordena, ¡el que manda, el que tiene autoridad es el espíritu!
“¡...cuerpo, levanta las manos al Señor...!”, y el cuerpo tiene que obedecer, “..Da un
aplauso al Señor..”, y el cuerpo tiene que aplaudir.
También el alma tiene que obedecer. “..Mi corazón y mi carne cantan al Dios vivo..”.
Cuando el alma y el cuerpo obedecen se tornan espirituales, pero primero hay que
torcerles el brazo.
“Velad y orad para que no entréis en tentación, a la verdad el espíritu está dispuesto
pero la carne es débil”. Así que ya se que es débil, ¡hay que forzarla hasta que sea
espiritual!.
(d) La mansedumbre
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“Aprended de mí, que soy manso y humilde..”. El Espíritu se mueve en un ámbito de
mansedumbre.
El manso es el domado, ¿montaste un caballo salvaje alguna vez?. El caballo manso
¿cómo es?, dócil, te podes quedar al lado de las patas, lo llevas a donde vos queres, ¿vos
sos manso o salvaje?
Para domar un caballo el domador se sube arriba y tiene puestas unas espuelas para
aguijonearlo y ponerlo más loco, más nervioso al animal. También tiene rebenque y las
riendas muy cortas para que le lastime la boca. ¿Cuántos están siendo domados?,
¿sientes las espuelas?. Quiero decirte que al Señor nadie se lo saca de encima. Lo más
difícil para domar es un burro, y el burro que nadie lo montó es el más difícil. Hasta que
sentó el Señor, y el burro dijo: “por las dudas no lo tiro”.
Que difícil es sacarse de encima al Señor, porque aunque corcovees, no baja y encima te
mete las espuelas y tiene una rienda cortita que te lastima la boca, hasta que uno dice
“mientras más loco me pongo peor para mí..”. Entonces aprendo que cuando más dócil
soy, más afloja las riendas y hay menos espuelas.
(e) La humildad
El humilde no dice “que ganas que tengo que me conozcan, que se enteren todo lo que
yo hago, que me aplaudan por todo lo que yo hice”.
El humilde es aquel que está en el último lugar, no por estar, porque hay algunos
orgullosos que se ponen en el último lugar y dicen “…yo soy humilde…”, pero tienen
un orgullo grande como una casa.
Es aquel que trata de ser anónimo, como Dios, y se alegra con los éxitos de otros, si
alguien prosperó, si a alguien le va bien, se pone contento.
(f) La sumisión
Estar sujetos. Solo lo que viene del Espíritu puede sujetarse. Dios ama la sujeción.
Cuando el varón se sujeta a las autoridades superiores, cuando la mujer se sujeta a su
esposo, cuando los hijos se sujetan a los padres, el Espíritu puede hablarles. Pero no va
a hablarles en medio de la rebelión.
(g) La verdad
Decir siempre la verdad, porque el Espíritu es el Espíritu de verdad, él nos guiará a toda
verdad.
Cuando uno dice la verdad le da posibilidades al Espíritu para guiarme. A los
mentirosos los guía el padre de mentira que es el diablo.
(h) La unidad
¡Buscar la unidad!. No puede ser que estemos separados, el Cuerpo de Cristo esta
bastante separado, Un brazo por allí, una pierna por acá. Son las denominaciones. El
Señor esta queriendo unir su Cuerpo. Cuando un miembro se desmiembra, una parte
pierde sangre, pierde vida, pierde energía. Dios no quiere bendecir una sola
congregación, él quiere bendecir todo su Cuerpo. Ustedes no son la iglesia de
Granadero Baigorria, son una parte. La iglesia son todos los hijos de Dios en Granadero
Baigorria. No nos enorgullecemos del nombre “Comunidad Cristiana”, buscamos la
unidad del Cuerpo de Cristo. El Espíritu Santo se mueve donde hay unidad, unidad en la
familia y unidad en la iglesia.
(i) El velar
“Velad y orad …”¿Qué es velar?. No olvidarse nunca del Señor. Es un ámbito donde el
Espíritu se mueve.

A CONTINUACIÓN (To be continued)

Ahora estamos viviendo 500 años después de la reforma con Martín Lutero. Estamos agradecidos por lo que él hizo, pero no vemos la Iglesia...