martes, 28 de febrero de 2012

EL REINO DE DIOS- GUSTAVO LEEGSTRA Y CLAUDIO LANCIONI


El Reino de Dios

                                   


Buscando Revelación

Lectura bíblica:

 

     Lee, ora y medita:
·       Mateo 6:10; Salmo 93:1-2; Salmo 145:13
·       Hebreos 1:1-3, 11:3
·       Génesis 1:28-31; 2:5-25, Génesis 3; Rom. 5:12

 Ayuda y meditación:
Anota tus conclusiones y dudas en un cuaderno:
  •  ¿Qué es un reino?
·        ¿Qué es el Reino de Dios?
·       ¿Cuál es la situación del hombre ante el Reino de Dios?

Memorización:



El Reino de Dios es eterno.

 Tu reino es reino de todos los siglos,
 Y tu señorío en todas las generaciones.
                                                             Sal. 145:13


Jesús nos enseña a orar pidiendo
 que venga su Reino.

 Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.
                                                     Mateo 6:10




              

                                                                                                                                               Comprendiendo Más


El Reino de Dios

 Tu reino es reino de todos los siglos, y tu señorío en todas las generaciones.
                                                                                                                                       Sal. 145:13

  Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.
                                                                                                                                  Mateo 6:10

  Un reino es una forma de gobierno en el cual la autoridad reside en un rey. Ese gobierno se extiende sobre todos los territorios y personas que están bajo el dominio del rey. En los tiempos bíblicos, la mayoría de los pueblos eran gobernados por reyes. Por eso, las naciones se llamaban reinos.

  ¿Qué es el reino de Dios? Es el gobierno de Dios. Dios es la fuente de toda autoridad. Él es el Rey absoluto del universo por derecho propio, por ser su creador, dueño y sustentador. Él es la autoridad suprema sobre todo cuanto existe, sobre lo visible e invisible, sobre la creación, los ángeles, la humanidad, la historia, las naciones y los sucesos futuros. Como Él es la autoridad, un día juzgará a todos con justicia. Dios es Rey del universo y Rey eterno (Salmo 93:1- 2; 97:1- 2; 99:1; 145:13; 146:10).


Dios es el Rey absoluto del universo
por ser su Creador y Sustentador.


Hay dos aspectos del gobierno de Dios:

·       El gobierno natural de Dios sobre la creación. Dios ejerce su gobierno sobre el universo de un modo natural. Las galaxias, constelaciones, estrellas, soles, planetas, la tierra, las distintas especies de la fauna y de la flora, la vida biológica en todas sus variedades, la célula, la molécula, el átomo ... todo, absolutamente todo está regido por Dios. Él creó todas las cosas por su palabra. Él mandó y fueron hechas (Hebreos11:3). Él “sustenta todas las cosas con la palabra de su poder” (Hebreos 1:3). La naturaleza obedece al gobierno de Dios de un modo espontáneo y natural (obviamente, no se trata de una sumisión consciente y voluntaria como en el caso del hombre).
·       El gobierno moral de Dios sobre los hombres. El hombre es un ser moral, creado por Dios a su imagen y semejanza, con atributos de personalidad: espíritu, voluntad, intelecto y emociones. Dios ejerce su gobierno moral sobre el hombre esperando de él una sujeción consciente y voluntaria. Dios, autoridad suprema, expresa su voluntad al hombre por medio de su palabra. El hombre, un ser creado con responsabilidad moral y capacidad de decisión, es responsable de obedecer consciente, voluntaria e inteligentemente la palabra de Dios, reconociendo y acatando, de este modo, el reino de Dios sobre su vida.


La situación del hombre ante el Reino de Dios

La creación del hombre
  Dios creó al hombre y a la mujer a su imagen y semejanza. Ya mencionamos que el hombre, hecho a la semejanza de Dios, tenía espíritu y atributos de personalidad. Asimismo, esa imagen divina se veía en sus atributos morales. En su estado de inocencia perfecta, Adán y Eva reflejaban la santidad, la justicia y el amor divinos.


Dios ejerce su gobierno sobre el hombre (Génesis 1:28-31)
  En pleno ejercicio de su autoridad, Dios gobernaba sobre el hombre y la mujer mediante su palabra: “Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread...” El hombre debía labrar la tierra y cuidarla (Génesis 2:15). Podía comer del fruto de los árboles, y de las plantas. Podía tener vida sexual con su esposa, pues eran una sola carne (2:24- 25).
  Aquel que era la autoridad suprema estableció límites a la conducta del hombre. Dijo: “Del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás.” (2:16, 17)

  Todo fue hermoso y bueno mientras el hombre y la mujer vivieron sumisos a la autoridad del rey eterno, es decir, mientras vivieron bajo el gobierno moral de Dios.


La entrada del pecado en la vida humana (Génesis 3)
  Engañados por Satanás, la mujer primero, y luego su marido, se rebelaron contra la voluntad de Dios, comiendo del fruto prohibido. Así pecaron.

  ¿Qué es el pecado? Justamente esto: rebelión contra Dios. Es insubordinarse ante su autoridad. Es hacer la propia voluntad. Hacer lo que a uno le da la gana. Lo que yo quiero, lo que a mí me parece bien; desconociendo de este modo la autoridad y el reino de Dios. Esto es exactamente lo que Satanás quiso, y aún quiere, lograr en todos los hombres.


La condición actual de los hombres
  “Como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.”
                                                                                                            Romanos 5:12

  Del mismo modo que Adán, todos hemos pecado contra Dios, tanto por la herencia pecaminosa que hemos recibido, como por nuestras actitudes personales ante Dios. Cada uno vive como quiere, haciendo su propia voluntad. Las consecuencias de esta rebelión están a la vista: egoísmo, orgullo, temores, ansiedades, depresiones, enfermedades, iras, inseguridad, odios, crímenes, rencores, problemas familiares, mentiras, divorcios, enemistades, etc. Todos son síntomas de muerte: muerte espiritual, muerte física, y luego lo peor: la condenación eterna. ¡Cuántos males sobrevienen a la humanidad por no vivir bajo el reino de Dios! ¡Cuán triste es la condición actual de los hombres! Para colmo de males, el hombre no tiene en sí ningún recurso para remediar o revertir esta situación que, esencialmente, es un problema espiritual.

¡Cuántos males sobrevienen al hombre por no vivir bajo el Reino de Dios!

KEITH BENTSON- CARTA A LOS JÓVENES


Muy, muy queridos jóvenes, reunidos en La Falda de octubre de 2005,

¡Cuánto quisiera estar con ustedes ahora! Cuando los organizadores del retiro me invitaron para compartir la Palabra, me sentí muy humillado pero muy contento por la oportunidad de estar un el retiro de jóvenes; y pensé,  que sería el último retiro de jóvenes de mi vida.

Supongo que ustedes no saben que en muchas ocasiones he estado en retiros allí, pues en el año 1958, con mi esposa y cuatro niños, llegamos al país y nos radicamos en la Ciudad de Córdoba. Desde entonces, hemos vivido en el Gran Buenos Aires, otra vez en Córdoba, luego en San Juan, nuevamente en el Gran Buenos Aires y ahora en Bolivia.  Los años han pasado y solamente tenemos que dar gracias a Dios por su compañía y gracia.

Cuando me invitaron a dar la Palabra a ustedes en este retiro, mi mente y corazón se inquietaban para decidir qué les podría decir.  El tema que escogí está muy en boga hoy.  Miles de canciones lo entonan.  Poetas vuelcan sus palabras armoniosas para celebrar su encanto.  Novelas y libretos nunca acaban de enaltecer esta virtud tan universalmente buscada.  Me refiero al amor. Sí, al amor, esa fuerza tan exuberante e inspiradora. No hay nada tan atractivo o tan preciado como el amor.  Sin amor nos secamos y nos arrugamos.  Bebés recién nacidos se enferman y pueden morir si no reciben afecto y amor.

Dios es amor.  Con razón el primero y más grande mandamiento trata del amor: Amor a Dios, al prójimo y a uno mismo.

A veces miramos nuestra vida y vemos que somos impacientes, poco amables y pedimos al Señor que nos haga pacientes y bondadosos. Y hacemos bien, pero nuestra necesidad más urgente no es obtener paciencia y amabilidad. 
Simplemente, nos hace falta amor.  I Corintios 13:4-6 dice así: “El amor es paciente, es bondadoso. El amor no es envidioso ni jactancioso ni orgulloso. No se comporta con rudeza, no es egoísta, no se enoja fácilmente, no guarda rencor. El amor no se deleita en la maldad sino que se regocija con la verdad.”  El amor es el gran remedio para nuestros males espirituales. Con el amor desaparecen nuestras pequeñeces, temores y complejos. ¡Viva el amor!

Cuando Pablo elevó una oración apostólica a favor de los efesios, rogó que pudieran comprender junto con todos los santos lo ancho, lo largo, lo alto y lo profundo del amor de Cristo, a fin de que fuesen llenos de la plenitud
de Dios.  ¿Ven? ¡Dios es amor!

Ustedes tienen por delante hermosos años. El Señor quiere llevar adelante su eterno propósito en sus vidas. Les ruego que amen al Señor; créanlo; obedézcanlo, permitiendo que Dios mismo muestre su amor para con otros por medio de ustedes. Mayor gloria y felicidad no pueden tener.

Los amo, vuestro servidor y hermano,

Keith


Carta enviada por el Pastor Keith Bentson a los Jóvenes en el Retiro Nacional de La Falda, Octubre de 2005

COMO DEBE SER LA ENSEÑANZA DE LA IGLESIA


Cómo debe ser la enseñanza en la Iglesia

  Los discípulos que aprenden y enseñan deben estar dispuestos a manejar estudios sencillos. El Señor nos manda a alimentar "corderos" y no "jirafas". Los que tienen mayor capacidad, deben inclinarse humildemente para comer del plato de los más pequeños. Jesús exclamó: "Yo te alabo Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y de los entendidos, y las revelaste a los niños." (Mateo 11:25).

  La Iglesia no necesita de una enseñanza académica e intelectual para agradar al Señor (1 Cor. 1:18-31, 2:1-16). Es bueno recordar el ejemplo de la primera iglesia en Jerusalén. Ella es el modelo en todo, para todos los tiempos. Los hermanos de aquella época eran sencillos, y muchos de ellos no sabían leer ni escribir. No tenían imprenta, no había papel. Tampoco había Biblias. Sin embargo, la iglesia era santa y gloriosa, un modelo para nosotros.

  En cuanto a la forma en que enseñaban, vemos que los apóstoles utilizaron el método de la repetición constante (catequesis). Los que iban aprendiendo, podían asimilar y guardar la Palabra en sus mentes y corazones. No andaban buscando o inventando cosas nuevas. Pero las cosas importantes que enseñaban eran repetidas por un largo tiempo, hasta que todos las hubieran aprendido bien (Fil. 3.1; 2 Pe 1:12-15). Los apóstoles eran conscientes de la necesidad de transmitir todo el consejo de Dios, y no conceptos bíblicos o teológicos. Cada discípulo debía ser formado a la imagen de Jesucristo (Hechos 20:26-27; Fil. 4:9; 2 Tim. 2:2).

   La enseñanza de los apóstoles, básicamente, apuntaba a tres cosas:
- Revelar a Cristo: su persona, su poder, sus promesas;
- Enseñar todos los mandamientos que Jesús mandó para vivir;
- Establecer todos los principios para el funcionamiento de la Iglesia.

  Debemos volver a la simplicidad, para que todo el Consejo d
e Dios pueda ser recibido y absorbido por todos los hermanos, principalmente por los más simples.  Dios no va a examinar nuestro conocimiento sobre el contenido de la Biblia: Él nos va a preguntar cómo vivimos. La doctrina consiste en mandamientos prácticos para la vida de los discípulos (Tito 2:1-15).

lunes, 27 de febrero de 2012

CRISTO Y EL CUERPO DE CRISTO- GIOVANNI TRAETTINO


CRISTO Y EL CUERPO DE CRISTO

En ocasión de la celebración de los 25 años de camino de nuestra familia espiritual 2, hemos compartido un pensamiento que deseo reproducir aquí porque creo que resume dos buenos puntos de la "revelación" y la inspiración esencial de la espiritualidad y de la vocación profunda del movimiento pentecostal y carismático.
Leamos Hechos 2:1-4, y luego los versículos 41 a 47.Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.
Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas. Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones. Y sobrevino temor a toda persona; y muchas maravillas y señales eran hechas por los apóstoles. Todos los que habían creído estaban juntos, y tenían en común todas las cosas; y vendían sus propiedades y sus bienes, y lo repartían a todos según la necesidad de cada uno. Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón, alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos.
He aquí descripto un evento importante, decisivo, el evento que da inicio a la iglesia, a la historia de la iglesia; en pocas palabras, acá está la semilla, el ADN de la iglesia.
Ocurren aquí cosas de una importancia decisiva. En primer lugar, el corazón está traspasado, herido, "molido". Y a través de esta herida, el Espíritu Santo irrumpe en la vida de las personas. Él, como persona, traslada a la vida de los heridos que lo han recibido a Él, la vida misma de Dios. Su objetivo es formar a Cristo. A partir de este primer evento se inicia, incluso en los apóstoles, la gestación de la concepción y, posteriormente, la formación de Cristo en el corazón. El Espíritu Santo desciende, y en el interior, hace esta obra de penetración profunda, implantando en el corazón esta semilla de la vida que, única, puede dar lugar a la vida de Cristo. Esto inicia el proceso de "formación de Cristo", absolutamente estratégico y vital para la vida de todo cristiano. Aquí se pone el fundamento: no de manera intelectual o emocional, sino por la irrupción del Espíritu Santo en la vida de las personas.

En segundo lugar, otra cosa sucede en Pentecostés: como fruto de esta efusión y de esta irrupción nace la iglesia, el cuerpo de Cristo.
El autor de la iglesia es el Espíritu Santo. La verdadera iglesia no es en realidad el producto de regulaciones o acuerdos humanos. Viene a la vida, se forma y se desarrolla sólo en la medida en que proviene de la presencia de Dios y se origina de la revelación interior de Dios. Uno de los problemas de nuestro mundo es la falta de comprensión de este proceso. La iglesia es a veces considerada como algo que podemos producir, en lo que podemos estar de acuerdo, "arreglar".
Todo esto es sólo un producto humano. El producto divino tiene que ver con la naturaleza de Dios, con quién es Dios, con la estructura interna de Dios; tiene que ver, entonces, con Dios mismo que se encarga de atravesar nuestro corazón, de establecerse en el centro de nuestros corazones, para hacernos partícipes de la naturaleza divina, revelando también cuál es la naturaleza de la iglesia.
Porque la naturaleza de la Iglesia está íntimamente ligada a la naturaleza de Dios: la iglesia representa la naturaleza de Dios.
El fundamento que vemos puesto en Hechos por el Espíritu Santo: Cristo y el cuerpo de Cristo.
Pentecostés genera la relación entre Cristo y la iglesia. ¡Esta revelación es extraordinaria! El fundamento es Dios mismo, que se traslada a nuestros corazones. El fundamento no es una teología, sino que la teología permite explicar este hecho. El fundamento mismo de la vida de Dios expresado en Cristo y su iglesia está en el Espíritu Santo que se mueve en nuestros corazones, y que produce una corriente de la revelación, que es a veces acompañada de un río de pensamientos, emociones, sensaciones; experiencias muy fuertes, que pueden traducirse en manifestaciones, incluso "extrañas", como las de los apóstoles y discípulos. Porque la energía de esta revelación es tan fuerte, el río que se ha depositado en nosotros es tan impetuoso, que se convierte en una cascada que desborda. Entran en crisis entonces las herramientas del lenguaje ordinario, las de la mente, de nuestra comunicación habitual. Y tenemos que hablar de alguna otra manera, tal vez en otros idiomas, o caer, saltar, temblar, experimentando el tipo de manifestaciones que se han visto o de las que se escuchado hablar. Pentecostés es esto: Dios que visita al hombre, Dios que decide establecer su Reino en nosotros y a través de nosotros. Y esto es glorioso, es verdaderamente extraordinario: ¡no hay otra cosa debajo del cielo que tenga esta belleza extraordinaria, esta fuerza incomparable!
Y todo comienza en un núcleo muy pequeño, en el núcleo de los discípulos.
Si se me permite una pequeña referencia autobiográfica, recuerdo que estábamos en el salón de nuestra casa en el otoño de 1977. Estábamos reunidos en oración, un grupo de hermanos y hermanas, algunos pentecostales y otros no, y esa noche el Señor irrumpió en mi vida y mi esposa. Recuerdo ahora con gran emoción aquel momento.
Fui establecido como pastor en el ’68, me convertí en el ’60, pero recién aquella noche tuve la experiencia del Espíritu Santo.
Fue una experiencia fuertísima, extraordinaria, que cambió mi vida, no sólo por la experiencia en sí, por la emoción intensísima y fuerte que provoca, sino por lo que aquella experiencia significó en términos de revelación, en términos de “modelo”, en concreto, de aquello que Dios haría más tarde en medio de nosotros. Éramos una cosa muy pequeña, diez o quince personas, pero allí estaba todo el programa de Dios.
Del mismo modo ocurrió el día de Pentecostés. No eran miles, sólo un pequeño grupo de hombres visitados por Dios. A partir de ahí estalló el fuego que incendiaría regiones enteras, países enteros, continentes enteros. Éramos un círculo, un grupo de hermanos, amigos, que se conocieron, haciendo la experiencia de orar en unidad interdenominacional. Un hecho bastante nuevo para aquellos tiempos: pentecostales y bautistas que oraban juntos.
Y así como vi a la revelación tomar forma en mi corazón, así también con el modelo externo, lo que Dios habría de construir en los años siguientes.
Cuando pienso en el origen, en el ADN de nuestro movimiento, no puedo dejar de pensar en aquella noche, en el hecho de que el Espíritu Santo nos ha visitado.
Y allí, por cómo estábamos reunidos, se estaba enseñando que Él supera las denominaciones, que Él quiere que los hermanos estén en unidad, que las denominaciones son una construcción nuestra, que el cuerpo de Cristo, la iglesia, es algo que está más allá… Se estaba enseñando a escucharnos recíprocamente, se estaba enseñando el diálogo. Qué Él es el Rey y nosotros sus súbditos, que debemos estar prontos a cambiar…
Estábamos aprendiendo que teníamos que andar juntos, caminar juntos, a pesar de un pasado diferente. ¡Distinto pasado, pero un mismo futuro!
El Señor nos ha enseñado que su propósito no era dejar a todos atados a su pasado, separados de su hermano, sino que superásemos este pasado (reconociendo el valor, la riqueza, la validez que se pueden ver en el del desarrollo de muchos hombres de Dios que, en siglos anteriores, trataron de ser fieles al Señor).
¡Pero el Señor nos estaba diciendo que hay más! Y si hay una cosa que me gustaría tener (a mi edad no es fácil, pero está escrito: "Vuestros ancianos tendrán sueños...") es la misma apertura y la disposición que tenía en el 77, la misma disposición de pisar nuevos territorios y traspasar nuevas fronteras, y estar disponible en las manos de Dios. Por todo lo que tiene de nuevo para mí, para su iglesia, para su futuro. Para continuar bajo la nube, detrás de la columna de humo.
No es fácil sostener las convicciones a lo largo de los años, y no es fácil continuar estando realmente disponibles en las manos de Dios. Pero lo que deseo para mí y para mis hermanos, los que hemos caminado juntos todos estos años, es este tipo de apertura y disponibilidad: flexibilidad y sensibilidad en las manos del Espíritu. Que, así como el Espíritu comenzó a hablar, inspirar, revelarse, pueda continuar haciéndolo. En la profunda convicción de que no conocemos todo, sólo una parte. Que el camino continúa, porque la iglesia es siempre un camino.

Porque, a pesar de que hemos trabajado en la restauración de las cosas que nos ha mostrado (Y a veces más en la revelación que en la práctica, y ahí reside nuestra debilidad, nuestra incapacidad), el Señor nos advierte de no estar orgullosos, no pensar que la revelación es nuestra, porque la revelación es sólo una herramienta que Él nos da para operar.

domingo, 26 de febrero de 2012

PLAN ESTRATÉGICO 2020- Comunidad Cristiana de Rosario


                                   PLAN ESTRATÉGICO
                       DEL GRUPO FAMILIAR AL AÑO 2020

                                                                                                                              












 1era. Parte

Introducción

“….edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella” Mateo 16:18
   Esta declaración de Jesús no fue solamente profética también descubría a los discípulos su plan estratégico de largo alcance, es decir lo que había en su mente y corazón.
   Plan estratégico es una intención o un proyecto a largo plazo. Se trata de un modelo que se elabora por escrito con sus detalles antes de su ejecución. Necesitará ser dirigido, evaluado periódicamente y encauzado durante su desarrollo.
   La iglesia del Señor necesita un plan estratégico para cumplir su misión en el mundo, como el timón que guía el barco para llegar a destino.
   Ahora bien, desde nuestro grupo casero con la guía del Señor y el consenso de los hermanos hemos elaborado nuestro plan estratégico.

PLANTAR UNA COMUNIDAD DE DISCÍPULOS EN CADA UNA DE LAS 19 CIUDADES CABECERAS DE DEPARTAMENTO DE LA PROVINCIA DE SANTA FE PARA EL AÑO 2020


Ciudades-cabeceras que deseamos alcanzar por la gracia de Dios para el año 2020:

Departamento                     Ciudad-Cabecera                      Habitantes           

Belgrano                                 Las Rosas                                           44.048                       
Caseros                                   Casilda                                              179.491           
Castellanos                           Rafaela                                               181.381           
Constitución                         Villa Constitución                              85.483
Garay                                     Helvecia                                              20.889                       
General López                      Melincué                                           195.043           
General Obligado                 Reconquista                                       178.711           
Iriondo                                  Cañada de Gómez                              66.702           
La Capital                              Santa Fe                                             521.759           
Las Colonias                          Esperanza                                          106.761           
Nueve de Julio                      Tostado                                                29.810           
Rosario                                   Rosario                                             1.198.528
San Cristóbal                                     San Cristóbal                                        66.623
San Javier                               San Javier                                             30.668           
San Jerónimo                         Coronda                                                80.155           
San Justo                                San Justo                                               40.735           
San Lorenzo                          San Lorenzo                                                    159.184          
San Martín                             Sastre                                                      63.640           
Vera                                        Vera                                                        51.125           

Actualmente hemos llegado a estas 8 ciudades-cabeceras:

ü  Rafaela, Santa Fe y Esperanza (nuestro grupo familiar),
ü  Villa Constitución (comunidad de San  Nicolás),
ü  Reconquista y San Lorenzo (comunidad de Gdo. Baigorria),
ü  Rosario
ü  Cañada de Gómez (comunidad de zona sur).

Hasta el año 2020 nos quedan por alcanzar:

     Ciudad-cabecera                             Distancia en km. desde Rosario 
ü  Las Rosas                                                      131
ü  Casilda                                                            53             
ü  Helvecia                                                        259                                                    
ü  Melincué                                                      162
ü  Tostado                                                         451
ü  San Cristóbal                                               340
ü  San Javier                                                     321
ü  Coronda                                                        117
ü  San Justo                                                       265
ü  Sastre                                                             214
ü  Vera                                                               420

Como grupo casero necesitamos:
  • Saber hacia dónde vamos y cuáles son los objetivos a cumplir, nadie los debe ignorar.
  • Evaluar periódicamente si estamos haciendo lo correcto para alcanzarlo.
  • Discernir aquellas cosas que afectan e interfieren este propósito.
  • Abrirnos a la creatividad del Espíritu Santo.
  • Afirmar las relaciones de coyuntura. Que nadie esté solo.
  • Velar por la unidad del grupo, factor principal en la tarea de extensión.

   ¿Qué es visión?
   La definición más simple de visión es ver como Dios ve mirando el futuro a través de las lentes del Señor.
   Para John P. Kotter  (eminencia internacional en estrategia y pensamiento gerencial contemporáneo) la visión debe contener un comentario explícito y convincente de los motivos por los cuales se desea alcanzar un propósito, en nuestro caso:

El motivo prioritario, carga y responsabilidad es establecer el reino de Dios en la Provincia de Santa Fe.

   Kotter define 6 características que debe tener una visión efectiva:

1. Visualizable
Que se pueda tener un cuadro de cómo será.
Génesis 13:14 “Y Jehová dijo a Abram, después que Lot se apartó de él: Alza ahora tus ojos, y mira desde el lugar donde estás hacia el norte y el sur, y al oriente y al occidente. 13:15 Porque toda la tierra que ves, la daré a ti y a tu descendencia para siempre”

Génesis 15:4 “Luego vino a él palabra de Jehová, diciendo: No te heredará éste, sino un hijo tuyo será el que te heredará. 15:5 Y lo llevó fuera, y le dijo: Mira ahora los cielos, y cuenta las estrellas, si las puedes contar. Y le dijo: Así será tu descendencia. 15:6 Y creyó a Jehová, y le fue contado por justicia. 15:7 Y le dijo: Yo soy Jehová, que te saqué de Ur de los caldeos, para darte a heredar esta tierra”.
2 corintios 4:18 “No mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven: porque las cosas que se ven son temporales, mas las que no se ven son eternas”.
   El mirar o visualizar siempre genera la fe que moviliza. Ej. Cuando alguien edifica su casa primero piensa dibujándola en su mente, luego calcula los gastos, proyecta en el papel y después construye.
2. Deseable
   Debe provocar interés en las personas que van a participar de la visión. El interés y entusiasmo es producido por el Espíritu Santo sumado a una clara y constante comunicación de lo que queremos lograr.

3. Alcanzable
   Abarca objetivos que son realistas. ¿Creen hermanos que podemos plantar 19 comunidades de discípulos en Santa Fe? ¡Claro que sí! ¡Ya estamos en 8! Tenemos ocho años por delante para llegar a las 11 restantes. Conformando 11 equipos de dos discípulos dispuestos lo alcanzamos.
4. Enfocada
   Nuestra visión está delimitada, se trata de 19 ciudades específicas dentro de la provincia de Santa Fe. Creemos que este plan vino del Señor para nosotros, por eso  pondremos nuestro esfuerzo y pasión. Convencidos que por estos días y hasta que el Señor no nos diga otra cosa, nos abocaremos a esto con perseverancia.
5. Flexible
   Debe permitir la existencia de alternativas, uso del criterio e iniciativa de los integrantes del equipo de trabajo.
   Estaremos abiertos y expectantes de la intervención e irrupción del Espíritu Santo, dispuestos a escuchar a Dios en oración, el buen criterio y juicio de los hermanos, el consejo y experiencia de los mayores durante el desarrollo de este plan.
   No deberá convertirse en un dogma rígido, enlatado y “cocinado”, atentos a nuevas propuestas  de acción que surjan de las adversidades, contingencias e imprevistos, pero siempre en beneficio del plan inicial.

6. Comunicable
Que sea fácil de transmitir y explicar a las personas involucradas. En nuestro caso a líderes, discípulos, familias, congregaciones, etc.
   Cuando una visión cuenta con estas características será posible coordinar esfuerzos y con la asistencia del Señor animar a los discípulos para alcanzarla; habrá claridad acerca de para qué se hacen las distintas actividades (ofrendas, viajes, etc.), generando compromiso e involucrando cada vez más obreros.
   No se trata de un círculo cerrado o grupo exclusivo, todo aquel que desea servir a Dios mediante este plan estratégico tiene las puertas abiertas, de hecho oramos para crecer en cantidad y calidad de obreros.
   El Señor proveerá preciosas familias, consagradas o dispuestas en los próximos meses y años. Así lo creemos. Esta obra no es nuestra, es Suya, Él es el más interesado en que esto siga adelante y se pueda cumplir. Si solamente dependiera de nosotros estaría destinado al fracaso, pero contamos con su presencia, respaldo y poder ¡Aleluya!
   Que resuene en nuestros oídos y corazones su promesa “id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que yo os he mandado y he aquí yo estaré con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo”











       PLAN ESTRATÉGICO  DEL GRUPO FAMILIAR AL AÑO 2020
                      SIGUIENDO EL RUMBO PREFIJADO

                                                                                                                                 2da Parte

Preguntas vitales

¿Hacia dónde vamos?
   Hacia las 11 ciudades cabeceras de la provincia de Santa Fe que restan alcanzar para Dios y que ya detallamos.
¿Cómo llegaremos?
   Con todos los medios posibles. Autos, colectivos, trafic, etc.
¿Qué necesitamos para lograrlo?
   La disponibilidad de los hermanos del grupo familiar, su tiempo y recursos, también el respaldo del presbiterio que ya lo tenemos.
¿Cuáles son los principios que nos guían?
   Hacer discípulos parecidos a Jesús mediante la evangelización, la apertura de nuevas casas y la formación de líderes de base (rosario) y autóctonos (los de cada lugar)
¿Cuánto tiempo nos llevará?
   Los 8 años que quedan hasta el 2020.
7 principios que debemos tener en cuenta en nuestro plan estratégico
1 Guiar hacia el objetivo. Es como conducir un automóvil en la ruta.
2 Mantener el objetivo, ajustarse al plan sin desvíos. A veces hay que estar atentos a no desviarse por caminos alternativos por eso existen los carteles indicadores. También hay que limpiar de vez en cuando el parabrisas.
3 Unir fuerzas y recursos existentes. Todo el mecanismo del auto se concentra en hacerlo funcionar hasta llegar a destino.
4  Mantener intensidad sin sobrecargas y cansancios.
5 Descubrir donde hay mayor apertura y aceptación del evangelio.
6 Desenmascarar al diablo. Mediante la oración y ayuno. De hecho ya estamos ayunando los días miércoles y oramos en vigilia viernes por medio. ¡Creemos que la unción del Señor romperá las cadenas y los yugos libertando a familias enteras en la provincia de Santa Fe! ¿Amén? ¡Sí Amén!
7 Velar que cada discípulo cumpla su parte. “Si cada uno hace un poco entre todos hacemos mucho” ¿Recuerdan este principio?
   Es necesario conocer la realidad de las personas que nos circundan (ej. inseguridad y temor reinante).  Una evangelización efectiva es el resultado de realidades detectadas a tiempo, “escudriñar” lo que pasa alrededor.
   Vigilar, escuchar a los más experimentados, a los mayores en Dios, dialogar con los hermanos, la gente, los escépticos e incrédulos, informarnos de lo que pasa en los entornos geográficos y las tendencias e idiosincrasia del lugar o región donde llevamos a cabo el proyecto.

Estar preparados para todo

   Implantar un plan estratégico exige seguir un rumbo prefijado, pero también adaptarse con rapidez a las señales y vericuetos que la realidad va ofreciendo. Una vez que comienza a desplegarse el plan aparecen novedades, cambios en las hipótesis de partida, fracasos, movimientos inesperados, imprevistos, frustraciones y gente que abandona. Ante ello debemos ser capaces y suficientemente ordenados para afrontar toda circunstancia con firmeza y fe,  armándonos del mismo pensamiento con el que se dio a luz el plan inicial, escapando del sentimentalismo incontrolado y la demostración excesiva de espanto o admiración. Desdramatizar resolviendo cada problema individualmente. Ej. Si un jugador está lesionado lo sacan fuera de la cancha para ser atendido pero el partido sigue.
®   Pidamos al Señor la fortaleza para aceptar y enfrentar con valentía las situaciones más duras que puedan suceder en los próximos ocho años.
®   Evitemos el despilfarro del tiempo y recursos en cosas que no cooperan con el cumplimiento de este proyecto.
®   Encaremos el futuro con convicción de que estamos haciendo lo más correcto y adecuado, pero con  serenidad de espíritu. Este tipo de armazón mental será imprescindible en todos nosotros.

Conclusión

   Pablo le dijo a Timoteo “Porque Dios no nos ha dado espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio”

   Dejemos de lado el miedo, el temor, las chiquilinadas, el Señor nos ha dado espíritu de poder para llegar a las 11 ciudades que nos restan para cumplir el plan, el amor de Dios fue derramado en nuestros corazones para amar, cubrir, bendecir y restaurar a las personas de cada localidad. Tenemos el dominio propio para ser constantes, perseverantes en la formación de las nuevas comunidades de discípulos. ¡Si Dios es con nosotros quién contra nosotros! ¡Él va delante! ¡Esto recién empieza! Aleluya.

A CONTINUACIÓN (To be continued)

Ahora estamos viviendo 500 años después de la reforma con Martín Lutero. Estamos agradecidos por lo que él hizo, pero no vemos la Iglesia...