LA VENIDA DEL SEÑOR Ángel Negro



                                                                                                  
Leer los apuntes junto con la Biblia.
Algunos pensamientos más sobre el fin de los tiempos ampliando el bosquejo anterior de Lucas 21.

DOLOR Y ALEGRÍA

Mateo 24. 3-8 “Y estando él sentado en el monte de los Olivos, los discípulos se le acercaron aparte, diciendo: Dinos, ¿cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida, y del fin del siglo? 4Respondiendo Jesús, les dijo: Mirad que nadie os engañe. 5Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engañarán. 6Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin. 7Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares. 8Y todo esto será principio de dolores.”
v. 8 El original dice: “Dolores de parto”.
Esta imagen que da el Señor, de la mujer dando a luz, nos describe dolor y alegría.
Y es una realidad, ya que se trata de un tiempo de sufrimiento, y de mucho sufrimiento, pero al mismo tiempo con una nota de esperanza gloriosa por la venida del Señor y la inauguración de un nuevo tiempo. ¡Cuando Él venga se dará comienzo a la gloriosa vida en la presencia de Dios!
Romanos 8. 21-23
“21porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios. 22Porque sabemos que toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora; 23y no sólo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo.”
Nos describe la alegría que sigue al dolor. La manifestación plena de los hijos de Dios. Esperamos la adopción y la redención de nuestros cuerpos. La creación misma espera la liberación de la corrupción.
1º Tesalonicenses 5. 1-6
“1Pero acerca de los tiempos y de las ocasiones, no tenéis necesidad, hermanos, de que yo os escriba. 2Porque vosotros sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá así como ladrón en la noche; 3que cuando digan: Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina, como los dolores a la mujer encinta, y no escaparán. 4Mas vosotros, hermanos, no estáis en tinieblas, para que aquel día os sorprenda como ladrón. 5Porque todos vosotros sois hijos de luz e hijos del día; no somos de la noche ni de las tinieblas. 6Por tanto, no durmamos como los demás, sino velemos y seamos sobrios.”
Otra vez relaciona el dolor y la alegría en este pasaje que nos habla de la segunda venida del Señor.
Los dolores anunciados en Mateo 24. 5-8 fueron y son evidentes en toda la faz de la tierra. Algunos dicen: “bueno, pero parece que las calamidades son para el tercer mundo”. ¿Cuántas pestes y enfermedades diezmaron a Europa? ¿Cuántas guerras tuvieron que atravesar, incluyendo 2 mundiales con millones de muertos y mutilados permanentes? Muchísimos europeos se vinieron a América buscando paz. Y en EE.UU., ¿cuántas viudas, huérfanos y padres sin sus hijos por las guerras?
El dolor y el sufrimiento han barrido la tierra.
Los hijos del Señor no fuimos exceptuados del sufrimiento y el dolor que invade la tierra como consecuencia del pecado.
Años atrás era la viruela, la difteria (tuve 2 hermanos que murieron por esta enfermedad), la tuberculosis. Hoy es el cáncer, el SIDA, la hepatitis. Aún entre nosotros hemos vivido momentos de mucho dolor.
Cristianos y no cristianos sufrimos por igual. La diferencia que marca la Palabra es “La esperanza gloriosa de nuestra redención”.
Siempre hubo terremotos, hambre, guerras, enfermedades, muerte. Pero las Sagradas Escrituras nos muestran algo muy claro en Mateo 24. 6-8 “Principio de dolores”. Sigue usando la figura de la mujer que está por dar a luz. Los primeros dolores son espaciados, luego son más continuos y los últimos son los más fuertes. Y así será al final de nuestra era, los últimos dolores serán los más intensos, justo antes que venga en las nubes y con sus santos ángeles el Señor.
Es notable cómo las Escrituras usan la figura de la mujer de parto para hablar del dolor y la esperanza.
Jeremías 30. 3-7
“3Porque he aquí que vienen días, dice Jehová, en que haré volver a los cautivos de mi pueblo Israel y Judá, ha dicho Jehová, y los traeré a la tierra que di a sus padres, y la disfrutarán.
4Estas, pues, son las palabras que habló Jehová acerca de Israel y de Judá. 5Porque así ha dicho Jehová: Hemos oído voz de temblor; de espanto, y no de paz. 6Inquirid ahora, y mirad si el varón da a luz; porque he visto que todo hombre tenía las manos sobre sus lomos, como mujer que está de parto, y se han vuelto pálidos todos los rostros. 7¡Ah, cuán grande es aquel día! tanto, que no hay otro semejante a él; tiempo de angustia para Jacob; pero de ella será librado.”
Los dolores de parto que habla en Mateo se extienden entre la primera venida del Señor y la segunda.
Al final de la historia, como lo señala el Apocalipsis, serán mucho mayores, pero como dice Jer. 30. 7, habrá liberación para los escogidos de Dios.
Los ejemplos de Paraguay y Tailandia nos muestran cómo Dios estuvo con sus hijos.

LA DESTRUCCIÓN DE JERUSALÉN Y EL FIN DEL SIGLO

Mateo 24. 15-25; 29-31“Por tanto, cuando veáis en el lugar santo la abominación desoladora de que habló el profeta Daniel (el que lee, entienda), 16entonces los que estén en Judea, huyan a los montes. 17El que esté en la azotea, no descienda para tomar algo de su casa; 18y el que esté en el campo, no vuelva atrás para tomar su capa. 19Mas ¡ay de las que estén encintas, y de las que críen en aquellos días! 20Orad, pues, que vuestra huida no sea en invierno ni en día de reposo;* 21porque habrá entonces gran tribulación, cual no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá. 22Y si aquellos días no fuesen acortados, nadie sería salvo; mas por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados. 23Entonces, si alguno os dijere: Mirad, aquí está el Cristo, o mirad, allí está, no lo creáis. 24Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos. 25Ya os lo he dicho antes.”
“29E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas. 30Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria. 31Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro.”
Es interesante cómo Jesucristo les enseña a sus discípulos sobre la destrucción del templo y de Jerusalén. Le da señales precisas en Mt. 24. 15-25 sobre la invasión de las tropas romanas y les dijo que todo eso iba a acontecer en esa generación. Para eso les advierte en Mr. 13. 23. Cuenta la historia que los cristianos de Jerusalén se salvaron huyendo a un lugar llamado PELLA, cerca de Samaria. Luego Jesús salta en la historia y pasa a relatar su segunda venida Mt. 24. 29-31.
El Señor afirma que regresará otra vez, aunque no da tantos detalles como en el caso de la destrucción de Jerusalén.
Los datos que da son muy generales y por el contrario señala que será en forma imprevista, de repente. Ni el día ni la hora de su regreso ni Él lo sabe. Mr. 13. 32-33.
Ej. Los Testigos de Jehová dieron muchas fechas, siempre se equivocaron.
Marcos 13. 34-37.
“34Es como el hombre que yéndose lejos, dejó su casa, y dio autoridad a sus siervos, y a cada uno su obra, y al portero mandó que velase. 35Velad, pues, porque no sabéis cuándo vendrá el señor de la casa; si al anochecer, o a la medianoche, o al canto del gallo, o a la mañana; 36para que cuando venga de repente, no os halle durmiendo. 37Y lo que a vosotros digo, a todos lo digo: Velad.”
La noche se dividía en 4 vigilias. Jesús se refiere a su ausencia de este mundo como la noche. Él dijo “Yo soy la luz del mundo”..., pero los hombres amaron más las tinieblas que la luz.
El llamado es que a su regreso no nos tome durmiendo, sino velando. Su venida será repentina. Mt. 24. 37-39.
En Mateo 24. 2 Jesús le dice a sus discípulos lo que sucederá con el templo y con Jerusalén.
“2Respondiendo él, les dijo: ¿Veis todo esto? De cierto os digo, que no quedará aquí piedra sobre piedra, que no sea derribada.”
En Mateo 24. 3 Los discípulos le hacen una pregunta compuesta de 2 partes:
1) Sobre las señales de la destrucción del templo.
2) Sobre su venida y el fin del mundo.
“3Y estando él sentado en el monte de los Olivos, los discípulos se le acercaron aparte, diciendo: Dinos, ¿cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida, y del fin de siglo?”
Cuando leemos los evangelios de Mateo, Marcos y Lucas, a veces se mezcla la respuesta de Jesús sobre la destrucción del templo y los sucesos del fin de los tiempos.
Mateo es el más desordenado, Marcos y Lucas no mezclan tanto los hechos.
La pregunta que a uno le queda es: ¿los evangelistas mezclaron los acontecimientos o Jesús habla exprofeso de esa forma?
Pienso que Jesús habló así mezclando los 2 acontecimientos.
¿Por qué?
Por la similitud que hay entre uno y otro, 4 observaciones:
1) La toma de Jerusalén por las tropas romanas no fue una guerra de 6 días. Comenzó en el año 66 y terminó con la entrada triunfal de Tito en el 70. Aunque en el año 68 la guerra fue muy dura, cuando entraron en la ciudad fue despiadada y cruel, sin compasión para con los rebeldes judíos. *De la misma manera la humanidad ha vivido situaciones duras y difíciles. Guerras, terremotos, pestes, hambre. Pero a medida que se acerca el final de los tiempos, como la mujer de parto, los dolores se aumentarán.
2) Israel sufrió un duro castigo por haber rechazado al Hijo de Dios, al Mesías prometido. A Cristo el Señor. *De la misma manera las naciones sufrirán los castigos apocalípticos por haber rechazado al Señor que murió en la cruz por ellos.
3) Jesús les advirtió que serían perseguidos, azotados, traicionados, llevados a las sinagogas.
*De la misma manera miles y miles de cristianos murieron, fueron encarcelados, separados de su familia, aún en el último siglo. Pero en este último tiempo, en los países más civilizados y llamados cristianos, están sufriendo más persecuciones.
+Hay padres que pueden perder la patria potestad de sus hijos por querer criarlos según la Palabra de Dios. +Un pastor en Suecia fue encarcelado por hablar del homosexualismo como pecado y negarse a casar a una pareja de homosexuales. +En Francia te echan de la escuela por usar un distintivo que te identifica como cristiano o por llevar la Biblia, y los que salen a predicar a la gente en la calle pasan la noche en la comisaría. YO CREO QUE la persecución irá en aumento y la iglesia tendrá que volver a la sencillez del trabajo en los hogares.
4) Jesús les advirtió sobre lo que iba a suceder y lo que ellos debían hacer. *De la misma manera Jesús nos llama a estar preparados para la hora final.

EL SIGNIFICADO DE LA CONMOCIÓN EN EL SOL, LA LUNA Y LAS ESTRELLAS

Mateo 24. 29-30 “E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias (original, poderes) de los cielos serán conmovidas. 30Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria.”
¿Qué significa que el sol se oscurecerá? La tierra se congela, ¿nos morimos todos?
¿Y las estrellas caerán? No queda ni el hielo en la tierra.
¿Qué son las potencias de los cielos que serán conmovidas? ¿Cuál potencia?
¿Por qué une a los astros celestes con las potencias? ¿A qué se refiere? ¿A los astros o a los poderes?

Les doy un principio de interpretación bíblica que lo deben recordar siempre:
LA BIBLIA ES EL MEJOR LIBRO PARA INTERPRETAR LA BIBLIA
Cuando no entendemos un pasaje, debemos buscar otros paralelos o que usen las mismas palabras para encontrar el significado.
Las Sagradas Escrituras no están escritas en lengua española (el libro sí), sino en lenguaje espiritual. “Las palabras que yo os he hablado son espíritu...”, dijo Jesús.
1) Debemos entenderlas espiritualmente.
2) Debemos dejar que la Biblia interprete la Biblia.
Escarbemos en la Biblia para entender el lenguaje bíblico:
Génesis 37. 9-10 “9Soñó aun otro sueño, y lo contó a sus hermanos, diciendo: He aquí que he soñado otro sueño, y he aquí que el sol y la luna y once estrellas se inclinaban a mí. 10Y lo contó a su padre y a sus hermanos; y su padre le reprendió, y le dijo: ¿Qué sueño es este que soñaste? ¿Acaso vendremos yo y tu madre y tus hermanos a postrarnos en tierra ante ti?”
¿Por qué Jacob interpretó tan rápido que no se refería a los astros, sino a la autoridad del padre y la madre y los hermanos mayores?
Apocalipsis 12. 1 “Apareció en el cielo una gran señal: una mujer vestida del sol, con la luna debajo de sus pies, y sobre su cabeza una corona de doce estrellas.”
Esta mujer que simboliza la iglesia está vestida con ropaje de autoridad y tiene una corona que nos habla de gobierno.
En Romanos dice que “no hay potestad (autoridad) sino de Dios”.
¿Qué es lo que va a caer? TODA AUTORIDAD, PODER Y DOMINIO CAERÁN Y SE POSTRARÁN A LOS PIES DEL SEÑOR, y dice seguidamente:
“Y lamentarán todas las tribus de la tierra” ¡pero será tarde!

LA EXHORTACIÓN MÁS IMPORTANTE QUE HACE EL SEÑOR: ¡ESTEMOS PREPARADOS PARA CUANDO ÉL VENGA OTRA VEZ!

Mateo 24. 37-39 “Mas como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre. 38Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca (hay un día señalado), 39y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del Hombre.”
El Arca de salvación está lista, hoy es el día de salvación.
Marcos 13. 32-39
“32Pero de aquel día y de la hora nadie sabe, ni aun los ángeles que están en el cielo, ni el Hijo, sino el Padre. 33Mirad, velad y orad, porque no sabéis cuándo será el tiempo. 34Es como el hombre que, yéndose lejos, dejó su casa, dio autoridad a sus siervos, a cada uno le dio un trabajo y al portero mandó que velara. 35Velad, pues, porque no sabéis cuándo vendrá el señor de la casa; si al anochecer, a la medianoche, al canto del gallo o a la mañana; 36para que cuando venga de repente, no os halle durmiendo. 37Y lo que a vosotros digo, a todos lo digo: ¡Velad!”
Lucas 21 34-36
“34Mirad también por vosotros mismos, que vuestros corazones no se carguen de glotonería y de embriaguez y de las preocupaciones de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel día, 35porque como un lazo vendrá sobre todos los que habitan sobre la faz de la tierra. 36Velad, pues, orando en todo tiempo que seáis tenidos por dignos de escapar de todas estas cosas que vendrán, y de estar en pie delante del Hijo del hombre.”
¿Qué significa todo esto?
¿Por qué tanta insistencia en velar?
Las 5 vírgenes prudentes entraron a las bodas y las que no estaban preparadas quedaron afuera.
No sé todo lo que significa, solo sé que debo guardar mi salvación con temor y temblor.

CÓMO DEBEMOS ESPERAR LA VENIDA DEL SEÑOR.

1) Con cuentas cortas. Con Dios, con los hermanos, con la familia. ¿Te gustaría que venga el Señor y te encuentre que no perdonaste a alguien?
2) Con una vida santa, sin mancha ni contaminación.
3) Con una vida de oración. ¡Velad y orad! dijo el Señor.
4) Con una vida sin liviandades, pero llenos de la Palabra del Señor.
5) Con una vida alejada de los afanes de este mundo.
6) Haciendo discípulos a todas las naciones, alcanzando a los perdidos para el reino de Dios.
¡Volvámonos a Dios de todo corazón!

LA VENIDA DEL SEÑOR

Señales sobre la venida de nuestro Amado Señor y Salvador
Lucas cap. 21. 5-36
Un sencillo bosquejo del pasaje de Lucas 21.
a) En los v. 5-6 Jesús profetiza la destrucción del templo y de Jerusalén, cosa que ocurrió en el año 70 con la entrada de Tito a la ciudad.
b) Del v. 9 en adelante Jesús relata muchas de las cosas que acontecerán en el mundo como: guerras, sediciones, nación contra nación, terremotos, hambre, pestilencia, terror en la gente y otras cosas más, pero dice “aún no es el fin”.
c) El v. 19 dice que debemos ser pacientes frente a las diferentes situaciones que se nos presentan, nos enseña que no debemos desmayar, porque de esta manera “ganaremos, NO el cielo, sino nuestras almas”. Lo que hay que cuidar es el alma, el cielo es una consecuencia de la salvación.
d) Los vv. 20 a 24 hay que unirlos con los vv. 5-6.
e) El v. 24 dice que los Judíos serán esparcidos por todas las naciones, cosa que se cumplió literalmente. Y que Jerusalén sería pisoteada por la gente que no era del pueblo de Israel (cosa que también se cumplió), pero que Dios le puso un límite de tiempo, “Hasta que los tiempos...”.
f) El v. 25 comienza diciendo “Entonces” esta palabra esta dando a entender que lo que sigue del relato ocurrirá después de las cosas que había estado relatando hasta el v. 24.
g) El v. 25 nos relata lo que pasó en Asia.
h) El v. 27 dice “Entonces”, después de los vv. 25 y 26 vendrá el Señor por segunda vez. Hermanos, las señales son claras, EL SEÑOR ESTÁ CERCA.
i) El v. 28 nos muestra la postura que tenemos que tomar ante estos acontecimientos y nos da una palabra de esperanza.
j) Los vv. 29-32 nos muestran cómo debemos juzgar los acontecimientos que ocurren en el mundo, debe ser a la luz de la Palabra de Dios.
k) El v. 33 nos lleva a confiar más en la Palabra que en cualquier otra cosa. Lo que Dios dice es la verdad.
l) Los vv. 34 a 36 nos llevan a reflexionar para que vivamos una vida austera y de constante oración y dependencia del Señor. Nos está llamando a que pongamos la mira en las cosas de arriba y no en las de la tierra.