MUERTE POR CRUCIFIXIÓN Héctor Vitale





           La cruz es una de las ejecuciones más espantosas y era a la vez un castigo físico y moral. Era un horrible espectáculo público con el fin de disuadir a otros criminales de delinquir, se solía emplear únicamente con esclavos, los peores criminales, los desertores militares, y especialmente los traidores y extranjeros, debido a la crueldad de la ejecución en rara ocasión se crucificaba a un romano. Las cruces se levantaban en lugares altos para que pudieran ser vistas por la mayor cantidad de personas.
Una vez la sentencia era firme se azotaba al prisionero y en algunas ocasiones se lo obligaba  a transportar el madero horizontal que forma la cruz, esta viga se llamaba patibulum, dicho tablón que conforma la estructura horizontal era muy pesado, y mientras iba camino al lugar definitivo, el reo  era continuamente vejado, insultado e incluso apedreados por la población enfurecida.  Al llegar al lugar de la ejecución eran azotados de nuevo antes de ser crucificados. Una vez castigado públicamente se unían ambos tablones, el vertical ya se encontraba en el lugar de la ejecución, se tumbaba la cruz y se depositaba encima al preso; en algunos casos solo se lo ataba, pero los condenados por faltas graves eran clavados en manos y pies. Los clavos que los romanos usaban eran de trece a dieciocho centímetros de largo, afilados hasta terminar en una punta aguda. Se clavaban por las muñecas, el clavo atravesaba el nervio mediano, ese es el nervio mayor que sale de la mano y quedaba triturado por el clavo que lo martillaba. Este dolor es similar al que uno siente cuando se golpea accidentalmente el codo y se da en ese huesito (en el nervio llamado cúbito), pero ahora imagine tomar un par de pinzas y presionar hasta triturar ese nervio…. Al romper ese tendón y por tener sus muñecas clavadas, la víctima estaba obligada a forzar todos los músculos de su espalda para poder respirar. Algunas cruces tenían además del apoyo para los pies una especie de "silla" para que pudiese apoyar parte del peso, la función era prologar el sufrimiento del ejecutado, el cual podía soportar su peso durante más tiempo y prolongaba el periodo que resistía sin asfixiarse.  Antes de ser clavado a la cruz, se le daba un cuenco medicinal con vinagre mezclado con hiel y mirra  (el sopor), con el propósito de aliviar las dolorosas punzadas que iba a sufrir, Jesús rechazó este trago.
La víctima quedaba expuesta a una lenta, dolorosa y angustiosa agonía causada por el hambre, las hemorragias, por la insolación, hipotermia o por la sed. Esa sed no era normal, no estaba provocada por la falta de agua sino por la pérdida de sangre, solo podía ser calmada mediante una transfusión. La  agonía podía durar varios días.La víctima era clavada generalmente  desnuda, la gran mayoría moría  por asfixia, es que al  quedarse sin fuerzas, ya no podía soportar el peso de su propio cuerpo y quedaba colgando de sus brazos inmovilizados, en tal situación se perdía el control sobre los pulmones, los que al no trabajar correctamente, se atrofiaban produciendo la muerte por asfixia. Debido a la posición estirada del cuerpo los pulmones quedan comprimidos, la víctima entonces desesperada por respirar, se levanta apoyándose en los clavos que sujetan sus pies y muñecas, logrando respirar con dificultad a costa de un dolor indescriptible. Cada intento va inmovilizando a la víctima hasta que finalmente no puede incorporarse y se ahoga. En algunos casos, los romanos quebraban los fémures de sus víctimas para acelerar la muerte por asfixia, al quedar impedidos de poder sostenerse con sus piernas. Como Jesús murió antes, no hizo falta quebrar sus pies.     

Algunos ejecutados podían permanecer durante días crucificados y era habitual que sus cadáveres estuviesen suspendidos en la cruz hasta que cuervos, perros salvajes y otras animales se empezasen a alimentar de sus restos, es por eso que se consideraba que una persona ejecutada en la cruz era renegada por Dios, debido a que el procedimiento habitual era el enterramiento con sus consiguientes ceremonias. En algunos casos los soldados encargados de vigilar a los ejecutados punzaban con sus lanzas los cuerpos de los crucificados para comprobar si habían fallecido, se suponía que la sangre se corrompía y oscurecía cuando habían muerto. En la ejecución de Jesús se punzó uno de sus costados, del que brotó sangre y agua o un "líquido de color claro". Es muy probable que este líquido no es otro que las mucosas que segregaban los pulmones al encontrarse comprimidos, la sofocación provoca el depósito de mucosidad en la base de los pulmones, una herida de lanza en el costado de un cuerpo humano atravesaría el extremo del pulmón izquierdo, dejando salir dicho líquido.

-“Si algunos quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame”-.

Entradas populares de este blog

LOS MONTES EN LA BIBLIA- OSCAR GÓMEZ

EL SIGNIFICADO DE LOS BARCOS EN LA BIBLIA Oscar Gómez

9 BENEFICIOS DEL ESPÍRITU SANTO- OSCAR GÓMEZ