jueves, 6 de septiembre de 2012

EL SIGNIFICADO DE LOS BARCOS EN LA BIBLIA Oscar Gómez




Los viajes en crucero se han convertido en uno de los atractivos turísticos de hoy. Hay una gran demanda para pasear en estos hermosos barcos. ¿A quién no le gustaría navegar en ellos con todo el confort que tienen y la última tecnología? Quisiera hablar de:

EL SIGNIFICADO DE LOS BARCOS EN LAS ESCRITURAS”

En la Palabra de Dios encontramos otros términos para referirse a barco: “barca” o “nave” (en ese tiempo los barcos eran las únicas naves)

I- BARCOS DE LOS QUE DEBEMOS BAJAR URGENTE

1. El barco de la desilusión

Juan 21:3 “Dijo Simón: Voy a pescar y ellos dijeron: Vamos nosotros también contigo. Fueron, y subieron en una barca; y aquella noche no pescaron nada”

Los discípulos estaban desilusionados, el maestro había muerto y el proyecto de reino abandonado. Pedro volvió a su oficio de pescador y los otros lo siguieron.
¿Qué es desilusión? Desengaño, decepción, desencanto. Impresión que se experimenta cuando alguna cosa no responde a las expectativas que se habían creado. Pérdida de la ilusión o falta de ella.
Encontramos desilusionados:
·      Con Dios.
Algunos motivos: porque no lo conocen, poseen una visión errónea, o ven  a Dios demasiado bueno o demasiado malo.
Por la pérdida de seres muy queridos.
Piensan que no los recompensó a la altura de su entrega.
·      Con otras personas.
El divorcio es producto de una desilusión con el esposo o esposa “no era lo que yo esperaba”. Algunos están desilusionados con los hijos e hijos desilusionados con sus padres, con su equipo de fútbol, etc.
·      Con ellos mismas
Creen no haber alcanzado sus objetivos, se impusieron una exigencia que ni Dios se las colocó.
Necesitamos: oír la voz del Señor, acercarnos a Él, que nuestro corazón tome aliento en su presencia.
¡Bajate del barco de la desilusión!

2. El barco de la huida

Jonás 1:1 al 6 “Vino palabra de Jehová a Jonás hijo de Amitai, diciendo: 1:2 Levántate y ve a Nínive, aquella gran ciudad, y pregona contra ella; porque ha subido su maldad delante de mí. 1:3 Y Jonás se levantó para huir de la presencia de Jehová a Tarsis, y descendió a Jope, y halló una nave que partía para Tarsis; y pagando su pasaje, entró en ella para irse con ellos a Tarsis, lejos de la presencia de Jehová. 1:4 Pero Jehová hizo levantar un gran viento en el mar, y hubo en el mar una tempestad tan grande que se pensó que se partiría la nave. 1:5 Y los marineros tuvieron miedo, y cada uno clamaba a su dios; y echaron al mar los enseres que había en la nave, para descargarla de ellos. Pero Jonás había bajado al interior de la nave, y se había echado a dormir. 1:6 Y el patrón de la nave se le acercó y le dijo: ¿Qué tienes, dormilón? Levántate, y clama a tu Dios; quizá él tendrá compasión de nosotros, y no pereceremos”

Tal vez alguno esté navegando en este barco. El que abandona el ejército se lo llama desertor.
Luego del barco de la desilusión viene el de la huida, del escape, de la deserción.
En realidad Jonás estaba huyendo de Dios
Consecuencias del que sube al el barco de la huida de Dios:
·      Gastará todo lo que tiene “pagando su pasaje”
Lo que no quiso gastar en favor del reino de Dios lo gastará en la huida. Jonás pagó un viaje que duraba un  año a fin  de evadir una misión en la cual no creía.
·      Pasará por tormentas “hubo en el mar una tempestad tan grande”
A lo mejor no tendrás los conflictos del obrero cristiano pero se desencadenarán otros que te entristecerán.
·      Tendrá que aguantar que los incrédulos te menoscaben “¿qué tienes dormilón”
Por haber sido antes un discípulo de Cristo las personas lo respetaban, no decían malas palabras cuando estaba presente, se le abrían puertas pero ahora por haber abordado el barco de la huida le perdieron el respeto, lo tratan implacablemente.
·      Dios va a intentar de todos modos para que te bajes de ese barco, aunque sea necesario arrojarte al mar.
Se trata del amor apasionado de Dios que es nuestro peor oponente. Observamos una santa terquedad en Dios para que el profeta cumpliera su misión.
Abdías 1:4 “Si te remontares como águila, y aunque entre las estrellas pusieres tu nido, de ahí te derribaré, dice Jehová”
¡Bajate urgente del barco de la huida!

3. El barco de las ligaduras familiares

Mateo 4:21 Y pasando de allí vio otros dos hermanos, Jacobo, hijo de Zebedeo, y Juan su hermano, en el barco con Zebedeo, su padre, que remendaban sus redes; y los llamó”

·      La familia es parte troncal del propósito de Dios
¡Que hermosa es la familia! ¿A quién no le gusta habitar en familia? Es un diseño de Dios, la familia es parte principal del propósito de Dios. La palabra de Dios habla de los privilegios, de los beneficios de la familia pero también de los peligros: que ocupe el lugar de Jesús generando antagonismo con los intereses del reino de Dios.
·      El llamado de Jesús tiene un examen de ingreso,  una exigencia
En Lucas 14:25 y 26 Grandes multitudes iban con él; y volviéndose, les dijo: “Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre, y madre, y mujer, e hijos, y hermanos, y hermanas, y aun también su propia vida, no puede ser mi discípulo”
Este es el primer examen de ingreso. Tiene que haber un renunciamiento de ligaduras familiares.
Sobre el particular Oswald Sanders dice: “No es que la familia no sea buena, el problema es cuando llega a constituir un lazo que impide servir con libertad en el Reino. Cuando ciertas costumbres, tradiciones o presiones familiares nos encadenan, el discípulo opta definitivamente por su Maestro. Cuando los vínculos familiares se tornan en ligaduras, el Reino tiene prioridad” Ej. D. Sechi
Los contemporáneos de Jesús decían que estaba fuera de sí. No llevaba una vida familiar como el resto.
Jesús no llevaba el ritmo de vida rutinario, pasivo, quieto, de familia, que tenía la gente de su tiempo. Nunca se lo encontraba en el mismo lugar, era necesario un GPS para ubicarlo. Por eso decían que estaba loco, fuera de sí.

4. Barco del materialismo

Apoc. 18: 19Y echaron polvo sobre sus cabezas, y dieron voces, llorando y lamentando, diciendo: ¡Ay, ay de la gran ciudad, en la cual todos los que tenían naves en el mar se habían enriquecido de sus riquezas; pues en una hora ha sido desolada!

·      Afirmamos que del Señor es la tierra y su plenitud, el mundo y los que en él habitan.
No tenemos ningún problema con las cosas materiales tampoco una visión anti-materia, o como León Tolstoi, el escritor ruso que interpretó literalmente la pobreza.
·      Este es el barco de la prosperidad sin Dios.
Es muy tentador subir en este crucero, lamentablemente está destinado al fracaso, a la destrucción, se empiezan a abandonar los compromisos paso a paso, lentamente por causa del  excesivo “trabajo”, primero se deja el discipulador, luego el grupo familiar y por último las reuniones de toda la iglesia. El confort y el poder adquisitivo comienzan a apagar el fuego del Señor, a quitar la carga por la obra y los intereses del reino.
·      Nuestra prosperidad material debe ser proporcional al adelanto espiritual en nuestras vidas.
El progreso material es bueno a fin que no nos falte nada y ayudemos a los necesitados, pero nunca se debe hipotecar el reino de Dios, ni la sincera lealtad a Cristo.
Revé tu agenda, haz planes para Dios en medio de tus obligaciones laborales, ya sea las que ejerzas en forma independiente o bajo relación de dependencia.

II- BARCOS EN LOS QUE DEBEMOS NAVEGAR

1. El barco de la Palabra

Marcos 4:1 Y otra vez comenzó Jesús a enseñar junto á la mar, y se reunió alrededor de él mucha gente; tanto, que entrando en una barca, se sentó en ella en el mar: y toda la gente estaba en tierra junto al mar”

Ej. El barco Logos y el Doulos.
·      Necesitamos volver del entretenimiento a la Palabra.
Una cosa es ser hombres o mujeres de la Palabra y otra muy distinta es llevar el libro debajo del brazo. Podemos ser biblicistas sin palabra de Dios, esto es no prestar atención a su contenido.
Tener la biblia siempre a mano porque suele quedar tapada en el mueble por una infinidad de cosas.
Se requieren tres cosas del discípulo de Cristo:
·      Que aprenda la Palabra
No es un autodidacta necesita también que le enseñen las escrituras. Decir que seremos todos enseñados por Jehová o que la unción del Señor nos enseñará todas las cosas es un ala de la verdad, el 50%; también la escritura dice que necesitamos ser instruidos en la Palabra de verdad. “El que es enseñado en la Palabra haga partícipe de toda buena obra a aquel que lo instruye”
·      Que viva la Palabra
Jesús era el verbo, la palabra encarnada. La Palabra de Dios se debe encarnar en nosotros, dice Santiago que la Palabra necesita ser implantada (implantar: encajar, poner, injertar. Ej. Le implantaron una prótesis en la rodilla) y producir el carácter de Cristo.
·      Que enseñe la Palabra
Nuestra sociedad necesita padres espirituales, cristianos responsables y maduros que se hagan cargo de lo que el sistema desecha, de los nuevos discípulos. ¡Preparate para ser padre espiritual, subite al barco de la Palabra!

2. El barco de la prueba

Hechos 27:13 al 15: “Y soplando una brisa del sur, pareciéndoles que ya tenían lo que deseaban, levaron anclas e iban costeando Creta. 27:14 Pero no mucho después dio contra la nave un viento huracanado llamado Euroclidón. 27:15 Y siendo arrebatada la nave, y no pudiendo poner proa al viento, nos abandonamos a él y nos dejamos llevar”

Nadie quiere subirse en este crucero pero quiero decirles que todos vamos a abordarlo. No hay que pagar pasaje, te lo regalan, te lo traen a la puerta de tu casa.
·      Momentos de prueba
Si alguien dijo que la vida cristiana no traía  dificultades hizo una promesa falaz. Los momentos de prueba son los que ponen de manifiesto nuestro carácter y firmeza de convicciones.
Vamos a tener momentos buenos y momentos difíciles ¿cómo responderemos a ellos?
·      Tipos de pruebas
Hay pruebas personas, familiares, económicas, de salud, laborales, ministeriales, las pruebas que pasó Jesús, Él les dijo a sus discípulos que ellos habían estado en “mis pruebas”, etc. etc. Las dificultades nunca piden permiso para entrar en una casa o en una vida.
Euroclidón era un viento huracanado del mar mediterráneo que soplaba de este a nordeste.
Es probable que se desate un Euroclidón contra nosotros, problemas serios,  adversidades que vienen de afuera o de adentro, escasez, enfermedad, falta de trabajo, para que todo sale mal. También nosotros podemos generar el euroclidón con nuestros pecados y conductas incorrectas. Dio contra la nave, pega fuerte.
·      “nos abandonamos a él y nos dejamos llevar”
 v.15 Hay situaciones que salen de nuestra capacidad de solución, nos queda “abandonarnos en los brazos eternos” (Charles de Foucauld)
·      Confiemos que el que nos libró otra vez lo hará.

3. El barco de la misión

Hechos 16:9 al 12 “Y se le mostró a Pablo una visión de noche: un varón macedonio estaba en pie, rogándole y diciendo: Pasa a Macedonia y ayúdanos. 16:10 Cuando vio la visión, en seguida procuramos partir para Macedonia, dando por cierto que Dios nos llamaba para que les anunciásemos el evangelio. 16:11 Zarpando, pues, de Troas, vinimos con rumbo directo a Samotracia, y el día siguiente a Neápolis; 16:12 y de allí a Filipos, que es la primera ciudad de la provincia de Macedonia, y una colonia; y estuvimos en aquella ciudad algunos días

Entre nosotros hemos abrazado el Proyecto 2020 que consiste en plantar una comunidad de discípulos en cada localidad del país con más de mil habitantes.
       •Misión Local
Es la tarea que todo discípulo debe realizar, evangelizar a sus allegados, vecinos, compañeros de trabajo, etc. En su barrio y entorno mediante el grupo familiar.
Ej. Película en calle Olivé.
        •Misión regional
Fuera de la localidad, en las ciudades circunvecinas. Comenzar a romper las barreras de la localidad y comenzar a transitar otros pueblos.
        •Misión mundial o transcultural
El mandato del Señor es hacer discípulos a todas las naciones, predicar el evangelio en el todo el mundo en el poder del Espíritu Santo. Ej. Chinos en la Argentina.
Todos debemos subirnos al barco de la misión, empecemos con tareas locales con el fin de extendernos cada vez más.

4. El barco de la presencia de Jesús

Marcos 4:35-41 Ese día al anochecer, les dijo a sus discípulos:—Crucemos al otro lado. Dejaron a la multitud y se fueron con él en la barca donde estaba.
También lo acompañaban otras barcas. Se desató entonces una fuerte tormenta, y las olas azotaban la barca, tanto que ya comenzaba a inundarse. Jesús, mientras tanto, estaba en la popa, durmiendo sobre un cabezal, así que los discípulos lo despertaron. —¡Maestro! —dijeron—, ¿no te importa que nos ahoguemos? Él se levantó, reprendió al viento y ordenó al mar:—¡Silencio! ¡Cálmate! El viento se calmó y todo quedó completamente tranquilo.  —¿Por qué tenéis tanto miedo? —dijo a sus discípulos—. ¿Aún no tenéis fe?
Ellos estaban espantados y se decían unos a otros:—¿Quién es éste, que hasta el viento y el mar le obedecen?

·      Representa a la iglesia
Los tripulantes eran discípulos. No tenía el confort de los otros barcos, era un barco de pescadores. Había que soportar el olor del pescador y de los pescados.
·      No está exento de tormentas.
La palabra tempestad se traduce en el original como “sismo”, es decir terremoto. Eso fue lo que aconteció.
·      Es el barco donde operan los milagros y manifestaciones sobrenaturales.
En esta sencilla barca se manifiesta el poder, la gracia y el cuidado de Dios
·      Lo más importante es que iba Jesús abordo a diferencia de los otros barcos.
Su presencia brindaba seguridad a los tripulantes en medio de la tormenta.

Conclusión:

¿Hay algún barco del que tenés que bajar?
¿En qué barcos decidís navegar en tu presente y futuro?
¡Opta por abordar el barco donde está Jesús, la iglesia!


COMO UNA VIRGEN PURA