sábado, 24 de marzo de 2012

PATRONES ESPIRITUALES PARA LA OBRA- KEITH BENTSON



     Patrones espirituales para la obra y los obreros

                                                                                                                  Keith Bentson

INTRODUCCIÓN:

El conocimiento bíblico y la teología: ¿Qué tienen en común y en qué difieren?
Debemos conocer el contenido de los escritos de la Biblia: su historia y su cronología, sus etapas, sus acontecimientos trascendentales, sus grandes personajes y sus grandes temas.

Las personas que vivían en los tiempos y las culturas donde se producían los escritos bíblicos, siendo contemporáneos de la Palabra que vino ya adecuada a su contexto de vida, no necesitaban elaborar un sistema de interpretación, o sea, una teología. Todo ya les era claro e inteligible. Debían ponerlo por obra sin razonamientos.

Con el paso del tiempo, en culturas, edades y circunstancias diferentes de las originales, se necesitaba una nueva orientación frente a las Escrituras para que hubiera coherencia entre el contenido, el entendimiento e interpretación de la Palabra y su aplicación. Esto requiere una nueva formulación que equivale una teología. En la teología se busca distinguir lo eterno de lo temporal, el frasco de su contenido.

Para entender lo inevitable que es poseer una teología, reflexionar sobre:

Israel bajo Moisés hasta la monarquía
Israel bajo la monarquía
Israel en exilio
Israel bajo el imperio romano
Los judíos creyentes después de la Cruz
Los gentiles convertidos aparte del judaísmo
La iglesia que vive en una sociedad de esclavos y poligamia, o bajo reyes,
o democracia

Ejemplos de diferentes escuelas de teología:

La de la Iglesia Católica Romana
La de la Iglesia Anglicana (Iglesias Episcopales)
La de la Reforma (Calvinismo, Arminiaismo, la del Pacto)
Dispensacionalismo
Las de todas las diferentes etnias y culturas
La teología bíblica


1. Los elementos humanos en la conversión

Un sentido de necesidad (acosado por enfermedad, soledad, ignorancia, confusión, temor). A los pobres es predicado el evangelio; Mt. 11.28; a los ricos es difícil;
Estado de la mente (ocupada en otras cosas: religión, dinero, sentimientos, sin interés en lo espiritual, prejuicio contra el evangelio) Pueblos animistas vs. Islamismo.
La influencia positiva o negativa que viene de fuera de la persona (de amigos, parientes, sociedad; relaciones de compromiso.
Los diferentes aspectos de las Buenas Nuevas apelan a cada caso: verdad, poder, perdón, paz, rescate, seguridad, esperanza, liberación, sanidad, reconciliación, pertenencia /soledad,
El factor tiempo. Hechos 16.6-10

2. El señorío y soberanía de Dios en la salvación

Jn. 17.1-3
I Tim. 1.12-17
Rom. 9.6-18
Apoc. 13.8; 17.8


3. La relación entre el A.T. y el N.T.

Israel y la Iglesia:
Tres períodos en la historia espiritual universal:

El trato de Dios con la humanidad primitiva (Gén. 1-11): Se estableció el deber de los hombres: trabajar, vivir en matrimonio, criar hijos, gobernar. Se formaron las naciones; hubo conocimiento de Dios (Caín y Abel ofrecieron sacrificios a Dios; Enoc caminó con Dios; el E.S. contendía con los hombres; Noé, predicador de la justicia. Ver Rom. 1.18-32; Hechos 14.15-17.

Israel como nación escogida mientras paralelamente los gentiles son admitidos: Melquisedec (Gén. 14.18-20), el Templo (II Cron. 6.32,33), Rut, Mal. 1.11; a la vez que se les permitían andar en sus caminos (Hechos 14.15-17; 17.30-31).

La iglesia (o sea, israelitas y gentiles formando un solo cuerpo) (Hechos 10-11.15-17; 15.13-18; Efe. 2.11-22.
Las promesas dadas a Israel son aplicadas a los de la Iglesia: Hechos 13.46-48; 15.12-18; Heb. 8.7-13; Rom. 4.9-12; 15.7-12;

La ley y la gracia
Tres secciones componen la Ley: moral, ceremonial, civil. A veces lo que se llama la Ley, incluye a las tres secciones, a veces no.
El propósito de la ley:

Revela la voluntad de Dios (Sal. 119.105).

Descubre el pecado (Rom. 7.7-12).

Lleva a Cristo (Gál. 3.19-24).
Abusos de la ley:

Sobrevalorar las cosas secundarias, pasando por alto lo más fundamental – Mt.23. esp. v. 23.

Usarla para establecer su propia justicia – Rom. 10.3-4 ; Lc. 18.9-14. Reemplazarla por tradiciones humanas – Corbán, dedicar algo a Dios para no tener que atender a los padres, anulando así el mandamiento de Dios. Mc. 7.6-13.

Resabio en tiempos de la iglesia – Hechos 15.1

La abundante gracia de Dios por medio de nuestro Señor Jesús
Jn..1.16-17; Tito 2.11-12; Efe. 2.8-9; I Tim. 1.12-14; Rom. 8.1-4


Significado de "no estar bajo la ley"

No estamos bajo la ley como un sistema por el que uno pueda ser justificado. Gál. 2.16.

En Rom. 6.14, el contexto señala que pretender vivir bajo el régimen de la ley equivale no andar en la luz del E.S. y la gracia de Dios.

En Rom. 7.4-6, el estar "muertos a la ley", en este contexto, se refiere a estar libre de la condenación que conlleva la ley porque Cristo ya murió por nosotros.

Fe y obras en la salvación

La fe siempre fue la base de la salvación. Rom. 1.17; 4.1-5 – Abraham; 4.6-8 – David; Gál. 3.7-9.

Las obras de obediencia siempre acompañan la fe. Santiago 2.14-18

Un acto de obediencia cristaliza la fe. Santiago 2.21-22.

En el juicio final, los hombres serán juzgados por sus obras. Rom.2.6-11; Mt. 25.31-46; Apoc. 20.11-15.


La fe y la perseverancia

Jesús: Mt. 24.12,13
Pablo Rom. 2.7; Col. 1.21-23; Gál. 5.4


4. El reino de Dios y la Iglesia

Dios, en su naturaleza, es Rey; siempre reinó (Sal. 145.13).
Reina sobre la historia: el Diluvio, las Diez Plagas de Egipto, la provisión para su pueblo durante los 40 años en el desierto, la elección de Saúl como el primer rey, la invasión de Nabucodonosor, el decreto de Ciro, etc.
La Iglesia vive bajo el reino de Dios. Puntualmente, ella está bajo Cristo, quien es su Cabeza, Salvador y Señor. Eso no significa que todo lo que sucede en la iglesia agrada a Dios (ver las siete iglesias en Asia).
El reino toma una expresión más puntual desde el anuncio de Juan el Bautista y Jesús cuando anunciaron: "¡El reino está aquí!" Ese anuncio definió una nueva aparición inmediata del reino, ya no tan general y universal como hasta entonces (ver Lc. 11.20).
Donde se predica el evangelio con el E.S. se manifiesta el reino (Mt. 10.7,8). (No predicamos la iglesia, sino el reino.) Además, hoy, donde se congregan dos o tres -en su nombre- su presencia en medio de ellos es evidencia de la realidad de su reino y gobierno. En el N.T., todas las obras de Jesús y de los apóstoles denuncia la inmediatez del reino.
Coincidentemente, se identifica su reino con sus normas y leyes morales, o sea, con su palabra. De ahí, le corresponde al hombre oír y entrar al reino, aceptando la palabra, la enseñanza de Jesús, como la autoridad máxima sobre su vida.
Nuestra relación con el reino no termina con esta vida. Cristo nos enseñó a orar: "Venga tu reino"; Ver Mt. 25.34. O sea, el reino de Dios existe desde el principio, vino con Jesús y vendrá también al final de los tiempos.

COMO UNA VIRGEN PURA