viernes, 6 de julio de 2012

DEMOSTRACIÓN Y EJEMPLO Robert Coleman





Extraído del Libro "PLAN SUPREMO DE EVANGELIZACIÓN" de Robert Coleman


Les mostró cómo vivir:

Jesús se preocupó de que sus discípulos aprendieran su forma de vivir con Dios y con los hombres. Sus discípulos necesitaban saber cómo mantener esta experiencia y cómo compartirla, ya que era necesario perpetuarla por medio de la evangelización.

La práctica de orar:

No fue accidental que Jesús dejara que sus discípulos muchas vece lo vieran conversar con el Padre. Así pudieron comprobar la fortaleza que esta práctica deba a su vida, adviértase que Jesús no les impuso la lección, sino que más bien siguió orando hasta que por fin los discípulos se sintieron tan deseosos de imitarle que le pidieron que les enseñase lo que hacía. Aprovechando esta oportunidad cuando se presentó, Jesús pasó a darles una lección que sus corazones estaban listos para recibir. Les explicó algunos de los principios básicos de la oración, y luego, antes de concluir, ilustró su explicación con una oración, modelo. Al hablar con sus discípulos, insistió una y otra vez en la vida de oración, ahondando constantemente en su significado y aplicación a medida que iban siendo más capaces de comprender las realidades más profundas de su Espíritu. Fue una parte indispensable de su preparación, que a su vez habrían de transmitir a otros. Una cosa es cierta a no ser que comprendieran el significado de la oración, y aprendieran cómo practicarla en forma continua, sus vidas nunca iban a producir mucho fruto.

Uso de la Escritura:

Otro aspecto de la vida de Jesús que les fue presentado en forma gráfica a los discípulos fue la importancia y el uso de las Sagradas Escrituras. Esto resultó evidente tanto en el mantenimiento de su vida de devoción personal como al ganar a otros para el reino. Todo esto sirvió para mostrar a los discípulos cómo debían conocer y usar las Escrituras en su propia vida. En todo se pudo ver con claridad que la palabra escrita en las Escrituras y la palabra que Jesús hablaba no se contradecía.

Sobre todo ganar almas:

Por medio de esta forma de demostración personal todos los aspectos de la disciplina personal de Jesús fueron legados a los discípulos. Prácticamente todo lo que Jesús hizo y dijo tuvo algún significado para su obra de evangelización.

Enseñar con naturalidad:

Jesús fue tan magistral en su enseñanza que no dejó que el método obscureciera lo que enseñaba. Su método a este respecto fue ocultar el hecho de que siquiera tuviera un método, él era su método. Con todo por extraño que parezca, los discípulos nunca dispusieron de ninguna de estas cosas que hoy se consideran tan esenciales para el trabajo. Todo lo que los discípulos tuvieron que enseñarles fue un Maestro que practicó con ellos. Observándolo aprendieron en qué consistía. Los ayudo a reconocer la necesidad innata en todas las clases de personas, y los mejores métodos para acercárseles.
Observaron cómo atraía a la gente; cómo ganaba su confianza e inspiraba su fe; cómo les manifestaba el camino de salvación y los invitaba a decidirse.
En toda clase de gentes ricos, pobres enfermos sanos, amigos y enemigos los discípulos vieron en acción al Maestro ganador de almas. Su método fue real y práctico porque era totalmente natural.

Clase siempre en acción:

Esto fue así tanto en su trato con las masas como con los individuos. Los discípulos siempre estaban allí para observar su palabra y sus acciones. Si la forma concreta no resultaba clara, todo lo que tenían que hacer era pedir al Maestro que se la explicara. (Mat. 13: 1-9) sus discípulos “le preguntaron, diciendo: “¿Qué significa esta parábola?” (Luc. 8:9). Ante lo cual Jesús procedió a explicarles en detalle el significado de las analogías empleadas en la ilustración. De hecho, a juzgar por el texto escrito, dedicó tres veces más de tiempo a explicar esta historia a los discípulos que a la lección inicial dada a la multitud.

El principio enfocado:

Jesús no pidió a nadie que hiciera algo que él no hubiera demostrado antes en su propia vida, con lo que no sólo demostró que el principio era aplicable sino también que tenía importancia para su misión. Y esto fue así porque estuvo constantemente con sus discípulos. Todo lo que hizo y dijo fue su lección personal real, y como los discípulos estaban con él para darse cuenta de ello, en la práctica estuvieron aprendiendo sin cesar, cada minuto.
Esta muy bien explicar a la gente lo que queremos decir, pero es infinitamente mejor mostrarle cómo hacerlo. La gente busca demostraciones, no explicaciones.

Aplicación actual del principio:

En resumidas cuentas, los que tratamos de preparar a hombres debemos estardispuestos a hacer que nos sigan como nosotros seguimos a Cristo (1Cor. 11:1). Nosotros somos el ejemplo (Fil. 3:17). Harán lo que oyen y ven en nosotros (Fil. 4:9). Con tiempo, por medio de esta clase de liderazgo, es posible enseñar nuestra forma de vivir a los que están constantemente con nosotros. Debemos poner en práctica esta verdad en nuestra vida. No podemos desentendernos ni eludir nuestra responsabilidad personal de mostrar el camino a los demás.